domingo, 8 de marzo de 2026
sábado, 7 de marzo de 2026
FELIPE II REY ANTES QUE PADRE.
Madrid,
25 de julio de 1568. Muere en una pequeña estancia del Alcázar Real, el
primogénito y heredero del trono español, el príncipe Carlos de Habsburgo, a consecuencia de una
indigestión.
Era hijo
de Felipe II y de María Manuela de
Portugal, su primera esposa, fallecida durante el parto, nacido en 1545, desde
muy pequeño manifestó una salud enfermiza y un estado mental desequilibrado,
que se iría agravando con el tiempo.
Aunque se
ha discutido mucho sobre su personalidad y todos los testimonios pueden ser
parciales parece que siempre fue un muchacho de temperamento cruel y carácter
débil.
Según los
cronistas de la corte su entretenimiento favorito consistía en degollar pájaros.
Arrastró además un cuerpo deforme y un
temperamento irascible, aborrecido por su propio padre, quien debía esforzarse
para mantener el contacto imprescindible entre ambos.
Un
accidente sufrido en Alcalá cundo perseguía a la hija de un portero acabó por
dañar sus ya escasas capacidades. En 1559, al producirse la sublevación de
Flandes Felipe II proyectó un nuevo viaje hasta aquel territorio, que nunca llegaría a realizar.
Esta decepción molestó mucho a Carlos, que se sentía postergado y veía la salida como una forma de reforzar su posición y los honores que se le debían. Desde entonces aspiró a trasladarse por su cuenta a los Países Bajos y ejercer allí la gobernación.
Preparó
la fuga a través de Barcelona sin consentimiento de su padre; pero este pronto
supo de todo el intento y temiendo las graves consecuencias internacionales que
pudieran tener los desvaríos de su hijo prefirió asumir el descredito de un
arresto. En la noche del 25 de enero de 1568 con unas pocas personas de
confianza y dos soldados, irrumpió en las habitaciones del príncipe y lo
confinó en otro cuarto.
Allí se
aceleró la locura que sufría. Se paseaba desnudo, dando gritos. Adquirió la
costumbre de comer demasiado y al parecer
fue la causa probable de su muerte, aunque la leyenda negra aprovechó
con voracidad las simpatías flamencas de Carlos y las extrañas circunstancias
de la muerte para desacreditar al rey.
viernes, 6 de marzo de 2026
LOS PORDIOSEROS DOMINAN EL MAR Y DUREZA FRENTE A CONCILIACIÓN
Flandes,
1 de julio de 1567. Los ciudadanos flamencos, levantados en estado de guerra contra
la corona española encuentran una nueva forma de atacar los intereses españoles.
Guillermo de Orange concede patentes de corso, para arruinar el comercio marítimo
español, que se encuentra en este momento en plena prosperidad.
Muchos aventureros
acuden en busca de estas patentes de corso que no es otra corsa que los
pordioseros del mar, más deseosos de ganar cuantiosos botines que defender los
ideales flamencos de independencia.
Estos
piratas tendrán escasos puertos donde poder recalar ya que no solo atacan a los
galeones españoles, sino que destruyen barcos de otros países, convirtiéndose
en enemigos de muchas naciones.
El
sistema de piratería que se impone en este periodo da lugar a una patente de
corso bien regulada, que se refleja en las legislaciones de diversos países,
como en las ordenanzas de Francia (1584-1681), Holanda (1622-1667), Inglaterra
(1707), Dinamarca 1710.
DUREZA FRENTE
A CONCILIACIÓN
La marcha
del duque de Alba ha llenado de temor a los protestantes en toda Europa. Sobre
todo los calvinistas que dominan Ginebra
El Papa
Pio V deseaba aprovechar el paso del ejército católico parra arrasar este nido
de herejía, pero Felipe II, prudente una vez más no quiere levantar contra las
iras de los hugonotes franceses y alemanes por lo que se excusa ante el pontífice.
Sin
embargo, el episodio reactiva la decisión de lucha de todos los calvinistas, y
su presencia gana peso en Flandes donde en este momento continuo siendo una minoría.
El 22 de
agosto llega el duque a Bruselas, Margarita de Parma expresa rápidamente su
malestar a Felipe y abandona Flandes antes de terminar el año.
Termina
así la política de convivencia. Alba pretende por el contrario, imponer sin
fisuras la autoridad real como único medio de pacificar el país. Crea el
Tribunal de los Tumultos, llamado luego el Tribunal de la Sangre, y arresta a
los nobles más destacados en la protesta y Egmont y Horn.
Su intención
es no arrancar la viña, sino podarlas y espera limitar el derramamiento de
sangre, pero el temor de los flamencos es muy grande e interpretan estas
medidas como la instauración de un régimen de terror, máxime cuando viene a establecer
la nueva Inquisición Tridentina.
Guillermo
de Orange intenta una primera invasión con tropas alemanas pero el miedo
paraliza cualquier reacción popular y es derrotado.
El ataque
supone un argumento más para la estrategia que lleva a cabo el duque de Alba.
LOS MORISCOS SUBLEVADOS BUSCAN REY
Granada 18
de abril de 1568.-El tintorero granadino Farax Ibn Farax fracasa al intentar
tomar la ciudad, falto de apoyo de sus
correligionarios del Albaicín, temerosos del Inquisidor Pedro de Deza.
El
levantamiento morisco que pronto se extiende a todo el reino de Granada, es
propiciado por la pragmática real de 1-1-1557, auspiciada por el inquisidor Pedro
de Deza, en la que se prohíbe a los moriscos el portar armas, hablar y escribir
en su lengua en público y en privado, usar sus propios vestidos y practicar sus
costumbres, y se les obliga a entregar todos sus libros.
Además se
les imponen nombres cristianos y se les obliga a tener abiertas sus casas,
descubrir el rostro de sus mujeres y suprimir sus baños.
Estas
medidas que buscan responder a una posible conveniencia de los moriscos con los
piratas berberiscos y a su falta de cristianización, provocan fuertes protestas,
incluso de sus señores cristianos como el duque de Alba y el conde de Tenidilla.
En diciembre
de 1567 se produce el levantamiento de las Alpujarras, aquí se refugia Farax
ibn Farax, aunque los moriscos eligen rey a Hernando Córdoba Valor, caballero veinticuatro
de Granada, que toma el nombre de Aben Humeya. Este nombra a Farax ibn Farax,
alguacil mayor, pero pronto lo destituye por organizar una especie de inquisición
islámica.
La
rebelión se extiende por Granada, Málaga, Almería y Murcia, por lo que el capitán general de
Granada, marqués de Mondéjar, solicita la ayuda de los señores de Andalucía.
Poco
después Felipe II nombra nuevo capitán general a Juan de Austria quien
destierra a los moriscos (Junio-Julio de 1569) y logra amplios poderes para
combatirles.
La
rebelión prosigue, aunque con nuevo jefe, Aben Humeya que logra apoyo de lo argelinos en
julio de 1569, es asesinado y sustituido por Diego López o Aben Boo en noviembre de 1569
EGMONT Y HORN SUBEN AL CADALSO, VÍCTIMAS DE LA INFLESIBILIDAD.
Bruselas,
4 de, junio de 1568. Los condes católicos Egmont y Horn son condenados a muerte
y decapitados al día siguiente en la Plaza del Sablon confiscados sus bienes
por el estado sus cabezas se exponen al público para que sirvan de escarmiento.
En vano se
enviaron peticiones de clemencia al rey y se recordaron los méritos de ambos
inculpados. Felipe II se mantiene firme en el veredicto.
Lamoral,
conde de Egmont, príncipe de Gavre y Señor de Artois, había sobresalido como
militar al servicio del Emperador Carlos V, quien le concedió el máximo galardón de los países
Bajos, el Toisón de Oro en 1546.
Su amigo,
Felipe de Montmoreney-Nivelle, conde de Horn y gobernador de Flandes. Había sido
nombrado director de finanzas del país por Felipe II, y siguió la misma
trayectoria política que el anterior.
Fernando Álvarez de Toledo
Los dos
habían desempeñado un papel importante en la batalla de San Quintín y obrado en
favor de la monarquía, La condena de ambos nobles respondía a las severas medidas
adoptadas por Fernando Álvarez de Toledo, III duque de Alba, enviado por Felipe
II para acabar de forma militar con el alzamiento de la situación política,
religiosa y económica que se había desencadenado en los Países Bajos.
El duque
d Alba había arrestado poco después de su llegada a los dos consejeros católicos
e instaurado el denominado tribunal dirigido contra la herejía y la oposición política
Príncipe de Orange
En este
caso se acusó a los duques de cometer
crimen de lesa majestad, proteger a los conjurados y colaborar con el príncipe
de Orange así como tratar de ultrajar el catolicismo, fomentar la sublevación
del pueblo, y de practicar y divulgar la religión. Protestante.
miércoles, 4 de marzo de 2026
HUANCAVELICA Y EL TRIÁNGULO DE LA MINERÍA.
Huancavelica,
1563. Son descubiertas las minas peruanas de cinabrio de Huancavelica. La industria
minera es la que más se desarrolla en la América Hispana.
Cinabrio
Las
directrices mercantilistas del estado, así como las ideas acerca del poder y prestigio social que dan las
riquezas especialmente los metales preciosos favorecen su crecimiento.
Las minas
transforman el escenario de las Indias, y se convierten en un factor decisivo
en la colonización, impulsada por el descubrimiento de las minas de plata de
Zacatecas (1546), Guanajuato (1548), y Santa Bárbara (1547) en Nueva España, (Méjico),
se inicia la colonización de la zona llamada hasta entonces Norte Misterioso.
La búsqueda
de ricos filones en América del Sur, no
es menos feliz: en 1545 se descubren las minas argentíferas de Potosí (Bolivia),
y en 1552 las de Sombrerete, Avino, Pachuca y Real del Monte, entre otras.
En principio
la obtención de la plata se hace mediante oxidación del mineral, es decir quemándolo.
Usan para ello hornos en los que se colocan capas alternas de combustible y
mineral. Una vez oxidado, por fundiciones sucesivas, se separa la plata de los
restos de mineral.
Este
método exige gran cantidad de combustible que a veces resulta difícil de hallar,
por ello es trascendental la aplicación a la minería de la plata a través del procedimiento
de la amalgama, usado por primera vez en las minas de Pachuca (Méjico), por
Bartolomé de Medina en 1555.
El nuevo
método exige la utilización de azogue o cinabrio (mineral de mercurio), e
inmediatamente las autoridades ordenan la búsqueda de filones en las Indias de
este elemento, que en principio se importa a España.
El
descubrimiento de 1563 de las minas de Huancavelica por Amador de Cabrera,
proporciona azogue no solo al mineral argentífero peruano, sino también a Nueva
España (Méjico).
Hasta que
en 1573 subsiste la libre producción y tráfico del azogue, pero a partir de ese
año se impone el sistema de asientos.
Este
establece que los mineros deben vender en exclusiva el mineral extraído al
estado que se lo compra a un precio fijado de antemano.
Los
funcionarios reales distribuyen previo pago el cinabrio entre los mineros de
plata, quienes en función de la cantidad de azogue comprada deben entregar la
cantidad de plata correspondiente al quinto real.
Con este
sistema, el estado pretende obtener beneficios del imprescindible azogue y, al
mismo tiempo fiscalizar y vigilar las producciones de plata y de cinabrio.
No
obstante esto es la teoría: en la práctica, los mineros saben burlar a la
autoridades y eludir el pago del quinto real.
El quinto real, se cobraba en las explotaciones mineras de la América española, suponía un impuesto obligatorio del 20% , (la quinta parte sobre la producción total de los metales preciosos, principalmente oro y plata, que se extraía de las minas.
Era un tributo directo a la Corona Española, que constituía una de las principales fuentes de ingresos de la Real Hacienda.
martes, 3 de marzo de 2026
LA ANDARIEGA TERESA DE AVILA
Ávila 23
de agosto de 1562. Teresa de Ávila funda el convento de San José, el primero en
que se aplicarán las normas del Carmelo en toda su pureza, a la vez con ayuda
de San Juan de la Cruz, pretende la reforma de la orden femenina y también dela
masculina.
La futura
santa había nacido en Ávila de los Caballeros. El 28 de marzo de 1515, hija
tercera de Alonso Sánchez de Cepeda y de doña Beatriz de Ahumada.
En su
biografía, aunque con ribetes de buscar siempre las faltas de su conducta nos
cuenta sus primeros años hasta los 16 en que ingresó en el colegio de Nuestra Señora
de Gracia en Aunque luego extendería su relato a hechos posteriores.
En estos capítulos
nos perfila el carácter de una niña apacible y piadosa cuyo único vicio, según
ella, y el de que se arrepentiría toda
su vida, lo constituía la lectura de novelas de caballerías, algo muy frecuente
en su época y a la aficionaron las tendencias de sus padres.
Tras permanecer
unos meses en el colegio enfermó y de nuevo hubo de volver bajo los cuidados
paternos, una vez muerta en plena juventud 33 años. Así permaneció su madre
hasta los 21 años en que se le fue madurando la vocación religiosa.
Tuvo que
huir de su casa para profesar en el convento el 12 de noviembre de 1.536, bajo
la protección de su progenitor que se convirtió en un entusiasta de los pasos
de su hija.
Enfermó
de nuevo incluso se la llegó por muerta, antes de comenzar el proceso de
curación.
En 1543
salió del convento para reconfortar los últimos días de su padre. Ahora en 1562,
pasará cinco años en compañía de las monjas con las que ha resucitado la pureza
del Carmelo, cosa que nos recordará en su libro de las Fundaciones.
A los
cuarenta años comenzó su verdadera vida de andariega y de escritora, con sus
fundaciones de conventos de carmelitas descalzas; Medina del Campo, 1567; Malagón,
1568, Valladolid, 1568, Sevilla, 1575, hasta el último el de Burgos, el mismo
año de su muerte, acaecida en Alba de Tormes.
También
colaboró en la fundación de los carmelitas descalzos reformados, desde el de
Duruelo, en 1568 hasta los de Valladolid, Salamanca y Lisboa en los años 1581 y
1582.
De forma
paralela surgieron sus críticos que abarcan desde su camino de perfección hasta
Castillo o Las Moradas, de 1577, en que la santa se convierte en mística y nos
facilita las definiciones de los diferentes grados de contemplación de Dios.
Fue
santificada bastante pronto después de su muerte, el 12 de mayo de 1622, por el
papa Gregorio XV, y las cortes de Madrid, de 24 de octubre de 1617, la
declararon patrona de todos los reinos de España.
Posteriormente,
se le declaró asimismo doctora de la iglesia, sus últimos veinte años fueron en
realidad de los de más actividad religiosa y fundadores, hasta el punto de que
bien se ha podido calificar de andariega por las distintas tierras de España,
en su afán de fundar conventos y de reformar las órdenes del Carmelo con la
ayuda en muchos casos de San Juan de la Cruz.
Sus obras
aparte de su elevación religiosa y mística son también un dechado de perfección
del castellano de la época, en toda su pureza, con desparpajo y haciendo del
idioma un instrumento para moldear todas sus concepciones religiosas y de
visión interior de Dios.
Tanto en
su Autobiografía como en el Libro de las fundaciones nos ha dejado un vivido
relato de sus andanzas en busca de la perfección, tanto suya como de las monjas
a las que deseaba elevar el mismo nivel de perfección.
Carente siempre
de medios con los que hacer frente a su obra, tuvo empero algunas valedoras,
como la Duquesa de Alba, lo que le permitió seguir su siembra de conventos de
carmelitas descalzas por media España.
Su autobiografía
que abarca desde su niñez hasta la fundación del primer convento reformado de
San José, nos proporciona datos en extremo puntuales de su vida y ha sido
comparada, por su aspecto de autocorrección, con otro libro en esta misma línea,
las Confesiones, del eximio San Agustín
Apresen de
todas formas aquellas cualidades que fueron norma de su vida, cuales fueron
sencillez, naturalidad, sinceridad y verdad, y que escribió a mandado de sus
confesores, y que retocada varias veces aparecería en 1565.
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