lunes, 18 de mayo de 2026

LOS PELIGROS DE LAS POPULOSAS CIUDADES

 

                        

Madrid 1640. Aparece en las librerías una obra de Don Batista Remiro de Navarra, titulada “Los Peligros de Madrid”, narración costumbrista donde explica en una serie de cuadros de los peligros que pueden sufrir el incauto que ponga su bolsa y su vida a disposición de los que pululan por la capital.

Según Remiro, los principales riesgos se hallan en las calles de la villa, en sus noches, en el Prado Alto, con sus duelos y peleas, en el Prado Bajo, lugar donde abundan las profesionales del amor, los baños de julio, con sus mujeres ligeras de ropa, las fiestas populares y las casas donde se preparan todos los engaños imaginables o no.

En verdad Madrid se ha convertido en una ciudad variopinta y en ocasiones poco hospitalaria


 Está considerado uno de los templos del hampa, junto con Sevilla y Toledo. Como señala Cervantes, este submundo ofrece toda clase de variantes y tipos humanos; barberos, charlatanes, pretendientes, memorialistas, landreros o escamoteadores de moneda, barateros o timadores, arbitristas fantásticos, sacamuelas callejeros, astrólogos, zahories, estrelleros, capigorrones o aprovechados, mozas de partido, fulleros, valentones,  indianos fingidos, escuderos y criados de cebo, galancetes y Don Lindos de más cintas y colores que ingenio y sal, caballeros de linaje rancio pero de bolsa escasa, alguaciles, procuradores o escribanos.

Los nobles tal vez podían escapar a estos peligros, pero a ellos les acechaban los juegos de naipes  y cartas, la vida de lujo,  y la  ostentación engañosa les arruinaba por completo hasta sus haciendas 

































 

No hay comentarios:

Publicar un comentario