domingo, 1 de marzo de 2026

EL ENCUENTRO DE CULTURAS DEL FRAYLE MOTOLINÍA

 

                            EL ENCUENTRO DE LAS CULTURAS

 




México, 1558.- Fray Francisco Motolinía, escribe su Historia de: Los Indios de Nueva España, nace en Benavente en la última década del siglo XV, al ingresar en la orden Franciscana cambia su apellido por el nombre de su ciudad natal.

En Mueva España será conocido por el sobrenombre de Motolinía (el pobre), que es como le llaman los indios.

                                                            Gonzalo de Salazar

Parte hacía América en 1524, junto con doce frailes más, y viaja con Hernán Cortés a Honduras donde le persigue Gonzalo de Salazar por defender a los indios.

En 1527-1529 pasa a Guatemala y Nicaragua, en las que desarrolla una importante labor evangelizadora. Vuelto al convento de Huejotzingo, ampara a los indios contra los atropellos de Nuño de Guzmán e incitan a los caciques y a quitarse el obispo de México.

Nuño de Guzmán 

Desde 1539 hasta  1543, desarrolla su amplia acción en Tlaxcala, Puebla de Los Ángeles, Tehuantepec, Guatemala y Yucatán.

Como buen conocedor de las costumbres y lenguas indígenas en 1536 su Orden monástica encomienda la escritura de una historia de los indios y de su conversión que finaliza en 1558.

En su obra explica con gran detalle el modo de vivir, ritos y cultura de los indios, lo que le convierte en imprescindible para conocer la civilización mexicana, en la época de la conquista, y denuncia los abusos cometidos por los colonos españoles, resaltando las quejas del pueblo azteca.



LA POBLACIÓN NEGRA DE AMÉRICA

 

América 1560. A mediados de año el sacerdote dominico Alfonso de Montúfar, arzobispo de México, expresa en una carta a Felipe II que, es tan injusto el cautiverio de los negros como el de los indios, Bartolomé de las Casas, que había abogado por la importación de los negros esclavos para aliviar a los indios, sostuvo finalmente esta petición.

Extrañamente, la Corona que abolió en 1542 la esclavitud de los indios nunca pareció inquietarse por los negros.

No resulta fácil estimar la cantidad de negros llevados por la fuerza a las colonias, ya que sería preciso disponer de todas las licencias de importación, sin olvidar el contrabando.

No obstante, un cálculo prudente de la población negra en Hispanoamérica se eleva, a fines de la época colonial a más de dos millones.

Los africanos comenzaron a llegar en los primeros viajes posteriores al descubrimiento, y algunos participaron con sus amos en empresas de conquista. Pero la mayoría de negros llegados en los primeros años pertenecían a la Corona, eran los llamados negros del rey.


Trabajaron primero en establecimientos de propiedad real, y luego en el servicio público. El principal origen de la población negra hispanoamericana.

Los colonos advirtieron pronto que sus indios esclavos, o siervos, se extenuaban rápidamente y muchas veces morían.

Por otra parte, las epidemias y hasta los suicidios, a los que deben sumarse las matanzas de indios rebeldes, habían diezmado por completo a la población autóctona.

Los negros en cambio no sólo soportaban el trabajo duro, como la extracción del oro, sino su rendimiento era mucho, mayor que el de los indios.

Para la labor en las plantaciones, el negro parecía el sujeto ideal. El rey Carlos I facilitó ese tráfico coartado durante la regencia del cardenal Cisneros, beneficiando a sus favoritos, concediéndole las licencias de transporte.

A lo largo de la época colonial,  el tráfico de esclavos africanos fue para la Corona y los intermediarios un pingüe beneficio.



sábado, 28 de febrero de 2026

BANCARROTA REAL

 

                                      


La Ceca de Segovia en 1557

BANCARROTA REAL


1º de junio de 1557, se suspende el derecho de lo asentistas de cobrar las rentas ordinarias como pago de las cantidades adelantadas. La inminente bancarrota se solucionará convirtiendo la deuda más urgente en pensiones a largo plazo.

Desencadenante de tales suspensiones era la negativa de los asentistas a continuar concediendo créditos, lo que causaba la ruptura de los contratos firmados y la emisión de juros (pensiones perpetuas sobre la renta pública) por el valor de los créditos.

Sin embargo en cada una de estas operaciones muchos banqueros se arruinaban y sólo permanecían en pie los más fuertes, a los que la Corona ofrecía condiciones particulares para que no dejaren de concertar asientos lo que hacían pese al gran riesgo que ello implicaba.


Felipe II

Felipe II iniciaba pues su reinado con una insostenible situación financiera en España y con la herencia de la enorme deuda contraída por el imperio carolino.

Los cargamentos de plata procedentes de las colonias pasaban directamente a manos de los banqueros alemanes, genoveses, flamencos y españoles o se destinaban a pagar las exportaciones con destino al Nuevo Mundo.

Llevada por la ilusión de prosperidad, la Corona había abierto frentes en todas partes, a la vez que la aristocracia se entregaba al derroche y, paralelamente, aumentaban los precios y las tasas de interés del dinero.

La suspensión de consignaciones de 1557, no obstante, resolvía el caótico estado del país por unos años, durante los cuales, en el interior tanto como en el exterior, se respiró una atmósfera de paz casi total.



viernes, 27 de febrero de 2026

FELIPE II EN SAN QUINTIN

 

San Quintín (Francia) 10 de junio 1557

Los españoles vencen a los franceses en la batalla que se libra en esta localidad. La tregua de  Vaucelles el (5-2-de 1556) no es más que un respiro en la oposición entre Francia y España.

El Papa Paulo IV

Enrique II de Francia

Pocos meses después se reinician las hostilidades, esta vez por iniciativa del papa Paulo IV, que ha firmado un pacto secreto con Enrique II de Francia para expulsar de Nápoles a los españoles.

Nápoles  

En septiembre, Paulo IV y Enrique II declaran la guerra a España. Desde Flandes Felipe II ordena  al  virrey de Nápoles penetrar en los Estados Pontificios y el duque de Saboya, invadir el norte de Francia. Este último sitia San Quintín, plaza francesa situada junto a la frontera de Flandes.

Cuando el ejército francés acude en ayuda de los sitiados, sufre una gran derrota (10-8-1557) y la plaza se rinde (27-8-1557).

Los enfrentamientos prosiguen en Calais y Los Países Bajos, hasta que el triunfo español de Gravelinas detiene el avance francés.

Las negociaciones culminan en la paz de Cateau-Cambrésis (3-4-1559). Esta se basa en la devolución mutua de las plazas ocupadas durante la contienda, con algunas excepciones.

Enrique II devuelve Córcega, Thionville, y los territorios ocupados en el Artois. Flandes y Charoláis así como Saboya y Piamonte. Pero conserva Metz, Toul y Verdún.

Además se pactan los matrimonios de Felipe II con Isabel de Valois, y el de su hermana Margarita con Manuel Filiberto de Saboya.

 


jueves, 26 de febrero de 2026

EL CORRAL DE LAS COMEDIAS- EL RECOGIMENTO DE LAS BEATAS- -EL CENSO DE POBREZA.

 


Valladolid, 1558. Se inaugura en Valladolid un nuevo corral de comedias. 

Espacios destinados a la representación teatral, muy populares, en este siglo y la primera mitad del XVII, los primeros corrales pertenecían a las cofradías religiosas que los alquilaban a compañías de cómicos.

Se trataba de patios rectangulares cerrados por las paredes de las casas adyacentes, en los que el público se distribuía de modo que las mujeres tomaban asiento en la parte delantera superior y los hombres permanecían de pie en el patio, mientras los personajes de cierta importancia se situaban en los balcones o ventanas de las casas vecinas.

Con el tiempo se instalaron gradas de madera que, dispuestas en forma de anfiteatro, facilitaron la visita de esos escenarios, en los que Lope de Vega y otros comediógrafos del momento presentarían sus obras.

La celebridad de algunos corrales como el de la Pacheca, el corral de la Cruz o el Corral de Almagro llegaría a la posteridad . 


EL RECOGIMIENTO DE LAS BEATAS 

Trujillo, 1557. La población dentro del movimiento que se produce en los últimos años, alberga a doce beatas. Estas mujeres, que aparecen en la España del XVI al XVIII, sin interrupción se dedican al servicio a Dios, sin ser monjas, sin ingresar en ningún convento. Sometidas a unos votos particulares, y bajo la dirección de un sacerdote, llegan en ocasiones a vestir hábito de alguna orden religiosa, en compañía por su fundador o por su modo de vid.a. Aunque por lo general viven en solitarios, en ocasiones se reúnen en pequeñas comunidades o beaterios, como en Trujillo.

Su papel son en determinadas fenómenos religiosos heterodoxos, los hace presa frecuente de la Inquisición.

Las autoridades eclesiásticas encuentran sospechoso el liderazgo que llegan        a ejercer, y que resulta fuera de lo común en otras órdenes sociales. 

EL CENSO DE POBREZA. 

España 1557. El país entero se halla inmerso en una terrible epidemia de peste que afecta principalmente y como siempre, a las clases más desfavorecidas de la sociedad.

Así entre la multitud de fallecidos se contabilizan mil novecientas doce cabezas de familia pobres de Trujillo (45% de la población), y ciento ochenta y dos de Cáceres (26% que vienen a ser escalofriantes, pero que se repiten sin cesar.

Esta miseria está propiciada por las estructuras sociales y económicas, que permiten la concentración de la riqueza en pocas manos, mientras el resto de la población queda a merced del hambre y la peste, o ha de someterse a la emigración a las Indias.

Tal masa de pobres, estimula a su vez la aparición de dos elementos que se convierten en arquetipo de los españoles: los pícaros y los bandoleros, son ejemplos de dos diferente modos de buscar la subsistencia, la  cervantina Casa de Monipodio,  es un claro ejemplo de ello.                 


             

miércoles, 25 de febrero de 2026

UN ARZOBISPO ANTE LA INQUISICIÓN


Arzobispo de Toledo en 1558

Toledo, 13 de octubre de 1.558.- El dominico Bartolomé de Carranza toma posesión del Arzobispado de Toledo, en el momento de una tremenda persecución que  se cierne sobre él.

El rigorismo extremo y el equivocado celo de la inquisición española apunta en esta ocasión a una persona recta e intachable, a la que por animosidades y envidias personales, se acusa de postular y defender en sus escritos ideas protestantes.

Le espera la prisión y un largo proceso de diecisiete años de duración a lo largo del cual declararán en su contra más de cien testigos y se le imputaran como heterodoxas, millares de proposiciones vertidas en sus escritos.

De nada servirán las brillantes intervenciones de los abogados de Carranza, en particular las del navarro Martín de Azpilicueta, ni las declaraciones en favor del arzobispo de los más  egregios testigos.

Al final, el propio papa Pío V tendrá que mediar y decretar el traslado a Roma de este proceso, promovido por el Inquisidor General, Fernando de Valdés e instruido por el Arzobispo de Santiago, Gaspar Zúñiga de Avellaneda.

Los jueces romanos más comprensivos que los españoles, absolverán a Carranza,  pero a la muerte de Pío V los enemigos del Arzobispo de Toledo volverán a la carga.

El nuevo Papa, Gregorio XIII sentenciará la causa declarando a Bartolomé Carranza, sospechoso de herejía.  Su Catecismo fue censurado por Melchor Cano y Domingo de Soto. 

Fue sentenciado a una condena leve en 1567, falleciendo poco después en  Roma. 


  

LOS PLEITOS COLOMBINOS

 


 

INDIAS DUCADO DE VERAGUA 1.556


Abandona el Ducado de Veragua,  Luis Colón, nieto de Cristóbal, con una pensión adicional de 7.000 ducados. Diego Colón hijo primero del navegante genovés y padre de Luis había iniciado el llamado Pleito Colombino, según el cual pretendía conseguir que se aplicaran las capitulaciones que la corona había concertado con el descubridor en favor de sus descendientes.


No obstante Diego no pudo alcanzar todos sus objetivos, pues mientras que Felipe I el Hermoso le reconoció el derecho de Diezmo, el Consejo Real en mayo de 1511 limitó su derecho a gobernar como virrey vitalicio exclusivamente en aquellas islas que había descubierto su padre y, a partir de 1524, el recién fundado Consejo de Indias, le negó su vez el cobro de los diezmos de la corona en América.

A su muerte en 1526, su hijo Luis prosiguió el pleito para diez años más tarde, establecer un acuerdo con la Corona por el que reciba el título y privilegio de almirante  de Las Indias.

Al mismo tiempo renunciaba al resto de sus derechos no honoríficos a cambio del marquesado de Jamaica, el Ducado de Veragua, y una renta vitalicia de 10.000 ducados anuales.