SEGNDA RECOPILACIÓN DE CÁSTULO EN LA HISTORIA ANTIGUA
DOMINGO DÍA 27 DE MAYO LA CIUDAD DE CASTULO A LO LARGO DE LA HISTORIA
CÁSTULO UNA CIUDAD IBÉRICO ROMANA EN LA HISTORIA DEL PASADO





Sobre un árbol de aquel bosque de olivos dejé apontocada la bicicleta comenzando a subir y otear el terreno, apreciando que la desmochada torre se encontraba situada a bastante altura de donde yo me encontraba, allí no se veía a nadie, rápidamente tomé la decisión de subir hacía ella a campo a través, una vez arriba poco o nada me decía aquel ruinoso y solitario torreón, eché la vista al frente pudiendo apreciar al fondo el discurrir del río Guadalimar y más abajo la vía del ferrocarril, me volví y comencé a caminar por aquel paradisíaco lugar hacia la zona opuesta como un perro sabueso oteando el terreno, me habían dicho que algunas veces se veían en el suelo monedas antiguas romanas, pronto aparecieron a ojos vista trozos de muralla hechos pedazos salvo algunos en estado medianamente decorosos, los suelos estaban sembrados de pedacitos de alfarería, las finas sigillatas las había por cientos de miles revueltas entre los terrones de la tierra, así como cientos de trozos de bonitos cristales de variado colorido.

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| El Tranvía de Linares o de La Loma |



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Naturalmente aquello de Cástulo era un montón de inservibles ruinas y material de acarreo que a lo largo de los siglos se fueron acumulando y expoliando por las casas pudientes para la construcción y exorno de sus palacios y de sus blasonadas casas nobiliarias de Úbeda, Baeza y también de la cercana Linares.

Pocos años después se comenzó a levantar algo la cabeza de la cultura y a ponerse de moda en todas las poblaciones rurales y no rurales y de muchos colegios el programa llamado OPERACIÓN RESCATE, volví a entrevistarme con el bueno del maestro de Escuela Don Francisco, le propuse inscribirnos al programa e ir con los niños de su escuela a aquel lugar, pero fue imposible convencerlo, recuerdo después de tantos años solía decirme te estás volviendo maniático con esas tonterías, ¿tú no comprendes que si se me cae un niño y se rompe una pierna en aquel solitario paraje me busco una ruina, anda déjate de líos?, resumiendo que todo resultó infructuoso.
El día 8 de febrero del año 1.971 me fui trasladado a petición propia a la estación de Córdoba pero Cástulo seguía siendo mi obsesión, consultaba diccionarios y enciclopedias a mi alcance y no encontraba nada coherente e interesante que me pusiera al corriente a cerca de la historia de aquel lugar, aunque verdaderamente mucho se había escrito de esta población ibérica romana, pero yo no daba con sus fuentes informativas que parecían estar reservadas exclusivamente para las Bibliotecas de las Universidades, con el paso de los años escudriñando en los archivos de las bibliotecas públicas en Córdoba descubrí que se había derramado tinta hasta la saciedad en torno a la vieja Cástulo, también existían textos prestables exclusivamente a los estudiosos de las carreras universitarias de Historia Antigua y de Arqueología etc. igualmente llegué a enterarme respecto a la publicación de la revista linarense ORETANIA, esta trataba exclusivamente sobre el tema de Cástulo y de toda aquella extensa tierra de los oretanos, era también muy cierto que en aquella barriada ferroviaria estábamos sumidos casi en el olvido de la Edad Media, con unos horarios de trabajo de doce horas; con el paso del tiempo me enteré que la nomina de personas que escribieron y trataron sobre Cástulo y la extensa zona Castulonense fue interminable desde el siglo XVI hasta la mismísima actualidad.

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| Ayuntamiento de Linares |
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| Antigua barriada de Linares Baeza |

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| Archivo Municipal de Córdoba |
Con el paso del tiempo la civilización y el progreso ya nos iba llegando poco a poco a todos los niveles y mis visitas a la Bibliotecas Publicas se hacían con cierta frecuencia portando un bloc para tomar las notas que consideraba más importantes de aquellos libros del arqueólogo Don José Mª. Blazquez Martínez y Dñª. María Paz Gelabert relacionados con Cástulo, estos al no ser prestables a domicilio tenía que ser consultados en la sala de lectura poco a poco y copiando a mano porque de estos libros no es posible realizar fotocopias en maquinas al efecto ni existen fotocopiadoras en las bibliotecas para tal menester. Una delicia me resultó leer el libro llamado Historia Biográfica de la antigua Cástulo de Don Rafael Contreras de la Paz, publicado por Caja Sur de Córdoba e impreso el año 1999, donado a la Biblioteca Provincial de Córdoba el día 03-08-2004, todos los historiadores y arqueólogos de prestigio escribieron en torno a esta ciudad y a sus ruinas y prosigo.
Por la década de los años ochenta del anterior milenio se pusieron de moda y a la venta aquellos célebres detectores de metales y la afición a buscar objetos y monedas antiguas tomó mucho auge, la fama de estas ruinas y de todos los sitios corrió como la pólvora, igualmente se pusieron a la venta verdaderas guías de lugares abandonados e históricos incluyendo mapas para facilitar su localización donde los buscadores portando sobre sus manos aquellos detectores metálicos solían arrasar con todo lo que encontraban, vaya el ejemplo Cástulo en las cercanías de Linares, Obulco en Porcuna, Ategua en la población cordobesa de San Cruz, Carmo en Carmona, Astigi en Ecija, Iponuba en el Cerro del Minguillar de Baena, Iliturgi en Andújar, Ulia en Montemayor, Ucubi en Espejo, Epora en Montoro, Sacili Martilianum en Pedro Abad, Cárbula en Almodovar del Río, Calpurnia en Bujalance, hasta allí se desplazaban casi diariamente los buscadores, la fiebre llegó hasta las minas de Mazarron, Cartagena y Lorca en la provincia de Murcia al menos que yo sepa.
La lista de poblaciones visitadas por estos buscadores podría ser interminable tal auge y afición tomaron con aquellos detectores de metales que tuvieron que prohibirlos. En las inmediaciones de la ciudad de Córdoba encontraron infinidad de antiguas Villae romanas que les llamaban Villares; se especializaron en buscar y localizar desaparecidos casas, poblados y pueblos ibéricos, romanos y musulmanes totalmente desconocidos incluso para los arqueólogos, no dejando títere con cabeza


El contenido de estos libros representaba para estos buscadores una auténtica guía; unos de los libros se llamaba "Arqueología Inédita de Córdoba-Jaén, años posteriores salió a la venta otro llamado "Nuevos Yacimientos Arqueológicos en Córdoba y Jaén, las ediciones se agotaban a la medida que se ponían a la venta, esto también supuso un buen negocio para los libreros, llegó a tal extremo esta afición y tomó tal auge que casi todas las personas teníamos un detector de metales, unos por curiosidad y afición, otros por que llegó a convertirse en el modus vivendi de muchos, ya que las piezas que encontraban les eran quitadas de las manos a precios exorbitantes pagadas por los coleccionistas y tiendas de Filatelia y Numismastíca.
NOTA DEL PERIÓDICO ABC
La Junta prohíbe los detectores de metales en todos los rincones de Andalucía.
La nueva Ley de Patrimonio Histórico elimina estas prácticas porque consideran que son la principal amenaza a los yacimientos
A pesar de los expolios que estas personas realizaron de forma inconsciente por no existir ninguna prohibición legal en contra de los detectores llegó el momento que las autoridades tomaron conciencia y la decisión que a esto había que ponerle freno de alguna manera, había gente que se dedicaba diariamente y exclusivamente a la búsqueda de monedas y objetos antiguos en el campo, esto llegó a ser de alguna manera el modo de vivir de muchas personas como ya he explicado antes.
Tal capacidad de conocimientos llegaron a adquirir estas personas que con solo mirar la tierra, el suelo y el lugar deducían donde había habido un antiguo poblado o una antigua casa que les llamaban "Villar" (Villae), allí se pasaban horas y horas cual moderno arqueólogo sin estudios ni conocimientos con la máquina en ristre.

Todos estos hechos a los que no podemos llamar desmanes porque no estaban prohibidos si al menos sirvieron para que las personas del mínimo nivel de conocimientos culturales, se culturizaran algo bastante, sobre todo en Historia, los había quienes no habían leído un libro en su vida pero con estos acontecimientos de las monedas y su posterior venta y reventa aparecieron tratados de numismastica con precios de escándalo y que estos buscadores compraban para ilustrarse, siendo capaces de recitar de memoria desde lista de los reyes godos hasta todos los emperadores del alto y bajo Imperio Romano, así como a toda la Monarquía de la Casa de Austria y de Borbón, en estos libros se detallaban la historia, sucesiones y acontecimientos, lugares de batallas y hechos importantes, en conclusión que la vida de estas personas tanto en el aspecto cultural como económico se vio notablemente mejorada. 

Distinto es el saqueo y el mal uso de los lugares reconocidos que siempre hay que respetar con adoración y a los infractores multar sin piedad alguna.
CASTULO Y ANIBAL .
Retomando el hilo de Cástulo, años después de aquellos lejanos paseos por aquellas ruinas y guiado por la afición a la historia antigua tuve la oportunidad de leer un libro escrito por Don Eduardo Cañabate Navarro de la Junta Municipal de Arqueología de Cartagena que concretamente se titula "Historia de Cartagena desde su fundación a la Monarquía de Alfonso XIII.

Cuenta el historiador que Anibal tenía a su disposición el célebre pozo llamado Baebolo, este debería ser el más rico en plata, según antiguas crónicas, de allí se sacaban diariamente más de trescientas libras de este noble metal para el general cartaginés que por cierto le hacia falta mucho dinero para poder seguir costeando las famosas guerras púnicas contra los romanos.
De este matrimonio nació un hijo que le pusieron de nombre Haspar, aunque en posteriores obras he leído tratando del mismo tema por distintos autores que significaron desconocer el nombre del hijo de Anibal, pero vamos en estas disyuntivas no hay que extrañarse, bien sabido que estos casos son frecuentes en historia antigua.

Nos narra con mucha precisión el Sr. Cañabate lo siguiente: En Cartago Nova (Cartagena) se encontraba Anibal con su esposa e hijo cuando se produjo una epidemia que se extendió a todas las provincias, alcanzando a los pueblos de la Bética, muriendo infinidad de familias, Cástulo experimentó más que ninguna otra población los rigores de este mal, tal vez por su densa población de habitantes, aclarando que en Cartago Nova murieron Himilce y Haspar y gran parte de sus parientes y amigos, siendo víctimas de aquel terrible azote.

Contaba Estrabón que en este lugar llamado el Almarjal había un bellísimo lago, si bien se trataba de una laguna alimentada por las aguas pluviales sin que tuviese salida al mar donde se produjo la epidemia a causa de una gran sequia, que evaporó sus no renovadas e infectas aguas dejando al descubierto los sitios más elevados de su lecho dando lugar a que la fermentación de la materia orgánica vegetal que se desarrollaba en la laguna produjera gases deletéreos, mortíferos y venenosos que fueron capaces de producir fiebres mortales causando una terrible y memorable epidemia llegando a extenderse hasta la lejana Bética.
Los Cartagineses al darse cuenta de los motivos y la procedencia de los males que le aquejaban, abrieron un canal y al mezclarse las aguas del lago con las del mar Mediterráneo, el cloruro de sodio que éstas contienen hicieron que desaparecieran todos los males convirtiéndose aquel infecto lugar en un saludable estuario donde posteriormente los romanos al hacerse dueños de la ciudad construyeron villas y jardines a que tan aficionados eran; esto ya lo cita Polibio.
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De Cartagena salió el bravo general Anibal con unos ejércitos de más de 100.000 infantes y 12.000 caballos y 37 elefantes a entablar batalla contra los romanos durante las célebres guerras púnicas, cruzó los Pirineos, la Galia, los Alpes Transalpinos, entró en el mismísimo valle del Ródano, muchos miles de infantes murieron en el intento y a poco que se hubieran descuidado los romanos en la misma vía Apia se mete el osado Anibal.
REVISTA HISTORIA 16
Por la década de los años 80 del anterior milenio salió a la venta la revista Historia 16 donde el Profesor de Historia Antigua de la Universidad Complutense de Madrid Don Jesús Valiente Malla, nos facilita una información bastante amplía y detallada sobre Cástulo y que yo transcribí en muchos folios, antes de ser prestada porque me la pidieron y esta se perdió en el olvido, hay quien acostumbra a no devolver los libros prestados, ahora ya ni me acuerdo a quien le hice el préstamo, las transcripciones que hice hace tantos años ahí quedaron y las estoy insertando con harto trabajo en este mi blog del ordenador enriqueciéndolas gráficamente con fotos bajadas de Internet y mías propias no estando en consonancia con aquello que se describe; ya han transcurrido cincuenta y seis años de mis andanzas con mi perro Chovo por aquel montón de ruinas del vetusto lar con sabor a vieja gloria de la historia antigua del pasado, ni que decir tiene que cuando compré aquel numero 58 de la Revista Historia 16 a muchas kilómetros de mi antigua estación de Linares-Baeza y de Cástulo y viviendo en Córdoba daba saltos de alegría, ahora ya se podía decir que llegué a saber algo de lo que tanto ignoraba y con tanto ahínco llegué buscar y que nunca encontré. 

El viajero que las busque habrá de rebasar la ciudad de Linares y seguir el camino viejo de Torreblascopedro. A poco de iniciar el descenso hacía el cauce del Guadalimar, se alzarán ante su vista los cerros del cortijo de San Eufemia y de La Muela, y un poco más allá, la silueta del torreón árabe de la Plaza de Armas. Dentro del perímetro que jalonan estos tres puntos y en el entorno al mismo, campos arados en otros tiempos, olivares y casas de labor. Aquí y allá descubrirá muros romanos de hormigón, cisternas vacías, lienzos de muralla, depósitos de agua...
Una ciudad que apenas se alza hoy de los cimientos y que una paciente labor arqueológica viene exhumando y consolidando desde hace unos veinte años, al pie de los cerros del Castillo y de La Muela tiene el viajero la otra razón de ser de Cástulo; el agua. Porque entre la plata que sobra y el agua que falta en las minas, alguien decidió en su día que era preferible acarrear el mineral hasta las orillas del río, donde además afloran varios manantiales. Para entonces, si embargo, ya habían pasados siglos de actividad minera.



Varios poblados mineros en los cerros de Linares, aún sin excavar, y en torno a Baños de la Encina hacen sospechar una presencia relativamente densa de aquellos primeros metalúrgicos. Otros hallazgos ocasionales de armas y cerámicas amplían la zona de ocupación argárica hasta las márgenes de los ríos Guadalimar y Guadalquivir en el término de Mengíbar.
Por aquello que se va revelando a resulta de las excavaciones realizadas hasta le fecha, el doblamiento del solar de Cástulo y sus alrededores debió comenzar en el año 800 a.d.C. La zona minera queda a unos 15 kilómetros al norte; la razón de la distancia sería el agua, porque esta primera ocupación humana presenta una asombrosa densidad.


En los estratos inferiores de casi todos los sondeos arqueológicos abiertos hasta la fecha aparecen unas cerámicas hechas a mano y con gran variedad de formas y tratamientos: tinajas, ollas, cuencos, y cazuelas, platos bandejas, Estos recipientes suelen estar hechos con un barro muy cargado de impurezas, pero el acabado de las superficies trasluce un cierto gusto por la decoración; hay temas geométricos incisos o pintados, superficies bañadas de pintura roja o espataludas hasta sacarles un brillo que en los mejores ejemplares se aproxima al efecto vidriado. Estas cerámicas revelan además, la heterogénea procedencia de aquellas gentes; algunos ejemplares nos remiten a la zona minera de Huelva, pero en su mayor parte recuerdan ambientes de la Meseta.



Las importaciones no estarían al alcance de todos, sino tan solo de una clase dirigente que, a lo largo del siglo VII a.de C. va mejorando sus condiciones de vida. Los Muros surgidos en la capa inferior de la necrópolis de los Baños de la Muela que pertenecen a este mismo poblado; los pavimentos de guijarros y las calles pavimentadas con losas, sus regueras y desagüe junto a los muros nos hablan de un urbanismo incipiente.




De esta misma época conocemos un santuario donde se celebrarían banquetes sagrados y cuyos restos iban a parar a una fosa de consagración en la que se depositaban también, rotos intencionadamente, los recipientes utilizados; el patio de este edificio fuera ennoblecido en su fase final con un mosaico hecho con guijarros blancos y negros, dispuestos en ajedrezado". Aquí finaliza el Profesor D. Jesús Valiente, el amplio articulo de la Revista Historia 16.
Durante el siglo VI a. C crece la conflictividad en el Mediterráneo occidental, Etruria y las colonias griegas del sur de Italia y Cartago tratan de delimitar sus respectivos áreas de influencia y sobre el telón de fondo surge el poder ascendente de Roma, Polibio fija en el año 509 a.de C. la fundación de la República Romana y la firma del primer tratado de ésta con Cartago.




En la necrópolis del Estacar de Robarinas se ha exhumado
el monumento funerario consistente en una cámara excavada en la roca y con las paredes revestidas de bloques de piedra simplemente desbastadas: sobre esta cámara se alzaba una estructura posiblemente escalonada, de la que únicamente se encontró el perímetro rectangular que marca la primera hilada de grandes sillares tallados; en el frente occidental del monumento se hallaban destruidos y revueltos los restos de varias ciervas esculpidas en piedra arenisca. La cámara estaba destruida de antiguo, hasta el punto de que se retiró la piedra de una de sus paredes para reutilizarla


Las fechas de estas cerámicas llegan a mediados del siglo IV a.d.C. y su presencia, en forma de fragmentos superficiales, se detecta un poco por todas partes, pero sobre todo en la necrópolis de Baños de la Muela se excavaron entre los muros ya en ruinas y colmatados por materiales de acarreo del antiguo poblado del siglo VII a.d.C
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En los enterramientos de Cástulo que contiene cerámica griega no suelen aparecer armas; el dato podría interpretarse como indicio de que existía una especie de clase media acomodada que podía permitirse la adquisición de estas aportaciones de lujo y que estaría dedicada a actividades industriales y comerciales más que guerreras.
REVISTA HISTORIA 16 nº 58.
Con el paso de los años mis aficiones a la numismatica se diluyeron como un azucarillo de azúcar lo hace en el agua, ahora recuerdo con afecto y cariño que estando trabajando en el País Vasco concretamente en la estación llamada por aquellos años Dos Caminos Basauri, ahora Bidebieta-Basauri, no me quedó por visitar en Bilbao ni una sola chatarrería para comprar alguna moneda de cobre a bajo precio, ni un domingo que estuviera libre dejé asistir al intercambio de monedas en la Plaza Nueva.
Pasaron los años y el tema y afición a coleccionar antiguas monedas a la numismastica en definitiva se acabó del todo, se cerró el capitulo he de confesar que esta afición nunca estuvo al alcance de mi bolsillo como no fuera algún que otro domingo en el mercadillo dominguero para adquirir chatarra de cobre a caro precio, pero la afición a la historia antigua me apasionaba y me sigue apasionando, también me causaba agrado tener en la mano alguna antigua moneda de época ibérica o romana; eso sin ningún género de duda, ahora ya nadie te regala nada como hace cincuenta años que solían aparecer algunas veces cavando el huerto.


Aquí en Córdoba se publicó la Revista Arte, Arqueología e Historia pude hacerme con todos los números que se iban publicando y por fin me fui poniendo al corriente en historia, Cástulo dejó de ser el secreto que yo en mi juventud desconocía pero todo lo relacionado con aquellas ruinas me siguen apasionando.
Los arqueólogos María Paz García Gelabert y José María Blazquez nos cuentan en su libro de las Actas del II Congreso de Historia de Andalucía año 1991, páginas 331 a 343 libro HISTORIA ANTIGUA.
En su apartado titulado: LA IMPORTANCIA DE CASTULO LINARES EN LA ALTA ANDALUCÍA, estas las he tenido que copiar a mano en más de veinte folios en la sala de lectura de la Biblioteca Provincial de Córdoba y después insertarlas en el ordenador de casa porque los de la biblioteca no estaban activos, el libro no es prestable a domicilio y sus ediciones agotadas desde hace muchos años.



Así pues y mientras se elaboran planes muy ambiciosos sobre el yacimiento, las estructuras aisladas durante los días últimas campañas se deterioran sensiblemente y numerosos furtivos producen destrozos irreparables en el yacimiento y en sus rasgos asociados, situados en las inmediaciones de los alfares, necrópolis, entre otros.
La importancia es excepcional ya que fue la ciudad más citada en las fuentes clásicas después de Tarraco, fue uno de los centros mineros más importantes de la Hispanía antigua y la llave de la penetración en la Bética viniendo de la costa mediterránea.
En Cástulo pueden delimitarse dos Sectores, uno unitario, el oppidun oretano, la ciudad romana; otro diverso a extramuros, constituido por pequeños poblados de diferentes épocas, tal vez siempre en función del villae, necrópolis, alfares, canteras, almagreras, talleres de fundidores, puertas etc.
SECUENCIAS CULTURALES
FASE DE LA EDAD DEL BRONCE
La secuencia cronológica más antigua hallada en la excavación es la del yacimiento de la Muela, extramuros al Sur de Cástulo, al pie del mismo cerro de igual nombre, datado del final del siglo VIII a.C. más por los restos que se han encontrado en prospección de superficie el asentamiento en la zona de Cástulo data de épocas más antiguas.
Nuestros equipos durante la campaña de excavación prospectaban el área y hallaron vestigios muy significativos de un paleolítico muy superior, asimismo se sabe que el Abate Brevil prospectó en las terrazas del río Guadalimar donde halló indicios de industrial paleolítico.
Asentamiento neolítico no hemos detectado en superficie en unas zonas con unas características tan idóneas para la vida no parece que se desdeñen el pensar que sí lo hubo, más que aún no se ha descubierto.

Durante la época del Bronce en el mismo yacimiento no se han descubierto restos con material anterior al bronce final, pero sí en las inmediaciones, según clasificación de FLANNERY, lo componen las unidades de habitáculos localizados en la zona de paso natural que es la que actualmente reproduce al NE de Linares, la carretera que desde allí se dirige a Arquillos y Nava de San Juan.

Los poblados localizados en esta zona de paso natural se encuentran en cerros amesetados, bien defendidos y con un carácter dual: el de protección contra posibles incursiones y el de control de las rutas comerciales, dominan amplios valles y se hallan en línea siguiendo la carretera actual, a la que corre paralela un curso de agua importante que confluye en el río Guarrizas: Son estos castros el de la Magdalena, Vadollano y Giribaile, todos ellos con poblamiento desde la edad del Bronce temprano.

En el yacimiento de la Muela el más primitivo testimonio
de arquitectura es de finales de la Edad del Bronce y se halla en el nivel más inferior en contacto con la tierra virgen. Se trata de un largo muro fabricado con cantos rodados en la parte inferior y cantos más pequeños en las hiladas superiores. Este muro pasa por debajo de otro edificado a nivel superior. El lugar fue inundado y se colmató con limo. Sobre él se instaló un taller de fundidores. Es un taller al aire libre con un pequeño hogar rodeado de piedras en semicírculo.

A este taller pertenece una gran tinaja empotrada en el suelo en la que se almacena agua para enfriar los instrumentos de fundición.
La estructura de un santuario como el de Cástulo explica utilización con un significado ritual que son propios. Al respecto podemos obtener cierta luz a través de G. Bumnens basándose en el análisis de R. Refufat y en la estructura comercial próxima oriental, llega a una conclusión para explicar el sentido último del Santuario de Cástulo- Para Bumnens, cuando los fenicios abandonan cualquier lugar hallaban hombres cuya lengua, costumbres y leyes eran diferentes a las suyas. Esta situación provocaba desconfianza.
Un medio de remediar estos inconvenientes cuando un lugar debía ser frecuentado, eran colocar las transacciones que se cumplimentaban bajo la protección de una divinidad instalada en el templo.La presencia divina debía garantizar la honestidad de las operaciones.
Esta no debía ser la única función de los templos situados en las poblaciones indígenas, es posible que ostentasen un papel aglutinante de la actividad comercial, muchas veces relacionado con otro santuario de mayor importancia en un establecimiento fenicio
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No empleó Anibal más tiempo en esta ceremonia religiosa, (la ofrecida en el templo de Melkart en Gades) que el más preciso en el que llenó sus altares de las ofrendas medio abrasadas que había llevado a Sagunto otros cuidados más graves tenía embargada su alma. No fue uno de los últimos el persuadir a su esposa de que se quedase en Gades con su hijo recién nacido. Traía esta alcurnia desde los tiempos más remotos desde aquellos que Baeco domó a los pueblos de Iberia y con su THIRSO y con Ménade ejercía su dominación sobre Calpe.
En el año 206 a.C. Escipión se apoderó de Cástulo, fue asediada por L. Mario con una tercera parte de las tropas. El resto del ejército al mando de Escipión, tomó Iliturgi, donde realizó una atroz carnicería, de allí Escipión condujo el ejército a Cástulo que estaba defendida por los habitantes indígenas y por el resto del ejercito cartaginés procedente de la desbandada mandadas por Himilcon.
Otro bélico en el que se vio involucrada la ciudad y los cartagineses y que no es conocido ocurrió durante el 97 a. C. cuando era pretor Didió , invernó en Cástulo (PLOTSER 3), le acompañó Sertorio que era por entones Tribuno militar de Didio- Durante la estación en Cástulo de Sertorio con las tropas del pretor Ocurrió el sangriento suceso de los Castulonensis aliados de los grisenas (probables habitantes del gran castro de Giribaile , que con tanto detalle describe Plutarco <<sucedió que indolentes los soldados la con abundancia y dados a la embriaguez incurrieron en el desprecio de los bárbaros los cuales enviaron a llamar a sus vecinos de Orisia, estos yendo de casa en casa acabaron con ellos. Pudo sin embargo Sertorio evadirse con unos pocos de ellos y recogiendo a otros que también huían de la revuelta en derredor de la ciudad y hallando abierta la puerta los bárbaros habían entrado secretamente no cayó en el error de estas, sino que poniendo guardias y tomando a las avenidas dio muerte a todos lo que estaban en edad de tomar armas y vestido adornándose con los ropas de los bárbaros, otros fueron capturados y vendidos como esclavos.





Se enfrenta al ejercito de Abderraman en zonas del alto Guadalquivir y la acción definitiva se produce en Vado de la Victoria (Majadat al Fath), frente a Cástulo en las riberas de Wadi-al-Ahmar (Guadalimar) cuyas aguas tienen el aspecto de ser rojizas. El enfrentamiento se produjo en la batalla denominada Castulana 786-787.
Durante la rebelión de los muladíes contra el poder central Omeya de Abdala Allahes nombrado de nuevo en Cástulo hay una rebelión generalizada en Al- Ándalus y en la Marca de Toledo. En Sevilla encabeza la rebelión Ben Jaldun y Ben Hacha, en Sierra Elvira Suawaar, en Jaén Xoaquin, en Monteleón Ben Huadil, en Santisteban del Puerto los cuatro hermanos Ben Habil, y en Cástulo Ubey ben Shliya.
Este personaje pertenece a Cástulo, en el castillo aún se conservan restos entre ellos un el torreón, durante 20 años estuvo dominando la región la familia de los Banu Cuasi aragoneses que se dirigían, se enfrentan a Shaliya y finalmente conquistan Cástulo y lo expulsan aunque momentáneamente.
Se nombra a Cástulo en excesivas ocasiones y durante la época de la Reconquista y posteriores Alfonso VI el Batallador conquista Baeza y Cazlona (Cástulo) y al poco las pierde.En el año 1350 Cazlona que ya no le llaman Cástulo fue agregada a Baeza y es motivo de cuestión jurídica entre Baeza y Linares.

En los siglos XVI y XVII continua la devastación sistemática de la ciudad. Se construye el Puente Quebrada sobre el río Guadalimar, con sillares magníficos de los edificios principales de la ciudad, a juzgar por sus profusas decoraciones, figuras y epigrafía muchos los extrajo Góngora, otros han permanecido empotrados en los arcos y estribos del puente y en los últimos años fueron sistemáticamente arrancados por los buscadores de antigüedades.


















































































