martes, 19 de abril de 2016

EN LENGUAJE COLOQUIAL DONDE LOS RÍOS GUADALQUIVIR Y SEGURA SE SALUDAN DANDO COMIENZO A UNA EXTENSA CONVERSACION

                                                                        

!Hola primo¡ ¿como estas dijo el río Guadalquivir  al  Segura?


Aquí estamos aguantando y soportando el paso de los años de los tiempos y de las cosas, no diquelo yo con agrado como funcionan los asuntos de estos humanos de ahora, así que las cosas muy bien no pueden ir,  probes criaturas esas ya no saben que inventar con tal de no trabajar, se pasan toiquio el día politiqueando con tal de no dar ni un palo al agua y vivir del cuento, como vive la gente de ahora, no les falta de nada y encima se quejan cuando todo lo tienen a su  alcance y en la mano, como se nota que esta gente moerna no ha conocido la hambruna y la necesidad de otros tiempos, pero si te parece bien corramos un tupido velo para no ver y tapones en los oídos para no oír, porque esto que está pasando son cosas de la vida y de los tiempos modernos que corren, hablemos del pasado y dejemos aparcado el presente para otra ocasión. Anda cuanta  tu algo  de aquello que vimos en otros tiempos aunque solo se por darnos entretenimiento.

El Guadalquiivir.- Como quieras hermano pero  hoy no  estoy de humor para  darte gusto,  no te quejes tanto que siempre te estás quejando, que tonterías y pegoletes dises, ¿que quieres que el personal vuelva a los tiempos de la siega y  del pan y tosino?, ya no se lleva eso hombre, y mucho menos doblar el espinaso por cuatro perrillas que les pagan a las criaturas, ¿anda empiesa tu con tus tonterías y pegos  iniciando la sesión.

El Segura.-No te quejes dices tu pues gran preocupación es la que tengo y siento con esto que la chorrera de mi acuífero  cada día que pasa resulta más insuficiente y escasa para dar agua ¿no comprenderá esta gente  que todo se debe al enorme  estrujamiento  que me hacen para el riego de las huertas y de los campos, de los pueblos y de las casas?. también de otras muchas cosas que ahora quieren que yo riegue, pero mi chorrera no da para tanto y estos modernos de ahora siempre me están censurando.

No se dará  cuenta esta gente  que han hecho en cada pueblo al menos dos campos de fútbol  de esos con hierba, el moderno personal de  ahora  se ha vuelto muy señorito, ya no quieren aquellos antiguos campos terrizos que no tenían yerba y por tanto no precisaban  riego  de  agua, ahora los quieren con yerba y bien verde,  y digo yo ¿para que quieren la yerba?, si lo único que hacen es darle patadas a un balón de cuero, ya no quieren ni aquellos antiguos  de fina badana.

No paran de inventar cosas nuevas, mira compadre  han montado en los pueblos un mogollón de campos que dicen sirven para jugar al golf, todo allí está  verde como en  las praderas que han visto por ahí  en la Inglaterra esa   para entretenimiento de los churubitos y demás gente de perras, esta gente se pasan las horas dándole con una estaca a una pelotica que sale rulando y gana el que la mete primero en un agujerico, a este juego le llaman el juego  del GOLF, y así se pasan las horas  y los días gilipolleando,  la gente nuestra ya no juega ni a los bolos ni al caliche los domingos por la mañana después de  la misa de la diez o de las doce,  las niñas ya tampoco juegan a La Coroneja, ni los zagales a la Una La Mula y  al Marro, yo recuerdo  que como entonces no había agua se  hacían las rayas  orinando en el suelo, y no pasaba ná,  ¿no se darán cuenta que a los ingleses del Reino Unido como abora se dice  les sobra mucha agua y aquí toda es insuficiente.   

Ahora y en estos tiempos modernos  han puesto en los campos y huertas un trastejo que va dando vueltas y revueltas saliendo el agua que paice una ducha y va regando y regando las fanegas de tierra, a esto creo que le dicen PERIQUITOS, hay que joderse cuantas cosas modernas.

Dicen los que de ello in-tienden que toda estas modernidades redundan y beneficia la economía del líquido elemento tan escaso en esta tierra murciana, pero compare de mi alma ahí no para la cosa, antes solo había en mi ribera cañaverales, chopos, sauces y enredaderas, ahora todo está lleno de fábricas conserveras y miles de leguas sembradas de plantaciones melocotoneras y albaricoqueras , han desmochao los cerros y los han abancalao, hay millones de árboles frutales de todas las especies  y esos precisan de mucha agua para el riego diario; eso si disponen de cuenta-gotas acuífero que,   al menos así el  riego  está controlado  por un ordenador, también hay un tío que vigila su abastecimiento de tal forma   y manera que nadie se pase de la raya, bien sabes tu que en este país  de países  los suele haber muy listos, tan listos  que  siempre destacaron  por ser muy hábiles  en el vil arte de engañar al prójimo    

Los pueblos es una barbaridad lo que han crecido ya no hay un retrete para que caguen por los menos seis  a la levantá mañanera y un lebrillo o una palangana con una miaja de agua donde se aseaba la familia entera, ahora vive la gente en pisos  que parecen colmenas   donde hay dos retretes  con bañera y ducha, cada vez que se baña un zagal vacían  la bañera y la vuelven a llenar para que se bañe el siguiente, y así todos los días, pero calla ya no lavan los platos y demás cacharros de la cocina en un lebrillo con un poco de agua como toda la vida henos hecho, ahora y en estos tiempos modernos hay en las cocinas una especie de cajón color blanco y allí meten toicos los platos  que han usado durante  la semana entera, me paice a mi que le llaman el LAVAPLATOS, no te jode con la gente moerna ya ni fregar los platos quieren, los lunes enchufan el cable y doscientos litros de agua es menester para lavar aquel tropel, tampoco ya lavan la ropa de la casa en la pila,  en la acequia, en  el arroyo o en el lavadero público, ahora todas las casas tienen lavadora eléctrica, ¡¡madre de mi alma que derroche y que gasto!!.
Sumando  el  día y la noche tiran cien veces de la cadena del retrete, palabra esta  poco usada hoy en día   y poco agradable al oído pero  desdeluego está en vigor en el diccionario RAE,   venga, venga  agua fuera de la cisterna  y a  volverla   a cargar, bien sabes tú que antes echábamos la meada callejera, hay quien dice la micción , ya  hace mucho tiempo que  se prohibió hacer aguas mayores y menores en plena calle, en los pueblos tienen un corral y allí hay quien se alivia y se apaña,  otros  como son tan limpios y  tan fisnos  hasta  tienen la jeta de llamarle la toilet; en la zona de la huerta  fue siempre  el excusao,   dos litros de agua gastan por cada alivio miccional que echan, ¿tu puedes comprender que esta gente tiene una miaja de sesera con tanto despilfarro del líquido incoloro.?.

Pero también hay inventores de buen caletre que para minimizar el consumo del agua  han inventao una especie de canuto que se enchufa a un balsón donde contiene el agua para el riego, este balson se  llena a través de la descarga del líquido incoloro por medio de un camión cisterna o un antiguo camión  Pipa, para el riego enchufan una manguera de goma de  muchos metros de longitud que  a su vez va echando una gotica de agua, de ese modo van regando árboles y plantas, el invento permite que nos cunda mucho más el abastecimiento, no obstante de vez en cuando hay que pedir el S.O.S a los manchegos para que el hermano Tajo nos mande un zumbio a través del Trasvase, no creas tú que la regalan que buenas perricas nos cuesta, si hubieras visto tu  las renegaeras y pesambres  que pillaba   el Presidente manchego  Bono con el tema del Trasvase .


Me parece a mi querido primo que debemos hablar de otras cosas, porque con estas injusticias se me dispara el traque y me sube la tensión y luego dices tu que no me queje, como se nota que a ti bien te han tratao, por decirte piropos en miles de coplas y canciones te han cantao, los flamencos te han dedicao  miles de canciones inspirás en noches de luna llena, hasta los poetas de buen caletre y mejor mollera te han dedicado miles de versos y prosas, tu siempre fuiste el niño mimao y privilegio, ¿a cuantos artistas no habrás inspirao, ¿te acuerdas, de aquellos moricos que tanto te querían, estos   te llamaban Río Grande?.


El Guadalquivir.-Vale primo ya vale con   tus quejas y manías  de siempre y esa eterna sequía, como no me voy yo acordar del nombre que me pusieron  por cierto les resultó algo largo  y de difisil pronunsiasión, esta gente del turbante  siempre fue mi amiga  de poner motes, apodos  y sobre nombres, yo me llamaba Betis antes que ellos llegaran por esta tierra, a  ellos  no les debió agradar  mucho este nombre y  me lo cambiaron por  el de  Uad-el-quivir,  entonses a la pronunsiasión callejera les   resultaba algo  larga y  para  abreviar con  río Grande me apodaron.

El Segura.-¿Y de aquel palacio que mandó a hacer en la mismísima falda de la sierra te acuerdas?.

El Guadalquivir .-Ya lo creo que me acuerdo, como no me voy a acordar de aquello, si era una verdadera preciosidad era nada menos que Medina Azahara, Yabel -al-Arús era el nombre de la falda de aquella sierra que traducido al idioma de los cristianos quería decir el Monte de la Novia,  aquel palasio   era una verdadero primor donde acudían las  embajás  del mundo entero a pedir consejos, también a curarse de sus enfermedades porque en aquella Córdoba había  munchos sabios galenos, casi todo lo sanaban incluso venían a aprender a leer y escribir gente prinsipal de Castilla, León y Navarra, ellos no tenían tan buenos pedagogos y maestros en el arte de la enseñanza como nosotros, en esos reinos abundaban los ágrafos y analfabetos por todas partes salvo en los  conventos.

Los que más sabían eran los hombres monjes y conventuales estos  eran los frades, freires o frailes que de ambas formas a lo largo y ancho de los tiempos así se les fue denominando, ellos siempre destacaron en sabiduría, mucho y bastante entendían en el arte de la enseñanza si bien esto era exclusivo para la gente prinsipal en aquellos siglos,  ellos usaban palabras y modales que te producían quietud, paz y tranquilidad, también estaban los legos  no tan adelantados quienes  tenían a cargo otros  trabajos  y  distintas tareas .

EL SEGURA.-Que suerte la tuya tú eres un privilegio con  tus aguas regaste esa ciudad milenaria
 que se llamaba por aquella época Kurtuba y  dispués de munchos dispueses y munchos siglos le pusieron de nombre Colonia Patrisia, creo que así la bautizaron cuando llegó el Claudio Marcelo con su trupe casi aniquilando a los nativos ibéricos  antes que los ejércitos de aquellos Hijos de Pompeyo y el Julio Cesar andaran por esos mundos de la campiña tirándose los trastos a a la cabeza y borrando del mapa la tierra del país de Munda, Ulia y Montemayor, tengo entendio según tu me contaste un día que todavía aún están escarbando en la ruinas de la ciudad de Ategua como testigo excepcional de aquellas guerras.

EL GUADALQUIVIR.-Cuanta rasón tienes compare peo calla con Munda del sipote, ahora cuando hase ya más de quinientos años se había sertificao se produjo cerca de la poblasión de Montilla disen los  sevillanos que no están   de acuerdo con esas conclusiones y tienen el descaro de desir que eso ocurrió en un cortijo que le llaman el Mocho   entre Osuna y Ecija, todo lo quieren pa su Sevilla de su arma y hay un follón armao de la órdiga pa arriba, entonses de ser sierto tendrán que modificar los libros de historia, vamos digo yo,  y  ahí están los tíos del pico, la pala, la brocha  y el pincel  to el día removiendo el terreno y pasando to la tierra  por un  seaso haber si así pueden sertificar que ellos tienen la rasón..

                                         
EL SEGURA.-El Julio Cesar  tengo entendio que cruzó el río Rubicon  dejándose caer  con aquello de la SUERTE ESTÁ ECHADA , tomó la marcha pa el país de los galos  y cuando allí llego no dejó bicho viviente y encima se chuleaba diciendo y voces a sus huestes Vini, Vidi, Vinci, (llegué, vi y vencí ), no muy contento con eso cruzó los montes Pirineos y pa nuestra Hispania la endilgó en busca de aventuras y se enfrascó a garrotazos contra las tropas de los  Hijos de Pompeyo que por aquí andaban  en la campiña cordobesa según tu ya me contaste, una noche cuando todos dormían entraron sus legiones en la ciudad metiendo yesca y no fue precisamente para hacer una candela, todo salió ardiendo echando flamarás encendías por toas partes, no muy conforme pasó a cuchillo a toda la gente que allí había no dejando bicho viviente, ¿que te paice a ti la forma de actuar compare?.

EL GUADALQUIVIR.-El Julio Cesar no era mala persona lo que le pasaba que era un deseoso de poder, nada le importaba el sacrifisio y salir a guerrear, el hio puta llevaba un bloc de notas y mientras sus legiones luchaban cuerpo a cuerpo el se recostaba muy cómodo en una litera tomando nota de los acontecimientos para después escribir la crónica, hoy en día a estos tíos le llaman trepas, pero no olvidemos que eran tiempos difisiles y todos querían mandar por uebos que no por huevos que es muy distinto, quería decir con ese fraseo por necesidad, anda y mira el diccionario y sal de dudas, bueno en la vida todo va pasando factura el tampoco pudo escapar al deseo de otras poderosas personas de quitárselo de encima  cuando abolió la República e impuso  la Dictadura por riles o por huevos, ahora si con h y con v  que es muy distinto al anterior vocablo y su significado.
Después de ganar la guerra al Pompeyo y su trupe se fue a vivir a la Roma de su alma pero hubo muchos inconformistas por su forma de gobernar a base de sota,  caballo y rey y esa dictatorial forma de decir   las cosas al estilo militar, transcurrido el tiempo hubo una conjura de aquellos que no estaban contentos y le endiñaron más de veinte puñalás, no precisamente traperas sino patrisias  hasta su sobrino Bruto sacó la faca y en el vientre se la hincó, creo que el hombre cuando ya estaba agonizando  exclamó ¿tú también hijo?,así son las cosas de la vida tanto luchar y pelear para después de mil batallas morir como un ruin bellaco, a eso no hay derecho. 

Pero bueno, los romanos siempre fueron hombres prósperos, cultos y guerreros,  cuando conquistaban una ciudad en una mano llevaban la espada y en la otra el arao, de modo que nunca cesaban de crear prosperidad; numerosos e importantes fueron los  ingenieros que se cubrieron de gloria  en la construcción de puentes, acueductos, silos  y carreteras,  fueron auténticos y verdaderos  maestros de grandes construcciones. 

A mí como río me cabe la satisfacción de haber visto naser en esta ciudad  cordobesa a munchos hombres ilustres  de aquella época, de   mi cause de  limpias aguas sin contaminación alguna por aquellos años  bebieron agua familias tan famosas como las Anneo Senéca, Lucano y Osio y no te cuento más porque la lista sería muy larga y por ahí no van los tiros ni mucho menos, solo es por nombrar alguno que a esta tierra gloria y fama dieron. Sabían sacar mucho provecho de mi cause, para ello construyeron canales, azudes, acueductos,  presas y pantanos vaya de ejemplo el de Proserpina en la emeritense ciudad de Emérita Augusta.



Y el acueducto de Valdepuentes ahí en la sierra de esta ciudad cordobesa, llevaban aquellos hombres el agua a donde hiciera falta a ellos nada se les resistía, buenos tiempos fueron aquellos para aquella Córdoba llamada en aquel tiempo Colonia Patricia siendo la capital de la Bética para disgusto de los sevillanos, reconozco que con el tiempo se
echaron a la buena vida y esta pasa y pasa y también ellos  se quedaron durmiendo en los laureles, les entró la pereza, la indolencia y la incuria, por ello les pasó lo de la pérdida del ,imperio teniendo que salir con las orejeas agachás cuando el Atila y sus trupe formaron el desbarajuste padre,  pero bueno aquí dejaron  la  huella de su cultura, sus costumbres y su impronta guerrera y  también su religión que no es poco, si bien luego en época de los godos y visigodos sería modificada.


Indispués vendrían los arrasantes los suevos, vándalos y alanos, osú que gentesita esta casi todo lo dejaron arrasao, menos mal que pronto se jueron pa la vesina África, dispues vinieron los visigodos, godos y estrogodos, unos cristianos y otros arrianos todos en grandes patuleas de corrientes migratorias como ahora les llaman,  creo que venían del norte de Europa, al menos estos  fueron estables alrededor de cuatrocientos años aquí estuvieron bebiendo de mi cause, aprovecharon todas las infraestructuras romanas, todo lo servible, esta gente era rara solo tenían un dios que adorar, no como los antiguos romanos que tenían uno para cada necesidad,  para que andar con remilgos  y carencias, con el tiempo impondrían  sus costumbres, les dio por construir  iglesias de un   arte llamado románico  a troche y moche  para el rezo, siendo estas  muy toscas, de escasa luz y muy frías, sin embargo los antiguos romanos de época republicana  sus templos estaban   llenos de luminosidad producidos por la entrada de  los rayos de sol.

Entre ellos los godos y visigodos   habían peleas y reyertas a causa de la religión, unos eran arrianos y otros cristianos, estas  razas barbaras entraron por invasión  en Hispania procedente de la Germanía y los países del norte de Europa, de los Balcanes y de Rumanía  desde  comienzo del siglo V,   aquí estuvieron  hasta  la invasión del Islam en el año 711- con Tarik y Muza a la  cabeza,  para ser un poco más exactos, esta época de la antigüedad tardía comprende un periodo de tres siglos que se inicia en el año 411 con la invasión de los primeros pueblos  bárbaros en la Península Ibérica y que terminó en el año 711   con la invasión árabe, los bárbaros se repartieron por sorteo las provincias donde cada horda  habían de habitar, esta gente goda no fue  tan dada  a las   grandes construcciones,  ni tan buenos cultivadores de la tierra como lo fueron los romanos aunque algunos crean lo contrario, no hubo en esa época tanta prosperidad  como se cree que hubo haber,  reconozco se pasaron de la raya en la construcción de iglesias y conventos, aquello fue todo un potencial de doctores en materia religiosa, verdaderos leguleyos,  todos comiendo y bebiendo a costa del humilde plebeyo, concilios y más concilios reglamentando constantemente los comportamientos y leyes a seguir.


De los romanos y su época imperial solo queda el recuerdo imborrable de su buen gusto en el arte de la arquitectura, de sus palacios, de las fuentes y sus mosaicos llenos de toda suerte de motivos ornamentales y multitud de  templos para rezarle a la diosa Venus y al al dios Baco,  las termas con sus baños medicinales donde la gente se curaba desde el maldito reuma que ahora en estos tiempos le llaman artrosis hasta la gastroenteritis, grandes fincas de recreo existieron llamadas Villae, todavía hoy las están escarbando los los del pico, la pala y la brocha y el pincel que le llaman Arqueólogos, hubo circos y anfiteatros para entretenimiento de la gente, que nadie crea  que los espectáculos taurinos de las actuales corridas de toros y sus plazas es cosa de hace dos siglos, nada de eso ya los hubo muchos siglos antes siendo además espectáculos gratuitos y diversión de multitudes,  calzadas y calles pavimentadas permitiendo llegar a todos los lugares del mundo con sus miliarios informativos, cuantas cosas de grandeza dejó esa gente romana y cuantas personas  hubo de buen caletre en esa época también nos dejaron   las leyes del Derecho romano que hasta hoy en día están en vigor.

Acabaron los romanos y llegaron los Godos,  algunos solo les duraba el reinado escasos días,  ahí queda esa lista que me ha dejado la Wikipedia que por cierto es bastante larga sin faltarle ni un detalle en otros tiempos había que ir a la biblioteca a consultar estas cosas pidiendo el libro de D. José Orlandis, historiador de la antigüedad tardía  para ir tomando nota de los acontecimientos más significativos   acaecidos durante el periodo visigodo en esta Hispania nuestra, había que perder horas y horas para venir a casa con una docena de folios escritos,  hoy en día lo tienes todo al alcance de la mano con Internet, la modernización  con la informática llego a las casas de los jubilados y nos da entretenimiento.

 EL SEGURA.-Pero hombre si me has contao muy poco de los Godos y Visigodos solamente un rollo macabeo que no hay quien lo entienda, empieza desde el primero de aquella antigua lista  sucesoria que nos hacían aprender de memoria en aquellos tiempos cuaternarios indicando los años que estuvieron reinando al menos pa que yo me entere.


EL GUADALQUIVIR.-Mucho es lo que tu me pides  ¿y para que lo quieres saber si eso ya de poco vale?,  pero bueno hasiendo un sacrifisio  buscaré por ahí buceando y seguro que aparecerá algo porque yo, desluego  ya no me cuerdo, ni tampoco lo se, ahí está esa lista en  http://es.WIKIPEDIA, después miraré en la web.  que me han recomendado y ya te iré comentando   algo de aquella antigua comarca llamada la  Oróspeda de modo que ya sin más preámbulo ahí va  todo eso para que te entretengas leyendo unos pocos de días.


SoberanoRetratoReinadoComentarios
GesaleicoGesaleico, rey de los Visigodos (Museo del Prado).jpg507 – 511
AmalaricoAmalarico, rey de los Visigodos (Museo del Prado).jpg511 – 531
Teudis13-TEUDIS.JPG531 – 548
Teudiselo14-TEODISCLO.JPG548 – 549

Reino de Toledo[editar]

SoberanoRetratoReinadoComentarios
Agila IAgila I, rey de los Visigodos (Museo del Prado).jpg549 – 554
  • Invasión bizantina en 552
16-ATANAGILDO.JPG551 – 567
  • Rey rival en rebelión contra Agila I (551-554)
  • Se establece la capital en Toledo.8
Atanagildo
Liuva ILiuva I, rey de los visigodos (Museo del Prado).jpg568 – 573
  • Elegido rey por la aristocracia de Septimania tras un interregno de cinco meses.9
El rey Leovigildo (Museo del Prado).jpg570 - 586
  • Asociado al trono (570-573) quedando bajo su control los territorios al sur de los Pirineos, como fórmula de compromiso con la aristocracia visigoda de la península ibérica por la elección de Liuva por la aristocracia al norte de los Pirineos.9
  • Su hijos Hermenegildo y Recaredoasociados al trono tras la muerte de Liuva en 573.10 11 12
  • Rebelión de Hermenegildo (580-584)
  • Conquista del reino suevo (585).13
Leovigildo
Recaredo IRecaredo I, rey de los Visigodos (Museo del Prado).jpg586 – 601
Liuva IILiuva II, rey de los Visigodos (Museo del Prado).jpg601 – 603
WitericoWiterico, rey de los Visigodos (Museo del Prado).jpg603 – 610
GundemaroGundemaro, rey de los Visigodos (Museo del Prado).jpg610 – 612
SisebutoSisebuto, rey de los Visigodos (Museo del Prado).jpg612 – 621
Recaredo IIRecaredo II, rey de los Visigodos (Museo del Prado).jpg621
SuintilaSuintila, rey de los Visigodos (Museo del Prado).jpg621 – 631
SisenandoSisenando, rey de los Visigodos (Museo del Prado).jpg631 – 636
ChintilaChintila, rey de los Visigodos (Museo del Prado).jpg636 – 639
TulgaTulga, rey de los Visigodos (Museo del Prado).jpg639 – 642
  • Depuesto por Chindasvinto.
ChindasvintoEl rey Chindasvinto (Museo del Prado).jpg642 – 653
  • Realizó purgas en la nobleza que se habían mostrado en contra de su acceso al trono.15
30-RECESVINTO.JPG649 – 672
Recesvinto
Wamba31-WAMBA.JPG672 – 680
  • Rebelión de Paulo (673), que segregó la Narbonense y parte de la Tarraconense.
  • Depuesto por una conjuración.16
Paulo
(673)
ErvigioErvigio, rey de los Visigodos (Museo del Prado).jpg680 – 687
ÉgicaÉgica, rey de los Visigodos (Museo del Prado).jpg687 – 702
34-WITIZA.JPG700 – 710
  • Asociado al trono desde 695/697 y como corregente (700-702)
Witiza
RodrigoDon Rodrigo, rey de los visigodos (Museo del Prado).jpg710 — 711
Agila II
710 - 713
  • Elegido rey en la Narbonense y Tarraconense contra la elección de Rodrigo.18
Ardón
713 - 720
  • Reinó e

La Oróspeda es la parte de la antigua provincia de la Hispana Cartaginense,  comienza en en las actuales poblaciones de Calpe, Fuente de la Higuera, Almansa, Iniesta y Chinchilla, sigue por la Sierra de Segura ( provincia de Jaén) y Sierra de Alcaraz (actual provincia de Albacete)) y baja hasta la división de la antigua región  hispano romana Baetica.


Lugares que forman parte de la provincia de Orospeda: Entre otras sierras, se encuentran Sierra de AlcarazSierra de SeguraSierra de CazorlaSierra Nevada y Sierra de Baza, de modo que la zona era bastante amplía. 





Habitaban sobre Orospeda, los Bastetanos más occidentales, Oretanos y Deitanos.






En el año 580 Leovigildo había derrotado a sus enemigos en todos los frentes, la autoridad real era incuestionable y hasta se adivinaba el nacimiento de una dinastía basada en su linaje. El efectivo control sobre el territorio se unía al reforzamiento de una monarquía renovada que tenía como modelo la de Justiniano. comenzó a recibir en audiencia delegaciones y embajadores con toda la Corte desplegada en el conjunto palaciego de la urbe regia, en donde no faltaba salón del trono y capilla propia. Gracias al considerable aumento del tesoro y patrimonio de la Corona, pudo sostener una creciente pompa de gran rey que apreciaban por igual tanto sus súbditos visigodos como los hispanos ganados para la causa. 

Sólo quedaba la cuestión religiosa se mostró muy tolerante en principio con los católicos y como cabeza de la iglesia arriana ordenó eliminar las trabas de procedimiento y las exigencias rituales impuestas a los que abandonaban el catolicismo para hacerse arrianos. 

En el 580 organizó en Toledo un concilio arriano, el más importante de los celebrados en Hispania, para tratar de limar las diferencias religiosas entre los dos pueblos y buscar la unidad espiritual sobre una base común cercana al arrianismo. 

Pero a pesar de la buena voluntad el éxito en cierta  medida fue escaso.

El arrianismo era una religión con implicaciones étnicas, tradicionalmente vinculada al pueblo godo, mientras que el catolicismo era el credo de las masas populares, pero también de grandes intelectuales como San Isidoro y San Leandro, además que la nobleza hispana no veía ventaja en convertirse.
 Leovigildo no forzó la situación ni prestó demasiada atención a los rumores que hablaban de un acercamiento de su hijo Hermenegildo a la Iglesia católica. El primogénito se había casado el año anterior con Ingunda, hija del rey Sigiberto de Austrasia y nieta de Atanagildo aunque católica. 

El matrimonio residía en Sevilla como duques de la Bética, una posición que les confería una consideración casi regia por los habitantes de la ciudad. El Concilio de Toledo marca perfectamente dos partes bien diferenciadas en el reinado de Leovigildo, el inteligente monarca que supo adaptarse a la situación política pero no fue capaz de asimilar el catolicismo que ya se estaba convirtiendo en una fuerza de primer orden que heredaba simbólicamente el poder de los césares.
Los años posteriores al concilio representan la lucha del rey, a veces desmañada y como si no quisiera prestarle demasiada atención, por mantener el antiguo dogma arriano como ideología religiosa de la nación visigoda.

De esta época data el nuevo ordenamiento legal conocido como Codex Revisus, un código que suprimía la antigua prohibición de matrimonios mixtos entre godos y provinciales y pretendía la integración jurídica de todos los habitantes del reino.

La segunda parte del reinado comienza cuando los problemas con su hijo mayor se recrudecen. No se sabe la fecha exacta de la conversión de Hermenegildo, pero lo cierto es que ya a finales del 580 Hermenegildo acuñaba moneda en Sevilla en su nombre y no en el de su padre, lo que aún estando dentro de su potestad como duque de la Bética significa una clara demostración de independencia. 

En el 581 vuelven a aparecer monedas de Hermenegildo con leyendas que hacen fácil suponer que ya es católico y que usa su catolicismo para afirmar su voluntad de emanciparse del trono toledano. La influencia de San Isidoro, San Leandro y la mujer de Hermenegildo no debió ser menor además, era más que probable que el hijo de la pareja fuera educado en el catolicismo, lo que le descartaría a ojos de los visigodos como sucesor al trono. Hermenegildo, por otra parte, gobernaba en la ciudad más católica y romana de Hispania, por lo que es improbable que su corte personal y él mismo no acusaran alguna influencia. 

El rey Leovigildo no debió ver peligro inminente o prefirió dejar que su hijo recapacitara, el caso es que en el 581, en vez de combatirle organizó una campaña contra los vascones, que fue un gran éxito, e igual que había hecho con suevos y cántabros, fundó una ciudadela como cabeza del territorio fronterizo: Victoriacum, la actual Vitoria.  

Tras esta corta guerra llamó a Toledo a su hijo, para discutir con él las diferencias y llegar a un acuerdo, pero Hermenegildo se negó a ir y organizó sediciones de hispanorromanos en varias ciudades que se rebelaron contra Leovigildo. No se trataba de ciudades sin importancia: Talavera, Mérida, Córdoba y la propia Sevilla estaban con él.
Con su apoyo, Hermenegildo controlaba la Bética, el valle del Guadiana y amenazaba Toledo.

Su padre ya no podía fingir que no pasaba nada. 21 Thompson, E. A.: op. cit., En el 582 Leovigildo reconquistó Mérida. Al año siguiente reunió más tropas procedentes del norte y se lanzó al ataque de Sevilla, que fue tomada. Poco después caería Córdoba. Allí estaba refugiado su hijo, que fue capturado. 

La guerra acabó a principios del 584 con la victoria total de Leovigildo. Tanto francos como bizantinos, a quienes Hermenegildo había pedido ayuda sin conseguirlo, vieron en la victoria del padre una prueba de su poder y no hicieron nada por rescatar a su aliado católico. 

Hermenegildo pasó varios meses en prisión, primero en Toledo, luego en Valencia y Tarragona durante todo este tiempo su padre intentó convencerle de que abjurara del catolicismo, a lo que él se negó tajante. Convencido de que no tenía otra salida, Leovigildo ordenó decapitar al heredero en abril del 585.  

Entre las interpretaciones que se han hecho de esta guerra civil la más común es que se trató de una pugna de religión entre arrianos y católicos. Sin embargo la versión que en su día recogió San Isidoro, que es la fuente más cercana a los hechos, parece la más probable: Hermenegildo era un rebelde que quería usurpar el trono a su padre y usó para ello su condición de católico (de cuya conversión sincera ni San Leandro, ni San Isidoro dudaban), intentando ganarse el apoyo de los suevos, bizantinos y francos, por un lado, y a la población hispanorromana, por otro. 

El hecho de convertirse al catolicismo no era por sí solo suficiente para ganarse la enemistad de Leovigildo o para quedar excluido de la sucesión al trono (aunque sin duda el partido “nacionalista” de los godos lo hubiera tenido muy presente), y desde luego no era razón para que su padre le declarara la guerra. Pero la rebeldía y la sedición, evidentemente sí. 

La ejecución fue por traición política, no religiosa. Finalizada la guerra, Leovigildo siguió firme en su política de amistad con los católicos y no les persiguió. Pero aunque hubiera triunfado la ortodoxia arriana, quedaba patente su debilidad pues sólo se sostenía como religión de una minoría, los godos, frente a la inmensa mayoría de hispanos y frente a los vecinos suevos, bizantinos y francos, todos ellos católicos.  Factores combinados que debieron pesar en el ánimo de Recaredo, ahora que se convertía en el único heredero de Leovigildo. 

Tras acabar con la rebelión de su primogénito, Leovigildo casó a Recaredo con Rigunda, hija del rey Chilperico de Neustria, consolidando así su posición internacional. Un nuevo éxito, la anexión del reino suevo, vendría a completar su largo reinado. Sucedió que tras la muerte de Miro en el 583 la sucesión se complicó. Primero el trono pasó a su hijo Eborico, pero al año siguiente el cuñado del joven rey, Audeca, se rebeló y consiguió hacerse con el reino, lo que permitió a Leovigildo intervenir militarmente, derrotar al usurpador y anexionarse todo el reino suevo en el 585. 
Para dejar sujeto el territorio, colocó importantes guarniciones militares y creó nuevos obispados arrianos que aseguraran el dominio religioso. En lo sucesivo, los reyes visigodos se titularían reyes de Hispania y de Gallaecia. Poco después, en la primavera de 586, murió pacíficamente el rey Leovigildo, padre de la Spania unificada.
 
El reino católico de Toledo Recaredo (586-601) sucedió a su padre sin oposición y continuó su política de fortalecimiento de la monarquía buscando la integración de todos los poderes del reino, para lo que tuvo que tomar decisiones importantes, ya que la unidad religiosa no había podido realizarse desde el arrianismo, el rey la impulsó desde el catolicismo. Una vez que tuvo lugar su conversión personal (enero-marzo del 587), Recaredo convocó un concilio conjunto de obispos arrianos y católicos en el que comenzó una campaña de proselitismo entre la jerarquía arriana y los nobles visigodos. 

El acercamiento doctrinal entre los dos credos resultaba imposible dado que el lado católico se mantenía inquebrantablemente fiel a la ortodoxia papal. Por otra parte, Recaredo sabía que el apoyo del papa resultaría muy eficaz para las alianzas con los vecinos y la difícil cohabitación con los bizantinos. 


Durante los dos primeros años de su gobierno, el monarca dejó pasar el tiempo para que la nueva mentalidad se consolidara, mientras tanto sellaba nuevos acuerdos con los reyes francos y lograba el apoyo de los fieles a Gosvinta, el núcleo de linajes godos más reacios a los cambios, y así, con todo a su favor, convocó en el 589 el III Concilio de Toledo, durante el cual tanto el monarca como su familia anunciaban su conversión y tras ellos el grueso de los nobles visigodos y la inmensa mayoría de los obispos arrianos. Todos ellos abjuraron de su antigua fe y firmaron un documento en el que declaraban profesar la católica. 

No hubo cesión doctrinal o teológica: la Iglesia católica se mantuvo firme en todos sus dogmas y su unidad doctrinal con Roma prosiguió intacta. Es importante resaltar que no se trató de una unión de las dos iglesias, sino de la incorporación de los fieles arrianos a las filas católicas, aunque de forma pactada y tutelada desde el trono para evitar humillaciones o jactancias que hubieran dado al traste con la unidad religiosa.  

La jerarquía católica entró en el gobierno del reino colaborando activamente en la política del monarca, cuya figura fue sacralizada y ungida. A partir de entonces, los concilios que el rey convocaba y presidía a imitación de lo que ocurría en el Imperio bizantino se convirtieron en grandes asambleas político-religiosas donde además de las cuestiones religiosas que discutía la jerarquía eclesiástica había cabida para que los magnates laicos, tanto godos como hispanorromanos, expresaran su opinión y aprobaran medidas para el gobierno general del reino. Recaredo siguió intentando controlar los núcleos de resistencia bizantino y vascón, pero sobre todo tuvo que enfrentarse en Septimania contra Gutram de Borgoña, a quien derrotó en varias ocasiones, creando una red de fortificaciones para poder resistir las incursiones francas. 

El monarca murió pacíficamente en diciembre del 601, legando a su hijo Liuva un reino en que las aristocracias goda e hispanorromana debían colaborar por fin en plano de igualdad. A pesar de que los cimientos de la monarquía quedaban reforzados, el trono de Liuva II (601-603) no resistió los ataques de los magnates que pretendían volver a la monarquía electiva. 


Dos cuestiones impidieron al joven monarca ejercer su condición de soberano: era bastardo y sólo contaba 16 años. Su escasa autoridad provocó que los antiguos linajes aprovecharan para recuperar el poder perdido. Dos años después de ser coronado, fue depuesto fácilmente en un golpe de Estado de los “nacionalistas” dirigido por el lusitano Witerico. Terminaba así el intento de crear una auténtica dinastía real de sucesión hereditaria sobre la sangre de Leovigildo. 

Desde entonces, la Corona quedó a merced de los intereses de los poderosos clanes nobiliarios que la tomarían mediante consenso (elección), asesinato del monarca de turno o golpe de Estado militar. El reinado de Witerico (603-610) sufrió una inestabilidad constante, tanto en el exterior, donde proliferaron las escaramuzas de escaso valor contra francos y bizantinos, como en el interior, con los sucesivos enfrentamientos contra los magnates. 

El nuevo rey no abjuró del catolicismo (fue uno de los nobles que en el 589 firmó la profesión de fe cató- lica) ni hizo volver a los godos al arrianismo (lo que prueba la solidez del III Concilio de Toledo) pero permitió que parte de la nobleza retornara en secreto a profesar la antigua fe, como prueba de gratitud a los antiguos clanes más apegados a la tradición goda. 

En política internacional, lo más señalado fue el intento de pactar con los burgundios para que sirvieran de contrapeso a la amenaza de los francos, alianza que no llegó a concluirse. Contrariado, Witerico trató de empujar a los lombardos que ocupaban el norte de Italia a una guerra contra los burgundios, pero este plan tampoco resultó, así como el intento de mezclar en estas conjuras a los reyes francos. 


Su falta de inteligencia en los asuntos diplomáticos le fue restando credibilidad. Al descrédito se unió la constante sangría de caudales que exigían sus planes políticos por los pagos a los aliados que rápidamente dejaban de serlo. Witerico, inevitablemente, pasó a ser un obstáculo por su desgobierno. Los mismos clanes que propiciaron su encumbramiento planeaban ya su liquidación. 

El morbo godo hizo de nuevo su aparición y el rey fue asesinado durante un banquete en abril del 610. Fue el último rey godo que pereció a manos de sus enemigos por medio de un crimen y el último de los diez que fue depuesto por regicidio. Los conjurados llevaron al trono a otro de los suyos, Gundemaro (610-612), quien en su corto reinado tomó la importante decisión de convertir Toledo en sede eclesiástica de toda la provincia Cartaginense (octubre del 610). El nuevo rey inició dos campañas, una contra los vascones, a los que derrotó y sometió, y otra contra los bizantinos con éxito escaso.


       SISEBUTO

Gobernó Hispania desde el 612 al 621 durante su reinado se produjo el florecimiento cultural de las letras y las ciencias pero pasó a la historia como el instigador de la primera persecución contra los judíos, el monarca del siglo VII fue un hombre refinado y con curiosidad por lo que le rodeaba, cualidades que le permitieron mantener una cordial relación con el gran sabio natural  de Cartagena San Isidoro de Sevilla, se ignora la fecha y lugar de nacimiento, posiblemente fuera en Toledo la gran capital visigoda, sucedió al trono al fallecido rey Gundemaro a  por elección de la aristocracia siguiendo la costumbre germánica  que impedía el establecimiento de dinastías familiares, pronto se tendría que enfrentar a los diversos problemas internos que le rodeaban, uno de ellos produjo la primera persecución oficial contra los judios en hispania.

De este rey  se sabe que promulgó el 1 de julio de 612 la polemica ley antihebrea lo que supuso un problema para la sociedad del momento ya que muchos ocupaban puestos de relevancia en oficios fundamentales  para su buena estructuración del Estado,llegó a ser un buen escritor como demostró en su hagiografía dedicada a la vida de San Desiderio, asunto que acercó su personalidad  a la de Isidoro de Sevilla el que no se mostraba conforme con el edicto contra los judios, litándose a aceptar la política de hechos consumados del gobierno. A pesar de esta desaprobación, Isidoro y Sisebuto congeniaron tanto que el obispo de las Etimologías le dedicó uno de sus libros llamado "De Rerun Natura", obra que trataba de aspectos físicos y cosmógrafo.



A este rey debió interesarle mucho la ciencia pues en una expedición contra los astures y vascones escribió un poema que envió a Isidoro con una cariñosa y afectiva dedicatoria, titulada Astronomicon, constaba de 55 versos hexámetros latinos, el texto se basaba en los eclipses que entre el 611 y 612, se pudieron ver en la península ibérica, estos fenómenos del cielo atrajeron a ls gentes poco romanizadas hacía el paganismo  con la consiguiente preocupación de  la iglesia y del gobierno.






Este soberano ha pasado a la historia como uno de exponentes más radicales de la intransigencia católica frente al judaísmo, intentando que toda la población de su reino practicara la fe de Cristo y no otras consideradas como herejías pecaminosas. La arquitectura  de este periodo es bastante pobre pero cabe atribuirle la inauguración el 26 de octubre de 618 de la basílica a Santa Leocadia, futura sede de cuatro concilios toledanos. 

Su  muerte, como la de la casi todos los reyes visigodos, es objeto de polémica, unos cronistas defienden la causa natural, pero la opinión más extendida es que Sisebuto fue envenenado por una intriga palaciega encabezada por el Duque Suintila, su disciplinado general y leal amigo quien aspiraba sin recato l trono hispano.  


El óbito real tuvo lugar en Toledo, en febrero de 621, siendo enterrado con honor y dejando a los nobles la difícil tarea de elegir al rey más conveniente para todos. El designado fue Suintila, quien se encargó de seguir persiguiendo obstinadamente al sufrido pueblo judío, una costumbre que no cesaría hasta 1492, cuando más de 150.000 hebreos se vieron obligados a abandonar para siempre su querida Sefarad.

RECAREDO II


Contaba sólo unos pocos años cuando sucedió a su padre el rey Sisebuto
Su muerte a los pocos días o semanas de reinado, posiblemente provocada, propició el acceso al trono de un noble destacado llamado Suintila, vencedor de los rocones (612)  en la guerra contra los bizantinos (614–615).







      SUINTILA.

Fue rey de los Visigodos entre los años 621 y y 631, falleció en Toledo en 634, combatió contra los bizantinos establecidos en la Península Ibérica en el 620 estando a las órdenes del rey Sisebuto, al año siguiente fue elegido rey después de la muerte de Recaredo II, en ese mismo año murió Sisebuto, reinó y murió Recaredo II y empezó a reinar Suintila, derrotó a los vascones  consiguiendo una rendición incondicional nunca antes lograda, los prisioneros fueron obligados a construir la población de Oligicus u Ologite , que junto con Vitoria formaría una línea defensiva contras futuras incursiones, estas fueron las únicas ciudades fundadas por los visigodos en la Península, luchó contra los bizantinos  que ocupaban desde el siglo VI algunas zonas de las costas mediterráneas  en la franja costera que va desde Valencia hasta Cádiz y de esta manera completó la unificación territorial de la península, que había sido el sueño de monarcas anteriores. 

Otro empeño del monarca fue el reforzar la autoridad del rey frente a la nobleza y la iglesia, que estaban logrando acumular progresivamente más poder, también pretendió hacer hereditaria la monarquía  y asoció a su hijo Ricimiro a la corona, intentos estos que provocaron una reacción contraria de algunos magnates y de la iglesia siendo el principio y fin para el rey Suintila, este rey derrocado por Sisenando en 631, fue excomulgado y despojado de sus bienes por el IV Concilio de Toledo, siendo expulsado de la Península salvando la vida gracias a la confesión completa de sus pecados y a la renuncia a la dignidad real. El monarca visigodo es el primero que logra la unificación política de toda la Península, gracias a sus campañas militares, con las que logra controlar a los vascones, en el norte y expulsar a los bizantinos de la región del Algarve.

En orden a la gobernación del estado Suintila incorpora al trono a su hijo Riicimiro, en un claro intento de convertir la monarquía visigoda, de carácter electivo, en una monarquía hereditaria. Esta circunstancia aparece precisamente  como la causa principal de la oposición de la nobleza y el clero a Suintila.


Para Isidoro de Sevilla, el rey no sólo se distingue en el orden militar, dejando de lado estas alabanzas de la gloria militar de Suintila, tenía este rey otras virtudes propias de la majestad real, fidelidad, prudencia, habilidad, examen extremado de los juicios, atención primordial al gobierno del reino, munificencia  para con todos, generosidad para los pobres y necesitados, pronto al perdón; así mereció llamarse príncipe de los pueblos, sino también de los pobres.

A pesar de todo lo que diga San Isidoro, este juicio no es compartido, en absoluto, por el alto clero y la alta nobleza, Suintila perdió el trono en virtud de una conspiración  encabezada por Sisenando , Conde o Duque de Septimania. Con el auxilio de Dagoberto de Neustria, Sisenando entra en la Península  con un fuerte ejército, se dirige hasta  Zaragoza sin oposición, y aunque Siuntila quiere presentarle batalla, no llega a hacerlo. El rey comprende en seguida lo inútil de la lucha; sus tropas son más reducidas que las de Septimimania y, lo más importante, incluso estas le traicionan.
Abandonados de todos, Siuntila se ve obligado a huir, y no se vuelven a tener noticias de su persona, ni de su hijo, más  que por el Canon 75 del IV Concilio de Toledo, que permite saber que aún vive, desprovisto de toda dignidad  y de patrimonio, salvo lo que Sisenando quisiera o quiso concederle.









El canon 75 del IV Concilio de Toledo habla de crímenes cometidos por el rey, a causa de los cuales pierde el trono. el propio canon da noticias de bienes adquiridos injustamente por el rey. He aquí quizá, la causa verdadera, y primordial, del derrocamiento de Suintila.
Todo esto permite conjeturar que el monarca llevó a cabo una ambiciosa política de confiscaciones que naturalmente afectó a grandes propietarios, a los miembros de la clase dirigente visigoda; el alto clero y la alta nobleza.
Por supuesto el IV Concilio de Toledo es convocado por Sisenando, el cabecilla de la sublevación que derroca a Suintila y que le sustituye en el trono, decididamente apoyado por el alto clero.      

SISENANDO.

(¿? – 12 de marzo de 636) fue el vigesimosexto rey de los visigodos en Hispania entre 631 y 636.Sisenando tuvo que hacer frente a varias rebeliones afines al anterior rey, sobre todo en la provincia de la Bética. Geila fue el líder de estos nuevos rebeldes, apoyado incluso por parte del clero, lo que provocó una guerra civil. Sisenando controló la situación de nuevo gracias al rey Dagoberto, derrotando a los rebeldes.
Convocó el IV Concilio de Toledo bajo dirección de Isidoro de Sevilla, en el que se formularon colecciones de Leyes, tanto civiles como eclesiásticas, citando entre las primeras el famoso Liber Iudiciorum (Fuero Juzgo), y en cuanto a las segundas, veintinueve cánones relativos a la disciplina y administración de la Iglesia. Su propósito era dar mayor fuerza al rey y estabilidad a la raza goda, en el que se confirmó la elección de Sisenando, declarando tirano aSuintila por sus crímenes, su iniquidad y su acumulación de riquezas a expensas de los pobres. Se declaró libres de todo impuesto y cargas a los clérigos, se promulgaron penas contra los que faltaran a los juramentos de fidelidad hechos a su rey, o se rebelaran contra él, tratando con esto de evitar que se siguiera el ejemplo del propio Sisenando. Además Geila fue desterrado y sus bienes confiscados. Sisenando se comprometió a ser un monarca moderado, benevolente, justo y piadoso.

Reproducción moderna de untremís de Sisenando.
Se condenó a los clérigos que tomasen las armas contra el rey, a los cuales debería internarse en un monasterio para hacer penitencia. Se prohibió que los clérigos recibieran o enviasen mensajes secretos fuera de Hispania. Seguramente el clero había negociado una alianza de los rebeldes con algún poder extranjero. Cualquiera que se rebelara, fuera clérigo o noble, sufriría la pena de la excomunión y el destierro.
En lo relativo a la sucesión al trono no hizo ninguna concesión al principio de sucesión hereditaria. Así, los reyes serían en lo sucesivo elegidos únicamente por los magnates y los obispos. La actitud de los obispos parece indicar que, más que anatemizar, lo que hizo Sisenando con Suintila originó una crisis en el 632 que hizo retrasar el Concilio hasta finales del 633 por la rebelión de Iudila.
Aunque no se menciona en ninguna fuente literaria, existen dos monedas acuñadas en Mérida y en Granada (Iliberris), que tienen la inscripción Iudila Rex, suponiendo que fueron acuñadas en el reinado de Sisenando. Por otra parte, el canon setenta y cinco y el retraso en la celebración del concilio podría explicar que Iudila hubiera intentado usurpar el trono.
Sisenando murió en Toledo en el año 636, a los cinco años de su reinado, y le sucedió Chintila.
Política con respecto a los judíos[
En el IV Concilio de Toledo se volvió a analizar el problema de los judíos, reafirmándose las políticas establecidas en el tercero, pero también haciendo más duras las penas y más extensivas las prohibiciones.
Se estableció que los hijos de judíos debían ser separados de sus padres. Según historiadores modernos una ley tan drástica no podría ser implantada, y se refería sólo a los hijos bautizados. Se estableció también que los judíos convertidos no podrían tener relación con judíos no convertidos. La pena para este delito era dura: el no convertido sería entregado como esclavo a un cristiano y el converso sería azotado públicamente.
Como se consideraba que los judíos sobornaban a los cristianos para evitar la aplicación de estas leyes, se estableció la pena de excomunión y anatematezación.
CHINTILA,. Fue rey de los Visigodos entre 636 y 640, aunque se sabe muy poco de su reinado al ser escasas las crónicas  sirviendo de base las actas del V y VI Concilio de Toledo.    
Cuando el rey anterior Sisanando murió dejó una monarquía muy debilitada e inestable. Chintila fue nombrado rey por la nobleza y los obispos en el año 636. Era así como se hacía la ceremonia y la elección, siguiendo una costumbre establecida desde tiempo atrás y según el canon n.º 75 del IV Concilio de Toledo.
Convocó el V Concilio de Toledo en el mes de junio de 636, donde básicamente se amenazó con duras penas a los usurpadores y a aquellos que atentaran contra el rey. Más aún, anatemizaba a todos aquellos que no respetaran la herencia del rey a sus hijos y familiares. De aquí deducen algunos autores que ya desde el comienzo de su reinado, Chintila se sentía amenazado
.
Después convocó el VI Concilio de Toledo en junio del año 638. Se legisló sobre muchos asuntos; entre otros se determinó que la persona elegida como rey procediera de la nobleza y en ningún caso de los tonsurados ni de los de origen servil ni de entre los extranjeros. Se dictaron penas canónicas contra las conjuras en contra de la corona y se acordó que las propiedades adquiridas con justicia y ley por el rey, no podrían ser confiscadas por el sucesor en el trono. También se dictó una ley en que se prohibía a los no católicos residir dentro de las fronteras del reino. Por esta razón hubo muchas conversiones forzadas de judíos.
Esta continua obsesión con los usurpadores, y las menciones en reinados posteriores a ciertos rebeldes de la época de Chintila, hacen casi segura la existencia de varias rebeliones durante su reinado.
Chintila murió en 639 ó 640 de muerte natural y le sucedió su hijo Tulga, al que había nombrado sucesor.

TULGA











Tulga (m. 642) fue rey de los visigodos entre 639/640 y 642. Sucedió a su padre Chintila.fue electo rey a la muerte de su padre por una asamblea de nobles y obispos, sin embargo dado el carácter hereditario de la sucesión, su reinado produjo inconformidad en la nobleza visigoda.1
Se atribuye a Tulga cierta candidez y debilidad de carácter. Parece ser que los refugae pudieron lanzar algún ataque, aunque la principal actividad bélica debió correr a cargo de los vascones. No obstante, ninguna rebelión importante parece muy probable antes de la de Chindasvinto, pues la facilidad con que cayó hacen poco probable que hubiera resistido a una rebelión anterior.

- CHINDASVINTO
Chindasvinto (en gótico: Kinþaswinþs; ¿563?-653) fue rey de los visigodos (642-653).

Sucedió a Tulga, a quien consiguió usurpar el trono mediante una conjura. Posteriormente se hizo elegir por los nobles y ungir por los obispos el 30 de abril del 642. En su reinado el Estado fue saneado, se eliminaron corrupciones, se sofocaron revueltas y se impulsaron nuevas leyes. Es el padre de quien luego fue su sucesor, Recesvinto. Su nombre también puede verse escrito como Khindasvinto.
A pesar de que ya era un anciano de 79 años, su gran energía y fuerza de carácter hicieron someter a su autoridad al clero y a la nobleza. Con el fin de asegurarse su posición frente a cualquier revuelta, una de sus primeras medidas fue ejecutar a 200 godos de las familias más nobles y a 500 de las familias de rango inferior, además de ordenar muchos destierros y confiscaciones de bienes. Los que huyeron se marcharon a la provincia Narbonense, donde recibían apoyo de los reyes francos, o a territorio vascón.
El VII Concilio de Toledo celebrado en el 646 consintió y respaldó sus actos, endureciendo las penas a aplicar a cualquiera que se alzase contra el rey e incluso contra los clérigos que le prestasen apoyo. A este concilio no acudieron muchos obispos por la injerencia del monarca en asuntos eclesiásticos: el rey había limitado la potestad del clero para dar refugio a delincuentes en las iglesias, había acabado con algunos de sus privilegios legales (llegó a imponer sanciones pecuniarias a los clérigos que no se presentaran a juicios civiles) y nombraba personalmente obispos.
Sofocada toda oposición, dio al reino un estado de orden y tranquilidad, para después instaurar la monarquía hereditaria, asociando al trono a su hijo Recesvinto, a petición de los obispos debido a su avanzada edad y en contra de lo dispuesto en el IV Concilio de Toledo, mediante una proclamación realizada el 20 de enero del 648. Desde esa fecha y hasta la muerte del anciano el 30 de septiembre del 653.
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A pesar de ser implacable en sus actos políticos, Chindasvinto es recordado en los anales de la Iglesia como un gran benefactor, a la cual hizo grandes donaciones de tierras y privilegios. Saneó la Hacienda Pública, en parte mediante las confiscaciones de bienes a los rebeldes, en parte por la implantación de un más efectivo y justo sistema recaudatorio. En el terreno militar, emprendió una campaña para sofocar una rebelión de los vascones y otra de los lusitanos.
Como legislador promulgó multitud de leyes, tanto referidas a aspectos políticos del reino, como relativas a la vida económica y social. Se desconoce la legislación relativa a los judíos si la hubiere. Con la colaboración del prestigioso clérigo Braulio de Zaragoza, inició la elaboración de un código legislativo único para godos e hispanorromanos, que sería terminado y promulgado por su hijo Recesvinto. Esta obra será el Liber ludiciorum o Código de Recesvinto, que derogaba los anteriores Breviario de Alarico usado para los hispanorromanos y Código de Leovigildo usado para los godos.
En los últimos años de su mandato el resentimiento de parte de la nobleza (a la que había confiscado tierras) y el clero (al que había desposeído de privilegios), llevaron al país a una situación conflictiva, con diversas rebeliones de las que desconocemos sus detalles exactos.
Parece que los últimos años de su vida, Chindasvinto, los ocupó en actos de piedad y beneficencia. Fundó el monasterio de San Román de Hornija, en San Román de Hornija (Valladolid), Teodofredo, quien fue supuestamente padre de RodrigoFavila, supuestamente padre de Pelayo, y una hija, Glasiunto. Su epitafio, escrito por Eugenio de Toledo, le define como «autor de crímenes, impío, obsceno, infame, torpe e inicuo».1
para que a su muerte, a los 90 años, reposasen sus restos en un sepulcro junto a los de su esposa Riciberga, con la que tuvo tres hijos, incluso Recesvinto, 


 Chindasvinto era ya anciano, de 79 años de edad aproximadamente, cuando inició su rebelión. Debía ostentar algún mando militar o cargo importante en la zona fronteriza con los vascones, que dominaban las estribaciones del Pirineo occidental. Percibiría la debilidad de la corona y decidió arriesgarse (a su edad no tenía mucho que perder) convocando a los nobles (terratenientes godos) y al «pueblo» (seguramente los habitantes godos de la zona). Se hizo proclamar rey, a pesar de no obtener la aprobación de su acción por los obispos. El lugar de la reunión fue Pampalica, que se cree que es Pampliega, cerca de Burgos, antes que Pamplona.

Tras estos hechos difieren los historiadores en lo sucedido, pues se hace preciso apoyarse en fuentes poco seguras:
Los que se apoyan en Sigiberto Glembacense creen que el rebelde, fuerte por el apoyo recibido y con la adhesión de otros nobles, se presentó en Toledo, depuso a Tulga y lo hizo tonsurar,en fecha cercana al 16 de abril de 642, incapacitándolo para reinar según lo establecido por los cánones conciliares. La suerte posterior de Tulga, en tal caso, no es conocida, si bien durante algún tiempo permanecería en un monasterio como monje.
Pero apoyándose en San Ildefonso, la situación es distinta. La rebelión de Chindasvinto obtuvo cierto apoyo entre la nobleza, pero al no contar con la adhesión del clero no triunfó. Tulga conservó el trono y Chindasvinto fue considerado un rebelde, hasta que la oportuna muerte del rey, a causa de una enfermedad, permitió el reconocimiento del aspirante por los magnates y el clero.


RESCESVINTO .
Recesvinto (¿? - 672Gerticos) fue un rey de los visigodos (653 - 672) que creó, junto con su antecesor Chindasvinto, un cuerpo de leyes común para los dos pueblos del reino, hispanorromanos y visigodos: el Liber Iudiciorum o Código de Recesvinto.

Recesvinto fue rey de los visigodos desde el 653 al 672, aunque cogobernó con su padre Chindasvinto desde el649. Llevó a cabo una política distinta de la de su padre, más dura con los judíos, pero más conciliadora con laIglesia y con la nobleza, solucionando los problemas causados por la feroz represión de su antecesor. En particular, tras la rebelión de Froya, pidió a los obispos autorización para perdonar a antiguos rebeldes, lo cual le estaba prohibido por las resoluciones de anteriores concilios.

Consiguió la unificación política y social para el reino cuando promulgó en el año 654 el Liber Iudiciorum o Código de Recesvinto, en el que se abolía la personalidad del derecho, estableciendo un derecho igual y unitario para todos los súbditos del reino. Según la teoría tradicional, hasta entonces se empleaba con los godos el derecho consuetudinario del pueblo visigodo (recopilado en el año 475 por el rey Eurico en el Codex Euricianus o Código de Eurico) y con los hispanorromanos el viejo derecho romano (recopilado en el año 506 por el rey Alarico II en elBreviarium Alaricianum o Breviario de Alarico).
Dictó asimismo medidas para impedir que el tesoro particular de los reyes se aumentase a costa de todos los ciudadanos. En el VIII Concilio de Toledo (año 653) se estableció, bajo su tutela y autoridad, lo siguiente:
Necesidad de diferenciar los bienes que el rey recibía del patrimonio de sus padres o parientes.
Necesidad de diferenciar lo que el rey adquiría por su cargo. Estos bienes sólo podrían pasar a su sucesor en el trono y no a su descendencia familiar.
Por otro lado, en este mismo concilio, se apropió de muchas de las propiedades que sus antecesores habían obtenido en forma ilegal, pero no hizo caso de la sugerencia de los obispos, que querían que estas propiedades fueran propiedad de la corona y no del rey (se habían referido, además, específicamente al padre del rey Chindasvinto). Este asunto
provocó una fuerte controversia, y los obispos, que no podían hacer mucho ante el poder real, dejaron constancia de su desagrado en las actas del concilio. Ahí incluyeron tanto la ley promulgada como la sugerencia eclesiástica, para marcar claramente la diferencia.
Recesvinto fue además el supremo magistrado, encargado de hacer cumplir las leyes. Desde entonces, la monarquía se rigió por normas legislativas y toda cuestión política se solucionó por la ley.

Acciones militares[


Corona de Recesvinto, parte delTesoro de Guarrazar.
En el comienzo de su reinado hubo una revuelta protagonizada por Froya, godo exiliado, que, huyendo de las persecuciones del monarca, se había establecido, como otros muchos, en territorio vascón. Froya y los vascones asolaron las tierras del valle del Ebro, saquearon iglesias, asesinaron clérigos y sitiaron la ciudad de Zaragoza. Recesvinto reaccionó, rompió el asedio y dio muerte a Froya.

Política contra los judíos 

Recesvinto reinició la política antijudía de varios de sus antecesores, que había sido suspendida por su padre.
Decretó que todos los herejes, entre los cuales se encontraban los judíos, serían desterrados del reino. Decretó que ningún judío bautizado podría abandonar la fe cristiana ni celebrar las festividades de la Pascua ni respetar el Sábado. No podían tampoco respetar sus restricciones alimenticias ni testificar contra un cristiano, aunque este fuera un esclavo. La pena por el incumplimiento de estas leyes era la hoguera o la lapidación.
Dándose cuenta que estas drásticas leyes podían generar el incumplimiento entre sus súbditos, decretó la excomunión y confiscación de un cuarto de la propiedad de todo aquel que ayudara a un judío a continuar en sus creencias, o a un judío converso a recaer.
En general, se trató del primer intento sistemático de utilizar toda la fuerza del Estado para eliminar el judaísmo de España. Si bien no se practicaron las conversiones forzadas, se convirtió en un delito capital cualquier práctica religiosa judía.

Donaciones y arte[editar]

Recesvinto hizo donación de todos los territorios comprendidos en la vertiente norte de los montes de León al cenobio que habitaba en Compludo (León).
En el año 661 mandó edificar la iglesia dedicada a San Juan, en Baños de Cerrato en la actualidad en la provincia de Palencia), monumento visigodo. La historia mezclada con la leyenda cuenta que el rey, después de una dura batalla para sofocar la rebelión de los vascones, vino a un lugar llamado Baños de Cerrato para curar sus dolencias de riñón en las aguas termales de esta localidad, que tenían fama de ser medicinales y casi milagrosas y que estaban bajo la advocación de San Juan Bautista. Parece ser que el rey se curó y en agradecimiento mandó levantar dicha iglesia. Así lo acredita la lápida de mármol que se conserva en el interior de la iglesia, sobre el arco triunfal.
Precursor del señor, Mártir, Bautista Juan, posee el eterno don esta basílica para ti construida; la cual devoto yo, Recesvinto Rey, yo mismo amador de tu nombre, te he dedicado, erigiéndola y dotándola a expensas mías y dentro del territorio de mi propia heredad en la era 699, año décimo tercero de mi glorioso correinato.
Regresaba el rey godo Recesvinto, de haber derrotado al caudillo de los vascones, llamado Fruela, y en este pueblecillo se detuvo a descansar, pues se sentía enfermo de una afección renal. Durante este reposo bebió el agua de un manantial existente en el mismo lugar donde anteriormente existieron unas termas romanas y el recuperar rápidamente su salud se lo atribuyó a un hecho milagroso. Como gratitud decidió erigir en aquel lugar el templo que hoy vemos dedicado a San Juan Bautista.

Corona de Recesvinto[editar]

La imagen que se presenta en esta página pertenece a la corona votiva del tesoro de Guarrazar hallado en Guarrazar, paraje del municipio de Guadamur, en la provincia de Toledo.
La corona consta de dos medias circunferencias de doble chapa de oro unidas entre sí por una charnela y un pasador. En ella hay incrustaciones de piedras preciosas (zafirosgranates, almandinas) (que son los granates de color rojo intenso) y perlas. Está colgando de unas cadenas con eslabones en forma de corazón. De la corona cuelgan unas letras en oro que forman el nombre del donante: RECCESVINTHVS REX OFFERET. A su vez, esas letras terminan en unos colgantes adornados de esmeraldas, zafiros y perlas.

Muerte y sepultura[editar]

El rey Recesvinto falleció en el año 672 en la población llamada Gerticós (Valladolid). En este mismo lugar nombraron como sucesor suyo a Wamba el 21 de septiembre de 672, en contra de la voluntad del propio Wamba. Desde ese momento, Gérticos tomó el nombre de Wamba, que es el que lleva en la actualidad.
, situada cerca de 
Recesvinto fue sepultado en Gerticós, aunque en el siglo XIII, por orden del rey Alfonso X el Sabio, sus restos fueron trasladados a la iglesia de Santa Leocadia, ubicada junto al Alcázar de Toledo, donde también habían sido trasladados los restos de su hijo, el rey Wamba, y que no debe ser confundida con la otra iglesia de Santa Leocadia de Toledo.1 Durante la Guerra de la Independencia Española, los sepulcros donde descansaban los restos de ambos monarcas fueron profanados por las tropas francesas.
En 1845, los restos de ambos monarcas, introducidos en una arqueta de madera forrada de terciopelo carmesí, fueron trasladados a la catedral de Toledo, donde fueron depositados en el salón principal de la sacristía de la catedral, lugar en el que permanecen actualmente.2




WAMBA
Wamba (646 - 688) fue rey de los visigodos entre los años 672 y 680, sucesor del rey Recesvinto.

Pese a rechazar inicialmente el nombramiento debido a su avanzada edad, Wamba fue forzado por la nobleza a aceptar el trono el 1 de septiembre del año 672 en la localidad de Gertici o Gérticos, después llamada Wamba en su honor (Valladolid), donde había muerto su antecesor Recesvinto.1 Por iniciativa propia, a fin de que su elección no fuera considerada una usurpación, exigió ser coronado en Toledo, donde fue ungido el 20 de septiembre por el obispo Quirico en la iglesia pretoriense de San Pedro y San Pablo.
Fue el último rey que dio esplendor a los visigodos. Con su muerte comenzó la decadencia. Su reinado no fue fácil, pues lo pasó casi enteramente sofocando las luchas internas de la nobleza contra la monarquía, los nobles entre sí, los católicos contra los arrianos y la población hispanorromana contra los visigodos. Además tuvo que sofocar una rebelión de los vascones y en el 672 hubo de enfrentarse a un nuevo y desconocido peligro: la invasión denorte africanos o árabes, que intentaron pasar a la Península por Algeciras, intento que fue rechazado por visigodos e hispanorromanos.

Pampliega, Burgos. Cruz conmemorativa de la sepultura del rey Wamba, en el lugar donde existió el Monasterio de Monjes Negros de San Vicente de Pampliega, en el cual el monarca visigodo falleció y fue enterrado en el año 688.
En la región de Septimania en la Galia (al sureste de la actual Francia) en el año 673 tuvo lugar una revuelta de algunos nobles visigodos encabezada por Ilderico que se había proclamado rey. Wamba envió al duque Paulo para sofocarla, pero éste inició su propia rebelión en Narbona. Paulo reemplazó a Ilderico y se proclamó a su vez rey en Gerona. Ante la situación, Wamba, que se encontraba combatiendo a los vascones que invadían Cantabria, realiza una operación relámpago y los derrota. Acto seguido acudió al lugar de los hechos y tomó por las armas TarragonaBarcelona y Narbona, dominando finalmente la sublevación y capturando a Paulo, que tuvo que desfilar por las calles de Toledo con una raspa de pescado en la cabeza. Estos sucesos dieron lugar a que Wamba reorganizara su ejército proclamando una ley que obligaba a los nobles y eclesiásticos (bajo pena de muerte, confiscación de bienes y exilio) a acudir con las tropas en caso de invasión o rebelión. Fue la llamada Ley militar, que suavizaría bastante su sucesor Ervigio.
Según la tradición, el rey Wamba, después de derrotar la rebelión de Narbona, trajo desde allí las reliquias del mártir san Antolín, príncipe visigodo ejecutado en Toulousea fines del siglo V. Se depositaron en lo que después fue la cripta de San Antolín de lacatedral de Palencia.
Wamba convocó asimismo el XI Concilio de Toledo del año 675, en el cual se dictaron medidas para corregir los abusos y vicios eclesiásticos.
Se cree que el metropolitano de ToledoJulián II, intervino en la conjura que acabó con el poder del rey Wamba. El rey fue engañado y narcotizado y una vez en ese estado, le tonsuraron, le vistieron con hábito de monje y le obligaron a renunciar a la corona.

Muerte y sepultura[editar]

El rey Wamba se retiró al monasterio de Monjes Negros de San Vicente en PampliegaBurgos, actualmente desaparecido, y allí murió en el año 688. Su cadáver recibió sepultura ante la puerta de la iglesia del monasterio de San Vicente, y allí permaneció sepultado hasta que, en el siglo XIIIAlfonso X el Sabio ordenó que sus restos mortales fueran trasladadosiglesia de Santa Leocadia, ubicada junto al Alcázar de Toledo, donde también habían sido trasladados los restos de su padre, el rey Recesvinto, y que no debe ser confundida con la otra iglesia de Santa Leocadia de Toledo.2 Durante la Guerra de la Independencia Española, los sepulcros donde descansaban los restos de ambos monarcas fueron profanados por las tropas francesas.

En 1845, los restos de ambos monarcas, introducidos en una arqueta de madera forrada de terciopelo carmesí, fueron trasladados a la catedral de Toledo, donde fueron depositados en el salón principal de la sacristía de la catedral, lugar en el que permanecen actualmente.2



ERVIGIO












Ervigio (muerto en 687?), rey de los visigodos (680 - 687). Sucedió en el trono a Wamba.

Orígenes familiares

Según la Crónica de Alfonso III, Ervigio era hijo de Ardabasto, quien, expulsado de Constantinopla, había casado con una sobrina de Chindasvinto, de modo que Ervigio era primo de Recesvinto.1
Alguien que pudiera casar con un familiar del rey debía ser de alto rango, sin embargo, no existen mención alguna en el Imperio bizantino que alguien denominado Ardabastro hubiera sufrido tal castigo, y sí se halla a un usurpador Artabasdo un siglo después, sucesos que el autor de la Crónica de Alfonso III pudo haber conocido y haberlo incluido para deslustrar el ascendiente del rey Witiza con una ascendencia bizantina. Por otro lado, dado que el nombre de Ardabastro procede de Artavazd, que es de origen armenio, y dado que en la época en que este personaje vino a la península Ibérica se estaban llevando a cabo expulsiones de rebeldes armenios, es factible esta hipótesis del origen armenio del padre de Ervigio.2

Ascensión al trono


Las actas del XII Concilio de Toledo relatan que el domingo 14 de octubre de 680, el rey Wamba cayó en un estado de inconsciencia, por lo que recibió la penitencia, sacramento que de acuerdo a la práctica de la época se aplicaba cercano a la muerte, y debido a a ello fue vestido con los hábitos
religiosos y tonsurado en presencia de magnates laicos de su palacio,
3 lo que de acuerdo al VI Concilio de Toledo le incapacitaba para reinar.4 Cuando volvió en sí se encontró en un estado irreversible y firmó documentos para que Ervigio fuera proclamado y ungido como su sucesor por el metropolitano Julián de Toledo. La Crónica de Alfonso III de finales del siglo IX y comienzos del siglo X indicó que Ervigio drogó a Wamba, dejándolo en un estado cercano a la muerte, ante lo cual recibió la penitencia, y cuando Wamba se recuperó se encontró tonsurado y aceptó retirarse a un monasterio.5

En el XII Concilio de Toledo los obispos certificaron la autenticidad de los documentos que acreditaban la toma de hábitos religiosos por parte de Wamba, lo que le impedía reinar, y que este pidiera que Ervigio fuera proclamado como su sucesor. Sin embargo, la designación de un rey por su predeceso6Al mismo tiempo, esta secuencia rápida de hechos indican que la historia posterior del veneno o la droga no puede ser cierta.7 En la intriga parece haber intervenido metropolitano de ToledoJulián II, quien ya estaba en amistad con Ervigio, y era contrario a las medidas de Wamba para debilitar la sede toledana.8 Sin embargo, existe la hipótesis que Ervigio no formara parte de la conjura: ante el desvanecimiento de Wamba, el entorno palatino aprovechó para destronarle mediante el sacramento de la penitencia y la tonsura eclesiástica, y cuando Wamba se recobró renunció al trono y designó como sucesor a Ervigio como su propio candidato para desbaratar los planes de los conjurados, algo que la Iglesia aceptó, pero Ervigio se ganó así la animadversión de los conjurados que habrían tenido otro candidato, lo cual se explica la debilidad del monarca en su reinado y el designar a Égica como su propio sucesor.9
r no formaba parte de la elección del nuevo monarca, y dado que el 14 de octubre Wamba recibió la penitencia y horas después, el 15 de octubre, Ervigio fue proclamado rey, esta rapidez induce a pensar en una intriga palaciega, a lo que se añade que fue el propio Ervigio el mismo que instaba a los obispos del XII Concilio a publicar los hechos.

Legislación[editar]

Ervigio fue consagrado el 21 de octubre, pero las circunstancias de su ascenso al trono hicieron que Ervigio hiciera una política de grandes concesiones y sometimiento a la nobleza y a los obispos.10
En primer lugar buscó asegurarse la posición en el trono, y en el XII Concilio de enero de 681 se declaró la legitimidad de Ervigio, lo que fue confirmado en el XIII Concilio de noviembre de 683. A pesar de esto, la familia del rey veía su futuro con situación desesperada y por ello el rey obtuvo del XIII Concilio la protección de su familia a su muerte con la amenaza deanatema.11

Un tremissis acuñado en Mérida durante el reinado de Ervigio.
En el XII Concilio, el rey tenía preparadas veintiocho leyes antijudaicas,12 como las referidas a la obligatoriedad del bautismo, la prohibición de la circuncisión, no poder tener esclavos cristianos, prohibición de celebrar fiestas judías, o el seguimiento de los desplazamientos, aunque se derogó la pena de muerte indiscriminada presente en la legislación de Sisebuto.13 Esta rapidez da a entender que algunas leyes ya estaban preparadas por Julián de Toledo antes de la abdicación de Wamba.14 Además de la legislación antijudía, Ervigio logró reafirmar la ley militar de Wamba pero se perdonó con derecho retroactivo a los que habían perdido derechos civiles a causa de la aplicación de la ley en época de Wamba.15 16 17
Por otro lado, Ervigio pidió a los obispos la revisión del Liber Iudiciorum y en noviembre de 681 ya estaba listo la revisión de ochenta leyes deRecesvinto, a las que se aclaró su significado,18 y se añadieron tres leyes de Wamba,19 y seis20 Sin embargo, no hay evidencia que se hubiera intentado indicar que la revisión de Ervigio hubiera reemplazado a la de Recesvinto.21
leyes nuevas del propio Ervigio que se sumaban a la legislación antijudía aprobada recientemente.
Ante el empeoramiento de la problemática situación socioeconómica el rey convocó el XIII Concilio para asegurarse el apoyo de la nobleza, con medidas como la amnistía de los condenados por rebeliones no solo la del conde Paulo sino que se abarcaba a la época de Chintila,22 la condonación de todos los impuestos pendientes hasta el inicio de su reinado,23 y la exclusión de libertos y esclavos de los cargos palatinos;17 24 y además los cargos palatinos obtuvieron el ser juzgados por sus iguales,22 el denominado como Habeas corpus de los godos.

Sucesión[editar]

Ante la debilidad del monarca, los conflictos con la nobleza y evitar represalias para con su familia casó a su hija Cixilo con Égica, un magnate pariente de Wamba y que encabezaba un clan nobiliario hostil,25 en algún momento de su reinado.26 Puesto que Ervigio no podía esperar que un hijo suyo pudiera mantenerse en el trono el matrimonio de Cixilo con Égica era una forma de compatibilizar ambas familias. Para evitar que sus hijos quedaran desamparados cuando él desapareciera hizo jurar a Égica que garantizara la protección de la reina y de sus hijos —juramento que trató de desligarse en el XV Concilio de Toledo—.27
En 687 sintiéndose mortalmente enfermo, Ervigio proclamó a Égica como su sucesor el 14 de noviembre y el 15 recibió la penitencia, y desligó de su obediencia a los magnates para que fueran a acompañar al nuevo rey a Toledo.28 No se tiene constancia de la fecha de su muerte.29

EGICA
Égica o Egica (? – 702/703)1 fue rey de los visigodos (desde el año 687 – 702). Pariente del rey Wamba, Égica estuvo casado con Cixilo, hija de su antecesor, Ervigio.

El nuevo rey trató de debilitar la posición de su familia política para impedir que se presentaran como sus rivales.6 Pero además quería atraerse al sector de la nobleza que había sido combatido por Ervigio y para ello debía devolverles las propiedades que les había confiscado Ervigio y repartido a sus hijos.7 El 11 de mayo de 688 el rey inauguró el XV Concilio de Toledo para liberarse
del juramento que había hecho a Ervigio de proteger a la familia real. El rey presentó a los obispos la disyuntiva entre el juramento prestado a Ervigio de proteger a la familia de Ervigio y el juramento que había tenido que hacer a Ervigio antes de ser rey relativo a prestar justicia al pueblo. Égica planteaba que ambos juramentos eran incompatibles, y esto suponía que Ervigio había condenado injustamente a personas y les había arrebatado bienes para otorgárselos a su propia familia, pero revertir tales injusticias suponía perjudicar a la familia de Ervigio, por ello planteaba ser liberado de alguno.8 Además les planteó revocar las medidas acordadas en el XIII Concilio de Toledo acerca de la protección de la familia de Ervigio.El rey Ervigio, con el fin de evitar represalias para con su familia, casó en algún momento de su reinado,2 a su hija Cixilo con Égica, un magnate pariente de Wamba y que encabezaba un clan nobiliario hostil.3 En 687 Ervigio, sintiéndose mortalmente enfermo, proclamó a Égica como su sucesor el 14 de noviembre y el 15 recibió la penitencia, y desligó de su obediencia a los magnates para que fueran a acompañar al nuevo rey a Toledo.4 El 24 de noviembre fue ungido en la iglesia de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo en Toledo.5

En el XV Concilio Égica no tuvo el éxito esperado para perjudicar a la familia de su mujer, pues aunque los obispos juzgaron que el interés público estaba por encima del de una familia, esto no implicaba que la familia del rey precedente debía quedar desprotegida.6 Respecto de la revocación de la protección de la familia de Ervigio aprobada en el XIII Concilio, los obispos indicaron que tal protección no podía impedir que se hiciera justicia si hubiera culpabilidad en delitos.9 En relación con esto, la versión Rotense de la Crónica de Alfonso III indica que Égica, a instancias del antiguo rey Wamba, pariente suyo, repudió a su esposa Cixilo, sin embargo, esto habría significado que era adúltera, una acusación que se consideraba tan grave que no tiene sentido que en el XVII Concilio de Toledo de 694 se hiciera mención a la reina de una forma tan honrosa, con lo que tal afirmación debe ser considerado como una forma de vincular a su hijo Witiza con la familia Ervigio y así con el declive del reino.10
Égica esperó la muerte del metropolitano de ToledoJulián II, para continuar perjudicando a la familia de Ervigio, y en el III Concilio provincial de la Tarraconense celebrado en Zaragoza en noviembre de 691, la viuda de Ervigio fue recluida en un convento, lo que revocaba parcialmente lo acordado en el XIII Concilio, en el que se prohibía a la reina viuda el casarse en segundas nupcias pero le garantizaba no ser obligada a ingresar en la vida monástica.11 12 De este modo el monarca reinante se aseguraba la estabilidad del poder al impedir el engrandecimiento de otra facción nobiliaria en caso que la reina 13
viuda pudiera casarse de nuevo.
Las medidas contra la familia de Ervigio le pudo acarrear el enfrentamiento con un sector poderoso de la nobleza y el clero. Fue en este contexto cuando Égica tuvo que enfrentarse a una conspiración para reemplazarle en el trono y asesinarle.14 Se ha conservado una moneda a nombre de Suniefredo que muestra que los conspiradores tuvieron el control de Toledo durante un tiempo. En mayo de 693 el rey convocó el XVI Concilio de Toledo para sancionar las medidas contra el metropolitano de Toledo, Sisberto, —que habría ungido rey a Suniefredo en Toledo—, puesto que su destitución debía ser sancionada por un procedimiento canónico.15 Por las actas de los firmantes al Concilio se pone de manifiesto la renovación del personal palatino a raíz de la conspiración.16 Entre los conspiradores aparecieron parientes del rey Ervigio3 como la reina Liuvigoto, pero parece que esto fue una artimaña de Égica para liquidar a la familia de Ervigio;17 18 aunque por otro lado E. A. Thompson indica todo lo contrario, que la conspiración iba encaminada también contra la reina Liuvigoto.19

Legislación[editar]

Debido a la coyuntura inestable, el rey intervino políticamente para ubicar a leales en los obispados de Toledo, Sevilla y Braga, lo que fue aprobado en el XVI Concilio.20 Debido a la conjuración, el rey enfocó el refuerzo de su autoridad con la represión a la nobleza hostil, el favorecer a sus aliados y el refuerzo del carácter teocrático del monarca.21 En este sentido pidió la confirmación de medidas a adoptar contra cualquiera que conspirase contra el rey: a los futuros conspiradores se les prohibiría el desempeño de cargo palatino, lo que se aplicaba también a su descendencia, se convertiría en esclavo del Fisco y sus bienes serían confiscados y a disposición del rey,22 y los anatematizaron quien conspirare contra el rey.20 23 Además el rey dictó una ley para reforzar su poder real por la que se prohibía cualquier juramento que no fuera al rey o a los tribunales de justicia,22 24 con lo que se trataba de impedir que los vínculos entre los nobles estuvieran al mismo nivel que con el rey.25 Añadido a estas medidas, Égica obtuvo la protección de su descendencia —pero no se hizo mención a la reina Cixilo— lo que muestra que el reino aún no estaba pacificado.26
obispos
Ante la situación de debilidad regia, solicitó la revisión del Derecho vigente excepción de las leyes de Recesvinto y Wamba, por lo que fueron suprimidas algunas leyes de Ervigio y reintroducidas otras leyes suprimidas por Ervigio, pero no fue una revisión sistemática como la que había hecho Ervigio.22 24

Representación de Égica en el Códice Emilianense
Por último se endureció la política antijudaica, prohibiendo a los judíos el comercio exterior y con cristianos.3 y los que se convirtieren serían eximidos de sus impuestos y esa cantidad tendría que ser asumida por los judíos que no se convirtieran.27 En el XVII Concilio de Toledo del año 694, el rey denunció una conspiración judía de los judíos españoles con los del norte de África para destruir el reino cristiano visigodo. Por ello los obispos decretaron la disgregación de lasaljamas judías, la esclavitud de todos los judíos y la prohibición de ejercer su religión, y la obligación de entregar sus hijos a la edad de siete años para ser educados con cristianos. Estas medidas no se aplicaron en la Narbonense dada su precaria situación demográfica, aunque debían entregar no obstante sus propiedades.28 Sin embargo, estas medidas no tuvieron eficacia porque las aljamas seguían existiendo cuando los musulmanes invadieron la península ibérica en el año 711.23 Dado que estas medidas habían sido inspiradas por una supuesta conspiración judía, pues a cambio de haber salvado a la Iglesia de la conspiración judía el rey recibió de los obispos la declaración de anatema contra aquellos que, una vez muerto el rey, hicieran ofensa a sus hijos o a la reina Cixilo, medida que se había manifestado ineficaz, como había sido el caso de Égica con la familia de Ervigio.29

Matrimonio y descendencia[editar]

Égica casó con Cixilo, hija del rey Ervigio como una parte del compromiso para compatibilizar los intereses de la familia de Ervigio y la de Égica. Pero tal compromiso solo tendría validez si existía descendencia del matrimonio.7Witiza fue hijo de Égica, y el hecho que fuera ungido a finales del año 700 pudo ser debido a que debía tener en torno a los catorce años de edad, y entonces puede ser factible que Witiza fuera hijo del matrimonio de Égica con Cixilo.30

Sin embargo, a tenor de la descripción literal establecida en el canon 7 del XVII Concilio, por el que se protegía a la descendencia de Égica, parece deducirse que la reina Cixilo aún no tenía hijos en el año 694, por lo que Witiza no era hijo de Égica sino de un matrimonio anterior.31 El hecho que aparezca un conde Égica firmando como asistente al XIII Concilio en 683, generalmente aceptado que fuera el posterior rey, muestra que podría tener entonces al menos treinta años y por tanto, al acceder al trono en la década de 680, tener hijos de un matrimonio anterior al de Cixilo.32Pero también esta postura ha sido puesta en duda puesto que en XVI Concilio —donde no se menciona a la reina— se puso bajo protección a los hijos del rey con sus cónyuges una vez muerto el rey, y a pesar que esos hijos 33 Aun así, hay estudiosos que han deducido que la ausencia de mención de Cixilo en el XVI Concilio es 34 Siguiendo esta hipótesis, la vuelta a planteamiento de la protección de la descendencia de Égica al año siguiente en el XVII Concilio no sería del mismo tipo, pues en este caso se refiere a la reina Cixilo y a la futura35 Por tanto, si Witiza no hubiera sido hijo de Cixilo, las medidas tomadas por Égica siguen una lógica: en el III Concilio de Zaragoza (691) hizo que la reina viuda ingresara en un monasterio para que una vez fallecido Égica su viuda Cixilio ingresara en su momento para evitar que usara su poder e influencia contra los hijos habidos en el primer matrimonio, y en el XVI Concilio (693) Égica puso bajo protección a los hijos del primer matrimonio, pero en el XVII Concilio (694) hizo proteger a los hijos habidos con Cixilo —ante la situación futura que se quedaría viuda y tendría que ingresar en un monasterio— de sus hermanastros una vez muerto el rey.35
porque aún no tenía hijos, el equilibrio entre las familias de Ervigio y Égica no se habría alcanzado aún, por lo que los hijos de Égica mencionados procederían de un matrimonio anterior, para los que Égica buscaba protección incluso frente a los hijos de Ervigio.
casados no podrían por edad ser hijos de Égica con Cixilo, no existe constancia de tal matrimonio anterior ni que tuviera hijos ya casados en el momento del Concilio XVI, por lo que entonces hay historiadores que deducen que los cánones conciliares que protegían a la familia de Égica eran genéricos.
descendencia con ella, una protección necesaria frente a sus hermanastros habidos del hipotético primer matrimonio de Égica.
La Crónica de 754 indica que Égica tuvo hijo llamado Oppas, que había huido de Toledo cuando se produjo la invasión árabe, lo que se puede deducirse que podría haber sido un rival a Rodrigo.36 Pero por otro lado, aparece el nombre de Oppas como obispo de Tuy y Sevilla que se ha supuesto como un obispo de la familia real al que se ubicaba según los intereses del rey, sin embargo, esos traslados de diócesis iban contra el derecho canónico y solo se conocen los aplicados a la rebelión de Suniefredo en el XVI Concilio.37

Corregencia de Égica y Witiza[editar]

La Crónica de 754, más cercana a los hechos, establece que Witiza fue asociado al trono en el año 698, sin embargo, existe un documento contemporáneo por el que se indica que Witiza fue asociado al trono a finales de 693 o en 694, lo que viene corroborado por el número total de moneda acuñada en relación con otros reinados del siglo VII. De este modo, esto vendría a ser consecuencia de la rebelión de Suniefredo para asegurar y monopolizar el trono para su familia frente a otros candidatos.
En este sentido la misma asociación de Witiza puede verse como demostración de que no era hijo de Cixilo, pues si Witiza hubiera sido hijo de Cixilo no habría oposición entre las dos familias a la sucesión, y la unción de Witiza se presentaba como la forma de garantizar el apoyo del clero ante una eventual oposición a dicha sucesión. La afirmación de la Crónica de Alfonso III de vincular a Witiza como hijo de Cixilo, y así nieto de Ervigio, podría verse en este sentido como una forma de establecer una familia real malvada que habría llevado la ruina de España ante la invasión árabe.38 Sin embargo, existe la postura contraria, que Witiza fue hijo de Cixilo y que ante las complicadas circunstancias de la sublevación se Suniefredo, la asociación le habría sido impuesta, lo que vendría ilustrado en los tipos monetarios de bustos enfrentados, que ilustran una forma de compromiso entre facciones en oposición.39
La versión ovetense de la Crónica de Alfonso III indica que Égica dejó a cargo de Witiza el gobierno del antiguo reino suevo estableciendo su residencia real en Tuy.40 La Chronica regum Visigothorum establece que Witiza fue ungido el 15 de noviembre del año 700, de lo que parece derivarse que fue en ese año cuando alcanzó la edad para no estar sometido a una tutela, esto es, en torno a los catorce años de edad,30 aunque por otra parte hay autores como Julia Montenegro y Arcadio del Castillo que establecen que Witiza tendría los 14 años al inicio de la corregencia hacia 694,38 de esta forma la unción habría generado un verdadero cogobierno.41 42
La corregencia fue un periodo turbulento,42 así pues, la Crónica de 754 indica que el reino visigodo sufrió una epidemia de peste, por la que los reyes tuvieron que abandonar Toledo hacia 701.43 Y alrededor del año 700 hubo campañas de los aquitanos sobre la Narbonense que posiblemente capturaron Carcasona.44 El Cronicon Pacenseestablece que en los reinados de Égica y Witiza hubo confrontaciones bélicas entre visigodos y bizantinos,45 que estuvieron enmarcadas en la debilidad de los emperadores Leoncio y Tiberio III Apsimaros en la defensa de África.46En este reinado conjunto se conoce que una flota bizantina atacó las costas del sur de Hispania y fue rechazada por un noble llamado Teodomiro,47 que se puede deducir que es el mismo que pactó en 713 con los musulmanes en elpacto de Teodomiro.48 49 50 La fecha de este evento es dudosa: Roger Collins indica que pudo haber sucedido durante la expedición mandada por el emperador Leoncio entre 697-698 para recuperar Cartago de los árabes;51 o quizás al finalizar el reinado de Witiza.52 Tal y como establece E.A. Thompson no se conoce el contexto de este suceso, aunque puede estar ligado con acciones de vigilancia en los enclaves bizantinos de Tánger y Ceuta, como establece Collins,51 o incluso, como establece Palao Vicente, que Cartagena seguía en manos bizantinas y que la posición de Teodomiro antes de la invasión árabe estaba enfocada a cercar una Cartagena todavía bizantina.53
No se tiene constancia de la muerte de Égica, la última mención figura en una ley promulgada a finales de 702, pero quizás podía haberse producido en 703.54 Su hijo Witiza quedó como rey único.

            WITIZA
Witiza fue rey de los visigodos, asociado por su padre al trono hacia 694 y reinó conjuntamente regni concordia desde su unción el 15 de noviembre de 700, hasta finales de 702 o 703, en que falleció su padre Égica. Reinó en solitario hasta su muerte ocurrida en el 710 o 711.

Sin embargo, a tenor de la descripción literal establecida en el canon 7 del
 XVII Concilio, por el que se protegía a la descendencia de Égica, parece deducirse que la reina Cixilo aún no tenía hijos en el año 694, por lo que Witiza no era hijo de Égica sino de un matrimonio anterior.4El hecho que aparezca un conde Égica firmando como asistente al XIII Concilio en 683, generalmente aceptado que fuera el posterior rey, muestra que podría tener entonces al menos treinta años y por tanto, al acceder al trono en la década de 680, tener hijos de un matrimonio anterior al de Cixilo.5 Pero también esta postura ha sido puesta en duda puesto que en XVI Concilio —donde no se menciona a la reina— se puso bajo protección a los hijos del rey con sus cónyuges una vez muerto el rey, y a pesar que esos hijos casados no podrían por edad ser hijos de Égica con Cixilo, no existe constancia de tal matrimonio anterior ni que tuviera hijos ya casados en el momento del Concilio XVI, por lo que entonces hay historiadores que deducen que los cánones conciliares que protegían a la familia de Égica eran genéricos.6 Aun así, hay estudiosos que han deducido que la ausencia de mención de Cixilo en el XVI
Concilio es porque aún no tenía hijos, el equilibrio entre las familias de Ervigio y Égica no se habría alcanzado aún, por lo que los hijos de este mencionados procederían de un matrimonio anterior, para los que Égica buscaba protección incluso frente a los hijos de Ervigio.7 Siguiendo esta hipótesis, la vuelta a planteamiento de la protección de la descendencia de Égica al año siguiente en el XVII Concilio no sería del mismo tipo, pues en este caso se refiere a la reina Cixilo y a la futura descendencia con ella, una protección necesaria frente a sus hermanastros habidos del hipotético primer matrimonio de Égica.8 Por tanto, si Witiza no hubiera sido hijo de Cixilo, las medidas tomadas por Égica siguen una lógica: en el III Concilio de Zaragoza (691) hizo que la reina viuda ingresara en un monasterio para que una vez fallecido Égica su viuda Cixilio ingresara en su momento para evitar que usara su poder e influencia contra los hijos habidos en el primer matrimonio, y en el XVI Concilio (693) Égica puso bajo protección a los hijos del primer matrimonio, pero en el XVII Concilio (694) hizo proteger a los hijos habidos con Cixilo —ante la situación futura que se quedaría viuda y tendría que ingresar en un monasterio— de sus hermanastros una vez muerto el rey.8
Su padre, el rey Égica, casó con Cixilo, hija del rey Ervigio como una parte del compromiso para compatibilizar los intereses de la familia de Ervigio y la de Égica. Pero tal compromiso solo tendría validez si existía descendencia del matrimonio.2 Witiza fue hijo de Égica, y el hecho que fuera ungido a finales del año 700 pudo ser debido a que debía tener en torno a los catorce años de edad, y entonces puede ser factible que Witiza fuera hijo del matrimonio de Égica con Cixilo.3

Corregencia de Égica y Witiza[editar]

La Crónica de 754, el relato más cercana a los hechos, establece que Witiza fue asociado al trono en el año 698, sin embargo, existe un documento contemporáneo por el que se indica que Witiza fue asociado al trono a finales de 693 o en 694, lo que viene corroborado por el número total de moneda acuñada en relación con otros reinados del siglo VII. De este modo, esto vendría a ser consecuencia de la rebelión de Suniefredo para asegurar y monopolizar el trono para su familia frente a otros candidatos.
En este sentido la misma asociación de Witiza puede verse como demostración de que no era hijo de Cixilo, pues si Witiza hubiera sido hijo de Cixilo no habría oposición entre las dos familias a la sucesión, y la unción de Witiza se presentaba como la forma de garantizar el apoyo del clero ante una eventual oposición a dicha sucesión. La afirmación de la Crónica de Alfonso III de vincular a Witiza como hijo de Cixilo, y así nieto de Ervigio, podría verse en este sentido como una forma de establecer una familia real malvada que habría llevado la ruina de España ante la invasión árabe.9 Sin embargo, existe la postura contraria, que Witiza fue hijo de Cixilo y que ante las complicadas circunstancias de la sublevación de Suniefredo, la asociación le habría sido impuesta, lo que vendría ilustrado en los tipos monetarios de bustos enfrentados, que ilustran una forma de compromiso entre facciones en oposición.10
La versión ovetense de la Crónica de Alfonso III indica que Égica dejó a cargo de Witiza el gobierno del antiguo reino suevo estableciendo su residencia real en Tuy.11 La Chronica regum Visigothorum establece que Witiza fue ungido el 15 de noviembre del año 700, de lo que parece derivarse que fue en ese año cuando alcanzó la edad para no estar sometido a una tutela, esto es, en torno a los catorce años de edad,3 aunque por otra parte hay autores como Julia Montenegro y Arcadio del Castillo que establecen que Witiza tendría los catorce años al inicio de la corregencia hacia 694,9 con lo que el acto de la unción en el año 700 es el habría generado un verdadero cogobierno.12 13
La corregencia fue un periodo turbulento,13 así pues, la Crónica de 754 indica que el reino visigodo sufrió una epidemia de peste, por la que los reyes tuvieron que abandonar Toledo hacia 701.14 Y alrededor del año 700 hubo campañas de los aquitanos sobre la Narbonense que posiblemente capturaron Carcasona.15 El Cronicon Pacense establece que en los reinados de Égica y Witiza hubo confrontaciones bélicas entre visigodos y bizantinos,16 que estuvieron enmarcadas en la debilidad de los emperadores Leoncio y Tiberio III Apsimaros en la defensa de África.17 En este reinado conjunto se conoce que una flota bizantina atacó las costas del sur de Hispania y fue rechazada por un noble llamado Teodomiro,18 que se puede deducir que es el mismo que pactó en 713 con los musulmanes pacto de Teodomiro.19 20 21 La fecha de este evento es dudosa: Roger Collins indica que pudo haber sucedido durante la expedición mandada por el emperador Leoncio entre 697-698 para recuperar Cartago de los árabes;22 o quizás al finalizar el reinado de Witiza.23 Tal y como establece E.A. Thompson no se conoce el contexto de este suceso, aunque puede estar ligado con acciones de vigilancia en los enclaves bizantinos de Tánger y Ceuta, como establece Collins,22 o incluso, como establece Palao Vicente, que Cartagena seguía en manos bizantinas y que la posición de Teodomiro antes de la invasión árabe estaba enfocada a cercar una Cartagena todavía bizantina.24
No se tiene constancia de la muerte de Égica, la última mención figura en una ley promulgada a finales de 702, pero quizás podía haberse producido en 703.25 Su hijo Witiza quedó como rey único.

Reinado en solitario[editar]


Un tremissis de oro acuñado enBraga durante el reinado de Witiza.
La documentación del reinado de Witiza ha quedado plasmada en dos tendencias opuestas que responsabilizaban de la caída del reino visigodo o a Witiza o a su sucesor Rodrigo.26 Por un lado, las crónicas asturianas redactadas en torno al año 900 son de carácter antiwitizano ya que responsabilizan a este rey de la decadencia política y moral que produjo la ruina del reino de manos de los árabes. Por otro lado, para los mozárabes del siglo VIII el reinado de Witiza fue caracterizado como buenos tiempos.27
Tras la muerte se Égica, se convocó el XVIII Concilio de Toledo en una fecha comprendida entre los años 702-703, pero sus actas no se han conservado.28 Desde San Isidoro de Sevilla, los cánones conciliares se habían incluido en la Collectio canonum Ecclesiae Hispania, denominada simplemente como Hispania.29 La última actualización de esta compilación de actas conciliares españolas se produjo tras el XVII Concilio de Toledo. Y la conquista árabe dio fin a proseguir con la compilación, con lo que las actas del XVIII Concilio no llegaron a tiempo a ser incluidas.30 Se tiene constancia de la existencia de este concilio por el manuscrito de Celanova, que recogía una Recensión Vulgata de la colección Hispania;31manuscrito que desapareció durante la guerra civil española y reapareció en la década de 1980.32 Sin embargo, dado que se ha conservado el Concilio de Córdoba de 839, la ausencia de las actas pudiera deberse a una acción deliberada. Puesto que la Crónica de Alfonso III Concilio Quinisexto (692), rechazado por la Iglesia de Roma, cánones en los que se aceptaba un clero casado. Este hecho hubiese seguido un proceso similar con respecto del Concilio de Constantinopla III (680-681), que fue aprobado en el XIV Concilio de Toledo (684).33 De este modo cuando la Crónica mozárabe indica que el metropolitano de Toledo, Sinderedo ofendió a los hombres de la Iglesia a instigación del rey,34 puede entenderse aparte que ejerciera presiones sobre la jerarquía de la Iglesia hispana por orden del rey,35 el que Witiza puso bajo su patrocinio las decisiones del Concilio Quinisexto a través Sinderedo. Dado que con la invasión árabe no hubo más Concilio de Toledo para repudiar esa actas, su no inclusión en la compilación canónica Hispania sirvió para tal efecto, no obstante, la versión rotense de la Crónica de Alfonso III indica que la derogación de los cánones del XVIII Concilio se llevó a cabo por Fruela I de Asturias.36 Sin embargo, puede entenderse que la postura de Witiza fue la de reformar la corrupción de la Iglesia.37
indica que obligó a los clérigos a casarse, esto puede dar indicio que el XVIII Concilio se hubiera aprobado los cánones.
La Crónica mozárabe de 754 muestra un carácter más conciliador de Witiza en contraste con el autoritarismo de Égica. En este sentido la Crónica indica que concedió una amplia amnistía a los que habían sido condenados por su padre, restauró el Oficio Palatino, que había sufrido una gran merma a causa de las conjuras como la de Suniefredo y Sisberto, restituyendo el cargo y las propiedades confiscadas a los que había sido despojados, también compensó a los desterrados, y quemó públicamente las declaraciones sobre deudas al Tesoro que habían firmadas a la fuerza.38 39 18 Además devolvió al Tesoro público las propiedades que Égica había tomado como posesión personal, diferenciando entre el patrimonio personal del rey, y el del cargo.35 40 Puede suponerse que estas medidas en favor de la nobleza perseguida por Égica pudieran haber sido adoptadas en el XVIII Concilio.41
Se sabe también que durante el reinado de Witiza se produjeron hambrunas por las malas cosechas en los años 707 y 709, y una gran epidemia de peste.12 42 Y que el Código de leyes se amplió, lo que puede entenderse como muestra de debilidad política.40

Sucesión[editar]

No se tiene constancia de su muerte ni de las circunstancias de su sucesión, aunque se puede deducir que no fue pacífica.41 Según la Chronica Regum Visigothorum el reinado de Witiza terminó en 710, mientras que la Crónica mozárabe lo sitúa en 711. De forma general se acepta que el reinado de Witiza terminó cuando murió, cuando aún no habría cumplido los treinta años de edad, alrededor de sus veinticinco años de edad,13 43 de acuerdo a si se considera que fue hijo de la reina Cixilo; aunque si se considera que Witiza no fue hijo de Cixilo sino de un matrimonio anterior de Égica, entonces tendría una edad avanzada relativamente.44

Descendencia[editar]

La Crónica del siglo X de Abu Bakr Ibn Umar Ibn Al-Qutiyya —que declaraba ser descendiente de Witiza a través de una nieta llamada Sara— establece que Witiza tuvo tres hijos: Olmundo, Artobás (Artabasdus) y Rómulo (Romulus).45 Pero la aceptación de la veracidad de esta descendencia no es unánime entre los especialistas.46
Algunas crónicas afirman la existencia de un Flavio Sisebuto, juez de los cristianos de Coimbra, como hijo de Witiza. Algunos genealogistas modernos han llegado a identificar a este Sisebuto con el Artobás registrado en las crónicas árabes. Pero si este conde realmente existió, por cronología sería más probable que fuese hermano y no hijo de Witiza.
También se ha especulado con que el rey Agila II, rival de Rodrigo, fuese uno de los hijos de Witiza, pero esto es un error consecuencia de datos contradictorios y legendarios de la historiografía hispanoárabe.47

RODRIGO
Roderico o Rodrigo —nombrado en numerosas fuentes clásicas como don Rodrigo— fue rey visigodo entre los años 710 y 711. Llegó al trono de forma violenta, lo que produjo la secesión de parte del reino. Fue derrotado por los musulmanes en la batalla de Guadalete, debido a una traición entre oponentes visigodos del propio rey.


LCrónica mozárabe de 754 ofrece pocos datos sobre los hechos acaecidos inmediatamente después del reinado de Witiza. Indica que Rodrigo invadió el trono y que reinó un año. Indica que había una guerra civil antes de la invasión de los árabes y añade que fue traicionado por algunas de sus tropas. Sin embargo, no menciona ni a Agila II, ni que los partidarios de Witiza llevaran a cabo la traición, ni que se llevara en ningún caso una petición de ayuda para destronar a Rodrigo.1 2

La Chronica regum Visigothorum registra los nombres de los reyes visigodos y los años de sus reinados. Después de la entronización de Ervigio los manuscritos difieren en la continuación de los siguientes reyes. 3
La Continuatio codicis C Parisini que consta en un manuscrito del siglo XII no menciona a Rodrigo e indica que a Witiza le sucedió Agila y después de tres años le sucedió Ardo. Pero la Continuatio Legionensis que aparece en un manuscrito del siglo XI, indica que a Witiza le sucedió Rodrigo, el cual reinó durante siete años y seis meses.4 5 Sin embargo, no se sabe cuando fueron recopiladas por primera vez y dado que asignan duraciones de reinados diferentes a los sucesores de Ervigio es posible que pudiera haber habido errores de transcripción. Pero en definitiva se da a entender que a Witiza le sucedieron dos reyes que controlaron distintas partes del reino.6
En cuanto a las crónicas árabes, la primera versión de la conquista de Hispania procede de alrededor de 860. En la obra de Ibn Abd al-Hakam se relata que el señor de Ceuta, deseoso de vengarse de Rodrigo, se ofreció a transportar a Táriq ibn Ziyad a la península Ibérica. El rey visigodo fue a detener su avance, pero fue derrotado y Rodrigo resultó muerto. El resto de crónicas árabes comparten esta visión: el papel del señor de Ceuta y la derrota de Rodrigo en una batalla.7 7 Por su parte, las Crónicas asturianas —la Crónica albeldense y la Crónica de Alfonso III— presentaban al reino de Asturias como continuador del reino visigodo de Rodrigo y culpaban de la conquista árabe a los witizianos, a lo que asigna la conjura por la que llamaron a los árabes.8 9 La Crónica de Alfonso III data del siglo IX. La versión rotense indica que Rodrigo fue nieto de Chindasvinto e hijo de Teodofredo, que había sido asesinado por Égica para impedir que pudiera ser un rival al trono.10 Además, indica sin más detalles que Rodrigo sucedió a Witiza y al tercer año de su reinado fue derrotado por los árabes y la traición de los hijos de Witiza.11 La versión Sebastianense añade que los hijos de Witiza solicitaron ayuda a los árabes para expulsar a Rodrigo del trono pero que perecieron con Rodrigo.12 Sin embargo, dado que la Crónica de Alfonso III indica que Witiza era hijo de Egica y de Cixilo, en el momento que el que dejó de reinar tendría unos veinticinco años y por tanto su descendencia no tendría en esa época la edad suficiente para traicionar a nadie, con lo que la crónica se contradice consigo misma.13
Ni en la Crónica mozárabe ni en las posteriores se hace mención a Agila II, tampoco en las crónicas árabes. Se da la situación que las crónicas escritas en la zona de influencia de Agila II desconocieron la existencia de Rodrigo, hasta pasada la mitad del siglo XIII cuando se tradujo la obra del obispo Rodrigo Jiménez de Rada.14 Sin embargo, ha existido una derivación metodológica errónea de intentar ajustar el nombre de Agila con alguno de los personajes de las Crónicas cuyo nombre no se da, como hacerle el hijo de Witiza cuyo nombre no aparece en la crónicas asturianas,15 e incluso acomodarlo como hijo o pariente de Witiza que fue asociado al trono en el noreste de la península Ibérica14 Las crónicas asturianas, dada su concepción de que Rodrigo había sido el último rey visigodo y que el reino de Asturias se identificaba como su sucesor,8 eliminaron a Agila que reinó dos años más, y sumaron esos años al reinado de Rodrigo de modo que este último habría reinado tres años. 16

Sucesión de Witiza[editar]


Entre los frescos de Qusair Amra(actual Jordania) está una representación de seis reyes que se rinden al califa omeya, identificados con sus nombres escritos en caracteres griegos y árabes. Uno de ellos es "Roderic".Qusayr ‘Amra en metmuseum.org
No se tiene constancia de su muerte ni de las circunstancias de la sucesión de Witiza, aunque se puede deducir que no fue pacífica. 17 Según la Chronica Regum Visigothorum el reinado de Witiza terminó en 710, mientras que la Crónica mozárabe lo sitúa en 711. De forma general se acepta que el reinado de Witiza terminó cuando murió, cuando aún no habría cumplido los treinta años de edad, alrededor de sus veinticinco años de edad,18 19 de acuerdo a si se considera que fue hijo de la reina Cixilo; aunque si se considera que Witiza no fue hijo de Cixilo sino de un matrimonio anterior de Égica, entonces tendría una edad avanzada relativamente.20
Del siguiente rey, Rodrigo, la Crónica mozárabe parece indicar que se apoderó del trono de forma violenta con el apoyo de una significativa parte de la aristocracia que conformaba la élite seglar y eclesiástica del reino que intervenía en la elección del rey.21 De este modo Witiza habría sido derrocado y muy probablemente asesinado. 19 Si hubiera muerto por causas naturales y Rodrigo hubiera sido elegido entonces no se hubiera producido la situación conflictiva22 Aunque pudiera haberse dado el caso de que Witiza muriera por causas naturales y que Rodrigo se hubiera alzado para evitar que los parientes de Witiza pudieran designar a uno de sus miembros al trono.5 Se ha tratado que pudiera haber habido un interregno de varias semanas o meses en el que habría habido una guerra civil entre Rodrigo y otros aspirantes al trono.23
Este golpe de Estado no produjo un consenso entre la aristocracia, y la subida al trono de Rodrigo produjo conflictos internos que ocurrieron en el momento en el que los árabes habían comenzado a atacar poblaciones al sur de la península Ibérica. La élite nobiliaria se habría dividido y como ya ocurriera con la sucesión de Chindasvinto en 653 y de Recesvinto en 672,13 hubo una rebelión regional de territorios que no reconocieron la autoridad de Rodrigo,5 por lo que es posible que Rodrigo hubiera tenido que afrontar la división del reino con a Agila II en el noreste13 puesto que las monedas acuñadas a nombre Agila proceden del noreste del reino —de la Narbonense y Tarraconense— sin que haya superposición geográfica con las monedas acuñadas a nombre de Rodrigo.24 25

Invasión musulmana[editar]


El rey Don Rodrigo arengando a sus tropas en la batalla de Guadalete, de Bernardo Blanco. 1871. (Museo del PradoMadrid).
Existen fuentes árabes que indican que Rodrigo estaba de campaña contra los vascones en el momento del desembarco árabe. Es factible si se considera una expedición de prestigio para afianzar su poder en un reinado recién comenzado. Sin embargo, la Crónica de 754 no indica que hubiera habido ninguna expedición militar, y por tanto, el ejército fue convocado para enfrentarse a los árabes. Las fuentes árabes crean cifras exageradas para engrandecer la victoria árabe, pero un dato aproximado puede ser una cifra algo más grande que el ejército convocado por Wamba para someter al conde Paulo,26 de 12 000 a 14 000 visigodos frente a 10 000 árabes.27
Mientras las crónicas árabes indican de la existencia de una única incursión árabe, la Crónica mozárabe de 754 indica que los árabes estaban realizando una serie de incursiones cuando Rodrigo emprendió la ofensiva para hacerles frente.28 La situación de la batalla no está clara, Isla Frez indica que el ejército visigodo siguió la ruta de Córdoba a la bahía de Algeciras, lo que marginaba a Sevilla, donde la Crónica de Abu Bakr Ibn Umar Al-Qutiyya indica que había familiares de Witiza, y donde Rodrigo no esperaría encontrar apoyos.29
El resultado fue la completa debacle del ejército visigodo y la muerte del propio monarca.30 Se puede entrever que el resultado de esa batalla fue decidido por una traición, de la que no da nombre alguno, que produjo una deserción en las filas visigodas.22 La traición al rey no solo aparece en la Crónica mozárabe sino también en las árabes, lo que puede corroborarse en el sentido que Rodrigo no se habría decidido a dar batalla a los árabes si no hubiera tenido ventaja numérica y logística, de ahí que el resultado final hubiera sido fruto de una traición.31

Sin embargo, dado que Rodrigo había accedido al trono de forma conflictiva contra los intereses witizanos y aún no habría afirmado su autoridad, y que en el ejército visigodo habría clientelas nobiliarias afectas a la familia de Witiza, estos habrían abandonado al rey en el mismo momento de la batalla lo que habría sentenciado el desastre final.27

La intención de los traidores sería que el rey fuera eliminado o muy debilitado de modo que pudieran hacerse con el poder,32 8 y por tanto no era entregar el reino a los invasores sino conseguir el cambio del rey.33 Pero su plan no fue como esperaban y perecieron en la misma batalla,34 35 o poco después, en otros episodios como la toma de Toledo;36 37 lo que vendría a desmentir las acusaciones de las crónicas asturianas que establecieron que los árabes fueron reclamados por los witizanos.9 38 Acusaciones que habrían venido por el acercamiento entre los árabes y witizanos después de la conquista, en los que estos últimos se habrían querido asegurar el mantenimiento de posición política y económica.34 Además, la eliminación de una parte significativa de la aristoracia visigoda facilitó los matrimonios mixtos con los invasores, como el de la reina viuda Egilona con Abd al-Aziz ibn Musa, valí de Al-Andalus.30 Un segundo intento del ejército visigodo para frenar a los musulmanes se produjo en Écija poco después, con una nueva derrota, lo que anuló toda resistencia visigoda39

 La Crónica mozárabe puede dar a entender que la derrota del rey Rodrigo provocó una guerra civil en los visigodos, y que Rodrigo habría perdido el control de Toledo por Oppas, el hijo de Egica,37 36 que, según Collins, podría haber sido coronado rey en el momento en el que Rodrigo fue a detener a los árabes o después de haber sido derrotado por ellos,28 sin embargo, la expulsión de Oppas de Toledo por la alta aristocracia que allí quedaba haría constar la falta de apoyos que tendría la facción witizana para tal intento.40
La muerte del rey y de la élite cortesana tanto partidaria como adversaria de Rodrigo, así como de la capital paralizó el sistema político, y la nobleza regional se sometió a los invasores negociando la conservación de su estatus político y económico.41

Narrativas y leyendas[editar]


Portada de La crónica del rey don Rodrigo, que recoge las tradiciones sobre el último rey visigodo y la pérdida de España.
Existen narraciones muy posteriores originadas en Egipto de una tradición oral no fiable, que enlazan a Don Rodrigo con el conde de CeutaDon Julián, quien envió a su hija Florinda (la Cava) a la corte de Toledo para ser educada,7 y también con la idea de que era un buen lugar para encontrar marido entre los hijos de otros nobles.
Por aquella época, el rey visigodo Don Rodrigo padecía sarna y era Florinda la elegida para que le limpiara la sarna con un delicado alfiler de oro. Así se fue fijando el rey Don Rodrigo en ella, queriéndola poseer, pero no en matrimonio. Con el tiempo y guiado por la lascivia, forzó a la joven. Ella, tras la consumación del acto, envía a su padre una serie de regalos entre los que pone un huevo podrido. Don Julián, recibiéndolo, comprendió lo que había pasado. Fue a Toledo a reclamar a su hija, aunque para no levantar sospecha, dice que debía llevarse a Florinda con él, ya que su mujer estaba terriblemente enferma y solo la visión de su hija podía hacer que recobrase algo la salud. Don Rodrigo no desconfía y entrega la chica a su padre. Don Julián regresó a Ceuta y más ofendido que nunca, entabla conversaciones con Musa ibn Nusair, para desembarcar en la Península Ibérica para destronar a Rodrigo.42
Una leyenda, que transmite Ibn al-Qutiyya en su Historia de la Conquista de al-Ándalus43 cuenta que un rey de España construyó una torre enToledo en la que encerró un secreto con un candado e impuso a sus sucesores la obligación de que añadieran un candado más. El rey Rodrigo decidido a averiguar el secreto hizo abrir la cámara y en ella había pintadas en las paredes figuras de caballeros árabes, en el medio de la sala había una mesa ricamente labrada en la que aparecía grabado que era la mesa del rey Salomón, y encima de la mesa se hallaba un arca con un pergamino que decía: «Si se viola esta cámara y se rompe el encantamiento contenido en este arca, las gentes pintadas en estas paredes invadirán España, derrocarán a sus reyes y someterán a todo el país»


Agila II

Agila II
Rey de los Visigodos
Información personal
Reinado710 - 713
PredecesorWitiza
SucesorArdón
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Agila II (también escrito como AquilaAchila o Akhila) fue un rey de los visigodos entre 710 y 7131 2 El acceso al trono de Rodrigo fue llevado a cabo de forma violenta que produjo la secesión de la parte nororiental del reino donde reinó Agila II. Aunque apenas existen testimonios de su existencia, se han encontrado monedas acuñadas en su nombre3 y fue sucedido por Ardón.

Las fuentes[editar]

La Crónica mozárabe de 754 ofrece pocos datos sobre los hechos acaecidos inmediatemente después del reinado de Witiza. Indica que Rodrigo invadió el trono y que reinó un año. Indica que había una guerra civil antes de la invasión de los árabes y añade que fue traicionado por algunas de sus tropas. Sin embargo, no menciona ni a Agila II, ni que los partidarios de Witiza llevaran a cabo la traición, ni que se llevara en ningún caso una petición de ayuda para destronar a Rodrigo.4 5
La Chronica regum Visigothorum registra los nombres de los reyes visigodos y los años de sus reinados. Después de la entronización de Ervigio los manuscritos difieren en la continuación de los siguientes reyes.6 La Continuatio codicis C Parisini que consta en un manuscrito del siglo XII no menciona a Rodrigo e indica que a Witiza le sucedió Agila y después de tres años le sucedió Ardo. Pero la Continuatio Legionensis que aparece en un manuscrito del siglo XI, indica que a Witiza le sucedió Rodrigo, el cual reinó durante siete años y seis meses.7 8 Sin embargo, no se sabe cuando fueron recopiladas por primera vez y dado que asignan duraciones de reinados diferentes a los sucesores de Ervigio es posible que pudiera haber habido errores de transcripción. Pero en definitiva se da a entender que a Witiza le sucedieron dos reyes que controlaron distintas partes del reino,9
Ni en la Crónica mozárabe ni en las crónicas asturianas posteriores: la Crónica albeldense y la Crónica de Alfonso III, se hace mención a Agila II, tampoco en las crónicas árabes. Se da la situación que las crónicas escritas en la zona de influencia de Agila II desconocieron la existencia de Rodrigo, hasta pasada la mitad del siglo XIII cuando se tradujo la obra del obispoRodrigo Jiménez de Rada.10 Sin embargo, ha existido una derivación metodológica errónea de intentar ajustar el nombre de Agila con alguno de los personajes de las Crónicas cuyo nombre no se da, como hacerle el hijo de Witiza cuyo nombre no aparece en la crónicas asturianas,11 e incluso acomodarlo como hijo o pariente de Witiza que fue asociado al trono en el noreste de la península Ibérica.10 No se conocen los orígenes familiares de Agila II, de modo que asignar a Agila una filiación witizana es un error consecuencia de datos contradictorios y legendarios de la historiografía hispanoárabe.12 Las crónicas asturianas, dada su concepción de que Rodrigo había sido el último rey visigodo y que el reino de Asturias se identificaba como su sucesor,13 eliminaron a Agila que reinó dos años más, y sumaron esos años al reinado de Rodrigo de modo que este último habría reinado tres años.14

Sucesión de Witiza[editar]

No se tiene constancia de su muerte ni de las circunstancias de la sucesión de Witiza, aunque se puede deducir que no fue pacífica.15 Según la Chronica Regum Visigothorum el reinado de Witiza terminó en 710, mientras que la Crónica mozárabe lo sitúa en 711. De forma general se acepta que el reinado de Witiza terminó cuando murió, cuando aún no habría cumplido los treinta años de edad, alrededor de sus veinticinco años de edad,16 17 de acuerdo a si se considera fue hijo de la reina Cixilo; aunque si se considera que Witiza no fue hijo de Cixilo sino de un matrimonio anterior de Égica, entonces tendría una edad avanzada relativamente.18
Del siguiente rey, Rodrigo, la Crónica mozárabe parece indicar que se apoderó del trono de forma violenta con el apoyo de una significativa parte de la aristocracia que conformaba la élite seglar y eclesiástica del reino que intervenía en la elección del rey.19 De este modo Witiza habría sido derrocado y muy probablemente asesinado.17 Si hubiera muerto por causas naturales y Rodrigo hubiera sido elegido entonces no se hubiera producido la situación conflictiva.20 Aunque pudiera haberse dado el caso que Witiza muriera por causas naturales y que Rodrigo se hubiera alzado para evitar que los parientes de Witiza pudieran designar a uno de sus miembros al trono.8 Se ha tratado que pudiera haber habido un interregno de varias semanas o meses en el que habría habido una guerra civil entre Rodrigo y otros aspirantes al trono.21
Este golpe de Estado no produjo un consenso entre la aristocracia, y la subida al trono de Rodrigo produjo conflictos internos que ocurrieron en el momento en el que los árabes habían comenzado a atacar poblaciones al sur de la península Ibérica. La élite nobiliaria se habría dividido y como ya ocurriera con la sucesión de Chindasvinto en 653 y de Recesvinto en 672,22hubo una rebelión regional de territorios que no reconocieron la autoridad de Rodrigo,8 por lo que es posible que Rodrigo hubiera tenido que afrontar la división del reino con Agila II en el noreste,22 puesto que las monedas acuñadas a nombre de Agila proceden del noreste del reino —de la Narbonense y de la Tarraconense, en yacimientos de Narbona, Lérida, Gerona, Tarragona y Zaragoza23 — sin que haya superposición geográfica con las monedas acuñadas a nombre de Rodrigo.24 25

Invasión árabe[editar]

Después de la debacle del ejército visigodo del rey Rodrigo, y muerte del propio monarca en la batalla de Guadalete,26 los árabes emprendieron la conquista del reino visigodo. Aunque inicialmente esta debacle había sido propiciada por los rivales de Rodrigo, que lo habrían traicionado para que fuera eliminado o muy debilitado y así poder hacerse con el poder,27 13 y no para entregar el reino a los invasores;28 en ningún momento se produjo un acercamiento a Agila II para frenar los avances de los conquistadores musulmanes.29
El final del reinado de Agila II puede datarse con las victorias árabes en el valle del Ebro y en Zaragoza, de modo que puede deducirse que murió luchando.30 Tras su muerte fue sucedido elegido Ardón como rey.
Ardón (rey)
Ardón
Rey de los Visigodos
Información personal
Reinado713 - 720
PredecesorAgila II
SucesorAs-Samh ibn Malik al-Jawlanivalí de al-Ándalus
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Ardón o Ardo aparece como rey visigodo en una lista, y se supone que reinó en la Septimania entre 713 y 720.

Contexto histórico[editar]

La Chronica regum Visigothorum registra los nombres de los reyes visigodos y los años de sus reinados. Después de la entronización deErvigio los manuscritos difieren en la continuación de los siguientes reyes.1 La Continuatio codicis C Parisini que consta en un manuscrito del siglo XII no menciona a Rodrigo e indica que a Witiza le sucedió Agila II y después de tres años le sucedió Ardón.2 3 Ni en la Crónica mozárabe ni en las crónicas asturianas posteriores: la Crónica albeldense y la Crónica de Alfonso III, se hace mención a Agila II o Ardón, tampoco en las crónicas árabes. Se da la situación que las crónicas escritas en la zona de influencia de Agila II —Narbonense y Tarraconense, según la distribución de las monedas acuñadas a su nombre— desconocieron la existencia de Rodrigo, hasta pasada la mitad del siglo XIII cuando se tradujo la obra del obispo Rodrigo Jiménez de Rada.4
Después de la debacle del ejército visigodo del rey Rodrigo, y muerte del propio monarca en la batalla de Guadalete,5 los árabes emprendieron la conquista del reino visigodo.
El final del reinado de Agila II puede datarse con las victorias árabes en el valle del Ebro y en Zaragoza, de modo que puede deducirse que murió luchando6 en 713.7 Tras su muerte fue elegido Ardón como rey, al que la crónica le asigna un reinado de siete años.8
En 716 los árabes comandados por el valí Al-Hurr cruzaron los Pirineos e invadieron la Narbonense, la campaña fue continuada por su sucesor As-Samh, quien finalmente completó la conquista de la Narbonense en 720.9 Ardón podría haber muerto luchando entonces.8

Predecesor:
Agila II
Rey de los Visigodos
713 - 720
Sucesor:
As-Samh ibn Malik al-Jawlani
(valí de al-Ánda


-Cuéntame primo, como fue aquello para que los musulmanes cruzaran el charco  con tanta facilidad, ¿cómo llegaron  en patera o en cayuco, como ocurrió ese desastre? para que invadieran este país en tan poco tiempo.




El Guadalquivir.- Ese es un cuento mu largo de contar compare de mi arma, te diré que en Ceuta había   un Conde godo o visigodo llamado D. Julián, el hombre estaba jodio y cabreao porque a su hija llamada Florinda que vivía en Toledo  la habían deshonrao, tu ya me entiendes  la había fornicao un gachón de la alta noblesa, me parese que fue el mismísimo rey D. Rodrigo el que la dejó preñá, este estaba casado con una tal Egilona de modo que el tío dio un martillaso forastero y se la coló hasta las trancas, olvidando de escupir juera del agurejo,  en aquella época esto  suponía grave insulto y gran agravio para la familia perjudicada, a estas personas encima las solían encerrar de por vida en un convento para evitar murmurasiones de la plebe callejera.

Cuando el Conde  Julián se enteró de la charraná buscó la vengansa, estaba con su tropa  en Ceuta destacao aguantando al avanse de la morisma de los fatimíes y bereberes, estos daban cumplimiento a una política de expansión intentando la invasión de la Península y su extensión hasia Occidente, eran  estas gentes  muy acérrimas a la religión hasta el extremo de tomar el nombre de fatimíes basándose en Fátima hija del Profeta Mahoma y esposa de Alí cuarto Califa de Bagdad, todo el norte de Ifriqiya estaba en movimiento guerrero, por otro lado los omeya de Damasco perseguidos y a la gresca, querían eliminar esta dinastía por intereses políticos y  huían de la quema, de modo que los muslimes y toda la gente del Islam estaba bastante deseosa de cruzar el charco a la busca y captura de tierras cristianas para  su acomodo y de paso extender su religión.

El conde Don Julián entregó las ciudad a la morisma sin resistencia alguna, mucho se alegraba por el agravio producido a su hija,  pactando con ellos la entrada e invasión con mucha alegría.

Los árabes con la ayuda de D. Julián  saquearon todas las poblaciones del litoral gaditano bastante antes de la gran invasión del año 711 por tierras sureñas donde guerreaban los últimos baluartes de aquellos   bizantinos extendidos por toda la faja costera desde Cádiz hasta Valensia,  mientras tanto los godos hispanos estaban liados en una guerra civil por el norte peninsular contra las tropas de los hijos  de Witiza y los vascones que, esto no es cosa nueva, toda la puñetera vida igual a garrotazo limpio, como valor añadido estaban soportando la peste negra además de una gran sequía y hambruna que azotaba esta Hispania nuestra.

Los nobles o feudalistas actuaban como señores libres e independientes y Witiza el rey godo trató de asegurar la tradición dinástica asociando al trono a su hijo Agila, pero a su muerte se formó el desbarajuste por el poder  representadas por las familias de Chindasvinto, Wamba y D.Rodrigo, la monarquía goda no era hereditaria sino electiva,  de modo que tenían montao un cacao que nadie de los mandones sabían a quien mandar, vamos lo de siempre, por aquellas fechas no había radio, televisión, ni periódicos donde poder informar al personal de lo que estaba sucediendo.  

Se  decantaron por Rodrigo (710-711) pero los descendientes de Witiza proclamaron rey a Agila II y en este clima de auténtica guerra civil y confusión se produjo la invasión musulmana.

Esta Hispania de aquellos años estaba sumida en un auténtico desastre que bien aprovecharon los del turbante.

La situasión animó a los de Alá deseosos de entrar en nuestra tierra, pusieron al gran Tariq y al Muza como cabesas pensantes de  la contienda y  no dudaron en preparar un gran ejército bereber y cruzar el charco entrando en Gibraltar para ir apoderándose sin grandes esfuerzos de todo aquello que aparecía al paso, no hubo resistencia al no haber fuerzas represoras,  les fue fásil la paulatina y lenta  invasión.

Hubo quien dio la  alerta de lo que estaba pasando y salieron los ejércitos godos al encuentro con su rey  D. Rodrigo a la cabeza para  dirigir las operasiones militares y guerreras,  el hombre  no conosía bien el terreno, total que se quedó  atrancao en un enorme charcón  de tierras movedisas serca  de Cádiz proximidades río Guadalete, lugar este  donde tuvo lugar la refriega, lo sierto que solo aparesió su caballo atrancao en el barrizal hasta las mismísimas trancas y una botita,  según cuentan algunas crónicas,  otras disen que traspuso a Portugal quedando a salvo,   cualquiera sabe ahora la verdad, los probes godos con el tiempo tuvieron que refugiarse en las altas montañas asturianas, otros trasponer a la vesina Fransia de lo contrario tenían que pasarse a la  religión de Mahoma y cambiarse la chaqueta por la chilava.

Aquella batalla supuso la invasión árabe y su extensión por toda la península Ibérica y  aquí estuvo viviendo esa raza imponiendo  sus costumbres  más de ochocientos años.

También tendrían que ajustarse las cuentas entre ellos mismos, abundaban gentes de Mauritania, Berbería y Tunicia, tenían un cacao que no se aclaraban entre las dinastías abasies y yemeníes  por un lado, los Omeya perseguidos para su extinción por otro, todo era una verdadera lucha entre clanes.

A los cristianos que se quedaron en sus pueblos les llamaban muzárabes teniendo que pagar un impuesto para conservar su religión y sus iglesias, a los que se cambiaron la chaqueta y cambiaron su religión cristiana por la musulmana se les conocían como muladíes.

Muchos cristianos no estaban conformes con la forma de gobernar de los invasores y sus costumbres, pero no había más remedio que aguantar o entregar la cuchara, las cartucheras y el correaje.  

De los enfrentamientos habidos entre  qaysies y yemeníes, árabes y bereberes se benefició la dinastía Omeya la cual pudo salvar el pellejo a pesar que a toda costa pretendían su exterminación.

Los musulmanes dominaron en poco tiempo casi  toda aquella Hispania visigoda, después se llamaría Al-Andalus, algunos se dieron una vueltesita por esta tierra cordobesa, cuando vieron  había riquesa buenas minas, mejores tierras de labor, buen clima y mucha agua,  dijeron ya está, aquí montamos nosotros el chiringuito y formamos una gran ciudad, dicho y hecho,  el poderío y dominio musulmán se extendió pronto por toda la península, prácticamente  dependiendo  de Damasco eso fue  en el año 714, con el transcurrir de los años se independizaron en el año 756 concretamente, y en el modo que a estos  también les pasó lo de siempre,  la pereza la indolencia  y el buen vivir hizo que   se echaran a la buena vida, perdiendo fuerzas hasta el extremo de tener que formar  un reinado en cada pueblo, esto la historia lo conoce con el nombre de reinos de taifas, de modo que los cristianos no cesaban  en sus ánimos de  reconquista recuperando progresivamente el terreno perdido.
 929 se constituyó el Califato Independiente, así estuvieron mandando  hasta el año 1031 que fue abolido para constituirse en una Taifa.

Ahora más abajo te cuento con  esa insoportable paliza al  aventar e insertar esa larga lista  de acontecimientos con sus fechas, no pudiendo faltar emires y califas así como hechos significativos que van desde el siglo VI al XII, pero eso queda como elemento de  consulta en esta  sesión  contada para niños de primaria.

                 ESPAÑA MUSULMANA SIGLO VIII
           CRONOLOGÍA   


En el año 711 don Rodrigo es derrotado por Tarik y Muza en la batalla de Guadalete formándose un Emirato dependiente de Damasco que duraría desde el año 711 al 56. Abd al Aziz hijo de Muza , (Este se casó con la princesa Egilona, viuda de Don Rodrigo, más bien por cuestiones políticas que por otra cosa). 

          716-719
            Al-Hurr. Conquista de Barcelona y Girona (719).

            720
            Dominio de Perpiñan y Narbona.

            Entre 720 y 730
Gobierno de siete emires consecutivos en Córdoba dependientes de         Damasco.

            722
            Batalla de Covadonga victoria de don Pelayo sobre los árabes. Inicio de la reconquista astur.
           
            730
            Enfrentamientos entre clanes qaysíes y yemeníes.

732
Con la victoria en la Batalla de Poitiers, Carlos Martel pone fin a la expansión ultrapirenaica, teniendo que retroceder a Hispania.  

741
Sublevación bereber en al-Andalus, sofocada por el ejército sirio de Balch.

743-745
Abul al Jattar, emir de Córdoba.

747-756
Yusuf ibn Abd al-Rahman, emir de Córdoba.

751
Emigración de bereberes al Magreb.

753
El príncipe Abd al Rahman, superviviente de los abbasidas.

755
Batalla de la Alameda contra los cristianos.

756
Creación del Emirato Independiente de Córdoba, por Abderramán I, (Abd-el-Rahman, al-Dajil), primer emir de Al-Andalus.

764
Derrotada la expedición abbassida contra Abderramán I (Abd-al-Rahman I).

775
Sulaymán, gobernador de Zaragoza, se alía a Carlomagno para separarse de Córdoba.

778
Batalla de Roncesvalles: derrota de Carlomagno.

785
Comienza la construcción de la mezquita de Córdoba.

788-796
Hisham I, emir de Al-Andalus.

788
Hisham I, emir, somete las rebeliones yemeníes de Aragón y Catalunya.

790-791
Aceifa contra Álava.      

793-795
Aceifas a Girona, Narbona y Astorga.

796-822
Al-Hakam I, emir de Al-Andalus.

797
Victoria astur en Lutos.

798
Sublevación de los gascones navarros (Velasco, 799), contra los Banu Qasi.



ESPAÑA MUSULMANA SIGLO IX
Cronología

801-812
Alianza de Banu Qasi, aragoneses y vascones, que recuperan Pamplona (803). Sublevación nobiliar en Asturias, de muladíes en Mérida. Aceifas a vascos.

813
Acuñación de moneda de plata (dirhems) en Al-Andalus.

818
Revuelta del Arrabal de Sacunda.

822-852
Abderramán I, emir de de Al-Andalus.

823
Aceifas contra astures y condados catalanes.

831
 Fundación de la ciudad de Murcia.

838-841
Aceifas contra Galicia, Álava y condados catalanes.

841
Los árabes saquean Osona y Cerdanya.

842-859
Musa ben Musa, muladí de los Banu Qasi, se subleva en Tudela.

844
Batalla de Clavijo.


845
Batalla de Tablada.

846-848
Ataques musulmanes a León y Álava.

851
El sacerdote Perfecto, mozárabe, es condenado a muerte. El obispo de Córdoba y el monje Eulogio se enfrentan al emirato.

852-886
Mohammed I, emir de Al-Andalus.

856
Eulogio es condenado a muerte.

859
Aceifas contra Barcelona.

860
Aceifas contra Pamplona.

861
Los musulmanes sitian Barcelona.

863-865
Aceifas contra líneas defensivas castellanas.

863-867
Los musulmanes devastan Álava.

868
Sublevación de los Banu Marwan en Mérida y Badajoz (independientes entre 844 y 909).

871
Rebelión de los Banu Qasi en Tudela.

872
Expedición de castigo del emirato contra los Banu Qasi en Tudela.

873-929
Relativa autonomía de Toledo.

873
Aceifas contra Astorga y León.

879
Revuelta de Umar ben Hafsum en Sevilla y Granada.

883
Sublevación de Umar ben Hafsum en Bobastro. Paz con el reino astur.

886-888
Al-Munhir, emir de Al-Andalus.

888-912
Abd-Allah, emir de Al-Andalus.

890
Debilidad del emirato: independencia de las ciudades fronterizas.


SIGLO X ESPAÑA MUSULMANA
CRONOLOGÍA

912-929/Emir /961 Califa    
Abderramán III (Abd-el-Rahman III, al Nasir), Primer califa de Al-Andalus.

913
Abderramán III domina las rebeliones de Jaén, Elvira y Sevilla.

917
Muere Umar Ben Hafsum. Se debilita la sublevación de Bobastro. Ataques de León y Navarra al Emirato. Batalla de San Esteban de Gormaz.

920
Batalla de Valdejunquera. Victoria musulmana sobre León y Navarra.

923
León y Navarra atacan Tudela: aceifas.

927
Problemas de Córdoba con el califato fatimí del norte de África.

928
Rendición de Bobastro.
    


CREACIÓN DEL CALIFATO DE CÓRDOBA

Desde el 929 a  1031

Creación del Califato Independiente de Córdoba por Abderramán III, Al Nasir (912-961). Primer califa.  Sometimiento de los Banu Qasi de Tudela.

930
Los Banu Marwan de Badajoz se someten al Califato de Córdoba.

931
Ocupación de Ceuta y Melilla.

932
Sometimiento independentista de Toledo.

934
Abderramán III (Abd al-Rahman III) ocupa Burgos. Ramiro es vencido en Burgos por Abd al-Rahman III.

937
Sublevación de Zaragoza. León y Navarra se convierten en tributarias de Córdoba.

939
Alianza de los reinos cristianos frente a los musulmanes. Abderramán III es derrotado en Simancas y Alhandega.

940-945
Expediciones a León y Galicia.

946
Traslado de la frontera media a Medinaceli.

Hacia 949
El califato de Córdoba reanuda sus relaciones diplomáticas con el Imperio Bizantino.

951
Abderramán III (Abd al-Rahman III) somete Tánger.

955
Ordoño III y Fernán González firman la paz con el califato.

959
Intervención cordobesa en la imposición del leonés Sancho I el Gordo, apoyado por navarros, gallegos y castellanos. Ordoño IV es derrotado en Zamora.


961-976
Alhaquem II Al-Mutansir, segundo  califa de Al-Andalus.

963
Victoria califal, cerca de San Esteban de Gormaz, frente a navarros, aragoneses, catalanes y leoneses.

970
El califato apoya las guerras tribales en el Magreb.

973
Alhaquem II depone la dinastía fatimí de Marruecos, establece un ejército mercenario en Zaragoza.

974
Coalición con Navarra y Castilla frente al Califato.

975
Gálib, general de Alhaquem II, derrota a castellanos y leoneses en la batalla de Gormaz.

976-1009
Hisham II, al-Mu'ayyad, tercer califa de Al-Andalus, nombra visir y hachib a Almanzor (976-1002), que aumenta el ejército de bereberes.

977
Aceifas de Almanzor a Atienza, Sepúlveda y Salamanca.

981
Almanzor, dictador absoluto. Campañas contra Zamora.

985
Campañas contra Barcelona.

985-999
Bermudo II de León y Sancho Garcés II de Navarra, tributarios del califato de Córdoba.

987
Campañas contra Coimbra.

988
Campañas contra León, Sahagún y Astorga.

997
Conquista de Santiago de Compostela por Almanzor.


998
Los musulmanes destruyen León y Zamora.

Año 1000
Almanzor ocupa Burgos. Calatañazor. Los musulmanes ocupan la plaza castellana de Cervera.

1002
Almanzor saquea el monasterio de San Millán de la Cogolla.
Muere Almanzor en Medinaceli.

1002-1008
El primer hijo de Almanzor, Abd al-Malik, (cuarto califa).

1003-1005
Campañas contra el Reino de León y el Condado de Castilla.
          
1009
Mohammed II, al-Mahdi, (quinto califa de Al-Andalus).

1009
Suleiman, Al-Musta´in (sexto califa de Al-Andalus)

1009-1010
Mohammed II, califa de Al-Andalus (2ª vez, séptimo vez califa de Al-Andalus)

1010-1013
Hisham II, califa de Al-Andalus  (octavo, califa 2ª vez).

1013-1016
Suleiman, Al-Mustaín (noveno califa 2ª vez)

1016-1018
Alí-ben Hamud, Al Nasir (décimo califa)

1018
Abd-el-Rahman IV-Al- Mustada (décimo primer califa)

1018-1021
Al-Qasim ben-Mammud, Al-Ma´mun (décimo segundo califa).

1021-1023
Yahia I ben Alí, Al-Mu´tali (decimo tercer califa).

1023
Al-Qasim ben Mamad, Al Ma´mun 2ª vez, (décimo cuarto califa)

1023-1024
Abd-el-Rahman V, Al Mustazhir- (décimo quinto califa)

1024-1025
Mohammed III, Al-Mustazkfi- (décimo sexto califa)

1025-1027
Yahia I ben Alí, Al- Mu´talí-  (2ª vez, décimo séptimo califa)


1027-1031
Hisham III, Al-Mu´tadd  (décimo octavo califa)

1031
Desmembración del Califato de Córdoba, si bien estaba virtualmente desmembrado desde el año 1011, formando los reinados de taifas.

                       

   LA TAIFA DE CÓRDOBA
                  lOS BENU DJAWAR

1º      Abu ´l Hazm Djahwar ibn Mohmamed  ibn Djalwar1031-1043
2       Abu´l Walid Mohammed ibn Djawar Abdelmelic1043-1065
3º      Abd al-Malik b. Muhammad al-Mansur 1065-1070
Queda anexionada Córdoba el reino de Sevilla en el 1070 al 1091
A los Almorávides desde el 1091  1144.
Pasa depender de Sevilla de 1070-1091.

BANU HAMDIN
4º. Ahmad b. Admin. Al-Taglibi (1144-1145-) 1ª vez

 BANU HUD
5. Abu Ya Yar Ahmad b. Hud Sayf al-Dawla llamado Zafadota 1145

BANU HAMDIN´
Ahmad b. admin. Al-Taglibi (1145-1146 2ª vez

BANU GANIYA
6º. Yahyá b. Ganyya 81146-1148
A los Almohades


       
                    AQUELLA  CÓRDOBA MUSULMANA Y CALIFAL


Ahora te quiero yo contar a grandes rasgos como se formó el Emirato Independiente, después el Califato con esa larga lista de emires y califas que ya has visto, se omiten  cadíes, sultanes, visires y valíes al no existir información que pueda ser recopilada, Córdoba fue grande y poderosa, esta es una historia muy larga de contar querido primo, de modo que, al poco tiempo de tomar las riendas Abderrahman  empezó a funcionar a toda máquina el gremio de los Alarifes, si el de los albañiles como ahora le disen,  no veas tu que peaso de  siudad hisieron disen algunos que era poblada por más de  un millón de personas, yo creo que siempre se suele exagerar un poco, entonses vamos a quedarnos con la mitad, creo que es más verosímil, lo sierto que esta gente trajo mucha prosperidad, la siudad se convirtió en la más importante del mundo occidental.

La mezquita Aljama era la más esplendorosa del mundo árabe, solo existía parecio con la de Bagdad y  Bizancio, se inició con el primer emir omeya Abderramán I en el año 780 después todos los emires y califas incluso Almanzor el generalito de la época hicieron ampliaciones, llegando a tener 23.400 metros cuadrados, obteniendo como resultado un extenso bosque de columnas de doble arquearía, dicen los que entienden recuerda a un enorme palmeral. 
Los sevillanos que nos visitan suelen mofarse por lo fino diciendo vamos a visitar la cueva de las columnas, estos jodidos por culo todo lo quieren para ellos y pa su Sevilla de su arma que no se puede aguantar, pero esto  por mucho que lo quisieran no se lo pueden llevar. 


La zona más importante de las diversas ampliaciones es  el Mihrab de la de época de Al-Hakan Al-Mustansir,segundo de los Califas, hijo del primer Califa Abd al Rahman III, se trata de una pequeña estancia en forma de octógono regular, abierto en dos caras que forman el ingreso, con zócalos de mármol y friso de alabastro, sobre el que se contemplan una serie de arquillos trilobulados que, simbólicamente, sostienen la gran concha que sirve de techo a la capilla. El suelo de este nicho es el único que había en la mezquita y que se conserva el original, ya que el pavimento del templo debió ser estucado.  
                                                  
                  
Antes de entrar a la orasión en la Mezquita era necesario purificar el cuerpo y el alma, había dos tipos de impuridades la mayor y la menor, la primera era fásil su eliminasión se hasía mediante  un baño de todo el cuerpo, este se daba  en un balsón en las inmediaciones de la gran Aljama, la menor era eliminada en unas fuentes próximas, allí  se hacía el lavatorio del siguiente modo, tres veses las manos, otras tres enjuagarse  la boca, y limpiarse otras tres las interioridades de las fosas nasales, echarse tres veses agua a la cara con la palma de la mano derecha, lavarse los antebrazos, primero el derecho hasta el codo, pasarse la mano mojada sobre la cabesa y cuello, llegado el caso también se lavaba la barba, había que escarbarse los oídos con un dedo y
lavarlos, al final los pies, primero el derecho hasta el tobillo después a la inversa esto resultaba todo un ritual.

Como en verano hace tanto calor más de mil baños públicos había distribuidos por los alrededores de la gran Aljama.

Respecto a los barrios los del turbante le llamaban arrabales al menos treinta existían repartidos por diversos lugares.  En los extrarradios y en la falda de la sierra construyeron innumerables almunias veraniegas, lo que hoy conocemos como chalets, estas van apareciendo  en las excavaciones para la construcción de modernas edificaciones a impulso  crecimiento de la ciudad, lo que evidencia que todo debió ser un  verdadero primor de belleza, mezquitas  las había sin tasa para estar todo el día rezando a requerimiento de la dulce y sosegada voz del amuedáno como manda la ley islámica.  







EL ARRABAL DE SACUNDA

Este fue un populoso barrio que existía a la otra orilla del río Grande, cercano a la actual  torre de La Calahorra, conocido en estos tiempos modernos como barrio del Campo de la Verdad, en el año 818 el emir  Alhaquen I de la dinastía Omeya había dado órdenes muy severas de subir los impuestos, esta medida fue muy mal acogida por los ciudadanos hasta tal extremo de amotinarse las gentes de este arrabal, además  cruzaron el puente, se dirigieron a los reales alcázares todos en masa queriendo limpiar el forro al emir, fue una sublevación masiva en airadas protestas e insultos, no conformes con ello trataron de tomar por las fuerzas de las armas el palacio.

El  Emir muy enfadado por el comportamiento de la plebe no le dolieron prendas para  neutralizar la sublevación sin contemplaciones, la caballería del ejército acometió contra el populacho con ímpetu y contundencia, resultaron muchas personas muertas y heridas, ordenó a su vez que el arrabal fuese destruido y arrasado en su totalidad, no contento con ello mandó ajusticiar a los alfaquíes, calificándolos  culpables de esta infiel rebelión, envió al destierro a muchas personas haciéndoles caminar descalzos hasta la orilla del mar desde donde serian exiliados para
siempre a Marraquech y Fez, prohibió construir y habitar el lugar y  maldijo la tierra que lo circundaba  para siempre, si bien la concubina de Alhaquen estableció una leprosería y permitió su utilización como zona de enterramientos o cementerio según cuenta algún historiador de aquellos y otros tiempos.

Ahora en en el tercer milenio, siglo  XXI año 2008 se hacen excavaciones para la construcción de una importante obra, concretamente el Palacio de Congresos del Sur y van apareciendo vestigios de época califal bastante importantes, según cuenta D. Manuel Morales arqueólogo que dirige las obras, quien escribe en el periódico  y dice que desde aquella lejana fecha este lugar ha sufrido infinidad de tragedias, calamidades, riadas, batallas, y hasta fue crematorio de la Santa Inquisición, vamos que ya está anunciando ruina” antes de dar comienzo la construcción del palacio sureño.


El cronista José Haza Carranza, publica en el Diario Córdoba el día 28 de Julio de 2008 la siguiente información “Seguro que si los mandatarios cordobeses hubiesen sido de religión islámica y conocedores de la historia musulmana cordobesa no hubieran elegido este lugar para construir el Palacio de Congresos, maldecido desde entonces como “chacal del arrabal”.

Esperemos tengamos suerte y no  afecte  en alguna medida  la maldición de Alhakan,  esto ya no lo dice el periodista, lo digo yo, (lagarto, lagarto, suelen decir algunos).               
De modo compare que así fue todo marchando en aquella ciudad la más hermosa de Al-Andalus y  de todos los reinos cristianos adyacentes, esto  dicen y cuentan que era un esplendor de modernidad de prosperidad y  bienestar,  pero en la vida todo pasa y  también aquello pasó.

LA RECONQUISTA CONQUISTA DE CÓRDOBA

Los Almorávides, Benimerines y  Almohades también ocuparon tierras cordobesas desde que el Almanzor acabara sus días en los gélidos campos de Soria, malos tiempos fueron para el califato aquellos años, se cambiaba de califa como el que se cambia de camisa, resultando  ser todos unos verdaderos calamidades, los beréberes por otra parte no cesaban de hostigar y destruir hasta que definitivamente la nobleza y la aristocracia decidió abolir el Califato creando los reinos de Taifas.

En el 1010 las tropas bereberes  tomaron la ciudad palatina de Medina Azahara se instalaron a su gusto sirviendo como cuarteles generales, solamente duró su construcción 74 años, los saqueos e incendios desfiguraron por completo su hermosura, algunos sectores siguieron habitados hasta mediados del siglo XII, si bien el expolio fue tal que cuando Fernando III reconquistó Cordoba en 1236 se había perdido todo por completo, esto tan solo era un villorrio con mucha historia.  

En la toma de Córdoba un soldado llamado Álvaro Colodro saltó por la parilla cuando estaba la gente durmiendo  portando un garrote, abrió las puertas para que entraran sus compañeros y estos armaron la marimorena no dejando de dar estacazos a troche y moche, desde aquella época se acabó el mando de  la morisma en Córdoba.


De la gran Aljama o Mezquita retiraron las campanas que Almanzor mandó a traer a hombros de cristianos desde Santiago de Compostela de aquellas que sirvieron de grandes lámparas y dispusieron  su retorno a hombres de los invasores  de sangre agarena

A los arrabales  les  cambiaron el nombre poniéndole el de collaciones, las calles sin salida ya no les llamaban adarves, ahora les decían barreras,  respetaron  el  de la Medina siendo la ciudad protegida por la muralla y el de la Axerquia la que estaba fuera de la protección mural.
Pronto comenzaron la construcción de iglesias conocidas con el nombre de fernandinas, conventos de monjas y frailes, seminarios menores y mayores, lugares para el  retiro y la oración, construyeron las iglesias de San Nicolás de la Villa, San Miguel, Santo Domingo de Silos, Santa María (Catedral) en el interior de la Gran Mezquita, San Juan y todos los Santos, Damian Sanctorum.

En la Ajerquia.-Santa Marina, San Andrés, San Nicolás de la Ajerquia, San Lorenzo, Santiago, San Pedro y La Magdalena, y aquí me planto para continuar cuando me apetezca en el siguiente cuento, yo creo que no había suficientes habitantes para llenar de fieles tanta iglesia.




Y tu que te cuentas como te fue por la vida 
Responden el Rio Segura.-Un siglo largo transcurrió para que Abderrahmán II, bisnieto de Abderrahmán I e hijo de Al-Hacan II y de la Halawa su madre, ordenara la construcción y fundación de una nueva ciudad en los campos espartarios  a muchos kilómetros de aquella antigua  comarca llamada la Oróspeda resultando ser la Murcia actual, ya estábamos en el año 825  fíjate como sería aquello que la gente solía decir “mata al rey y vete a Murcia”, en esa época pocas cuentas tenían  que rendir a los que de nuevo llegaban para repoblar la tierra, era muy necesario la pronta repoblación, poco se sabe de sus orígenes antiguos, existen reliquias de los pueblos fenicios, argáricos, ibéricos, griegos y también de los romanos,  ya te iré contando como se produjo esa fundación de la ciudad.

Ya te voy yo contando con pacencia de santo, mira y escucha en la  Orihuelica  del Señor en el siglo VIII  fue capital del Dux Tudmir, sus hombres tenían mucha afición  a la pleita y fabricación de alpargatas, cuerdas, maromas, sogas, esteras y sombreros de ala ancha para protegerse del sol justiciero,  entretejiendo las tiras de cáñamo y esparto que crecía en sus páramos, en definitiva fueron maestros en la manufactura de la pleita, esta se exportaba a través de los puertos de Cartagena, Torrevieja, Santa Pola,  Águilas y Mazarron a todo el orbe conocido de aquellos tiempos.

En sus huertas crecían las mejores cebollas y tomates de toda la Vega Baja y lechugas frescas, además yo el río Segura  siempre llevaba crecido mi cauce,  nadie me estrujaba, yo regaba a pajera abierta, producía riqueza, daba de comer a muchas bocas, mientras en Cartagena si querían regar para la siembra tenían que ir al mar a traerse el agua a cubos y desalarla  después, pero bueno allí hay mucha agua subterránea y sus gentes conocían muy bien el mundo que  tenemos debajo de los pies, de manera que, sin mucho esfuerzo extraían el agua de los acuíferos, son verdaderos maestros y grandes especialistas en galerías soterraña y ,
  saben muy bien  sacar agua donde hay petróleo, también  hubieron de dedicarse a la pesca de altura mediante la navegación costera de cabotaje en ese pequeño litoral que lo confluyen desde Urci (Águilas), Cabo Cope, Mazarrón, Portmán, (el Puerto Magno),Cabo de Palos,  Torrevieja, Santa Pola y Alacant, y ese gran lago que hoy se conoce como Mar Menor configurado por las riberas de las poblaciones de Los Nietos, Lopagan, Los Urrutias, Los Narejos, Los Alcázares, Santiago de la Ribera, San Javier, y San Pedro del Pinatar, se daba trabajo a mucha gente en esas poblaciones con la explotación del plomo y de la plata, del alumbre  y azufre o alcrebite,  se disponía del Puerto Magno para la expedición, transporte y entrega al cliente a porte pagado  a expensas de los trabajadores deduciendo los gastos  de su estipendio.

Allí en la Orihuelica del Señor un tanto apartaicos del mundanal ruido nadie creía que iba a pasar nada, pero mira tu  por donde mandaron el relevo al Muza con su hijo Abdelaziz con órdenes muy severas para acabar cuanto antes con el Dux de Tudmir, ambos ejércitos se enfrentaron en Sangonera en dura lucha, no hubo vencedores ni vencidos, no obstante los cristianos de Orihuela tuvieron que firmar un pacto de obediencia al musulmán, al menos si no querían más sangre, la historia hoy lo reconoce como “El Pacto de Tudmir”.  que más abajo te lo inserto.

Después de la batalla de Sangonera hubo  de firmar por ambas partes el  pacto de

ausencia de agresión, los de Orihuelica tenían que pagar todos los años al mandamás  del turbante mucho oro, un dinar los ricos y medio dinar los probes, el dinar tenía que de ser de oro; dicen los que entienden fue el mejor tratado y más favorable de todos los que se habían concertado contra los sarracenos, cuenta el historiador  D. Francisco Javier Simónet en su libro Historia de los Mozárabes de España, << el Duque Teodomiro y los suyos serían recibidos bajo la salvaguardia  de Dios y de su Profeta; que ni a él ni a ninguno de sus magnates se les impondría señor o jefe alguno,  no pudiendo ser destituido  ni despojado jamás de sus bienes y señorío mientras que pagase y cumpliese con lealtad las condiciones estipuladas, ninguno de los suyos sería muerto, ni cautivado, ni separado de sus hijos y mujeres; que Teodomiro no daría asilo a desertores ni a enemigos de los muslimes, ni hostigaría a sus protegidos, ni les ocultarían noticias de sus contrarios que supliese en reconocimiento de vasallaje, él y sus magnates pagarían cada año al Gobierno musulmán un dinar, cuatro almudes de trigo, cuatro de cebada, cuatro cántaros de arrope, otros cuatro de vinagre, dos de miel y dos de aceite, y los siervos la mitad de cada cosa; que este pacto y capitulación comprendería siete ciudades, a saber Aurariola, Valentila, Licant, Mula, Bigastri, Ello y Elicroca>> la fecha del tratado es del día 05 de Abril año 713, la Cartaginense visigoda ya había sido destruida desde el 625, de modo que para nada contaba por aquella época,  sin duda  estaba sumida en la destrucción y la miseria.

El Condado llamado Dux Teodomiro o Tudmir desde finales del siglo VII era un extenso territorio de siete ciudades condales correspondientes a otras tantas diócesis, y que se extendía hasta Urci (Almería) y los confines de las actuales provincias de Valencia,  Albacete y Cuenca, los siete obispados visigodos fueron: Acci (Guadix), Basti (Baza), Urci (Almería), Begastri (Cehegín), Carhago Spartaría (Cartagena),  Ilice (Elche) y Ello  (Lorca), si bien hay autores que  lo sitúa en Aljezares (Murcia) en cuyo caso Lorca sería Elicroca, entonces si los de Lorca su gentilicio es lorquino, los de la población de Lorquí ¿Cómo será? Bueno pues son Ilorcitanos., yo creía que ibas a decir Lorquinos.

En el año 743 murió Teodomiro, todavía faltaría casi cien años para que fundaran Murcia.

A mitad del siglo XI era costumbre decir “Elche, Valencia, Alacant y Orihuela de Teodomiro”  después con el transcurrir de los siglos se llamaría el Reino de Murcia y Cartagena quedó en el olvido, que cosas pasan, con la importancia que tuvo en otros tiempos. 

Nota.- En la crónica del moro Rasis, dice “tratando Abdeléciz ben Catán, se lee”: <<En esto vino al rey con pieca de su gente para Cartagena que aun entonces era de Cristianos, et ganóla, et después de ganada, fue en ella entregado>>. Es verdad que el nombre de Cartagena no suena entre las ciudades o capitales mencionadas en el famoso tratado; más es indudable que se hallaba dentro de aquel territorio y comprendida en el condado o jurisdicción de Orihuela. (Historia de los árabes en España-Historiador Francisco Javier Simonet.

Pasó el tiempo ya estábamos en el año 779 cuando Abderrahman I el Emigrado tomó un tremendo cabreo con el Príncipe visigodo de Orihuela, eran los tiempos de otro conde visigodo Ardabastro le llamaban.

Abderrahman I rompió el pacto y capitulación de Abdalaziz y Teodomiro, declaró la guerra ocupando bastantes fortalezas y castillos se cargó casi todo el reino visigodo desterró al Príncipe godo Ardabastro,  llegando hasta Valencia donde causó verdaderos estragos.

Transcurrido algún tiempo no mucho, Ardabastro marchó a Córdoba a entrevistarse con el Emir, le habló con rabia pero respetuosamente, después de dura dialéctica convenció a Abderraman I para restituir su Condado,  siendo reintegrados parte  de sus Estados, cuentan las crónicas que veinte, retomando el nombramiento de Conde de Tudmir, aquella situación duraría  más de 50 años, después de dicho tiempo las cosas empezaron a ponerse cada vez más tirantes, diariamente había muchas escaramuzas, muchos prisioneros por aquí y por allá,  gresca continúa entre moros y cristianos no era posible vivir tranquilos con tanto sobresalto diario.

 Ya estábamos en tiempos  de Abderraman II,  este se hartó y dijo al general Gadir ibn Malik no me fío de los rebeldes de Orihuela, esos descendientes de Tudmir de los godos y ese yemení Abusamaj Arráez han tratado de engañarme otra vez, disponga lo conveniente para hacer una ciudad nueva de carácter militar próximo al río, aproveche la altura del cerro de  Monteagudo que dista de Orihuela solo nueve leguas  donde construirá dos castillos y dos alcazabas, aproveche las ruinas del castro romano es un lugar estratégico donde allí tendremos la tropa y podremos observar los movimientos del enemigo, será la forma más eficaz de rendir a esos cristianos visigodos de la Ariola  del Ravenate.

 No se entretenga en construir la nueva ciudad en los llanos espartarios, aquí en este lugar,  señalándola con el dedo índice de su mano derecha el lugar de construcción  futura y nueva ciudadela en un mapa topográfico.

Lleve todo el personal necesario,  eche mano  para la construcción a gentes de Cieza, Ricote, Caravaca, Mula y Cehegín, no lleve gente de Jumilla, estos son muy aficionados al vino y su consumo,  en nuestra religión es mortal pecado, enturbia el entendimiento y enaltece los ánimos,  no es mi  deseo contaminen a las tropas y adquieran afición a tan nocivos bebedizos, tengo experiencias con la  gente de Montilla, estas dos ciudades riman en sus nombres, por algo será, además las dos poblaciones son cultivadoras de  generosos y buenos caldos vinícolas.

   Puede echar mano en caso de urgente necesidad a gentes de Lorca,  escuche bien, no  olvide decir a los alarifes que quiero una ciudad a la moderna, nada de chapucearías pueriles, allí  hay buena tierra,  el sol calienta pero no achicharra, hace falta captación y buena distribución de las aguas del río,  haced una gran red de acequias, azudes,  azarbes y aceñas de modo que permita el riego de todas esas zonas desérticas y espartarías, nosotros haremos de estos inhóspitos páramos verdaderos vergeles después se repartirá el terreno en régimen de tahullas para su explotación.

En nombre de Alá cambiaremos la faz de esa  de blancuzca tierra que solo produce esparto, habrá riqueza y trabajo obtendremos los mejores árboles frutales de todo el orbe, cosecharemos  verduras en cantidades exorbitantes, eliminaremos  esa insana costumbre en consumir carnaza de cerdo, la ciudad se debe construir próximo al cauce del río allí haremos un murallón y malecón para la contención del agua que impida que las riadas alcancen la ciudad, esta se rodeará con fuertes y altas murallas y en el castillo Monteagudo tendremos la soldadesca.

Pronto empezaron a  cumplimentar las órdenes del emir cordobés Abderraman II, inaugurando la ciudad en el  año 831, según unos historiadores, mientras para otros fue un 25 de Abril del 825, cualquiera sabe ahora con exactitud la verdad, más adelante  algo se contará respecto a su nombre y la cara que se les puso a los de Orihuela cuando vieron se les cortaba la chorrera de la abundante agua y las protestas cartageneras reclamando sus derechos a capital de la comarca.  


Responde el Guadalquivir:


Hay primo de mi arma cuanta prolijidad y cuanto rollo tienes, no obstante  buenos recuerdos me traes a la mente no creas tu fue nada fácil la convivencia en aquella Córdoba donde coexistíamos tres religiones  revueltas entre cristianos, musulmanes y judíos, habían muchas desavenencias diarias con los cristianos eran gentes tercas, insumisas e inconformistas y también  muy provocadoras, les llamaban mozárabes su temperamento siempre fue rebelde,  sus modales groseros y toscos,  entraban a sus mezquitas que ellos les llamaban iglesias hablando en voz alta cual si fueran lugares de recreo y conversación, cuando llamaban a la oración lo hacían mediante redoble de campanas produciendo fuertes ruidos en la calle, a veces te hacían dar unos respingos y sobresaltos  inesperados con tales ruidos, máxime para nosotros al no estar acostumbrados a semejantes tintineos redoblantes, lo nuestro era oír la cantarina sosegada y dulce voz  del almuédano llamando a la oración y rezo, no obstante llenos de paciencia y consentimiento  íbamos sobrellevando aquello como se podía, raro sería el día que no hubiera alguna tangana o revuelta callejera entre los de una y otra religión,  no se podía aguantar que en nuestra cara dijeran que Alá y su profeta Mahoma fuesen unos falsarios, siempre  estaban liados profiriendo  multitud de disparates  y de insultos. 
   

Nuestra religión musulmana en modo alguno permite esos extraños e irrespetuosos comportamientos, por ello estudiamos con mucha minuciosidad cada caso llegando a la conclusión final que se trataba de gente fanática quienes buscaban el martirio provocado para  ir  por la vía rápida  al Paraíso, en vez de hacerlo  por la lenta vía de Almorchón, también eran gentes llamadas  del libro los que así actuaban,  creyentes como nosotros de un solo Dios, pero con formas distintas,  los cristianos mantenían sus ancestrales costumbres de adorar estatuas e imágenes realizadas a antojo y semejanza de imagineros, con el transcurrir de los siglos saldrían como una explosión en cascada escuelas de escultores  de gran valía y fama universal, vayan de ejemplo los antiguos  ilustres  de Juan de Mena, Juan Martínez Montañez, Alonso Berrugute, Francisco Salzillo, Juan de Mesa, Francisco de Ocampo, José de Arce y Juan Bautista Patroni por citar algunos. 

Se supone debieron acoger semejantes hábitos  en herencia de los antiguos romanos politeístas e idólatras quienes adoraban a la diosa Venus, a Júpiter, Saturno, Neptuno, Plutón y una pléyade más de dioses paganos, uno para cada necesidad, para que andar con miserias,  estatuas en abundancia que además sirven de gran exorno en salones por su gran belleza y adornadas con oros y oropeles,  al mismo tiempo llegan más al sentir del pueblo llano sencillo e inculto,  en su inmensa mayoría analfabeto, no nos llamemos a engaños bien sabido es que una imagen vale más que mil palabras.

Ahora te quiero yo explicar como fue aquello de Semana Santa en algunos siglos posteriores tras la reconquista .de esta ciudad por el Rey Frenando III El Santo.. 
Un semana al año celebraban la Semana Santa conmemorando la muerte y Resurrección de Jesús de Nazaret el hijo del carpintero, quien en su vida muchos milagros hizo, decían era el Mesías el ungido, el hijo y la encarnación de Dios hecho hombre resucitando al tercer día después de su muerte, y prosigo con la procesión.Salían los cofrades  con túnicas  de diversos colores dependiendo de la Hermandad o Cofradía que perteneciesen filas interminables de penitentes o nazarenos caminaban  con lentitud parsimoniosa en silencio sepulcral, los mayordomos iban en el

centro manteniendo el orden en la formación al objeto de guardar  la debida simetría del enorme cortejo procesional.Un fúnebre redoble de tambor rompía el sepulcral silencio callejero, los nazarenos llevaban la cara cubierta mediante caperuzas o capuces portando hachas o antorchas encendidas, otros como signo de penitencia cargaban sobre sus hombros enormes y pesadas cruces de madera que les arrastraba por el suelo, otros enormes velones encendidos ello  requería tremendo esfuerzo, algunos iban descalzos en cumplimiento de alguna penitencia impuesta por propia voluntad o dando gracias por los favores recibidos,  no faltando penitentes que se fustigaban la espalda  de forma reiterada con un azote de cuero, lo más benigno era portar un largo y pesado cirial en la mano derecha.     

     Los grupos de costaleros llevaban a hombros una especie de gran trono tallado en madera policromada tallado en madera dorada recubierta con pan de oro, donde iban colocadas las imágenes cual estatuas pétreas, estas eran diseñadas por grandes maestros escultores  desde la época del renacimiento y barroco hasta nuestros días, como la nómina podría ser interminable cité los más destacados y mejores especialistas en el arte y manejo de la gubia, estas reflejaban en sus rostros tristeza, dolor y amargura por por la muerte del Mesías.  
A veces y de forma espontánea se oía algún cante saetero de buen timbre acústico para regalo del oído, estos cantes tenían tono quejumbroso, lastimero y desgarrador al momento de iniciarse el cante el paso y su procesional cortejo se detenía hasta finalizar la interpretación, la cual era premiada con un atronador y respetuoso aplauso momentos después proseguía la procesión.

Esta copla o cante para quien lo prefiera requiere notas y semitonos muy difíciles de interpretar, pasando a velocidad de vértigo de los tonos muy agudos a los graves, siendo necesario para ello tener cualidades muy especiales en  ese difícil arte  de la interpretación canora, sin perjuicio de requerir otros muchos valores que exige la muy importante técnica de la respiración adecuada, en evitación del imprevisto ahogo por falta de aire en los pulmones o la vulgar desafinación.



El paso iba  exornado con bellísimos juegos florales que realzaba la belleza imaginera,  en la parte de abajo iban colocados largos varales sostenidos sobre los hombros de vigorosos  costaleros, quienes  obedecían  la voz del capataz que dirigía el paso, estos   les daban tan  rítmico  movimiento que parecían con todo verismo andaban  por propia voluntad, todo se hacía bajo un silencio sepulcral y con gran con solemnidad.  A su paso por las calles de los  arrabales  paralizaban la circulación y marcha de carros y carretas, igualmente las manadas de ganado caprino, boyal, caballar, mular y asnal que regresaba de pastar en las verdes praderas de  los entornos urbanitas o de los trabajos agrícolas, la muchedumbre se apiñaba para ver con devoción el procesional desfile,  las ventanas  de las casas estaban colmadas  de fervientes observadores quienes solían echar una lluvia de pétalos de frescas rosas sobre las divinas imágenes a su  paso.

 Oh, la saeta, el cantar
al Cristo de los gitanos,
siempre con sangre en las manos,
siempre por desenclavar!
¡Cantar del pueblo andaluz,
que todas las primaveras
anda pidiendo escaleras
para subir a la cruz!
¡Cantar de la tierra mía,
que echa flores
al Jesús de la agonía,
y es la fe de mis mayores!
¡Oh, no eres tú mi cantar!
¡No puedo cantar, ni quiero
a ese Jesús del madero,
sino al que anduvo en el mar!
  

Como antes indiqué la Saeta por antonomasia es el genuino cante andaluz de Semana Santa, ello contribuye notablemente a exaltar la devoción y penitencia del fervoroso público asistente,  finalizada su interpretación el procesional cortejo continua la silente marcha, no sin antes realizar la levantá o chicotá como ahora los modernos le dicen a levantar el paso a la voz del capataz con tanto arte y gracia que arranca una entusiasta y atronadora salva de aplausos.
Como colofón a este desfile procesional va una banda de música quienes interpretan sonatas y marchas que suelen invitar al recogimiento, oración y silencio, detrás le seguirán todo un río de fieles y devotos de la Cofradía, también la autoridades más significativas e importantes y alguno de los muchos caciques y caciquillos siempre prestos a sacar pecho y barriga ante la multitud callejera.

      Pronto llegaron las reiterativas quejas del mundo dominante musulmán árabe,  solían decir  no se podía soportar tanto ruido y tanta cosa rara, tanta gente paseando de forma confusa y desordenada mezclada con los viandantes vestidos con caperuzas negras  ocultando el rostro, motivo de causar  verdadero miedo entre los transeúntes  callejeros, sobremanera a su paso por oscuras callejuelas de aquel dédalo laberíntico de intrincadas callejas sin mayor alumbrado que el ofrecido por la luna.

                                  
   Con independencia de todas estas extrañas costumbres estos mozárabes visigodos traían muchas y contagiosas enfermedades por su falta de higiene,  se lavaban muy poco una sola vez al año, a pesar de la abundante agua procedente de los manantiales serranos conducidos hasta la ciudad a través de acueductos, acequias, canales y fuentes,  para más comodidad les hicimos letrinas  no siendo necesario defecar y miccionar al aire libre o en cualquier sitio como era su natural costumbre.
             
 
 
 
Lo imperdonable era la insana apetencia en consumir carne de cerdo con verdadero apetito  y glotonería nuestra religión prohíbe absolutamente el consumo de la carne de estos animales,  te contaré algo de su proceso.

Era entre los mozárabes normal costumbre comprar  en el zoco estos animales cuando eran lechoncillos juguetones, los criaban en el corral de sus casas,  los iban  cebando progresivamente hasta que reventaban de gordos.
                        
            En las primeras calendas del mes de noviembre solían darles muerte para ello  se reunía una cuadrilla de vecinos, unos seis o siete hombres cogían entre todos al pobre animal y lo inmovilizaban, no con poco trabajo, lo ponían atados de patas y manos en lo alto de una mesa de escasa altura, los pobres porcinos daban unos alaridos que escandalizaba al arrabal entero, seguidamente  le hincaban un enorme cuchillo por el cuello quedando el cerdo en estado agonizante, matarife o matachín según la zona llamaban al encargado de este menester, la sangre brotaba del pescuezo a borbotones siendo recogida  en un  gran lebrillo donde la dejaban coagularse, mientras tanto  otros se afanaban quemando las cerdas y demás pelos con hachones, produciendo fuerte olor a churrascado posteriormente los rasuraban haciéndole  una especie de afeitado hasta dejarlo tan liso como el fino  cutis de una damisela, mientras tanto las féminas vecinas preparaban todos los ingredientes en  una caldera con un revoltijo imponente de piñones, cebollas, ajos, pimienta,  clavo  y otras especias, mezclándolo todo, después  con la sangre y el revoltillo hacían lo que ellos llamaban morcillas y chorizos, para estos desventurados les  suponía gran festín y algazara, se daban unos tremendos atracones, además se hartaban de beber vino procedentes de unos  pellejos que les llamaban azumbres y no paraban hasta estar totalmente ebrios, ellos les   decían “las cogorzas”, como la cosa más natural.

           
Todo el cerdo  se consumía como gran manjar donde  participaba la vecindad entera para después darse  unas tremendas   comilonas colectivas gastronómicas que le llamaban con   solemnidad la matanza.
Con la  carnaza del cerdo y pimentón formaban una especie de pequeñas pelotitas, todas enchufadas en ristra y embutidas en pellejos previamente  arrancados al animal, a estos productos les llamaban  chacinas, en definitiva chorizos,  morcillas y molcones.

Seguidamente despedazaban el cerdo en mil pedazos, su carne era consumida como algo de exquisito y fino gusto, evidentemente el comportamiento de estas personas en materia nutritiva  era muy parecido al de los buitres carroñeros cuando con ansiedad devoran su presa.
 A  las patas del porcino les llamaban jamones,  los solían secar por muy diversos y variados procedimientos siendo intenso  el tratamiento hasta alcanzar su curación, el clima frío y seco era propicio para ello, unos los secaban enterrados con cenizas, otros con granos de maíz, al aire libre de mil maneras lo hacían,  una vez secos los  solían colgar de un gancho siendo expuestos como verdaderos trofeos de guerra, se parecían a las piernas  de algún infiel cristiano cuando sus cuerpos eran exhibidos en las almenas de las murallas y castillos, de mil maneras lo hacían, 
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Otra de sus raras costumbres consistía en no  descalzarse al entrar a la iglesia donde entraban calzados con abarcas, botas, zapatos o zuecos, los más humildes llevaban silenciosas esparteñas o alpargatas de yute, los zuecos eran unos enormes zapatones puestos encima de los que ya llevaban, impidiendo que el barro alcanzase al débil calzado que había debajo, no se reprimían en andar despacio y silenciosamente al objeto de impedir el choque del zapato contra el suelo produciendo un desagradable eco que rompía el sepulcral silencio del templo, esta gente se jactaba presuntuosamente con ademán airoso y la cabeza levantada, no tenían ese respeto de bajar y humillar la testa en un lugar de culto, oración y meditación,  lo hacían como si entrasen a una fiesta  formando estruendosos y extemporáneos ruidos, ellos mismos reconocían ser molestos y se llamaban a moderar el ruido y guardar silencio haciendo   un sonoro “chisss”.

Cuando defecaban las gentes de la nobleza  y alta alcurnia como condes, marqueses y  duques se limpiaban el ano con un trapucho y después lo guardaban en aquello que ellos llamaban la faltriquera, desprendían un hedor insoportable, de ahí vino el invento de la colonia, al objeto de moderar los pestilentes olores, también inventaron los abanicos para despedir hacia otro lado el mal olor, bajo el pretexto de hacer mucho calor. 
 

La gente de pueblo, huertas, campos y villorrios lo hacían unas veces en el corral de sus casas, otras en pleno campo, después con una piedra se desprendían de las inmundicias acumuladas, ellos les decían el “sieso” a la zona   anal, no solían darse baños de asiento para asear tan recóndito lugar del organismo.después de defecar.  

Solían tener un vocabulario soez y soberbio, hablaban siempre en alto tono con voz de gravedad y agudo tono, todos creían ser gentes de abolengo aunque se tratase del mismísimo señor Monipodio y su cuadrilla de habilidosos en el vil arte de hurtar lo ajeno, blasfemaban como verdaderos carreteros cuando se les atranca la burra en el cenagal y se resiste a seguir tirando, eso si tenían mucha fe en su  religión, no comprendo como siendo tan religiosos pudieran decir esos disparates que sobrepasaban la blasfemia, creo era  costumbre propia de su educación.

Bebían vino en unos sitios que les llamaban las tabernas  se moleaban con mucha frecuencia y formaban grandes tanganas entre ellos, debido a los efectos vinícolas, no fumaban marihuana, ni kifi,  ni otras yerbas de las que nosotros acostumbramos a consumir con mucha frecuencia, la que nos aporta fe, esperanza, caridad, euforia valor y fuerza en  la guerra, así como compasión con el vencido.


 Nada más tenían una mujer, de modo que cuando  veían la del prójimo se les ponían las orejas encanutás,  las miraban con descaro acosador,  tenían un sentido del humor muy raro fíjate como será que cuando veían a un mosuelo solían desir ¿niño, tienes mucha mascaura de bellota en el capullo?, y todos los presentes se hartaban de reír, -  esto quería decir si  acaso el jovensuelo tenía residuos  ínfimos de semen resecao en el prepusio del glandes, que tú sabes se suele acumular debido a la precosidad en la eyaculasión  involuntaria motivao por la erección del pene y su manifiesta falta de higiene, <que cosas tan raras tenían>, no les circundaban cuando nacían como establece la ley de Alá, algunos cuando ingresaban en el servicio de la milicia, les hacían un corte en el frenillo del pene, glandes o bellota ellos le llamaban  “la operación de la fimosis”.

Otra rara y molesta costumbre era la de cantar bajo la ventana a altas horas de la noche a la mujer de sus sueños, iban acompañados de unos pocos amiguetes y le llamaban “serenata” aquello parecía una francachela nocturna despertando al vecindario en lo mejor del sueño, más de una vecina molesta les vaciaba el jarro de mear  desde lo alto del terrao con todos los orines.


Las mujeres circulaban por la calle con la cara destapada con todo descaro y la melena suelta a los cuatro vientos cardinales  sin  cubrir con el pañuelo, no usaban velo ni bulka, algunas usaban faldas muy estrechas y cortas ceñidas sobre las caderas que provocaban   la mirada del transeúnte callejero, más de uno se cayó del camello al distraerse absorto al fijar la mirada en el rítmico movimiento de los glúteos, habían damiselas que lo hacían con tal gracia y con tan gentil donaire que  resultaba imposible evitar la mirada de los viandantes callejeros.

Eludían nuestra amistad y mutua convivencia, buscaban la reyerta por cualquier cosa, no les gustaba fumarse una pipa de agua con el vecino en son de paz, ¿pero así se puede vivir? Pasado algún tiempo los tuvimos que trasladar a “Trassierra” en evitación de peores males.    
                                  
El Segura.-Bueno, bueno, que cosas pasan en esta puñetera vida, al menos aquí no había gente de esa clase nosotros todos éramos musulmanes de distintas procedencias como  sirios, egipcios, yemeníes, argelinos, libios y beréberes; árabes de la Arabia Saudí en verdad que pocos había los problemas eran de distinta naturaleza sobre todo por  las trampas que se solían hacer en los pesajes de las mercaderías ello siempre fue costumbre muy frecuente en nuestra civilización, por ello tuvieron que reforzar la vigilancia con  almotacenes en todos los zocos.    

En la Orihuelica del Señor y Cartagena también pasaban esas cosas estaban entremezclaos entre cristianos, bizantinos, moros, visigodos, y judíos entraban y salían por la costa con mucha frecuencia, cada cual campaba con arreglo a sus costumbres y  sus normas, vivían en sus barrios y rezaban sus oraciones según sus religión y costumbres, de vez en cuando había enzarzamientos con derramamientos de sangre.   
                                                                  
Cuando terminaron de construir la nueva ciudad, surgió el dilema cual sería su nombre cuestión que resultó bastante discutida y discutible como dice ahora el Sr. Rodríguez Zapatero, Presidente del Partido Socialista de la Democracia española; el emir  un buen día al levantarse de la cama   dijo como un iluminao el nombre de la nueva ciudad será el de Medina Mursiya los de Orihuelica y Cartagena se reían  a casquillo quitao cuando se enteraron del nombrecico, pues  más bien  parecía derivarse de alguna chacina embutida y  fabricada artesanalmente con los restos mortales del cerdo,  normalmente conocido con el nombre de morcillas.


Para aclarar  cosas tan serías y no permitir tal menoscabo en detrimento de tan apreciado nombre,  acordaron enviar un Bando escrito y hecho público por los correspondientes pregoneros de todas las pedanías y pueblos  para general conocimiento haciendo saber al pueblo orcelitano y cartagenero que en  nuestro mundo árabe y creyentes de la  verdadera fe, tal  nombre quería decir “La Afortunada”, entonces estas gentes sintieron  inquietud- curiosidad  y anhelante deseo de conocer la nueva Medina.

Al poco tiempo solicitó permiso un Jeque orcelitano para venir con su trupe a visitar  la nueva ciudad, fue un caciquillo llamado Yafar ibn Alí quien hizo la petición, por cortesía le fue concedido el permiso.

Un buen  día Yafar envió  un emisario anunciando la llegada, no se hizo esperar la visita, al día siguiente asomó el cortejo por el camino de Espinardo dejando atrás el Cabezo de Torres, en primera línea venía  unos seis o siete caballos de pura raza bellamente enjaezados, sobre ellos montaban esbeltos y bizarros jinetes como avanzadilla
anunciadora, a distancia de prudencia veinte buenos mulos dotados de magnificas  cabalgaduras, ensillados y embridados siendo montados por la servidumbre,  a continuación 30 acémilas cargadas de impedimentas conteniendo multitud de albricias y  fútiles bagatelas para repartir entre la muchedumbre murciana, como símbolo de amistad y entendimiento, también traían varias y tranquilas mulas con jamugas a ambos lados, algunas llevaban literas y palanquines adornadas con cortinas de vistosos colores,  colchas y cobertores llenos de  colorido donde se ocultaban las mujeres de este jeque. 

Se detuvieron  a la altura de la Redonda, entre la vieja cárcel y la estación antigua ferroviaria de Zaraiche, allí acampó aquel numeroso séquito, seguidamente procedieron a montar lujosas tiendas con amplios pabellones y tenderetes, más bien un zoco parecía aquello,  poco después todo quedó convertido en una especie de circo americano de los tiempos presentes y modernos, pronto la gente joven acudió a ver el espectáculo máxime al enterarse que regalaban juguetes, así nació la afición  de echar juguetes a los zagales en esa fiesta del Entierro de la Sardina algunos siglos después.


 

         
El Guadalquivir.-Bueno hombre así al menos quedó bien aclarado aquello del nombre de la ciudad con esa acertada decisión de enviar el bando, pero sigamos con los cristianos te doy la razón,  eran estas  gentes de extrañas costumbres y con   muncho descaro, no está bien andar las mujeres por la calle sin velo, con la cara descubierta la falda bien ceñía y  enseñando los tobillos e incitando las miradas de los infieles haciéndoles berrear cual si fueran  ciervos cuando están en celo, pobres mundanos pecadores, estos comportamientos  me hacían recordar los rebuznos de un asno que yo tenía cuando oía el paso  del carro  del tío Antón de la huerta de Capuchinos tirado por una borriquilla, ¡que barbaridad como rebuznaba aquel asno, cuando de lejos  veía a la hembra de su misma casta!.

El Segura.-Bueno sigamos, te sigo contando cosas de aquella Murcia aborigen y primigenia, de modo que  hicieron el malecón  para contener mis embestías acuíferas cuando por fin  llovía, amurallaron la ciudad le pusieron siete puertas  dicen los de buen caletre y mejor mollera  y me paice ricordar se llamaban Al-Mumén, Al Muna, Al-Farikach, Al-Faradí, Ibn-Ahmad, Al-Yahuza y Arrixaca, también hicieron algunos torreones con sus revellines desde donde podían disparar flechas al enemigo, delante había un balsón con tres metros de profundidad cubierto de agua a pesar de su escasez, estaba protegido el paso por un gran  portalón, este se cerraba desde el torreón por una gruesa de doce docenas  de crasa grosura, así   al menos podíamos dormir tranquilos evitando la tentación de las gentes de armas de Orihuela y Cartagena a quienes  no les sentó nada bien que la capital pasara a la nueva Medina, esta era  ahora quien regia los designios de toda aquella extensa zona por orden del emir cordobés Abderraman II de la serie califal.

Para dar mayor empaque y aspecto señorial  construyeron los Alcázares de Kibir Nasir y el de Siguir, la Mezquita Mayor  con su alminar y minarete  para el cantaor o almuédano,  tres arrabales fuera del recinto de la población en terreno no cultivado susceptible de ser puesto algún día en producción, agruparon al personal por gremios   en relación con sus oficios donde se les facilitó vivienda gratuita, también mandó hacer una mezquita pequeñica en los suburbios o arrabales y en las alquerías de las huertas, al quedar bastante alejadas del conjunto de calles que componían la ciudad.

 Algún siglo después de su inauguración hicieron el Palacio de Darar Xarife,  que sirvió de residencia a Sa´d Ben Mardinex conocido como el rey Lobo de Murcia de las crónicas cristianas,  también hicieron la torre de Calat-Majul en el Barrio de San Juan junto al hospital del mismo nombre que allí hubo en el siglo XX,  en Monteagudo construyeron  dos alcazabas con  sus  castillos, uno se llamaba al-Faray, (el famoso arqueólogo Torres Balbas lo identifica como el Castillejo), desde ese punto se divisa las proximidades de Orihuela, pudiendo esfisar al contrincante por si acaso se ponía en marcha, dando tiempo a calentar el aceite para la defensa, por si las moscas, el otro tiene un nombre muy significativo se llama oficialmente Larache.

Guadalquivir.-Aquí cuando llegó el Abderramán I ya había muralla era obra de  los romanos y visigodos resultando insufisiente por lo que fue menester traer piedras  canteranas de  la carretera de trassierra y acometer pronto la obra, poco se tardó en hacerla,  había mucha gente, respecto a las puertas he tenido que consultar las actas capitulares de aquella época y me han resultao en el recuento al menos catorce, ahora te las voy a endilgar una por una para recordarlas, Bab-al-Wadi, Bab-Aljadra, Bab-Alhadid, Bab al-Chabbar, Bab-Arrumia, Bab-Thalabira, Bab-Amir-al-Quarysi, Bab-Bathalius, Bab-Ixbilia, Bab-al-Yahud, Bab-al-Atarin, Bab-al-Hadid, Bab-al-Yawz, también hicieron otra para que desde el palasio del emir pudiese pasar a la Aljama a través de un paso superior  esta  se llamaba Bab-Aljama.

 Hisieron jardines, parques  y paseos donde se percibían aromáticas fragancias a hierbabuena, lavanda, tomillo y romero, jazmineros como príncipes de amaneceres tempraneros, mirtos, cipreses  y arrayanes, abundaban las plantaciones aromáticas deleitando al transeúnte callejero, letrinas públicas para  hombres y mujeres  en tentación a la micción y evacuación estomacal   en las calles del urbanismo callejero,  una delicia  suponía dar un plácido y sosegado paseo.

Infinidad de baños públicos  había para refrescarse del tórrido calor canicular, mezquitas una cada tres pasos para rezar al dios de Alá, abundantes fuentes de fresca y cantarina agua, bajo la protección de naranjos y limoneros, de higueras y granados.  

Abderramán trajo una palmera de su tierra la plantó en el palacio de la Arruzafa y un día que estaba triste le vino al pensamiento su musa con aquello de “Tu también, insigne palmera, del Algarve de las dulces auras, en fecundo suelo arraigas, tu también eres aquí forastera.” era aquella ciudad  el no va más de la modernidad, empezó todo a crecer de tal manera que fue  haciéndose una  grandiosa población  pero como siempre hay inconformistas salió  un jovenzuelo guerrillero de la sierra de Ronda que tuvo en jaque mate a todo el Califato la historia lo reconoce como  Omar Ben Haffsun y más abajo algo te cuento. 
                                   

Omar nació en el año 840 en Casarabonela según unos historiadores, otros dicen fue en un pueblo llamado Parauta en la serranía de Ronda, esto último parece está más confirmado, con seguridad certera se sabe era muladí, es decir descendiente de cristiano, pero en aquella época era de  obligado cumplimiento abrazar el Islamismo, de lo contrario te cortaban el pescuezo, su bisabuelo fue un  conde visigodo, de modo que la islamización fue abrazada por  de la fuerza de los invasores islamistas, en consecuencia que el niño  era mitad moro, mitad cristiano no olvidando nunca sus ancestros visigodos, su infancia discurrió en aquellas agrestes sierras  se ignora  si vivió en Carratraca, Ardales, Parauta o Casarabonela. 

Desde bien jovencito demostró el niño tener espíritu inquieto y beligerante, jugaba a las espadas y a las guerras formando bandas contra otros niños de Alóra, Cártama y Antequera, casi siempre salían vencedores los de la banda del jovenzuelo Omar, no obstante  fue educado en el respeto hacia la fe cristiana y algo de la musulmana para disimular un poco, cuentan viejas crónicas y leyendas que era de un carácter indomable no había quien pudiera con él, al paciente padre le solía causar diarios disgustos por su comportamiento excéntrico, extravagante y anormal.

A medida que el muchacho iba creciendo le fueron gustando cada vez más las pendencias y las aventuras, cabe la posibilidad de ser influenciada esta pasión por la diaria y cotidiana lectura   de aquellos antiguos tebeos o comic del Guerrero del Antifaz que su padre le traía cuando venía  de  Málaga cargado con la compra del economato y suministro.

Pronto aprendió a galopar a caballo gustaba de recorrer rincones intricados y recónditos perdidos en aquella serranía, fue siempre el líder y jefe de todas las bandas de la comarca, maestro en el manejo de la onda del arco y de la flecha, de la espada y la lanza, tenía buenas dotes de mando, gran estratega a la hora de organizar a los demás jóvenes en disposición de lucha, con el tiempo se convirtió en líder indiscutible de la comarca del valle de Abdalají.

El padre al no poder  sacar provecho del muchacho un día se le fue el “traque” y le abrió las puertas diciéndole el mundo es tuyo muchacho, este no lo pensó dos veces y se embarcó a Berbería donde permeció algunos años, si bien nada  se  sabe como transcurrió su  permanencia por aquellas tierras, dicen algunos cronistas que fue aprendiz de sastre, allí llegó a enterarse que en su pueblo había una sublevación contra el gobierno, no lo pensó mucho y decididamente  regresó  presto a  su tierra natal.

Para comenzar se reunió con sus antiguos compañeros formando varias bandas y se dedicó al pillaje, asaltando caravanas y transeúntes, no estaba de acuerdo con los mandatos del Sultán de Málaga, ni del Emirato cordobés tuvo  valor para salir al encuentro de contingentes militares atacándoles y causándoles innumerables bajas, siempre actuaba por sorpresa desapareciendo después como por encanto, pronto se convirtió en la pesadilla del Centro de Operaciones del Emirato de Córdoba. 

Cuando tenía casi cuarenta años de edad estableció  de forma oficial  su cuartel general en un intrincado lugar protegido por las altas montañas hoy se le conoce con el nombre de Bobastro, disponía de tropa propia, mandó construir un castillo sobre las altas montañas donde anidaban las águilas, edificaron en una roca excavada una iglesia para el culto cristiano-mozárabe.

Al gobernador de Málaga lo traía por la calle de la amargura, siglos después emularían sus hazañas aquello hombres dedicados al pillaje  conocidos con el apodo de Pasos Largos,  Diego Corrientes, El Pernales,  Miguelito Caparrota, Juan de Serrallonga, Claudio El Molinero, Juan Caballero,  El Tempranillo, Los Siete Niños de Ecija, Jaime El Barbudo,  y otros muchos que  omito al  no ser de mi agrado la excesiva  prolijidad.  

El  Muhammad I emprendió un ataque contra  el y sus gentes en el año 883 aproximadamente consiguiendo hacerlo su prisionero, lo llevó a Córdoba done fue encarcelado.

El Consejo se reunió  para deliberar cual sería su castigo, después de muchas y diversas deliberaciones llegaron a la conclusión que era un hombre de enorme valía, conocedor de todos los caminos serranos, gran estratega para el combate y la guerra de guerrillas, valiente y abnegado, igualmente  sus secuaces,  el Consejo tomó la decisión de incorporarlo al ejército del Emirato con el mando de Valí de la comarca comprendida entre Valchillón  y Aljaima, por otro lado desde Guadalcazar hasta  Estepa, estimaron podría aportar mejores resultados mantenerlo vivo y a disposición del emirato que muerto.    

            En sus primeros inicios todo fue transcurriendo con normalidad algún tiempo después  tuvo un atranque con un personaje de la milicia cordobesa y de la noche a la mañana se produjo su deserción sin facilitar explicación alguna, pronto se tuvo conocimiento que retornó a Bobastro donde  creó una especie de principado libre del yugo árabe, apoderándose de las localidades malagueñas de Auta, Mijas, Comares y Archidona, tuvo la osadía de mantener a raya   durante mas de cincuenta años a los Emires de Córdoba, fue un verdadero adalid y símbolo de la insurrección contra  el invasor, conllevando el contagio a toda la serranía limítrofe de Ronda de la que era dueño y señor, teniendo muy buenas relaciones con los beréberes del Zagreb. 

Ya estábamos bajo el mandato del emir Al-Munhir quien le dirigió operaciones militares en su contra, le cercó en Bobastro corría el año 888 logrando su rendición, no obstante Omar urdió una audaz treta para después escapar, concretamente en ese año se produjo el fallecimiento del emir.

Tras la repentina muerte del emir su sucesor Abd Allah hizo un pacto  y le nombró gobernador de Málaga, aceptó el cargo pero ante la debilidad de Córdoba y la situación de anarquía generalizada en al-Andalus, Omar optó nuevamente por rechazar la obediencia y amplió los territorios bajo su dominio, este hombre del que poco se habla en la historia llego a ser mas importante que algún que otro Emir y Califa, no obstante poco se ha sacado a la luz  su biografía.   

El 16 de mayo del 891 en una escaramuza guerrillera resultó  derrotado en Poley hoy conocida como Aguilar de la Frontera, también se la llamó por ese tiempo Bulay, con los romanos sería  Ipagro y con los visigodos Ipagrun, perdiendo varios de los territorios, no obstante una vez más el bravo Omar volvió a salvar la pellejera.
                                       Ruinas de Bobastro
           


Más tarde pudo recuperar buena parte de sus territorios pero su declive se hizo cada vez más evidente, en el año 899 se le conocía como el anciano andaluz y  decidió convertirse al cristianismo, haciéndose bautizar con el nombre de Samuel contaba con 59 años de edad, por aquellos tiempos la ancianidad llegaba bastante  antes que en el siglo XXI. 

El abandono de la religión musulmana no agradó a sus más fieles compañeros y seguidores, restándole de inmediato su adhesión  eran musulmanes y no querían servir a un jefe renegado de la fe de Alá.

Los últimos años de su vida coincidieron con el acceso al poder de Abd al-Rahman III el gran Califa,  este  sometió a un asedio implacable a Bobastro años cuando Omar ya había fallecido.

Bobastro se encuentra a la distancia de media legua  de la estación ferroviaria del Chorro, allí  estaba su tumba el odio hacia esta persona hizo que sacaran de la tierra sus restos para comprobar que estaba muerto, y allí les dieron martirio como si estuviese vivo. ¡Que cosas tan raras pasaban antes! 

Notas (El Gran historiador Reinart DOZY), en la Historia de los musulmanes de España,  de este modo narra al personaje: Omar Ben Hafsun, de antigua estirpe gótica, semicristiano, semimusulmán, audaz, aventurero, soñador, proscrito, justiciero, y sobre todo, astuto, levanta el pendón de la rebeldía en las ruinas de Bobastro, y bajo él se agrupan todos los enemigos del califato, todos los que quieren sacudir el yugo, lo mismo los cristianos que los renegados y los árabes, lo mismo los oprimidos  que los aristócratas; dominador del país, sus algaras tocan ya en las puertas de Córdoba;  para aquellos elementos no se han reunido para aceptar un nuevo señor, sino para mantenerse cada cual independiente; estalla la discordia y un nuevo Abderramán, no menos poético, no menos hermoso, no menos desgraciado e interesante que el primero, arranca en un instante el imperio del borde de su ruina. 

En la lucha ha perecido la aristocracia, y la unión y la costumbre, han moderado los odios religiosos: la monarquía ahora será un hecho; ahora es cuando verdaderamente va a nacer  el califato”.

Los faquíes, que miraban todas las calamidades públicas como castigo de dios y que le llamaban a Ibn Hassum el azote de la cólera celeste, alborotaban la ciudad con sus predicciones lamentables  ¡Desgraciada de ti, och Córdoba- decían,- desgraciada de ti, vil cortesana, cloaca de impureza y disolución, morada de calamidades y de angustias: desgraciada de ti, que no tienes ni amigos, ni aliados! Cuando el capitán de la gran nariz y de la fisonomía siniestra, cuya vanguardia se compone de musulmanes y la retaguardia de politeístas, llegue delante de tus puertas, se cumplirá tu fatal destino. Tus habitantes irán a buscar asilo en Carmona, pero será un asilo maldito. Aquí se da finalizada la intervención del gran historiador DOZY.

 
Abderahmán III tomó el relevo de su abuelo Abdalá,  la gente del norte se fue haciendo fuerte extendiéndose por las  riberas del Duero y la tierra de Campos Palenciana,  León, Castilla y Navarra, entonces hubo que salir todos los veranos a guerrear en las razzias o gazúas y algaradas que de ambas formas se escribe la palabreja, por tanto había que talar árboles para que nadie pudiera esconderse en ellos, fue necesario  meterle el chisquero a las casas y campos de los cristianos, estos crecían como la peste, hubo que suspender los baños estivales en las tranquilas aguas del pueblo de Xexi cerca de Almuñecar a fin de ocuparse de menesteres de mayor enjundia.  


Abderrhamán todavía por aquellos días tenía  el nombramiento de emir,  un buen día se hartó da tantas órdenes de Damasco quienes las daban  sin saber siquiera que pasaba al otro lado del enorme charco, entonces dijo aquí se acabaron las historias de tanto mandón sin saber lo que mandan y ordenan,  mañana convoca las cortes y el Prelado y que me den el nombramiento de Califa, sucesor del profeta Mahoma y  Príncipe de los increyentes,  poco más o menos aquello de Rey y  Papa,  así de esta manera todo  empezó a funcionar como un reloj Certina u  Omega.

Los cristianos estaban desperdigaos, no unidos y a la gresca entre ellos mismos, reyes en León, Navarra, Asturias Galicia, y condes en Cataluña etc.  pasado el tiempo y por inducción de alguna buena cabeza pensante se dieron cuenta que la unión hace la fuerza, esta  vez recapacitaron echaron las cuentas y decidieron unirse mediante coaliciones para    hacer la guerra de reconquista,  una vez entrenados y preparados en el arte y estrategia comenzaron a ponerse flamencos, echar bravatas, poner  faltas y disconformidades; los de Navarra empezaron a sacar pecho, ante esta provocadora situación tuvimos que a pasar el veraneo por esas  frías e inhóspitas y lejanas tierras del reino navarro.  


En un sitio llamado Valdejunquera a 25 kilómetros de Pamplona se formó el festival de los palos,  y  les dimos para el pelo bien dado,  por esa fecha corría el año 929 de los cristianos, nosotros llevábamos otro calendario se llamaba el de la Hégira con 616 años de retraso respecto  al de los infieles, por cierto todavía lo seguimos llevando en todos los aspectos claro está, continuamos usando chilaba y la mujeres velos que les cubre el rostro y hasta bulka para que sus bellas caras solo pueda verlas sus amos.

En la parte norte de Ifriquilla también estaban  los fatimíes revueltos, nada que también querían mojar en la ensalada tenían el atrevimiento de darnos  órdenes y mandatos, tratando de someternos a su obediencia a estas hispánicas tierras andalusíes  que bautizamos con el nombre de Al Andalus, conquistadas en el año 711 por la fuerza de las armas y la traición de un conde visigodo.

Con el tiempo Abderrahmán ascendió a califa como antes te dije, trató de hacerse  respetar y efectivamente lo consiguió pero hubo que tomar  Ceuta y Melilla, al otro lado del charco pusieron la frontera y quedó restablecida la seguridad y el orden.
  Los cristianos  por otro lado no estaban inactivos ya habían preparado un gran ejército guerrero conjuntamente entre varios reinos dispuestos a nueva lucha, como te dije usando la malsonante palabreja de “Reconquista” entonses hubo necesidad urgente de desplazar nuestras tropas hacia el norte peninsular y hacer la anual campaña veraniega, nosotros llamábamos razzias, gazuas y los finolis aceifas”.


Nos desplazamos hacía el valle del Duero siempre llamada tierra de nadie, y en una población  llamada Simancas tuvo lugar la confrontación guerrera, pero será en el siguiente relato  el momento de hablar de esta singular batalla-

  

           LA BATALLA DE SIMANCAS

Tras varios días de largo viaje por tierras de Castilla llegamos a un sitio entre montañas inhóspitas y un frío aterrador a pesar de  estar en pleno estiaje, al  trasponer  una de aquellas montañas muy prominentes buscando la orilla izquierda del río Pisuerga, nos llevamos el susto padre pues ya estaban avisados los cristianos que íbamos de marcha hacía esa tierra, no sé de donde sacarían tanta gente, allí  estaba el rey de León, Ramiro el II  luciendo sus galas guerreras, con sus gentes de Riaño, Astorga, Bembibre, Bañeza, Carracedelo, Fabero, Gusendos, Orbigo, Maraña, Pajares, Ponferrada, Reyero, Sahagún y Villazala, más las coalicionadas de de Galicia, Asturias y Navarra, también estaban los maragatos leoneses, los bables asturianos, los pasiegos santanderinos, los navarros, euskaldunos y vascones, había gentes de la Alcarria,  el conde de Burgos y Castilla Fernán González con sus tropas de Bujedo, Briviesca y Pancorbo,  los del Alfoz de Bricia, Ameyugo, Arlanza, Barbadillo, Cogollos, Moncalvillo, Orbanegra, Pardilla, Belorado, Cabezón, Prádanos, Quintanapalla, Salas, San Mamés, Tobalina y Villarcayo, también los había de Soria y Ágreda, del Burgo de Osma, Calatañazor, Coscurita, Duruelo, Gómara, Medinaceli, Almazán, San Esteban de Gormaz y también los de Vila Mazan, ya sabes no me gusta la prolijidad  por ello cito lo más esencial.

Nosotros llevábamos el auxilio al gobernador de Zaragoza, Abu-Yahia no olvidando que resultó un traidor y culpable del principal desastre de Osma, tres años antes de esta confrontación, llevaba sus gentes de Calatorao, Ricla, La Almunia y Sansueña, de saeteros iban los saqalibas muy diestros en este oficio, la caballería bereber y andalusí bien dotada de lanzas y alfanjes, la infantería de los Banu Hudayir con arcos y flechas lanzas y lanzones  como tropas auxiliares para  llevarse los primeros envites de la contienda vinieron los nobles de:

Benichembia, Benilloba, Almudaina, Benifallín, Aljorfa, Busot Confrides, Benesaou, Aljufia, Abarán, Bendame, Benétuzar, Benimongí, Benéjuzar, Alfadarin, Alboraiba, Benovia, Condomina, Tiñosa, Benicomai, Alfande, Albarilla, Beniazón, Benicomai, Farabosque, Beniazón, Acenete, Benihalel, Benifiel, Alnaxar, Zaraiche, Albatalia, Benifiar, Urdienca, Albocácer, Betxí, Zucaina, Agullent, Zeneta, Albuisech, Beneguasil y Benipotrox.

También llevábamos un enorme contingente de caballería berebere en la retaguardia alma mater de nuestras  tropas andalusíes.

Hicimos sonar atabales formando estruendoso ruido para meterles el miedo,  después  marcha “allegro nom tropo” al Abderrahman se le escapó un suspiro y un “hay” al observar el enorme contingente del enemigo, se le hizo un nudo en la garganta impidiéndole hablar, después pidió le sirvieran un chambi, al hombre se le quedó la lengua seca y la garganta atragantada,  tragó el helado,  quedó pensativo y cabizbajo a continuación miró al cielo y se encomendó a Alá,  después se sacudió el polvo acumulado en el pecho con la mano diestra, sacó el pañuelo se limpió el sudor frío de sus mejillas e hizo la señal previa de al ataque... tocamos arrebato y zafarrancho de combate dando comienzo la confrontación, ambos contingentes se apresuraron en enorme carrera finalizando en tremendo choque, hubo empujones, apretones y revolcones, pisotones y  agarrones, estruendoso crujir de escudos al chocar contra las espadas,  el trote de los caballos galopando  hacía que temblase la tierra, los equinos asustados relinchaban con denuedo, daban brincos, patadas y coces evidentemente  estaban desbocados ante el fuerte y ronco vocerío de ambos ejércitos.



Desde nuestra tribuna en el puesto de observación era imposible dirigir palabras de aliento a nuestros guerreros, no obstante  se  aplaudía con entusiasmo   al objeto de enaltecer los ánimos en esa dura  pelea.

Hubo de todo,  lamentos de heridos en el umbral de la muerte, regueros de sangre y cuerpos llenos de mutilaciones, sollozos y llantos, hombres agonizantes pidiendo auxilio,  fue un duro y cruento combate todo un horror que jamás se borrará del recuerdo.      

Cinco días duró aquella pelea de amargos sudores, eso sí cuando sacábamos la bandera blanca era de obligado cumplimiento  descansar un rato de tanta refriega, por la noche sonaban  trompetas dando la señal de  silencio,  era necesario  dormir para reponer las fuerzas respetando por ambos bandos tan deseada señal, pero esta gente jamás pudo saber lo era y significaba el toque de RETRETA,todavía existen en los días que vivimos  bastantes dificultades respecto a saber a que se refiere este toque de corneta. 

Al quinto día y antes del alba  tocaron ellos una marcha muy alegre con chirimías y trompetas, un entusiasta redoblar de tambores, afinamos la oreja y oímos que estaban eufóricos, tocaban los mardita madre la marcha de “allegro triunfanti”,  estos traidoramente hicieron el recuento y les resultó favorable,  de momento  salieron árbitros de ambos bandos  cotejaron el resultado y efectivamente ellos habían vencido,  pusieron el cartelón como ganadores de la pelea en el quinto roung.

Cuando observamos el resultado de aquella batalla nos vimos obligados a tocar la marcha “huida con motto” se formó la desbandada  muchas vidas costó aquel trance,  al Abu-Yahia de Zaragoza nuestro aliado lo hicieron  prisionero de modo que los omeya perdimos la batalla pero no la guerra. 


El Guadalquivir.-Bueno hombre sigamos con nuestros cuentos del pasado dando saltos en los siglos,  prosigo con las sucesiones  califales aunque tan solo sea  un poco a vista de pájaro por cortesía y darnos entretenimiento, sirva el ejercicio para mantener ligero el magín y no se obstruya es bueno desatascarlo de vez en cuando, haciendo estos ejercicios de memoria, y alguna consulta al viejo libro que reposa tranquilo  en la repisa del armario.

Cuando palmó el Abderramán III en el 961 del  calendario, almanaque zaragozano y taco cristiano que se vendía  en el Puente Viejo, se dio solemne  cumplimiento al trámite de las exequias, con el fausto correspondiente a su alcurnia y linaje, le sucedió ocupando  la silla o el sillón  su hijo  Al-Hakam II, a este  le tocó vivir  años de prosperidad y grandeza,  siendo el segundo califa de este independiente Califato, duró su mandato quince años, gracias a su buena  política de Gobierno hizo posible  que esta ciudad tuviera mucha grandeza e importancia, la Córdoba-Califal fue poderosa, - fueron años de prosperidad creciente en todos los aspectos, su fama se extendió por todo el orbe musulmán y también por el cristiano, trasponiendo a la lejana Navarra al país de los vascones a la Gascuña y Galicia.

La medicina  base fundamental  para la salud y el bienestar se encontraba en pleno florecimiento, extendiendo su fama hasta ese mundo de los increyentes reinos mozárabes donde había verdaderos maestros en la construcción de iglesias del tosco arte románico, ausente de toda clase de ornamentación, excepto demonios pinchando a las personas con el tenedor y calderas entre llamas encendidas destinadas a los pecadores sobre todo por la fornicación, aquellas escenas eran grabadas a cincel y martillo en los capiteles de las columnas de sostenimiento, en iglesias, palacios  y conventos, al objeto que el personal analfabeto en su mayoría tomara buena nota, (siempre se dijo que una imagen vale más que mil palabras).  

Desde del lejano reino de Navarra vino la reina doña Toda o Tota  Aznar a la ciudad califal con su hijo el Sancho el Craso, tan mostrenco estaba el desventurado que hubo de hacerle una carreta especial para poder transportarlo desde Pamplona, poco más o menos lo tuvieron que traer a modo de elefante enjaulado, desesperada estaba la madre al ver a su hijo en tan lamentable estado de gordura, ni siquiera podía montar a caballo como era natural entre nobles caballeros y personas de la realeza, no era posible hacerlo  rey en estas condiciones de obesidad, y legalmente le correspondía León.  


Aquí le trataron galenos tales  como Hasday ibn Saprut y Albucasis, ambos médicos pertenecían a la plantilla del palacio  de Medina Azahara, estos dejaron al muchacho transformado, le cosieron la boca solo permitíendo la entrada al gaznate mediante una pajita de un líquido vitamínico adelgazante, suficiente para la supervivencia, nada de comilonas como era su costumbre, se acabó aquello de dos  gallinas y un  palomo con dos hogazas de pan y dos azumbres de vino  para desayunar,  dos patos y una liebre  asada a media mañana después de la hora del angelus, todo ello regado con caldos riojanos  de Alcanadre, Haro y Alfaro, de postre cinco sandias, tres melones y veinte malacatones de Alguazas exportados desde el Dux de Tudmir, la cena consistia en una fuente de sopa con verduras, un lechón al horno asado, dos docenas de frescas truchas a la plancha pescadas en el río Najerilla y enviadas por rápidos emisarios, de postre miel en abundancia de la Alcarria y medio queso del Campo de Criptana.  

  Satisfecha regresó Doña Toda  a Pamplona  con su hijo todo esbelto y bien majo, montado en bello corcel no conociéndolo ni su mismísimo padre cuando  lo vio aparecer.

En los  aspectos culturales, bellas artes, nobles letras y multitud de otras materias, ningún reino igualaba a la Córdoba Califal capital de Al-Andalus, donde todo era sabiduría y bienestar.


 La gran Aljama fue ampliada con tal exorno,  riqueza y buen gusto que casi superaba  a la de Damasco, Bagdad y Bizancio.

Eran los tiempos del califa Al-Hakam hombre muy culto tenía gran inclinación hacía las letras, más no a las de pago impagadas, al estudio y la cultura llegó a reunir una gran biblioteca le enviaban libros del mundo entero para que la gente de palacio se hartara de leer cosas instructivas,  nadie crea no iba el a leer todos aquellos libros, los leyó y agregó notas y apuntes.

 Concerniente a la pintura no había mucho avance en este aspecto como ocurría en los reinos de la cristiandad, tan aficionaos a pintar almanaques con gachises en bikinis o enseñando los limones, no eran aficionaos  en Al-Andalus a este arte de la pintura por aquello de la puñetera religión prohibitiva, solo pintaban motivos vegetales y geométricos, algún que otro de tipo animal y a escondidas.

Existían otros muchos primores y oficios de gran valor y belleza ahí estaban aquellos cordobanes y damasquinos,  los grabados en oro,  marfil,  azabache y plata; era el ramo de los plateros y la filigranería el no va más de la capacidad por el buen gusto y refinación. Aquí en esta Córdoba estaban los mejores poetas, músicos escritores, matemáticos, geógrafos, físicos, químicos, médicos, cartógrafos y como es consiguiente también hacía falta disponer de los mejores,  molineros, panaderos, albañiles, sanadores, inventores, alquimistas, navegantes de la mar adentro, alcahuetas, alarifes, etc.

Estas familias tenían sus casas en las inmediaciones de la  ciudad palatina de Madinat al-Zahra, edificada desde el año 936 por el amor a una mujer un tanto caprichosa, su deseo fue liberar a los cautivos de guerra en tierras cristianas si bien no hubo necesidad de ello al no existir ningún morito en chirona, ese dinero lo destinó el generoso Abderramán III a construir el enorme palacio para su bella dama y  toda su trupe hasta que un buen día los bereberes se encargaron de destruirlo.  

Cortesanos del bando cristiano solían venir con mucha frecuencia para recibir consejos y curar enfermedades, casi siempre provocadas por una desmesurada forma en el comer, solían engordar como cerdos cebones, no podían subir al caballo ni sacar la espada, así perdían todas las guerras,  aquí se les daban clases  particulares donde aprendían modales, buenas formas y refinación, los  médicos les curaban de otras muchas enfermedades que ellos desconocían  sobre todo de tipo venéreo provocada la más de las veces por esa desidia en la falta de higiene, otras que todo hay que decirlo por no usar finos preservativos de pellejo de cabra para hacer el coito sexual, esa enfermedad estaba muy en auge y era muy contagiosa, también eran tratados de sarna,  viruelas y tartamudez.

 Solían ser estos nobles cortesanos de rudos y toscos modales, comían con las manos hincadas en la carnaza, siendo entre ellos cosa natural y de educadas costumbres.

Todo  fue  mejorando con el paso del tiempo, siglos costaría que esta gente pudiera asimilar nuestras buenas y saludables costumbres aunque eso de lavarse nunca lo llegaron a conseguir, hubo una reina que estuvo al menos cinco años sin cambiarse la camisa hasta conseguir el objetivo que se había propuesto, no siendo otro que tomar el reino de los nazaríes granadinos.  

 Tiempo habría para cambiar las tornas, los años hacen que según sea el comportamiento se pueda  avanzar o retroceder, aquí también se impondría aquello de la desgana, la pereza, la insidia y la indolencia, siendo preludio anunciador de un incierto y mal futuro no muy lejano, apuntando hacia el desastre y la hecatombe.

Algún tiempo después daría al traste toda la grandeza del Califato quedando limitado a un pequeño reino de Taifa.

Solo en la memoria se recuerda  la grandeza del pasado y aquellas resoluciones familiares quitando y poniendo reyes de los reinos cristianos,  aquí se asignaban nombramientos de  duques, condes y marqueses,  se concertaban bodas según convenía en cada caso,  se nombraban capitanes y generales,  era el sitio ideal  para  restaurar virgos de aquellas pobres doncellas que lo habían perdido en algún  momento de recalentamiento y  nerviosa excitación, había apaño para casi todo, esto era una especie de paraíso terrenal y panacea para toda esa serie de males y tribulaciones impuestas por la férrea censura de esos reinos intransigentes cristianos con fuerte olor cardenalicio y negra sotana.

 En cuanto a política igualmente existía la más sabia y eficaz, la denominada del ordeno y mando, por antecedentes se sabía  que a los romanos no les fue bien la democracia, causa y motivo fundamental de su desventura con la  pérdida de aquel gran Imperio. 

Al objeto de mantener buenas relaciones con el vecino y hermano Magreb y los países del lejano Oriente padres de nuestra cultura, se nombran embajadores;  en la frontera algecireña,  se pusieron tropas de contención evitando la tentación de nuestros hermanos beréberes siempre amigos de frecuentes incursiones y prestos al saqueo y a la rapiña.

Hubo buenas relaciones con los  almorávides a aún de pesar que  esa gente era peligrosa con tendencias a la invasión por sorpresa, se prohibió oficialmente el consumo del vino para evitar el molesto olor que evaporan sus gases y sus consecuencias,  recomendando otras sustancias más generosas que revitalizan el organismo y motivan la euforia como el kiffi, la mariguana  y otras hierbas y matujas. 




El Segura.- Compare, y como fue eso para aquel  aquel payo  llegado  de Algeciras en busca de un trabajo, como antes hemos hablao  tuviera tanta facilidad y al poco tiempo subiera como la espuma, ¿que fue por concurso oposición y sus estudios, por recomendación o por la dedocracia?



Supongo querido primo, te refieres a Abu Amur Mohammed ben Abi Amir al-Amirí, más conocido por Almansur o Almanzor, este fue un  hombre tocado por el hado de la divinidad,  enviado para castigo y azote de los infieles aguardándole un gran futuro con destino en lo universal,  no verían siglos venideros un hombre con las cualidades de Almansur,  te contaré tan solo un poco para no ofender a la historia y los califas de su tiempo, porque vaya tela la que cayó desde el año que se fue de este mundo el hombre del ordeno y mando, nunca más volvería el Califato a brillar con luz tan propia, su carrera fue fulgurante y esplendorosa pero vayamos por partes y poco a poco..


 Indudablemente llegó de Algeciras con buenas recomendaciones,  se colocó de escribano en una covacha a las afueras de la gran Aljama, tenía una letra presiosa,  pronto los encargos empezaron a llegarle como una lluvia, mucho se preocupó en no abandonar  nunca sus estudios circunstancia que redundó en incrementar notablemente  sus conocimientos.

Las grandes cualidades que poseía llegaron a oídos de al-Hakam II haciéndole llegar a la corte donde fue exhaustivamente examinado aquel apuesto joven de 21 años obteniendo  matrícula de honor, después adquirió  numerosas licenciaturas en todas las materias,  el chico valía mucho era muy inteligente y sobre todo un arribista trepador, tenía gran ingenio y muy  simpático, no falto de don de gentes, en  palacio se movía como pez en el agua encandilaba con su labia a las mujeres  quedando siempre embobadas y deseosas de su presencia.

 Se prendó del chico  Subh en árabe Aurora en cristiano, era la mujer del califa una vascona Navarra muy calentona y este cumplió a satisfacción los deseos de la señora, pronto le dieron el nombramiento de Cadí de Sevilla; también fue enviado a Marruecos a realizar la inspección general  comprobando estado de las tropas de ocupación y el estado  de las cuentas del erario público.

Como tanto ingenio tenía le nombraron director de la casa de la moneda de Córdoba, acuñó dinares y dirhams de oro y plata de aquellas monedas antiguas sin nombre, le puso el suyo propio, esto cayó muy bien en palasio y hasta se dijo <este Amiri es un genio, que ocurrente y gracioso, que simpático y cariñoso esto hombre está lleno de sabiduría, ingenio y talento>.

Esta fue época de esplendor y de gloria ya estaríamos  por el año 965 de vuestro almanaque zaragozano y taco, cuando al gran Abi-Amir le dieron el nombramiento de Valí con la venia del príncipe de los increyentes de modo que ya  no tuvo más remedio que trasladarse  de la pensión donde vivía al palacio de Madinat-al-Zahra,  como es consiguiente por inducción de la vascona  Subh mujer de Halhaquen y madre de Hixam, estos vieron con buenos ojos aquel traslado sobre todo la vascona y toda la  amplía plantilla que se componía el gineceo.


En 970 fue nombrado Administrador del príncipe heredero Hisxam, lo mandaron al norte de África con el general Galib para  pasar revisión a las tropas, los dos hicieron buenas amistades durante el viaje y estancia, posteriormente precisaron un Intendente General, y Galib sacó la cara por él, no dudando en palacio en  otorgarle el cargo de forma inmediata y pomposa, después se casaría  con la hija del general.

En el año 976 ya se encontraba muy enfermo el gran califa al-Hakam, tras haber sufrido un ataque de hemiplejía por lo cual hizo jurar fidelidad a su único hijo el príncipe Hixam a la edad de 11 años, y al poco murió el padre.

Hisam II sucedió a su padre como Califa pero precisaba una regencia por su minoría de edad,  Almanzor fue nombrado Gran Visir, a la alta nobleza de palacio le olió a chamusquina esos ascensos tan fulgurantes no tenían razón de ser ni había realizado méritos para ello,  la trama política contra su persona comenzó a mascarse en el ambiente, este que era muy listo y disponía de mucho dinero, compró soldados eslavos mercenarios y bereberes, de esta manera se custodió con una especie de guardia pretoriana, llegando a formar su propio ejército.
 

Las incursiones a los reinos cristianos se venían sucediendo continuamente, obteniendo valiosas victorias y cuantiosos botines, rehenes y soldados, el pueblo cordobés estaba entusiasmado con los logros de Almanzor  le aclamaban por donde quiera que pasaba-

.En el 981 se produjo en Córdoba una rebelión militar protagonizada por el general Galib y los aliados de tierras cristianas, contra Almanzor un recién llegado, mientras el General su suegro no pasaba de tal cargo,  entonces intentó derrocar a Al Manssur o Almanzor y a sus tropas contratadas con su dinero no pudiendo conseguirlo.

 La  aristocracia y alta nobleza advirtió que Almanzor se estaba pasando de la raya  metiéndose continuamente en los mismísimos tomates, puenteando a los Consejeros de la Corte,  aprovechando la minoría de edad de Hixam II, el descontento se había generalizado entre la aristocracia cordobesa,  la corte advirtió el descarado comportamiento, vieron que se trataba  <<de un trepa sin ningún tipo de reparos>>  por ello la aristocracia levantó las iras contra el Amirí-

.Almanzor salió triunfante de todos los lances e impuso la Dictadura,  nada de democracias que tanto dañan el buen gobierno, la minoría de edad de Hixam II le permitía obtener los mejores resultados, a este le rodeó  de placeres y lujos, le educó para la música y la poesía,  anuló por completo al resto de pedagogos y académicos, cambió a gobernantes y ministros, a generales, jefes y oficiales cesó a quien el estimó pertinente  y nombró   a sus adeptos y amiguetes por el sistema de nepotismo, se  hizo cargo de todos los asuntos de Gobierno, las reclamaciones conforme iban llegando caían de inmediato en la papelera de reciclaje, sin ser atendidas ni siquiera archivadas para su constancia.

El pueblo cordobés no acogió con simpatía estas medidas en especial a la nobleza, nadie se atrevía a decir absolutamente nada a este le pasaba como al Aníbal en otros tiempos, si rechistabas te mandaba a la parilla, a  la pareta o al paredón, muchos siglos después de aquello también resultó un generalito de muy parecido comportamiento en esta España nuestra.

  

 Almanzor era evidente no quería hacer prosperar a Hixam II  mientras tanto el seguía  al alza, no interrumpe sus anuales razzias, obteniendo cuantiosos botines y mano de obra gratuita con los cautivos y esclavos, amplió la gran Mezquita Aljama,  se construyó un fortín- ciudad palacio llamado Madinat al-Zahira cerca de lo que hoy se conoce como “Cervezas el Águila” junto a la ribera del río distante de Córdoba unos cuatro kilómetros, tomando la carretera Nacional IV dirección Alcolea,  como era el Jefe de las fuerzas armadas lo protegian,   poco podía temer, (alguien dijo, de la calle vendrán, y de tu casa te echaran).

Las conspiraciones eran frecuentes porque los cesados estaban descontentos,  las cárceles estaban llenas de aquellos denominados insumisos y alborotadores de la paz, para contrarrestar cualquier foco de insurrección existía la policía secreta de aquella lejana época, después la copiarían los alemanes con el nombre de gestapo.

 Para obtener mayor prestigio se rodeó de brillantes literatos y gentes de letras procedentes de Siria, Bagdad y Bizancio, mandó hacer una gran biblioteca para aquellos que deseasen buscar  entretenimiento por medio de la lectura, ello no hacía daño a nadie, si bien los libros tenían que ser aprobados bajo la mirada escrutadora de los censores y de su consentimiento

 El  pueblo no veía con buenos ojos aquella forma de gobernar dando continuas muestras de descontento, al no ver nunca a su Califa brillar con luz propia. 
Para evitar daños mayores y erradicar cualquier intentona, envió un bando público a fin de tranquilizar a la población y la plebe,  indicando que el Califa no deseaba ser molestado  de sus estudios y otras cuestiones de  Gobierno, por lo cual  todos los asuntos de trascendencia debían ser enviados a su nuevo palacio de Medina Al-Zahira ya que en él había recaído esa gran responsabilidad por propia voluntad  del Califa.

  El pueblo no se tragó la bola y se levantó en armas ello fue motivo de una guerra civil, Almanzor sé auto nombró con el titulillo de al-Manssur-Bi-Llach (quería decir el victorioso en nombre de Alá), dando a conocer  la dictadura, un buen día echó un discurso  y al finalizar dijo, ¡bueno que queréis que tengo prisa! salió entre la multitud  un cachondo diciendo, “queremos el mar”, Almanzor respondió concedido, pero a condición que vosotros traigáis  el agua  a cubos, después añadió <<Sed razonables, pedid lo imposible y os será concedido>>. 

El Segura.-Que maravilla y talento de hombre,  no hay que desmerecer a las personas con calumnias y embustes, siendo más bien  fruto  de las insanas envidias, solo  la historia es la que juzga los hechos, si bien hay que reconocer no quiso educar al joven califa Hixem II en el arte de la guerra como correspondía a su linaje, lo cierto que al joven le  horrorizaba esa palabra, el siempre fue hombre  de paz y sosiego, curtido en la apacible vida palaciega amante de la poesía  de las artes y de la música y también de las fiestas. 
Para los  asuntos de guerra, gobierno, protagonismo y liderato tenía a Almanzor el Victorioso por Alá, él era poeta y no estaba bien ir a la incomoda y horrorosa guerra.   



El Guadalquivir.- Almanzor era la cara opuesta de la moneda esto a veces nos mata, sucede más veces de lo que nos parece, suele decirse “la historia se repite”, siglos después llegó  un joven general revelándose  contra la  II República votada por el pueblo soberano, formó la marimorena, estalló la guerra incivil la que  ganó, después ya no se acordó ni de restaurar la  República, ni la Monarquía dinástica, ni de nada,  impuso la dictadura y  él solo mandaba en España, hasta que por razón de edad entregó la cuchara el cinto y las cartucheras,  ach, se me olvidaba se hizo construir con presos de guerra un mausoleo al estilo egipcio allá en Cuelgamuros, también conocido en aquella época como  Valle de los Caídos cerca de la población de El Escorial donde fue  enterrado.


                                FIN DE LA PRIMERA PARTE.









           









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