Madrid,
25 noviembre de 1724.- Uno de los primeros actos de Felipe V, al comenzar su
segundo reinado, cuando fallece su hijo Luis a los ocho meses de acceder al
trono, es la convocatoria de unas cortes en la ciudad de Madrid.
Estas
cortes son en realidad las primera generales que se reúnen en España, ya que
acogen no sólo a los procuradores de Castilla, sino también a los diputados de
la antigua Corona de Aragón.
A pesar
de este carácter de cortes generales, no resultan muy resolutivas, ya que en
ellas se trata sólo de conseguir la jura del príncipe Fernando, como príncipe de Asturias y futuro heredero de la
corona.
La
reunión propicia también la reorganización del gabinete o ministerio del rey, cuya
presidencia pasa a ocupar Juan de Herrera, obispo de Sigüenza, al tiempo que
Grimaldi continúa con el cargo de secretario de estado.
Tras el
retorno de Felipe V, la dirección del país quedó en manos de ministros como
Patiño y la política exterior bajo la directa influencia de la reina, que ya
había impuesto sus criterios anteriormente.
El rey
sufría graves crisis depresivas definidas entonces como de melancolía, en las
cuales se temió con frecuencia que perdiera totalmente la razón.

No hay comentarios:
Publicar un comentario