martes, 17 de marzo de 2026

LA PRINCESA DE ÉBOLI UNA MUJER EN LAS LUCHAS DE LA CORTE.

 

                                                                La Princesa de Eboli

Madrid 1579.- Entre las personalidades femeninas de esta época sobre la que más tinta ha corrido ha sido la turbulenta Doña Ana Mendoza de la  Serna, princesa de Éboli, cuyas trapacerías y aventuras, reales o inventadas, han sido más pasto de novelistas que de historiadores.

Los contemporáneos la describen como una mujer menuda y graciosa, de rostro muy bonito, si no fuera por un ojo bizco o dañado que ella cubría con un parche.

Isabel de Valois.

Comenzó a desempeñar un importante papel en la corte cuando era sólo dama de la reina Isabel de Valois. Santa Teresa, que estuvo en la casa de los príncipes para impulsar sus fundaciones, ha dejado un vivido retrato del temperamento de doña Ana.

Fue también famosa por sus gustos y maneras plebeyas. A la muerte de su marido, pretendió entrar en religión, pero seis meses más tarde, el rey, cansado de escándalos le ordenó que se hiciese cargo de la hacienda de sus cuatro hijos.

De nuevo en la corte se convirtió en la gran aliada de Antonio Pérez, a quien manejó frecuentemente.

Para obtener beneficio de sus poderes la pareja organizó un provechoso tráfico de puestos, especialmente de obispados y secretos oficiales enredándose en intrigas con los rebeldes de Holanda y el reino de Portugal.

Convento del Carmen de Pastrana.

Aunque se ha hablado mucho de sus amores con el rey y Antonio Pérez, lo primero es poco probable, y de lo segundo no hay pruebas. Tras el asesinato de Escobedo y la caída en desgracia de Pérez fue encarcelada en la torre de Pinto y en Santorcaz

Pasó los últimos años de su vida retirada en Pastrana.



lunes, 16 de marzo de 2026

SEVILLA SIGLO XVI CAPITAL DE LA PICARESCA

 


Sevilla 1579.-La cárcel de esta ciudad alberga en estos momentos unas 1.300 personas, lo que sitúa a Sevilla entre las ciudades españolas con un número mayor de delincuentes.

El hampa sevillana presenta dos grupos bien diferenciados, Vagabundos y mendigos, por un lado y criminales profesionales, por otro.

Los primeros que deambulan por la ciudad y sus campos circundantes, se dedican a mendigar y robar, alternativamente, pueden ser peligrosos o no, y se dividen en diversos rangos según su experiencia en la mendicidad y el robo.

Los más comunes son los mendigos simuladores, que pretendiendo ser cojos, ciegos, mudos, locos o mancos, recorren las calles tratando de enternecer las almas cristianas.

En 1597, el conde de Puñorostro decide reducir el número de mendigos sevillanos y ordena que se presenten el 29 de abril en el Hospital de la Sangre.

Según las crónicas aparecen unos dos mil hombres y mujeres.

Los criminales profesionales, por su parte, son en Sevilla más numerosos que en ninguna otra ciudad española.

Rufianes o matones malhechores y asesinos a sueldo también dedican sus actividades a la alcahuetería.

El hampa es, sin embargo ladrona. Hay cortabolsas, duendes y grumetes, capeadores o mayordomos  que roban comida, devotos, que despojan las imágenes; murcios, birladores y floreros o ladrones, hurtadores y fulleros. También hay avispones y ondeadores, que avisan donde se puede trabajar; polinches que introducen a los ladrones como buenos criados en las casas previamente elegidas de sus víctimas, se les llama pulidores, que venden lo robado, y arrendadores que compran a escaso precio los objetos mal habidos.

Todos estos maleantes y muchos más, se articulan en Sevilla a través de una hermandad propia, a imitación del gremio de mercaderes sevillanos, y que siguiendo los módulos de los gremios medievales, tienen aprendices y maestros, así como reglas y registros.

Rinconete y Cortadillo

La cárcel no constituye para ellos ningún lugar temible, callan sobre sus cómplices aún bajo la ordenanza de la muerte y si han de pasar tiempo encerrados pueden disfrutar de una vida relajada, ya que no les falta de nada, siempre que cuenten con el dinero necesario 



LA DIVISIÓN DE FLANDES.

 

                      

Países Bajos, 23 de enero de 1579.-Las provincias calvinistas del Norte de los Países Bajos se juntan para formar la Unión de Utrecht.

Felipe II

Solo han pasado diecisiete días desde que las provincias católicas del sur, reunidas en la Unión de Arras procedente de la paz del mismo nombre, se hayan reconciliado con Felipe II, quien reconoce plenamente su autonomía y acepta la no intervención extranjera en su gobierno.

La división de Flandes era fruto de la perspicacia del duque de Parma, Alejandro Farnesio, hijo de Margarita de Parma quien consiguió poner punto final con su gobierno a los tumultos que asolaban el país y restablecer el prestigio que España ya había perdido en los Países Bajos.

Luis de Requesens

Ni las buenas intervenciones de Requesens artífice de una política de pacificación que contrastaba notablemente con la seguida por  el duque de Alba, ni la acción del hermano de Felipe II, don Juan de Austria quien al promulgar el Edicto perpetuo aceptaba la mayor parte de las reivindicaciones de los holandeses, habían podido sembrar la paz en el territorio.

Alejandro Farnesio había sabido percibir la diferencia que marcaba la religión entre las provincias del norte y del sur, y consiguió apoderarse de estas últimas.

A partir de entonces quedaba delimitada la separación entre las futuras Bélgica y Holanda

                                                                                       

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                              


domingo, 15 de marzo de 2026

LA SINECURA ECLESIASTICA

 

                    



Burgos, 1577.-El sínodo diocesano burgalés prohíbe que se le dé la primera tonsura a quien no sepa los rudimentos de la doctrina cristiana, Se pretende así frenar la incorporación al clero de los que busquen favorecerse de sus beneficios, aún sin saber leer, o escribir, o desconociendo la doctrina de la iglesia.

El clero español del siglo XVI (100.000 personas) absorbe a gente procedente de todos los estratos sociales. Los segundones de poderosas familias se juntan con simples hidalgos y con hijos de artesanos y campesinos.

La jerarquía social que impera fuera de la iglesia se refleja también dentro de ella quedando reservados los puestos más relevantes para los personajes procedentes, casi exclusivamente, de la nobleza. Junto a los perjuicios sociales, la principal causa de esta situación, se arguye también otro motivo.

Hasta algunos años después del Concilio de Trento no se inicia la creación de seminarios, y a pesar de estos hay un gran número de eclesiásticos que carecen de una cultura básica.

La iglesia constituye, para todo el mundo, una gran atracción. A mediados de siglo las rentas del clero ascienden a cinco millones de ducados, la mitad del total del reino.

A pesar de las graves diferencias entre el clero alto y el bajo, que en muchas ocasiones pasa por verdaderos apuros para poder vivir, en el último tercio del siglo muchas gentes buscan el hábito eclesiástico para asegurarse el sustento, ante la crisis económica que asola el país.

Según un municipio toledano hay doblados religiosos, clérigos y estudiantes, porque ya no hallan otro modo de vivir, ni d poder sustentarse.



ESCOBEDO UN CRIMEN DE ESTADO

 

                          

Madrid, 31 de marzo de 1576. Juan de Escobedo, secretario personal de don Juan de Austria, muere cuando regresaba al anochecer hacía su casa, asesinado por hombres de secretario real Antonio Pérez.

Según todos los testimonios, el rey había consentido en este crimen, movido por las calumnias que Pérez vertía sobre el comportamiento desleal de su hermanastro, y  el papel que en estas intrigas desempeñaba Escobedo.

En realidad se trataba de un ajuste de cuentas entre pícaros de mucha categoría, eso sí n que el rey no fue sino un juguete en manos del todo poderoso secretario Escobedo, entró al servicio de don Juan por recomendación de Pérez, que deseaba tener un confidente cerca del recientemente nombrado gobernador de Flandes.

Ambos se enredaron en un juego de engaños e informaciones sobre los planes de sus respectivos señores.

En junio de 1577 Escobedo viajó a Madrid para urgir a Felipe II sobre la proyectada invasión de Inglaterra, y al trono que aspiraba don Juan, durante la estancia, renovó sus intrigas cortesanas, y se dio cuenta de que Antonio Pérez y la princesa de Éboli hacían grandes fortunas con el tráfico de secretos oficiales, excluyéndole por completo del negocio.

Este resquemor era muy peligroso para sus antiguos amigos, porque Escobedo sabía muchas cosas de respecto de los manejos e indiscreciones de ambos.



Pérez no tuvo mucho trabajo en persuadir al rey de que don Juan contemplaba seriamente la posibilidad de traicionarle, y de que era Escobedo quien inspiraba tales propósitos.

En presencia del marqués de los Vélez, Felipe II dio permiso para envenenar al secretario con mucho tiento a fin de que na se supiera.

Fracasado el veneno hubo que recurrir a la espada. El escándalo levantado por este crimen y el descubrimiento de las intrigas de Pérez ocasionaron la caída de todo su grupo.


 

 

sábado, 14 de marzo de 2026

LA FURIA ESPAÑOLA

  Amberes, 4 de noviembre de 1576.- Los soldados veteranos españoles amotinados ante la falta de pagas, saquean la ciudad durante horas, en el vandálico acto pierden la vida más de siete mil vecinos.


Es lo que se ha llamado en llamar furia española, la caótica situación económica de la corona, alcanza uno de sus puntos culminantes el día 1 de septiembre de 1575, cuando Felipe II firma un decreto de suspensión de pagos o quiebra.

Una de las consecuencias del decreto es la imposibilidad de seguir enviando dinero a Flandes.

A la muerte de Requesens (5-3-1576) Felipe II nombra nuevo Gobernador a su hermano don Juan de Austria, al que ordena que se presente prontamente en Bruselas, pasando por el Mont Cenis, ya que la falta de pagas está enervando los ánimos de los soldados.

Sin embargo don Juan retrasa su viaje, entre otras razones por cuestiones monetarias, y viaja a Madrid, para solicitar de su hermano consejos para gobernar Flandes, labor a la que tiene verdadero pánico.

Al mismo tiempo que don Juan cruza la frontera de los Países Bajos con Luxemburgo, disfrazado de criado morisco de Octavio Gonzaga, las tropas españolas saquean Amberes, en abierta rebeldía contra los Estados Generales, las tropas habían ocupado la ciudadela de Amberes en el mes de octubre por medio de la sección de Sancho Dávila.

Los vecinos de la ciudad, temerosos de ellos, piden que se refuerce la guarnición pero la solicitud solo sirve para enervar más a la soldadesca extranjera y precipitarla al saqueo.

El ataque que se inicia al medio día produce la inmediata  caída de los parapetos, y la muerte de (Oberstein) o huida (Champagny, Havre de los principales jefes militares que defienden la ciudad.

Los desmanes continúan produciéndole durante horas, más de siete mil muertos e incalculables pérdidas materiales.

Para evitar que se repita la “furia española” los Estados Generales, que se han reunido en Bruselas, aprueban una alianza con los rebeldes calvinistas de Holanda y Zelanda.

Cuando llega don Juan de Austria y quiere imponerse como gobernador, no encuentra nada más que obstáculos a sus deseos.


 

LAS AFICIONES CIENTíFICAS DEL REY FELIPE II

Madrid 1579.- Uno de los aspectos de la personalidad de Felipe II que menos se ha dado a conocer es su profunda afición por el mundo de las ciencias y las artes. Este año, el rey ordenó realizar un inventario de las antigüedades existentes en la península, interesado por tener un conocimiento cabal de los restos arqueológicos y monumentales que restaban del pasado.

En todo lo relacionado con la erudición científica, la protección del arte y la literatura, mostró el rey gran solicitud.

Archivo General de Simancas.

Durante su reinado y por iniciativa personal, se clasificaron y completaron los archivos los archivos de Simancas y de la embajada en Roma, que figuraban entre los mejores organizados de Europa.

En los campos de las matemáticas y de la geografía fue donde más destacó el saber personal del rey, que intervino directamente en todo lo que  atañía a la construcción de El Escorial, ordenando realizar estudios para abrir un canal a través de Panamá o convertir el Tajo en vía fluvial navegable.

Las relaciones topográficas, que mandó hacer en España y América a fin de conocer el estado de todas sus posesiones y súbditos, son otra  muestra de ese espíritu práctico.

La astronomía fue también uno de sus campos favoritos, e hizo que le construyeran el planisferio paralelogramo inventado por Jerónimo Muñoz.

El Escorial.                                           

La variedad de sus intereses se manifiesta en la famosa biblioteca de El Escorial, formada por cuatro mil volúmenes, con numerosos manuscritos clásicos de todas las culturas.


AÑO 1579

España. Felipe II ordena un inventario de antigüedades españolas.

España, Se desarrolla una importante labor pictórica en la que destaca la obra de Sánchez Coello. El Greco y Juan Fernández de Navarrete.

Flandes 19 de mayo. Con la paz de Arras las provincias católicas se reconcilian con Felipe II. 

Madrid 28 de julio. Son detenidos Antonio Pérez y la princesa de Éboli 

AÑO 1580 

España. La moda femenina impone el guardainfante, de alto precio si se confecciona en damasco o terciopelo de seda.

Río de la Plata. Los criollos de la ciudad de Santa Fe se rebelan contra el gobierno municipal formado por peninsulares.  

Sevilla 1 de abril. Fallece el vihuelista y compositor español Alonso de Mudarra. diócesis de Sevilla 1510.

Mar de la Plata 11. El gobernador interino de las colonias de Río de la PLata funda definitivamente  la ciudad de Buenos Aires.  

Portugal 11 de septiembre. Tras la victoria de las armas, Felipe II es proclamado rey de Portugal, con lo que logra la unidad peninsular.

AÑO 1581  

América, los puertos de escala de las flotas de Indias se fortifican  con murallas y castillos para defenderse de los piratas.

Filipinas. Felipe II como rey de Portugal, encomienda al gobernador de Filipinas la defensa de las Molucas (portuguesas).

Holanda. 13-12-1581. Guillermo de Orange publica su apología en la que ataca a Felipe II y que inicia la llamada leyenda negra.

AÑO 1582

Atlántico agosto. El presidente de la corona portuguesa el prior de Crato huye tras ser derrotado por una escuadra española.