España 17
de septiembre de 1572…- Por carta enviada por Catalina de Médicis, madre del
rey francés Carlos IX y verdadera gobernante del reino, Felipe II manifiesta su
alegría por la gran matanza de calvinistas y hugonotes que habían tenido lugar
en Paris el día 24 de agosto la llamada noche de San Bartolomé.
Las
guerras de religión sacudían Francia desde diez años atrás, y por un momento
pareció que la monarquía había conseguido reencauzar la situación estableciendo
el equilibrio entre el bando protestante que mandaba el almirante Coligni y los
católicos de duque de Guisa.
Una de
las mayores pruebas de esta nueva coyuntura fue la decisión de celebrar en
Paris el matrimonio entre Enrique de Navarra, uno delos líderes hugonotes y
Margarita de Valois, el 18 de agosto. Con tal motivo se encontraron en la ciudad
gran número de calvinistas.
Catalina
celosa de la influencia que Coligni había alcanzado sobre su hijo, y temerosa de
la guerra con España que, este pretendía decidió quitarlo de en medio, pero el
asesino falló y Catalina para evitar las iras del bando protestante, organizó
con permiso del rey la eliminación de todos los caudillos hugonotes presentes
en la capital, lo que degeneró pronto en matanzas indiscriminadas de protestantes
tanto en París como en Troyes, Meaux, Orleans, Toulouse y muchos otros lugares.
Las
palabras del rey Felipe no pueden ser más expresivas, que por haber sido un
hecho de tanto valor y prudencia y de tanto servicio, gloria y honra de Dios y
universal beneficio de la Cristiandad y particular del rey Felipe fue para mi
la mejor y más alegre y nueva que me pudiera venir. El papa Gregorio XIII fue
sin embargo quien más celebró lo sucedido que encargó a Basari que pintase
escenas de esta matanza.

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