LA CRISIS DEL IMPERIO INCA
PERÚ 1532.
Muere el
emperador Inca Inti Cusi Hualpa Huáscar. Desde 1529 el Imperio Inca sufre la
más terrible crisis de su historia provocada por los enfrentamientos Huáscar y
Atahualpa y los hijos del último gran
emperador, durante sus treinta y cuatro años de reinado este desarrolla una
política expansiva que conduce al imperio inca a su máxima extensión.
Al ir creciendo el imperio, que ahora cuenta con cinco millones de habitantes, se establece una extensa organización y se multiplican los centros administrativos siempre sujetos al centralismo de la capital.
A pesar de que el inca emperador
ha viajado en repetidas ocasiones por todo el territorio, la amplitud del
imperio dificulta su gobierno y hace tambalear sus estructuras.
Cuando
Huayna Cápac muere a final de 1529 o a
principio de 1530, el consejo de asesores elige como sucesor a su hijo Huéscar,
a cuya coronación en Cuzco acuden todos los grandes jefes, salvo uno, su
hermanastro. Atahualpa.
Para
lograr que jure fidelidad, Huáscar envía embajadores a su hermano que se hace
fuerte en el norte, Quito. Pero durante dos años Atahualpa no hace ningún
esfuerzo en ponerse en contacto ni rendir vasallaje al inca.
En estas
circunstancias Huéscar manda secretamente un ejército, al mando del general
Atox, con la orden de obligar a Atahualpa a comparecer en su presencia en Cuzco
y ser juzgado, Atos y sus hombres llegan a Quito y capturan a Atahualpa,
encerrándole en la fortaleza de Tumipampa.
Atahualpa,
logra escapar y lleno de furia, reúne a su ejército, comandado por tres famosos generales;
Rumiñahui, Quiquis y Calchina. Entonces se
inicia la más terrible guerra civil de la historia de los incas. El
conflicto se extiende por todo el imperio y en todas partes es adverso a
Huéscar.
Derrotados
en las pampas de Pumpu en el lago que
ahora se conoce como Junin, sus ejércitos se retiran a Jauja en el centro de
Perú donde son vencidos de nuevo. Así
siguen las cosas hasta la decisiva batalla de Cochabamba a principios de 1532,
en la que Huáscar es capturado y muerto.
A pesar
de su triunfo, Atahualpa carece de los suficientes mecanismos administrativos
para poder gobernar su inmenso imperio.
El 15 de mayo de 1532 los españoles al mando de Francisco Pizarro llegan a Tumbes
y en noviembre se ponen en contacto con Atahualpa
.



