jueves, 16 de abril de 2026

PORTUGUESES EN LA CORTE DE MADRID

 

               

Madrid 1.614. La unificación de las Cortes de los reinos españoles. Realizada por el rey Felipe II, reafirma la presencia aristocrática portuguesa en la corte madrileña.

En contrapartida, naturalmente, se produce una mayor influencia castellana en Lisboa, que quiebra en cierto modo el principio de autonomía lusa, tal y como desean los castellanos.

Los portugueses que se encuentran presentes en Madrid son en su mayoría miembros de la alta nobleza que esperan conseguir los favores de la Corona española.

También algunos de los elementos ilustrados como los Melos, que acuden a la Corte en defensa de los intereses de su país y que apoyaran a los independentistas cuando se levante en 1.640.

Salvo estos elementos de profunda convicción nacional, los nobles portugueses se integran perfectamente en la vida cortesana, que aceptan muy de su agrado.

La alta nobleza se castellaniza así y en gran medida, y muchos de sus miembros permanecen en España al independizarse Portugal.

En contrapartida la pequeña  nobleza y la burguesía ven con malos ojos la intervención castellana en los asuntos portugueses.

Castilla desea la simple absorción de Portugal, sin hacer grandes concesiones.  





























 intervención castellana en los asuntos portugueses

Castilla desea la simple absorción de Portugal, sin hacer grandes concesiones.

EL INCA GARCILASO DE LA VEGA

 

Lisboa.

Lisboa, 1609. Se publica la primera parte de los Comentarios Reales, que tratan de los Incas Reyes que fueron del Perú, del Inca Garcilaso de la Vega. 

Se trata de la obra maestra de este autor y un homenaje a su tierra natal y a sus raíces indígenas.

Portada de la Historia General del Perú 1617

Los Comentarios son la reconstrucción, son la reconstrucción literaria del imperio de del Tahuantinsuyo, alternan los relatos de las conquistas con una exposición de los leyes, institucionales y costumbres, así como la descripción de los productos de los tres reinos naturales.

                                                                         Ciudad de Cuzco

Para su composición el autor recurrió a muchas historias que ya se habían escrito con anterioridad, pero que el ilustró con sus reflexiones, fijó los hechos cronológicos y legalmente desveló el significado de muchas palabras que habían sido interpretadas de forma incorrecta por otros escritores no versados en la lengua quechua o ruma simi.


El inca Garcilaso había nacido en Cuzco en 1539, hijo de un conquistador español, y de la princesa Chimpu Ocllo, procedente de la familia imperial inca, fue bautizado con el nombre Gómez Suárez de Figueroa y vivió en Perú hasta marchar a España en el año 1560.


Participó en la guerra contra los moriscos de Las Alpujarras en 1591, se estableció en la ciudad de Córdoba (Andalucía), donde cambió su nombre por el de Garcilaso de la Vega, al que añadió el título de Inca.


Autor de una versión castellana de los Dialogas de amor de León Hebreo, que él tituló La Introducción del Indio, su primera obra histórica fue La Florida del Inca, en la que armonizó la veracidad histórica con una elaborada tarea literaria basada en los comentarios del soldado español Gonzalo Silvestre, ampliados con notas extraídas de las fuentes escritas.

Muerto ya el Inca se publicaría la segunda parte de los Comentarios Reales, sobre las hazañas de los conquistadores y la asimilación del   mundo indígena a la cultura cristiana de Occidente. 




 

 sobre las hazañas de los conquistadores y la asimilación del mundo indígena a la cultura cristiana de Occidente

miércoles, 15 de abril de 2026

INTENTO DE REPRESIÓN DEL LUJO

 

                                                   Prenda de vestir llamada "Guardainfante".

Madrid 1611. Se dictan una serie de disposiciones el 20 de febrero de 1623 y son  reafirmadas por el rey Felipe IV. Estas disposiciones se refieren  al excesivo lujo de las clases privilegiadas españolas, que muchas veces arruinan sus haciendas con el deseo de aparentar una riqueza que no tienen.

                                          Antigua prenda de vestir llamada "Lechuguilla"

Así, se prohíbe el empleo de una vestimenta super-lujosa, desterrando los cuellos de encaje, las lechuguillas y las valonas, y el uso de la golilla, gran cuello blanco que en el siglo XVI era casi un signo distintivo de la moda española.

                                          Antigua prenda de vestir llamada el "Tontillo"  

También se ataca el guardainfante, tanto por motivos suntuarios como morales, y le sustituye por  el tontillo. El uso de coches y la servidumbre son asimismo regulados.

La servidumbre constituye uno de los elementos más significativos del ornato de las clases privilegiadas españolas, incluso de la corte.

Los servidores civiles y eclesiásticos, que suelen convivir de forma regular en la vivienda del señor, incluyen escudero, pajes, gentilhombre para recibir las visitas, doncellas de labor y esclavos blancos y negros.


 

 

 

 

 

 

LOS TOROS EN LA PLAZA

 

                               



Madrid, 27 de enero de 1.612. El rey Felipe III dicta una ordenanza que permite la construcción de Plazas de Toros cerradas, a semejanza de la plaza de Madrid.

Hasta ahora, las corridas de toros se hacían en campo abierto o en cosos provisionales, la mayoría de las veces formados por carros, con el consiguiente peligro para los asistentes.

Pio V y Sixto  V  decretan la excomunión  para los que asistan a corridas de toros mientras que el Papa Gregorio XIII reduce esta sólo a los caballeros.

Los Austrias, muy aficionados a la fiesta, convierten las corridas de toros en un entretenimiento de nobles, a pesar de la Iglesia.

Pio V y Sixto V decretan la excomunión para los que asistan a corridas de toros, mientras que el Papa Gregorio XIII reduce esta sólo a los caballeros.

Finalmente el papa Clemente VIII, levanta la prohibición, si se celebran las corridas de toros  en días de fiestas religiosas.



martes, 14 de abril de 2026

LAS BRUJAS DE ZUGARRAMURDI

 

                        

 

Logroño, 8 de noviembre de 1,610. En un auto de fe que congrega a más de treinta mil espectadores, la Inquisición quema a seis personas y otras cinco más lo son en efigie, fruto de un proceso llamado a convertirse en el más importante de los seguidos en España contra la brujería, tanto por el número de implicados como por las consecuencias de sus debates teóricos.


El año 1.609, el juez francés Pierre de Lancre, condenó a muerte en las entrañas fronterizas de Laburdi a más de cien personas acusadas de tener pacto con el diablo.

El miedo a la hechicería se contagió rápidamente a la vecina Navarra española, dada su proximidad, y ese mismo año comenzaron a llegar denuncias hasta Logroño procedentes del apartado valle vasco navarro de Zugarramurdi.

Sus inspiradores eran el vicario de Vera de Bidasoa y el señor de Alzate, 

Cuarenta personas fueron llevadas a la capital riojana y juzgadas en esta fecha.

La Inquisición proclamó un edicto de fe animando las inculpaciones.

El miembro más joven del tribunal, Alonso Salazar y Frías, viajó hasta la zona y regresó con mil ochocientas dos confesiones de  las que  mil trescientas ochenta y cuatro  correspondían a niños y cinco mil nombres de personas que no se habían presentado a declarar.

La mayor parte de estas confesiones según consta fueron logradas mediante amenazas y torturas, casi siempre era una respuesta histérica fruto de la ignorancia y de los temores de la época.

El Inquisidor Salazar se convirtió en el protagonista de la causa, porque a partir del año doce,  (1612) comenzó a disentir del parecer de sus otros dos colegas, Juan del Valle Alvarado y Alonso Becerra Holguín, prestigiosos teólogos y juristas.

Advertía Salazar que aunque los razonamientos de la causa fueran acordes con la doctrina, no existían pruebas reales a la hora de administrar justicia, tan solo testimonios y autoacusaciones, siempre muy  parecidos y enfrentados con la lógica.

Envió informes por separado hasta la Suprema de Madrid, en los que recomendaba suspender también las predicaciones y fue perseguido por sus compañeros que llegaron a considerarle un enviado del demonio,

Aunque un poco más tarde para algunos implicados, en Madrid se hizo caso de la minoría, y el proceso quedó paralizado. Frente a la <<caza de brujas<< que reinaba en toda Europa, los inquisidores prefirieron en adelante seguir aplicando penas leves a los acusados o a considerarlo todo como fruto de un desvarío.


La abolición de la Inquisición española se produjo en cuatro tiempos. En diciembre de 1808 fue suprimida por Napoleón Bonaparte, mediante la doctrina de Chamartín, aplicada en la España afrancesada, mientras que en la España patriota, la abolición se produjo por las Cortes de Cádiz  el 28 de febrero de 1813. 

En julio de 1814 fue restaurada por el rey Fernando VII junto con todo el antiguo régimen, al ordenar le quitasen de en medio los acuerdos de las Cortes, pero el 9 de marzo de 1820 fue de nuevo suprimida por el mismo rey, obligado por el triunfo del pronunciamiento de Riego que restableció la Constitución de 1812.

Tras la recuperación de sus poderes absolutos en octubre de 1823, gracias a la intervención de los cien mil hijos de San Luis, que pusieron fin al Trienio Liberal.

Fernando VII no restableció la Inquisición, en su lugar funcionaron en algunas diócesis unas Juntas de Fe.

En julio de 1834 al inicio de la Regencia de María Cristina de Borbón, liberal moderado de Francisco Martínez de la Rosa, aprobó un decreto cuya disposición primera decía <<Se declara suprimido definitivamente el Tribunal de la Inquisición en España<<, siendo la cuarta vez y la última abolición de la Inquisición en España.



domingo, 12 de abril de 2026

MÉXICO CAPITAL COLONIAL

 


Julio de 1,607. El marqués de Montesclaros cesa como virrey, a él y a alguno de sus antecesores se le deben importantes obras urbanísticas y de asentamiento de la iglesia en el nuevo mundo.

A Claudio de Arciniega se le encargó la construcción de la catedral de México, en cumplimiento de la orden dictada por Felipe II, y según el proyecto de Alonso Pérez de Castañeda.

Será el mayor edificio mexicano de  la época colonial, y cuando al cabo de un siglo y medio hayan concluido las obras, revelará en su variado estilo la revolución estética de la capital mexicana.

Cuando se empieza a construir la catedral, han pasado ya cuatro décadas desde la fundación de la ciudad, apenas consumada la conquista del imperio azteca. Cortés dispuso que se iniciaran las obras.

Trazó los planos por encargo suyo el agrimensor Alonso García Bravo, que había trabajado ya para Pedrarias Ávida en el proyecto de la ciudad americana, se ajustaba ya a un modelo empleado en España en la edad media tardía.

Iniciada la colonización, la corona no tardó en disponer que el plano de las nuevas ciudades se ajustara a ese modelo; el plano ajedrezado: que se cortan  calles  perpendicularmente y  delimitan cuadros (manzanas).

El desarrollo de la ciudad tenía como punto de referencia inicial la plaza Mayor, sede del obispado desde 1.530, fue elevada a arzobispado en 1.546.

En 1.535 era ya capital del virreinato de Nueva España, y el mismo año se creaba la Casa de la Moneda. En 1553 se fundó la ciudad, y en 1.571 se estableció el Tribunal de la Inquisición. Tal como sucedió en el Imperio Azteca, la nueva capital se anexó  Tlatelolco.

La población indígena, se redujo drásticamente a causa de las epidemias, la guerra y las calamidades que acarreó la conquista. Pese a todo a mediados del siglo XVI México era ya uno de los principales centros de población de América.


 

TABERNAS, MESONES Y POSADAS

 

                  

España 1608.-En la vida cotidiana del siglo XVII tienen gran importancia las tabernas, mesones y posadas. Unas y otras se encuentran reguladas por diversas normativas que en la práctica rara vez se cumplen.

Tal es el caso de la ley que, prohíbe servir vino en las tabernas si no es de buena calidad, medida poco económica. Muchas y diversas son las características de estos establecimientos, a los que los viajeros especialmente extranjeros, y la literatura picaresca española, se han encargado de dotar con  tan mala  fama que las más de las veces son siniestras.

Así ocurre, sin razones de cuando se habla de estos lugares como centro de reunión de bandidos y bandoleros, o como centro ocasional o fijo de prostitución que amén de transmitir enfermedades podían aligerar los bolsillos de los viajeros de todo su capital y sus bienes.

Las casas de huéspedes, sean fondas, posadas o mesones, en las ciudades o ventas, en los caminos solo están obligados hasta el año 1560 a proporcionar cama sal, aceite y vinagre y asiento en la lumbre, ya que el resto  había que preocupárselo el viajero por su cuenta, al establecerlo así las ordenanzas de los pueblos.

Este año, Felipe II dispone que en ellas pueda tener lo preciso para satisfacer las necesidades de los huéspedes, que así pueden reposar en vez de tener que buscarse  los alimentos fuera de los mesones.

Su principal inconveniente radica no  en ya las posibles incomodidades (muchas ventas tienen fama horrible por sucias,  pero en otras, como la de Arganda hay  camas con mil flores y  con rica ropa de Holanda, según asegura Moreto), pero de dudosa  catadura moral de sus amos.

Por lo  general los venteros no son más que ladrones encubiertos bajo la capa de cuadrilleros de la Santa Hermandad, y su palabra es la única que vale, por el sólo hecho de descansar un momento, sin tan siquiera comer o beber nada. El posadero ya cobra seis maravedíes, además de la comida que él proporciona las más de las veces, todo menos lo que se pregona.

Se vende gato por liebre según la etimología popular española,  este es el origen de la palabra venta, oveja por cordero o muleto mortecino (mulo joven sacrificado especialmente) por ternera, y si llegan a servir huevos empollaos-

Muchos ejemplos de este tipo se encuentran en la literatura picaresca, como puede verse en el Guzmán de Alfarache.