domingo, 13 de septiembre de 2026

LA CAMPAÑA DE ITALIA

                                              

Nápoles año 1.702.-Los estados italianos de la monarquía española han proporcionado una gran acogida al primer rey que no los visita desde hace siglo y medio.

Enterado Felipe V de la grave situación creada por el desembarco de tropas inglesas en Holanda y de las ambiciones  del emperador respecto de Italia, donde se batía en el norte con los franceses, y de la conjura sofocada por el duque de Medinaceli, decide partir hacía Nápoles, para visitar y proteger aquellas tropas.

Al frente de veinte galeras y ocho navíos franceses de escolta, llega a la capital del sur el 16 de abril y es objeto de un gran recibimiento. Con numerosos séquitos entra en la ciudad, en medio de una muchedumbre que obstruye las calles y de las aclamaciones de las tropas españolas.

Hace cuánto puede para ganarse el aprecio de los napolitanos; indulta a los participantes en la conjura, rebaja impuestos, perdona deudas, suprime gabelas, otorga la grandeza de España a muchos nobles, Seguro de este reino marcha al norte para ponerse al frente del ejército de Lombardía.

Visita las plazas y guarniciones de Toscana y entra en Milán el 18 de junio, repitiéndose allí las mismas escenas de regocijo,


Celebra consejo de guerra en Cremona, y decide mandar en persona un cuerpo de treinta mil hombres, asesorado por el duque de Vendôme y el conde de Aguilar.

El 20 de julio se pone en marcha el ejército dividido en columnas con la intención de pasar el río Po.

No lejos de allí, Vendôme, que se ha adelantado encuentra a una parte de las tropas imperiales el día 26 de julio. Emprende el ataque y sus enemigos quedan completamente deshechos, dejando más de mil muertos y heridos sobre el terreno.

La campaña prosigue con diversas acciones importantes aunque no decisivas y a fines de septiembre Felipe V se retira hacía Milán con la intención de volver a España.

 


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