jueves, 31 de marzo de 2016


          

                    ALMANZOR Y SUS PROEZAS

                         NACIMIENTO DE LOS RIOS

                                  CARTAGENA



El Segura.- ¿Oye primo y ese Almanzor que fue contable en su pueblo?, tengo entendido que pidió el traslado de Algeciras a Córdoba en busca de   una colocación y un trabajo, según cuentan viejas leyendas se hizo el dueño y amo de todo, ¿qué tío más listo era no? quisiera yo recordar si no me falla la sesera que el tío mandó que le hicieran un palacio a la otra orilla de tu cauce a costa del erario público y  además  bastante por culo que le dio  a los cristianos; joder con el tío  no cesaba todos los años de guerrear le decía que  era la yihad,  ¡qué barbaridad con el tío! que geta más dura  tenía, dejó al mismísimo Hixem encerrado en su palacio de oro escribiendo poesías y mirando las musarañas, el vulgo callejero contaba   era el amante de su madre la navarra Aurora, también he oído que atendía muy bien  a las hembras del harén,  subió como la mismísima espuma siendo la envidia de  visires y cadíes, en   esa época se puso de moda aquel refrán que dice  “el que buen carajo tiene a buen seguro va, y a buen  seguro viene” ¿no es así primo?.

                             

                                         LA ALHAMBRA DE GRANADA




Responde el Guadalquivir.- Vaya, vaya así fue pero modera y reprime ese vocabulario un tanto soez, lenguaraz, satírico y burlón más propio de gente vulgar que de un río de noble cuna, esas cosas dichas de esa forma molestan; bien diría yo  que era un tiránico, altivo, pérfido, codicioso, cruel y fanático por decir algo.
Pero en esta tierra este hombre  era  tan respetado como los cristianos respetan a su Santiago “Matamoros”, Almanzor fue un genio militar y  un gran guerrero, valiente y muy abnegado en su trabajo, un gran dictador él no quería democracias pueriles que tanto dañan el buen gobierno del Estado, máxime al ver la incapacidad de aquellos que les dieron trono cuando merecían silla, entonces se remangó diciendo hay que levantar este mundo musulmán, de lo contrario se hunde con tanto inepto e incapacitado para mandar y gobernar.

   Despacito y con buena letra se hizo dueño del Califato cordobés atrajo la simpatía de Visires y Cadíes,  con el tiempo se hizo el amo y señor de todo,  se haría respetar por todos los reyes de la Hispania Cristiana desperdigada por distintos reinos  a excepción de un pequeño reducto allá en lo alto de las montañas astures y cántabras, de modo que méritos no se le pueden restar al gran Almanzor.
                       

El Segura.- Bueno ya está bien aquello que no está mal, ya vale por el momento  de tanto hablar del bueno de Almanzor, dejémoslo para otro rato de charla si bien te paice.










¿Te acuerdas cuando llegó por estas sierras jaeneras  o jienenses para quien lo prefiera aquel Xamsedin el de Damasco?,  parece que mucho entendía de aquello de la cosmografía, que pasiones sentían el tío por la morfología de los terrenos de las montañas y valles, de los ríos y sus nacimientos,  una vez dejó escrito y dicho:



“El río de Córdoba nace el monte Ebla y el río de Murcia sale de la misma fuente” ¿estaría el tío confundio no sé yo que pensar? esta gente es más lista de lo que parece, nada me extrañaría que algún día cambien de opinión y le den  la razón a Xamsedin.



¿Es que estos tíos que venían del Oriente - oirían nuestras conversaciones por debajo de las montañas cavernosas?, cómo son tan misteriosos, que yo recuerde nosotros nunca dijimos nada de eso.


Cuando vino el Ptolomeo, Avieno y Estrabón se pasaron las vacaciones veraniegas por las sierras de Cazorla y Segura tomando medidas y haciendo mapas con sus correspondientes coordenadas y demás datos geográficos en pellejos de cabras, el Plinio, también tuvo la ocurrencia de decir que nosotros éramos  de idéntica bolsa materna, yo creo que estos tíos se equivocaron, de modo que Sansedín al llegar muchos siglos después no comprobó con exactitud los datos de los antiguos mapas griegos y romanos,  dejándose caer con aquello de “la misma bolsa materna”.



Nosotros nacemos en las sierras jaeneras, nuestros nacimientos están próximos pero lejanos, eso sí, los dos somos de la tierra del “ronquío,” y serranos de pura cepa.



El Guadalquivir.- Bien sabemos nosotros  que esos griegos y romanos
del sipote estaban equivocaos, después no se tomarían muchas molestias los árabes, en verificar los datos heredados y haser averiguasiones,  yo creo que el geógrafo  Sansedín de Damasco se confundió al hacer las traducciones de  los mapas escritos en antiguo latín y griego.



El Segura.- El Plinio y El Avieno ese del capú confeccionaron sus mapas y todos conformes con sus conclusiones.


Ya basta  de tantas churibiterias de esas modas nuevas y tanta fentesía  que naide intiende con eso  de masa friática de la surgencia y de la zona kártisca, tú y yo sabemos que eso son zarandajas  y puñeterías que no valen pa ná y naide intiende.




De modo que estos se confundieron entre mis fuentes nativas y las tuyas, ya sabes que tú eres aprendiz de río en tus comienzos a un extremo de la Sierra de Cazorla, en las inmediaciones del Puente de Las Herrerías, y para ser más concretos en  la Cañada de Aguas Frías a 1.400 metros de altitud sobre el nivel del mar, ¿no es así primo? 





Aquí no queda la cosa todavía esclarecida, el día 20 de febrero de 2004 sale la siguiente noticia en el periódico en grandes caracteres, “EL ORIGEN DEL RIO GUADALQUIVIR ESTÁ EN  LA PROVINCIA DE ALMERIA”.-El director del Instituto del Agua de Andalucía, Juan José López Martos, desveló ayer que el origen del río Guadalquivir no está en Cazorla sino en un barranco de la Sierra de María (Almería) y que la creencia del origen en la provincia de Jaén se debe a una confusión histórica que transgrede los principios científicos.



En la rueda de prensa en Almería, López Martos explicó que el río Guadalquivir se une en su margen izquierda a la altura de Úbeda (Jaén) con el Guadiana Menor y que con los criterios científicos tanto geográficos como geológicos e hidrológicos, el río principal es el Guadiana Menor. Continuando por este y aplicando las mismas técnicas se puede continuar hasta ver que el barranco más alejado de San Lúcar de Barrameda es un barranco que nace en el término municipal de María (Almería). ¿Ahora que hay que hacer modificar todos los textos? sigamos.



El Guadalquivir.- Esas son tonterías y pegoletes, nuestros nacimientos y nuestra altura es casi la misma, la tuya es de 1413 metros sobre el nivel del Mediterráneo allá en  Pontones de la Sierra de Segura a medio kilómetro de Fuente Segura de Arriba, y a veintiuno de Santiago la Espada, bien poca es la diferencia,  ¿pero tan ciego estaba el Avieno ese, para no darse cuenta de la separación formada por grandes cadenas montañosas y un mogollón de farallones? 


Espera antes que se me olvide tu me has dicho antes que yo soy aprendiz de río en mis comienzos ¿y tú que me dises compare, tú debes ser recaero no? sigamos,  el otro día oí decir por la radio a  los kársticos modernos de ahora que,  mi acuífero es destinto al tuyo, aunque tengamos parecios, demostrando que los inventores de aquella época estaban confundios, yo creo que a esto no hay que darle más vueltas y demos por concluida la discusión.



El Segura.- No te enfades hombre, yo tan solo quería decirte que tu chorrera no es muy grande cuando naces, además  nadie se entera con esas palabrejas, “kárstica” ¿eso qué es? no es mejor decir, “allende en la sierra montañosa donde brota el agua”, allí mismico fuimos parios cuando tronó tó la tierra y todo si hiciera yesca, somos serranos de pura cepa,  con esto creo que ya  basta.



Que largo eres  primo Grande como se nota te dieron de mamar de la teta gorda  eres más ancho y largo que yo recorres 667 Km regando fanegas de trigos y cereales, extensos bosques de olivos, muchos y grandes pantanos tienes, aunque yo también tenga los míos siempre insuficientes para contenerme cuando me salgo de madre pues ya sabes las calamidades que suelo formar.




Responde el Guadalquivir.- Mira primo no te quejes yo también he pasao  lo mío pero vamos es distinto el problema te voy yo a hablar un poco de mis poblaores antiguos y de las esclusas modernas que tengo allí en Sevilla.

Cuando llegaron unos gachones llamados los turdetanos entraron por la vesina África crusando el enorme charco que nos separa, se empeñaron en haserme navegable y tu sabes que yo mu hondo no soy en toda mi trayectoria, estos tíos para permitir la navegasión hisieron unas barcasas pa adentrarse río adentro, a toa costa querían dar con el vil metal, 
Este estaba escondio en las entrañas de la tierra, sí en las minas de Linares,  del Muriano y Almadén, en Belmez, Peñarroya y en Espiel,  otras  por  ahí perdías en lo alto de la sierra,  los mardita madres si eran listos que dieron con ellas,  estos jodios por culo dieron con el filón vaya que dieron con él,  pá disimular un poco iban disiendo a los nativos que buscaban minerales pá fabricar espás y lansas al tener mucho que guerrear, de modo que  así  empesaron los engaños a los nativos peninsulares ibéricos llevándose el oro y plata a cambio de espejuchos y baratijas de ningún valor.




Río arriba con sus barcasas remontaban remando y dos ríos tenían que pasar hasta llegar a un pueblucho que hay al lao de mi hermanillo apodao  el río “colorao” por sus tierras rojisas, también lo conosen como el Guadalimar, ese pueblo se llamaba Cástulo de allí trasponían a las minas del Centenillo, El Rumblar, La Carolina y  Guarromán, se hartaron de llevarse munchas riquesas, muncha plata, oro, plomo, cobre, bronse, estaño y mil cosas más, siempre desían que era pá fabricar espás; hios putas que forma de robar al prójimo tenían.




Siglos después Cristóbal Colón y su trupe,  Hernán Cortés  y los suyos, Pizarro y sus huestes, descendientes por distintas parentelas de aquellos antiguos turdetanos sentarían cátedra obteniendo matrícula de honor y diplomaturas en el vil arte de robar al prójimo.



Estos tíos turdetanos decían que este era  el país del plomo, el oro, cobre, estaño y la plata, le  pusieron de nombre  Anaku por cierto yo no sé lo que quiere decir en su idioma. 



Después vendrían y saldrían por el mismo lugar  fenicios,  griegos, púnicos  y por el opuesto romanos, suevos vándalos y alanos y mucha gente más, bautizando  a esta península  cada uno el nombre que se le antojaba, vaya de ejemplo el de Anaku, Ophiousa, Shapan, Mechep,  Hespérides, Hesperia, Iberia, Hispania,  etc.  todos a lo mismo a escarbar las minas, solo hay que ver la que hay formada en Río Tinto, válgame la virgencica de La Cabeza como dicen los de Andújar la que liaron tó el día estrujando las minas y carreta va llena hasta las trancas  en barcazas río abajo hasta el mismísimo mar, de allí a su tierra, vuelta carretas vacías y a volverlas a cargar, así todos los días esto era un sin parar hasta estrujarlo todo, que apremio y agonía tenían estos tíos en llevarse el mineral.



El Segura.-Compare de mi alma si los cartageneros hablaran de esto habría que oírlos, no sabes tu muy bien como defienden a los Púnicos- Cartagineses, ellos están muy  orgullosos de ser de tener esa vena sanguínea de aquellos fundadores púnicos, allí en La Mastia de Tarsis fundada por los turdetanos y en la ciudad de los mastienos fundó el general cartaginés Asdrúbal el Bello, yerno de Amílcar Barca,  tío de Aníbal, la Qart-Hadastat, ello significa la Ciudad Nueva sería por allá del año 227 a. C. según nos contó un cronista griego llamado Polibio, después serían los romanos quienes la rebautizaron con ese nombre tan moderno como de Cartago Nova.    



Ahora los cartageneros no recuerdan que los esclavizaron - esquilmaron sus minas y están muy contentos porque les hicieron la Muralla, el  Molinete, el Campo del Almarjal, Los Castillos y El Portus Magnus en Portmán desde donde embarcaban a su pueblo fenicio la plata procedente de las minas de La Unión y el esparto de sus campos para todo tipo de manufacturas y tan necesario en aquellos siglos.


Yo recuerdo de refilón o de pasada cuando llegaron estos tíos con el Asdrúbal, Amílcar y el nenico  Aníbal, hay que joerse la que liaron entre esta gente y los romanos,  todos por lo mismo para llevarse la “tela marinera”  de las minas de La Unión,  mi  cauce solo servía para el consumo humano y algún riego de poca monta en  Orihuela.




Los arqueólogos están a la busca y captura  de la Murtia (Murcia) romana-visigoda que al parecer existió, pues claro debió existir me parece a mi que la tienen enterrada en Aljezares, no se cuando se van a enterar o acaso no les interesa por aquello de los gastos que se deriven y  como de todos modos no tendrá gran importancia allí sigue enterrada. 




Cuando trasponían más allá de las montañas hacía el interior abandonando la costa - no tenían más remedio que cruzarme por más de siete sitios, sobre todo por Sangonera, Los Garres y el Palmar y el hoy llamado Puerto de La Cadena y a veces por Alcantarilla donde todavía  queda el resto de un acueducto romano. 



Esta gente púnica molestaba mucho  al personal no les dejaban  descansar  ni tomar el sol en invierno, y mucho menos dormir la siesta en verano, hay que joerse la que armaron entre un bando y el contrario, siempre a garrotazo limpio haber quien podía más.




Los de Roma al remate ganaron  la guerra después de mil batallas, el zagalico Aníbal y su gente no le iban muy a la zaga, entonces no  tuvieron más remedio que dar para atrás y  escondidos en algún lao todos estaban esparafruyando algún encontradizo encuentro para formar la tangana, no era naide el zagalico,  tuvo riles para irse desde Cartagena a  Italia remontando los Pirineos y los Alpes Transalpinos con elefantes y todo un gran ejército,  allí bien gorda la armó con aquello de las guerras púnicas.




Reclutó  mucha gente en el país de los galos cuando  iba de marcha de modo que aumentó notablemente la plantilla y para Italia continuó.



Si los romanos se descuidan  una miaja en la mismísima Roma se meten, munchos muertos tuvieron que lamentar en Tesino, Trebia, Trasinmeno y Cannas, la  perdición de Aníbal sucedió en la batalla de Zama pero a estos toico les daba igual; paice que en el Senao de Tunicia no estaban muy conformes con estas decisiones del joven general, le llamaron la atención pero cá, este no atendía razonamientos solo quería ganar la guerra y borrar del mapa a la eterna Roma.  



Al hacerse mayorcico le gustaban mucho los dineriquios tu ya me intiendes “la tela marinera,” entonces encautivó a la hija del régulo de  Cástulo y con ella se casó, creo que la zagala se llamaba Himílce.  


Que prisa y que apremio tenía el joven Aníbal por el pozo Baébolo de Cástulo (Linares),  así se llamaba el que más plata daba, no dejaba a los probes obreros ni respirar hista que diariamente le sacaban de sus entrañas trescientas libras del noble metal de blanca plata, no contento con esto tomó la marcha para las minas de  La Unión de Cartagena o como dicen los murcianos “el pindingue” allí nació su zagal le pusieron de nombre Aspar - probeciquio duró poco pos apareció la peste negra y se cargó la mitad de la plantilla de la Mastia, la Contestania,  la Deitania, y la Bastetania, ya con los currantes diezmaos bajó la producción minera, entonces  puso  el careto muy serio y dijo,  aquí quien manda soy yo y todos vosotros a trabajar raudo y veloz,  presto a sacar el hierro blanco (le hacía falta dinero para contratar tropas mercenarias y continuar la guerra),  le juró a su paire antes de palmar no dejar ni la mismísima  simiente de toicos aquellos romanos, buenas las que  formaba el zagal como alguno rechistara a naide dejaba parar.



           
El Guadalquivir.-Bach, esas fueron situasiones comunes y extrapolables en esos mundos de Dios, cosas naturales de los tiempos que se vivía, era normal usar la ley del más fuerte, la explotación del hombre y la esclavitud era lo natural, ocurrió en todas partes, ¿para qué te crees tú que siglos después inventaron los Sindicatos?, pues para defenderse ellos los propios sindicalistas, esta era una buena forma para buscar una colocación trepadora, estar bien vistos y cobrar sin trabajar, de vez en cuando alguna parrafá que otra,  montao o subido  el tío en lo alto de una mesa o de una silla, para que lo viera bien la multitud del mundo obrero, buenas palabras en defensa del currelador barrabasando hacía el empresario, ellos los sindicalistas quedaban en buen lugar - de esa manera todo el personal estaba conforme, después vendría la puñalá trapera se ponían de acuerdo en las negosiasiones con el empresario se iban a tomar cerveza juntos les subían dos perrillas ya todos contentos - hasta dentro de cuatro años; el sindicalista ya tenía asegurado el traje, la corbata y la cartera, ahora  a vivir  del cuento en representación de los trabajadores al más puro estilo burócrata, espacioso despacho bien enmoquetado, ordenador de última generación, teléfono para llamar a su mujer y a la quería, también a sus amiguetes, de vez en cuando de marcha a Madrid o Barcelona a gastos pagaos para informar al empresario,  poniéndolo al corriente de aquellas personas con tendencias a no dar ni puñetero golpe y muy dados a causar baja laboral bajo pretexto de  inexistente  enfermedad.



De manera que así eran las  reuniones de empresa, de paso aprovechaban para  dar un martillazo forastero e ir cambiando el agua a las aceitunas a costa de los gastos de viaje y el destacamento, ¿Qué cosas ten cuento primo?  pero esa siempre ha sido la ineludible verdad.    

                                       

El Segura.-Bueno sigamos con nuestras antiguallas compare; tengo yo entendio que en los tiempos del Tarik y el Muza - echó abajo las iglesias de tu Córdoba cristiana y mandó hacer unas al estilo de su tierra de esas muy hartas, hasta puso encimica de lo alto de la torre - un tío que andaba canturreando por soleáes, para llamar a oración al público de infeligreses, no contento con todo eso también prohibió el consumo del vino cerrando las tabernas, ¡vamos que ocurrencia hacer eso en Córdoba, ciudad  donde siempre se le ha rendido culto al vino y hasta tiene su guía de las tabernas!. ¡¡¡Córdoba, ciudad taurina y bravía que entre antiguas y modernas tienes más de trescientas tabernas y una sola librería!!!.

 

Dicen los que por allí andurrearon en aquellos tiempos que casi todos bebían vino de cortinilla escondidos por temor al chivateo, también me contaron una vez – que hubo un gachón llamado el Gadafi-ben-Gafiqui - este inventó unas lentes a modo de gafas oscuras para cuando se ponían los ojos vidriosos por la hartaera vinícola poderla disimular, lo malo que no había remedio cuando se pasaban de la raya, entonces  se les trababa la lengua  y   en vez de decir cuatro decían trapo, o daban catorce camballás, también creo que para entrar en las mezquitas había que quitarse las esparteñas o las alpargatas y al tratar recogerlas a la salida ya se las habían cambiado llevándose las nuevas y dejando las viejas, estas eran  cosas de  más de un espabilao  de los muchos que  andan sueltos por la vida, hasta tenían la geta de decir “ojos que no ven alpargatas que me llevo”.
.../continuará,

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