Madrid,
abril de 1.699.-Como consecuencia del motín de lo gatos se impone el partido francófilo,
tras el fallecimiento de José Fernando de Baviera (5-2-1.699. Nombrado heredero
del imperio español por Carlos II apenas de dos meses antes en Madrid se acentúa la hostilidad entre los partidarios
de la sucesión austriaca y la de los franceses.
El archiduque
de Alemania cuenta con el apoyo de Mariana Nieremberg, el almirante de Castilla
tras la muerte de José Fernando del conde de Oropesa, mientras en el partido de
Felipe de Anjou milita Luis Fernández Portocarrero. Cardenal de Toledo y el Corregidor
de Madrid, Pedro Ronquillo.
Ocupados
los consejeros en intrigas palaciegas, el gobierno y la administración del
Estado se encuentran completamente abandonados, mientras el rey cada día más
enfermo, está sumido en una profunda melancolía,
El desgobierno
y las malas cosechas provocan escasez, carestía y la consiguiente hambre en
Madrid.
La
población echa la culpa de la situación a Oropesa y se murmura que él y su mujer se enriquecen especulando con artículos
de primera necesidad.
Al mismo tiempo
el personal de la embajada francesa se gana a la gente haciendo limosnas y socorriendo
a los enfermos y hambrientos.
Un día de
abril una reyerta se transforma en una protesta contra el alguacil y después contra el corregidor de
Madrid que es insultado y perseguido por la muchedumbre a la plaza del palacio
gritando ¡ Pan, pan, Viva el Rey, ¡mueran los que le engañan, Muera Oropesa y
exigen que Carlos II salga del balcón.
En nombre
de este el conde de Benavente afirma que el rey les confirma su perdón pero que
Oropesa debe mediar la carestía del pan porque es el que tiene los abastos.
La
muchedumbre aprovechando que este el motín de los gatos, el partido francés
pide al rey que destituya al conde que es desterrado a la puebla de Montalbán. Poco a Poco los pro franceses logran apartar a todos los
que apoyan la sucesión austriaca.

No hay comentarios:
Publicar un comentario