lunes, 30 de marzo de 2026

RELACIONES PARA LA LEYENDA NEGRA

 

                     

Londres, 1 de enero de 1593, Antonio Pérez, secretario de Felipe II,  inicia su estancia en Inglaterra que perdura hasta agosto de 1.595 y durante la que publica “Relaciones”, donde explica, según él. El porqué de su persecución por la corona española.

Este libro junto a la apología del príncipe de Orange, se constituye en una importante arma propagandística contra Felipe II, sembrando el inicio de la llamada leyenda negra española.

A esta leyenda contribuyen también en gran medida las acusaciones del padre Bartolomé de las Casas sobre el sistema de colonización de América.

El 18 de noviembre de 1591, Antonio Pérez escribe a la reina Isabel, haciendo hincapié en que no debe haber en la tierra rincón, ni escondrijo a donde no haya llegado el sonido de mis persecuciones y aventuras, según el estruendo de ellas, de creer es que mejor habría llegado a lugares tan altos como V.A. la noticia de ellos.

En los libros citados se hace un retrato nefando de la corte española en especial del rey Felipe II, que no puede enfrentarse a estas difamaciones. Sólo moderadamente se enfoca su figura de forma diferente.

Para el príncipe de Orange, el rey Prudente no es más que un rey incestuoso y asesino, desposado con su sobrina gracias a una dispensa papal con tal de buscar un heredero a la corona.

Hablando del príncipe Carlos se expresa en los siguientes términos: <<Quizá le remordía la conciencia de dejar por heredero al que había nacido de matrimonio ilegitimo, teniendo en cuenta que al mismo tiempo fingía casarse con la infanta de Portugal, madre de don Carlos que estaba casado con doña Isabel de Osorio, de la cual había tenido dos o tres hijos, de los cuales el primero se llama don  Pedro, y el segundo don Bernardino, matrimonio del cual podría dar buen testimonio Rui Gómez, príncipe de Éboli, si viviera porque fue su mediador.


 

 

LAS ALTERACIONES DE ARAGÓN

                   

Zaragoza, 20 de enero de 1591.- El conde de Aranda y el duque Villahermosa son enviados a cárceles castellanas, para ser procesados.

Cuando el secretario de estado, Antonio Pérez, huye de Madrid a Calatayud y se pone bajo la custodia del Justicia Mayor de Aragón Juan de Lanuza, el rey Felipe II de España reclama la entrega del fugado.

Al negarse el  Justicia Mayor, el rey hace que se active el proceso, y a través de su  fiscal en Aragón presenta los cargos de lesa majestad. Enterado Pérez escribe su memorial del hecho de su causa (16-7-1.590), exponiendo su versión de los hechos.

Al darse cuenta de que este camino le perjudica, Felipe II retira los cargos contra él y lo denuncia a la Inquisición. Encerrado en la cárcel del Santo Oficio (13-5-1.591). Desde la prisión Pérez escribe proclamas y alegatos, que exaltan los ánimos fueristas de los aragoneses.




Estos ven que Felipe II pretende saltarse sus fueros y devolver a Pérez a la justicia castellana. Manejado por los amigos de Pérez (Diego de Heredia, Martín y Juan de Lanuza, Pedro de Bolea, Francisco de Ayerbe), el pueblo logra que el secretario de estado sea trasladado de nuevo (24-5-1.591) a la cárcel de manifestados, constituyendo su traslado una apoteosis.

La Inquisición vuelve a reclamar a Pérez fijando la entrega del preso para el 24 de septiembre de 1.591. Para ese día se forma un tumulto. Pérez se refugia en casa de Heredia y después en la de Lanuza, y huye el 23-11-1.591) a Francia donde morirá 20 años más tarde.

Enfurecido Felipe II envía su ejército, que entra en Zaragoza el 12 de diciembre de 1.591, después de invadir Aragón sin encontrar apenas resistencia armada.

Pronto se deja ver la debilidad del movimiento fuerista, la mayoría de los magnates apoyan a la Corona y lo mismo hace gran parte de las ciudades.


La alta aristocracia en principio simpatiza con los “perecistas” (de Pérez), algunos por una auténtica fe en las libertades aragonesas y otras porque sus cargos dependen de la existencia de los fueros.

Después se separan de ellos Juan de Lanuza, Heredia y el duque de Vallehermosa, son en realidad los más comprometidos y se retiran a Épila, desde donde anuncian que se disponen a resistir en la montaña.

El 19 de diciembre son detenidos todos y, al día siguiente, Lanuza es degollado en Zaragoza y Aranda y Villahermosa son enviados a cárceles castellanas, donde mueren en extrañas circunstancias en agosto de 1.592.

Heredia, Bolea y Martín, huyen a Francia, pero son capturados y ejecutados cuando vuelven con un pequeño ejército a Aragón.

La misma suerte corren todos los amigos de Pérez cuyo proceso sigue en su ausencia la Inquisición. En contraste con esta dura represión, los cambios políticos son moderados, ya que los fueros son conservados, aunque rectificados (Cortes de Tarazona 1.592).


 

 


domingo, 29 de marzo de 2026

LA MISTICA DE SAN JUAN DE LA CRUZ

 

              DOMINGO DE RAMOS 29 DE MARZO DE 2026

                 LA MÍSTICA DE SAN JUAN DE LA CRUZ


Úbeda, 14 de diciembre de 1.591. A los 49 años de edad muere el religioso y escritor Juan de la Cruz. Ordenado sacerdote en 1567, un año después inaugura la reforma de los carmelitas en Duruelo (Ávila) y a instancias de Teresa de Ávila hasta desempeña el cargo de vicario y confesor de las monjas de la Encarnación (Ávila) hasta que en   que en 1577,  es raptado y recluido en la cárcel del convento de Toledo, de donde huye en agosto de 1578.

Primer rector del colegio de los descalzos de  Baeza, en 1588 es nombrado consiliario de Segovia y tras ocupar otros cargos, se retiró ya enfermo a La Peñuela (La Carolina) y después a Úbeda.



Autor místico. Juan de la Cruz defiende la idea de que Dios Creador es causa y fin presencial de toda criatura  y  que esa presencia natural divina adquiere condiciones especiales en el ser creado a su imagen  y semejanza, unidos a la humanidad de Cristo mediante la encarnación.


Entre sus obras que publica fray Diego de Jesús con el título de Obras espirituales que encaminan a un alma a la perfecta unión con Dios.

27 años después de la muerte del escritor, se incluyen el Cántico espiritual y la subida al monte Carmelo (ambas iniciadas en el presidio, Noche oscura, escrita en 1582 y llama de amor viva, a petición de Ana de Peñalosa, una de las figuras clave del siglo de oro español, se deben a Juan de la Cruz, textos cuya lectura resulta a veces difícil por la  temática metafísica que aborda y cuya inspiración entronca con la Biblia y la poesía amatoria y tradicional.



viernes, 27 de marzo de 2026

ANTONIO PÉREZ DEL HIERRO CASI SECRETARIO DE FELIPE II

       FUGA DE ANTONIO PÉREZ SECRETARIO DE FELIPE II

                                               

                                          Alfonso Pérez del Hierro

Calatayud, 19 de junio de 1590.- Antonio Pérez llega a la ciudad aragonesa de Calatayud y se refugia en un convento de los dominicos.

Nacido en Aragón en 1540, Pérez estudia en Alcalá, Venecia, Padua y Salamanca.

El príncipe de Éboli de quien se ha dicho que es su verdadero padre le introduce en la corte.

Príncipe de Éboli

En 1567 es nombrado secretario para los negocios de Italia, y se encarga en el llamado partido de Éboli, frente al duque de Alba, logra ganarse la confianza de Felipe II que es en realidad su valido. Pérez se instala en una lujosa mansión, donde recibe a toda clase de personas.

En asuntos de estado actúa como un verdadero espía doble, descubriendo a Felipe II los sucesos de quienes se los confían y viceversa.

En estos negocios está involucrada Ana Mendoza, princesa de Éboli, viuda desde 1573, con quien Pérez tiene estrechas relaciones, seguramente económicas y políticas, aunque no se descartan también las amorosas.


Juan Escobedo, secretario de don Juan de Austria, descubre a finales de 1577 la venta de secretos de estado y muere asesinado el 31 de marzo de 1578.

Esta muerte provoca gran revuelo, ya que los familiares de Escobedo exigen el castigo de los culpables. A pesar de quien nadie duda de la responsabilidad de Pérez y de la princesa de Éboli, sorprendentemente el secretario continúa ejerciendo su cargo hasta su detención el 28-7-1579, junto con su cómplice. 

En este periodo puede destruir tranquilamente todas las pruebas de su doble juego, en el que no faltan sospechas de ventas de secretos de estado a los rebeldes de los Países Bajos.

Pastrana

Pérez, es liberado poco después, aunque no se le permite alejarse de Madrid y vuelve a desempeñar su cargo. Ana Mendoza es encarcelada, en principio en la Torre de Pinto y después en el castillo de Santorcaz, donde puede ser visitada por sus diez hijos. Más tarde se le permite vivir en el señorío de Pastrana, donde muere en febrero de 1592.

En 1582 se inicia un proceso secreto contra Pérez y tres años más tarde es detenido de nuevo y acusado de negociar con secretos de estado y traficar con cargos. Pérez es condenado a dos años de cárcel y a pagar una cuantiosa multa, pero no se le arrancan los papeles que interesan a Felipe II.

Sometido a tormento, reconoce su implicación en el asesinato de Escobedo, se abre un segundo proceso y el 1 de julio de 1590 es condenado a muerte por asesinato.

Pérez ha intentado escapar varias veces. En una ocasión se acoge al asilo de la iglesia de San Justo, per al confesor autoriza la entrada de los alcaldes de la corte.

Poco después de su condena acude su esposa Juana Coello, a visitarle y Pérez sale disfrazado con ropas de mujer. Se dirige a Calatayud (Aragón) donde apela a los fueros que amparan a los perseguidos por el rey.

1568 — Antonio Pérez es nombrado secretario. Decae la estrella del Duque de Alba al decapitar a los cabecillas de Flandes y fracasar su política. Diciembre: Revuelta de los moriscos en Granada.

1569 — abril: Don Juan (22 años) se dirige hacia Granada para reprimir la revuelta. Junio: primera victoria sobre los moriscos. Continúan las campañas hasta finales de 1570 en que Don Juan vuelve a Madrid.

1571 — En mayo se constituye la Santa Alianza y Don Juan (24 años) es elegido capitán general. Junio: Don Juan sale de Madrid. 7 de octubre: Batalla de Lepanto.

1572–1573: Don Juan sigue al mando de la flota.

1573 — marzo: Venecia acepta un acuerdo desventajoso con los turcos y les entrega Chipre, razón de la constitución de la Santa Alianza. Julio: muere Ruy Gómez y su viuda se hace monja el mismo día. Dura 6 meses pero se queda en Pastrana. Octubre: D. Juan conquista Túnez y Goleta y luego inverna en Nápoles.

1574 — verano: los turcos reconquistan Túnez y Goleta sin que la flota de D. Juan pueda evitarlo. Don Juan regresa a Madrid a finales.

1575 — Antonio Pérez induce a Felipe II a nombrar a su amigo Juan de Escobedo secretario de Don Juan de Austria, con intención de que Escobedo espíe a Don Juan. Don Juan de Austria en principio se opone pero acaba dándole su confianza, lo que provoca que Antonio Pérez deje de confiar en él. Don Juan marcha a Nápoles.

— primavera: Ana vuelve de Pastrana a Madrid por la muerte de su madre. Muere Requesens y D. Juan (29 años) es nombrado gobernador de los Países Bajos. En agosto vuelve por unos días a Madrid y se hospeda en la casa de Antonio Pérez, llamada La Casilla y situada en la calle de Santa 1576 Isabel. Llega en octubre a los Países Bajos.

Escobedo

1577 — Juan de Escobedo viene de Flandes a Madrid. Antonio Pérez desconfía de él y de D. Juan de Austria y piensa en matarle. Convence al rey de que D. Juan de Austria y Escobedo están conjurando contra él y de que es necesario matar a Escobedo sin proceso judicial por «razón de Estado». Felipe II asiente.

1578 — Intento fallido de envenenamiento de Escobedo. 31 de marzo: asesinato de Escobedo a la salida de casa de la Princesa de Éboli, detrás de la Iglesia de Santa María, en la que hoy se llama calle de la Almudena. Insausti le da la estocada fatal, Juan Rubio y Miguel Bosque le ayudan y Diego Martínez (mayordomo de Antonio Pérez), Antonio Enríquez (escolta de Antonio Pérez) y Juan de Mesa proveen apoyo. Al poco del asesinato ya corren rumores de que Antonio Pérez está detrás del crimen y la familia de Escobedo se encargó de mantener el asunto vivo.

El rey se da cuenta de que ha sido engañado por Antonio Pérez y, gradualmente, le va retirando su confianza. 31 de septiembre: muere Don Juan en Flandes a los 31 años. Es enterrado, pero cinco meses después su cuerpo es cortado en tres para poder pasarlo por Francia y traerlo al Escorial.


1579 — 28 de julio: Detención de Antonio Pérez en su casa de la Plaza del Cordón, que es llevado a casa del alcalde, y de la Éboli, que es llevada a la Torre de Pinto por 6 meses.

1580 — Felipe rey de Portugal. Febrero: la Éboli trasladada al castillo de Santorcaz (10 km de Alcalá de Henares). Noviembre: Antonio Pérez trasladado a su casa de la Plaza del Cordón, donde sigue preso. Nace Quevedo.

1581 — febrero: la Éboli trasladada a Pastrana.

1582 — Felipe priva a la Éboli de sus derechos civiles. Nace Alonso de Contreras.

1584 — Antonio Pérez en proceso de visita, acusado de corrupción y alterar mensajes. Alquila una casa en la Plaza del Cordón, frente a la iglesia de San Justo.

1585 — 31 de enero: ante el temor de que intente huir a Aragón donde estaba el rey, los alcaldes van a detenerle antes de comunicarle la sentencia del proceso de Visita. Antonio Pérez salta por la ventana y se refugia en la iglesia de San Justo. Los alcaldes fuerzan la puerta y le detienen. Tras unas horas en casa del alcalde es enviado con grillos a Turégano.

La iglesia puso pleito al Estado por el allanamiento y reclamó la devolución de Antonio Pérez pero de nada sirvió. 2 de marzo: le comunican la sentencia: 2 años de reclusión, 10 de destierro (contados los de reclusión) y suspensión de cargos durante ese tiempo.

Desde el pueblecito de Muñoveros, cercano a Turégano, sus secuaces organizan un intento de liberar a Antonio Pérez, que fracasa principalmente por la habilidad del alcaide del castillo de Turégano que engañó a los atacantes. Antonio Pérez es condenado a tres meses de grillos y calabozo, sus bienes embargados y su mujer e hijos llevados a Madrid y encerrados.

1586 — marzo: Felipe II vuelve a Madrid y ordena se traiga a Antonio Pérez. Estuvo en prisión atenuada. No se sabe dónde se hospedó. Quizá en la casa de Cisneros.

1587 — Fin del verano: Antonio Pérez trasladado a Torrejón de Velasco. Se abre el proceso por el asesinato de Escobedo. Nace el Conde-Duque de Olivares.

1588 — marzo: Felipe II ordena que vuelva a Madrid. Se hospeda en Puerta Cerrada. Verano: Armada Invencible.

1589 — Antonio Pérez trasladado a Pinto durante dos meses. Agosto: traído a Madrid a la casa de Cisneros.

1590 — 4 de febrero: Pérez atormentado en Madrid. El juez Rodrigo Vázquez interroga a Antonio Pérez; le enseña un billete del rey ordenándole declare pero Antonio Pérez contesta vaguedades. Miedo a sentencia de muerte. 18 de marzo: Con la ayuda de su mujer, preñada de 8 meses, se fuga a las 9 p. m. Con Gil de Mesa y Gil González va por la posta hasta Aragón en condiciones precarias por su estado físico. Mayorín les siguió para cansar los caballos de la posta por segunda vez. A las 2:30 a. m. llegaron a Guadalajara. Pasada la raya de Aragón, que en aquella época estaba en Arcos de Jalón, descansaron en el Monasterio de Sta. Mª de Huerta (182 km de Madrid) que estaba cerca de Ariza y Monreal donde tenía amigos y desde donde le llevaron cabalgaduras frescas.

Bubierca

En Bubierca se les unió una escolta y siguieron hasta Calatayud. Gil de Mesa fue a Zaragoza a pedir la manifestación que fue concedida inmediatamente. El 1 de mayo se le llevó a Zaragoza en paseo triunfal. El 23 de abril se trasladó el proceso criminal contra Antonio Pérez desde Castilla a Aragón. El 1 de julio, Rodrigo Vázquez de Arce (Presidente de Hacienda y juez de Antonio Pérez) dicta en Castilla sentencia de muerte. 

En la cárcel de manifestados tenía Antonio Pérez mucha libertad. Recibía visitas y mandaba hacer copias de sus alegaciones. El marqués de la Almenara, representante del rey en Aragón, puso un guardia frente a la cárcel con gran escándalo de los fueristas. Al sospecharse que Antonio Pérez sería absuelto.

1598 — Muere Felipe II y la mujer e hijos de Pérez son puestos en libertad. Pérez da a la imprenta en París la versión definitiva de sus Relaciones, obra cumbre de la leyenda Negra contra Felipe II.

1603 — En diciembre Antonio Pérez hace su tercer viaje a Inglaterra.

1611 — Muere Antonio Pérez en París y es enterrado en el convento de los celestinos que es destruido durante la revolución francesa y se pierden sus restos. Noviembre: Doña Juana y sus hijos abren proceso de rehabilitación ante la Inquisición.

1615 — Sentencia absolutoria. Muere Doña Juana de Coello

                                                                         

jueves, 26 de marzo de 2026

LA EDAD MEDIA Y LA JUSTICIA

 


Sevilla, 1589.- El consejero real Beltrán de Guevara realiza para el Consejo de Castilla un informe secreto sobre la corrupción de los tribunales de justicia en el reino.


En todos ellos y especialmente en el de Sevilla, comprueba que el juego, los mujeres y la vida ostentosa de los miembros de los tribunales les exigen un alto nivel de ingresos, lo que los volvió proclives al soborno y las recomendaciones.

La  justicia era una de las principales actividades que hacían al súbdito entrar en contacto con la administración real o señorial.

Desde la época de los Reyes Católicos estaba organizada una serie de chancillerías o audiencias, encargadas de administrar justicia, civil y criminal en su más alta instancia.


Las jurisdicciones inferiores eran encomendadas a Castilla a corregidores y alcaldes de corte, en la  Corona de Aragón a vegueros (En la Corona de Aragón, particularmente en Cataluña, los vegueros (o veguers en catalán).

Eran funcionarios reales encargados de la administración de justicia y del gobierno, de un territorio específico conocido como veguería. Su función era de origen feudal y se consolidó con la formación de la Corona de Aragón entre los siglos XII y XIII.

En estos territorios levantinos muchos de los cargos inferiores, que se ocupaban de la mayor parte de los pleitos y delitos, eran nombrados tras una elección previa por el virrey entre los hombres de la localidad. Ya se tratara de funcionarios o de jueces locales, el primer obstáculo con el que se encontraban para desarrollar eficazmente su tarea, era la ausencia de una fuerza de policía.


En Castilla la Santa Hermandad, en Cataluña el Somaten y en otros lugares las reuniones intentaban paliar esta insuficiencia, pero eran instrumentos con escasos miembros y dependientes de voluntad de aquellos que lo integraban.

Los tribunales tan solo contaban en rigor con sus propios ayudantes (mensajeros, sayones, porteros etc.). Esto no hacía a  la justicia más ineficaz aunque sí mucho menos capacitada para imponer la autoridad del rey, y más vinculada a la interpretación que los súbditos de las leyes o el delito.

Otro grave problema eran las dotaciones económicas con que se compensaba a los miembros de los tribunales.

Siempre andando escasos en sus ingresos, y con numerosas oportunidades de obtener beneficios en el ejercicio de sus cargos, tenían a menudo asignada una parte de multas y condenas, así como el cobro de averías en pleitos  civiles.

A su alrededor se movía también una nube de leguleyos, procuradores, notarios etc.