Madrid 1 de enero de 1666.-El Padre Nithard es nombrado Inquisidor General, Consejero de Estado y miembro de la Junta de Gobierno por la reina regente Mariana
de Austria. Insegura entre las grandes nobles españoles, la reina se apoya en su
confesor el jesuita austriaco, Juan Everardo Nithard, llegado a España con ella en
1649.
Tras naturalizarle, la reina le introduce en la Junta de
Gobierno, confiándole además los cargos mencionados. Estos nombramientos provocan la oposición de Juan José de Austria, pero Nithard y
Mariana le envían a la colonia de Flandes para luchar contra Francia en 1667.
En su ausencia su amigo José Amallada, es ejecutado acusado de conspirar
contra Nithard, por lo que don Juan, regresa a Consuegra (agosto 1668. Las cosas
empeoran al descubrirse que el secretario de don Juan planeaba secuestrar a
Nithard .
La Junta ordena el arresto del príncipe que huye a Cataluña, donde es muy bien recibido. Desde
Barcelona, don Juan lleva a cabo un intento sin precedentes de cambiar el
gobierno influyendo en la opinión pública.
Utilizando la imprenta inunda todo el país de cartas dirigidas a Mariana, los consejeros, las iglesias, reinos y ciudades, pidiendo la destitución de Nithard.
La Corona de Aragón es el reino que más favorablemente
reacciona al llamamiento de don Juan, pero también en las ciudades castellanas
aparecerán pintadas en las paredes de
las casas y pasquines a su favor.
En diciembre de 1668 la presión ejercida desde tantos frentes
obliga a la Junta y a Mariana a retirar su apoyo a Nithard que marcha a Roma, y autoriza el regreso de don Juan a la corte.
Desde Torrejón de Ardoz, el príncipe exige reformas fiscales y
políticas . Se atienden todas sus demandas y se crea la Junta de Alivios para
canalizar las reformas, pero no se les permite hacerse cargo del gobierno, ofreciéndole
en cambio el cargo del vicariato general de la Corona de Aragón que acepta el 4 de junio
de 1669.

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