La Haya,
mayo de 1682.-España se adhiere al tratado de La Haya, contra la política de
Luis XIV de Francia. Los tratados de Westfalia (1648) y Nimega (1678), otorgan a
Francia algunos territorios.
Esta
imprecisa definición ofrece la posibilidad a Luis XIV de reclamar y
reincorporar a Francia aquellas zonas y ciudades que en el pasado habían
pertenecido a los territorios recibidos tras la aplicación de esos tratados.
Esta es
la llamada política de reincorporaciones, puesta en práctica por juristas y
magistrados que actúan en nombre del rey.
En marzo
de 1680, los tribunales Breisach dictaminan que Alsacia y Lorena pertenecen a
Francia y seis meses después las tropas se apoderan de Casale y Estrasburgo.
En
noviembre de 1681, Francia reclama y sitia el condado de Chini (Luxemburgo),
dependencia de Los Países Bajos Españoles y obliga a Carlos II a renunciar al título
de duque de Borgoña.
Esta
política francesa provoca el establecimiento de una red de alianzas.
En 1682 el emperador Leopoldo I de Alemania se une a Holanda y Suecia para
preservar el espíritu de los tratados de Nimega y Westfalia.
Poco
después (mayo 1,682) España entra a formar parte del tratado de La Haya, a
tercera coalición contra Luis XIV, aprovechando que el emperador se ve obligado
a llevar sus tropas a Austria para contener el avance turco sobre Viena, y que
Suecia y Holanda no se deciden a iniciar un conflicto.
Luis XIV
ordena invadir los Países Bajos. Entonces Madrid declara la guerra el 1-del 12
de 1683 en solitario a Francia, la más poderosa maquinaria militar de Europa. Atacada
en Luxemburgo, en los Países Bajos y en Cataluña. España se ve obligada a
rendirse en menos de un año y firma la tregua de Ratisbona el 15-8-1684 y
Madrid acepta la retención por Francia de todas las plazas ocupadas antes de
agosto de 1681, además de Estrasburgo, Luxemburgo, Beaumont y Chimay.






