jueves, 3 de septiembre de 2026

EMPIEZA EL CURSO DE APRENDIZAJE DE LAS PRIMERAS LETRAS

 


                                              


Mallorca año 1693.-En este año, el obispo de Palma ordena que se nombre maestros de primeras letras en todo el pueblo de más de 300 vecinos, en la época podían distinguirse dos clases de escuelas, En primer lugar las atendidas por asociaciones religiosas o particulares y aquellas en las  que intervienen las autoridades oficiales, ya fuesen las locales o bien la central,

El Consejo de Castilla era en ese momento el que examinaba la competencia de los maestros  de escuela y expedía los títulos correspondientes, aunque delegara estas funciones en la hermandad de San Casiano, gremio o  cofradía de los maestros de Madrid, cuyas ordenanzas se habían aprobado en 1,668.

Las enseñanzas ya fuese en las escuelas gratuitas o de pago, consistía únicamente en aprender a leer y a escribir y contar, además de la doctrina cristiana.

Tanto los franciscanos como luego los escolapios (escuelas pías) tenían a su cargo gran número de esas escuelas.

La enseñanza de las niñas se impartía en conventos de monjas a los que se le hacían donativos con tal objeto.

También consta que desde mediados de siglo se había  establecido en Oña (Burgos) una escuela para sordomudos ,

Era corriente en la época la enseñanza a domicilio, impartida  por los llamados leccionistas y también respecto de estos alcanzaría la prescripción de que fuesen examinados y habilitados como correspondiese.




miércoles, 2 de septiembre de 2026

EN BUSCA DE RECURSOS PARA FINANCIAR LA GUERRA

 

            



Madrid, agosto de 1692.- Se crea la Junta de Medios, con el fin de buscar recursos para financiar la guerra. Durante la última década del siglo XVII, el gobierno español vive en estado de bancarrota permanente.



Al presentar las cifras de su presupuesto el presidente del Consejo de Hacienda, marqués de los Vélez, (Luis Vélez de Guevara)    subraya la dramática falta de fondos del estado, pero no ve ninguna forma de aumentar los ingresos en 1.691.

Los métodos clásicos para recaudar dinero se han revelado totalmente ineficaces. Congelar los salarios da malos resultados; suspender el pago a los bancos acreedores arruina a los banqueros y al estado, y solicitar donativos es una pérdida de tiempo

La reforma fiscal de 1.688 procura unos ingresos mínimos a la Corona, pero no resuelve ningún problema. Cuatro años más tarde, el gobierno crea una Junta de Medios, presidida por Antonio Ibáñez de la Riba Herrera y por Pedro Núñez de Prado, conde de Adanero con el fin de encontrar dinero para la guerra.

La primera medida de la Junta (noviembre 1.692) es suspender los pagos de las deudas contraídas, excepto las relacionadas con la casa real y con la guerra.


Esta medida afecta a las pensiones, salarios etc, y hace muy impopular a la Junta. En 1.693-1.699 los pagos del estado quedan totalmente suspendidos.  Adanero confiesa en 1.698 que no podía encontrar dinero para la subsistencia de su Majestad, pues todos los ramos  de la hacienda están empeñados por muchos años.

El año siguiente, se logran recoger unos nueve millones de escudos de vellón de impuestos. Más de la tercera parte se dedica al pago de los funcionarios y poco menos de otro tercio para los cuatro millones separados por el decreto de 1.688, con lo que quedan sólo dos millones para la guerra.

 


martes, 1 de septiembre de 2026

AÑO 1684 INVASIÓN FRANCESA POR EL AMPURDAN

 


Cataluña, 1 de mayo de 1.684.- El mariscal de Belfort al mando de un ejército provisto de un importante artillería, penetra  por la Junquera  con el objetivo de invadir Cataluña. Habría pasado algo más de un año desde que el gobierno de Madrid declarase la guerra a Francia y expatriara a los residentes en España, siendo despojados   de sus bienes.

La reacción de Luis XIV fue inmediata, iniciando los preparativos para la guerra y  negociando  con los holandeses para que no enviasen al monarca español los catorce mil hombres que precisaba para su defensa.

En marzo de 1.684, Francia planteó una maniobra de engaño y envió sus tropas bajo las órdenes de Bellefont, hacía Navarra, pasando por San Juan de Pie-de-Port y Roncesvalles, pero en realidad estas se dirigieron al Rosellón y, de ahí a la Junquera.

Las tropas del mariscal reunían a quince mil hombres y al frente de la caballería se encontraba el general catalán José Calvo.


Después de travesar el Ampurdán, los franceses tomaron Báscara y marcharon hacia Gerona donde prevenidos de su avance, les esperaban los hombres del duque de Bournonville, virrey de Cataluña, quienes trataban de impedir que atravesaran el río Ter.

El ejército español, sin embargo experimentó una aplastante derrota y tuvo que retirarse, en medio de una gran confusión, a la ciudad de Bounonville dejó la defensa de Gerona en manos del gobernador Carlos Sucre y partió hacia Barcelona para impedir los ataques enemigos después de haber confiado Hostalric al marqués de Leganés.

El 15 de mayo los franceses ponían sitio a Gerona y pese a las tenaces muestras de valor de los sitiados lograron apoderarse de Santa Clara defendida por Ramón Calders, y llegar hasta el centro de la ciudad, en la cual ya seguros de su victoria sufrieron el ataque de los paisanos armados, causando numerosas bajas por lo que se vieron obligados a retirarse y levantar el sitio para refugiarse en el Ampurdán.

Pese que en Bascara había permanecido una  guarnición francesa de ciento cincuenta hombres, a mediados de junio el capitán Trinxeria y sus migueletes se apoderaron de la localidad ocupada y llevaron prisioneros a Barcelona a los soldados franceses, aunque nada pudieron hacer por liberar Cadaqués, sitiada por una escuadra de treinta galeras y un ejército de tierra enemigos.

Finalmente, sólo la tregua que se vio obligada a aceptar Carlos II de España al quedar sin aliados. Consecuencia del tratado de paz estipulado en Ratisbona entre el emperador y los estados holandeses y Francia el 29 de junio se puso punto final a la contienda..

Una vez firmado el pacto, los franceses evacuaron el Ampurdán en el me de septiembre.



 

LA INFLAMCION MONETARIA DE 1683

 

Madrid 1.683.-La inflación de la moneda de cobre, acuñada sin cesar por un gobierno en perpetuos apuros económicos e incapaz de poner coto al caos monetario, llegó a su punto más crítico en 1680. 

La introducción  de la moneda falsa y la continua necesidad de enviar dinero fuera del país contribuyeron a sobrevalorar la buena moneda de plata en un 275%.


También para el fisco la situación se presentaba crítica. En 1.680 la hacienda solo consiguió establecer un arriendo de impuestos y ruinoso en Castilla.


El 10 de febrero de éste año y siguiendo los planes elaborados por don Juan José de Austria hasta su muerte, el gobierno se dispuso aplicar una drástica política deflacionaria.

La moneda de ocho maravedíes pasó a valer dos, el marco quedó devaluado en un setenta y cinco por ciento, y la moneda falsa, que había llegado a inundar el reino, pasó a aceptarse legalmente sólo por valor de un maravedí.

La caída era tan fuerte que, tal como se pretendía, la moneda de cobre, menos valiosa, dejó de circular y fue aprovechada para las fundiciones metálicas.



Los efectos sobre el comercio fueron desastrosos a corto plazo. Todos los que basaban sus negocios en la finanza o la circulación de moneda sufrieron un grave quebranto, y los precios descendieron más de un cincuenta por ciento hasta marcar un punto más bajo de la actividad económica castellana desde finales de la edad media.

Esta medicina de hierro proporcionó algo que la población castellana venía deseando desde los tiempos de Felipe II: es decir terminar con la inestabilidad monetaria crónica y mirar hacia el futuro sin sobresaltos.

La hacienda real tuvo que correr con buena pate dl gasto. La disminución de actividades, la extensión de la pobreza y el caos momentáneo impidieron recaudar buena parte de los impuestos en un momento de grave apuro para la Corona.

Por ello cuando se clarificó algo el triste  panorama, este año de 1683, el Consejo de Hacienda decidió entonces aplicar el resto del programa de don Juan José y sustituir el arriendo de impuestos por un nuevo encabezamiento asignar un montante total a cada localidad, que sus autoridades debían después repartir entre los vecinos.

La oposición fue dura, pues suponía actuar las tributaciones. Para conseguirlo hubo que reducir los impuestos entre un quince y un 30 por ciento.

El resultado de estas medidas proporcionó durante cierto tiempo un respiro a la maltrecha economía. Por ello, al final de su reinado muchos llorarían a Carlos II, que fue el rey de la decadencia.



lunes, 31 de agosto de 2026

EL ARAGONÉS TUROLENSE DUQUE DE HÍJAR.

 

                              

Aragón 1683.- El aragonés duque de Híjar escribe una carta al rey  en la que se queja de los cuantiosos gastos que lleva aparejada la vida en la corte.


Los turolenses  duques de Híjar pertenecían a una familia de nobles aragoneses que habían tenido muchos roces con los monarcas de la casa de Austria, porque en sus tierras y en una época ya fuera de contexto, pretendían seguir como señores de horca y cuchillo, ejerciendo la alta justicia, sin intervención de los funcionarios reales.


También en la época de las alteraciones de los años 1640 encabezaron movimientos independentistas en Aragón.

La vida de la corte con su necesidad de servidores, carruajes y fastos cuantiosos para estos nobles a los que tampoco llegaban ya a esta época todas las rentas que pretendían extraer de sus posesiones.

No es de extrañar que el duque se queje de los gastos, máxime  en una época en la que tampoco en España, a nivel general, existían unas condiciones favorables, pues el estado se hallaba por completo arruinado, tras las sucesivas quiebras de la Hacienda, cuando el rey no podía tampoco conceder las necesarias mercedes que habían caracterizado en otro tiempo la política de atracción de la nobleza a la corte, para que se dedicara allí al servicio del rey.



CONTRA EL ANEXIONISMO DE LUIS xIV

 


La Haya, mayo de 1682.-España se adhiere al tratado de La Haya, contra la política de Luis XIV de Francia. Los tratados de Westfalia (1648) y Nimega (1678), otorgan a Francia algunos territorios.

Esta imprecisa definición ofrece la posibilidad a Luis XIV de reclamar y reincorporar a Francia aquellas zonas y ciudades que en el pasado habían pertenecido a los territorios recibidos tras la aplicación de esos tratados.

Esta es la llamada política de reincorporaciones, puesta en práctica por juristas y magistrados que actúan en nombre del rey.

En marzo de 1680, los tribunales Breisach dictaminan que Alsacia y Lorena pertenecen a Francia y seis meses después las tropas se apoderan de Casale y Estrasburgo.

En noviembre de 1681, Francia reclama y sitia el condado de Chini (Luxemburgo), dependencia de Los Países Bajos Españoles y obliga a Carlos II a renunciar al título de duque de Borgoña.

Esta política francesa provoca el establecimiento de una red  de alianzas. En 1682 el emperador Leopoldo I de Alemania se une a Holanda y Suecia para preservar el espíritu de los tratados de Nimega y Westfalia.

Poco después (mayo 1,682) España entra a formar parte del tratado de La Haya, a tercera coalición contra Luis XIV, aprovechando que el emperador se ve obligado a llevar sus tropas a Austria para contener el avance turco sobre Viena, y que Suecia y Holanda no se deciden a iniciar un conflicto.

Luis XIV ordena invadir los Países Bajos. Entonces Madrid declara la guerra el 1-del 12 de 1683 en solitario a Francia, la más poderosa maquinaria militar de Europa. Atacada en Luxemburgo, en los Países Bajos y en Cataluña. España se ve obligada a rendirse en menos de un año y firma la tregua de Ratisbona el 15-8-1684 y Madrid acepta la retención por Francia de todas las plazas ocupadas antes de agosto de 1681, además de Estrasburgo, Luxemburgo, Beaumont y Chimay.


 

domingo, 30 de agosto de 2026

EL REY CARLOS II CUELVE A CoNCEDER A LOS CONSJEROS CATALANES EL PRIVILEGIO DE COBERTURA.

             



EL NUEVO PACTO DE CATALUÑA.- El rey Carlos II de España vuelve a conceder a los consejeros catalanes el privilegio de cobertura, por el que pueden permanecer cubiertos y sentarse en su presencia. El rey había suspendido este privilegio, cuando Juan José de Austria se refugió en Barcelona (1675).

A causa de la política  centralizadora del conde duque de Olivares la monarquía española intenta un neoforalismo para adaptarse a la realidad a un centro arruinado y una periferia que presenta claros síntomas de reactivación.

Efectivamente, a pesar de las guerras con Francia, que invade constantemente Cataluña, a finales del siglo XVII comienza una importante aunque lenta recuperación económica en el principado.

El dominio económico se desplaza lentamente del centro a las costas de la península, donde la postración en ese terreno había sido menos profunda.

Esta reactivación económica provoca también transformaciones demográficas, y el centro pierde la hegemonía. El crecimiento  a todos los sectores de la economía: la industria textil, renovada por nuevas por muevas tecnologías; el comercio al por menor y al por mayor, que repercute en el aumento del tráfico en el puerto de Barcelona; la agricultura con la extensión del viñedo etc.

Los catalanes comienzan también a participar en el comercio con América, del que hasta ahora habían quedado excluidos.

El nuevo planteamiento de neoforalismo se manifiesta claramente en la composición de la Junta de Gobierno creada por Felipe IV durante la minoría de Carlos II. Además de castellanos, en esta hay catalanes, valencianos y andaluces. Carlos II ofrece a los catalanes la posibilidad de intervenir en los asuntos de estado.

El máximo  ejemplo es  la tentativa planteada por Juan José de Austria, desde Barcelona. La actitud abierta de Carlos II lleva a Narcis Feliu de la Peña a afirmar que es el mejor rey que ha tenido nunca Cataluña.