Madrid,
13 de noviembre de 1653.-Se dicta una previsión que permite retener a los
presos condenados a galeras, aunque hayan cumplido su pena, si no existe quien les
sustituya en el banco.
Los
galeotes constituyen un recurso esencial para la navegación de las galeras, las
naves principales de las escuadras mediterráneas.
Para
ocupar este ingrato puesto, que agota al máximo las fuerzas físicas de los
penados en los remos, se impone la pena de galeras que ocupa un grado inferior
a la pena de muerte, en el orden de gravedad de éstas.
La privación de libertad, agravada con unos trabajos forzados de especiales características, tiene por regla general una duración entre seis y diez años.
Aunque va en
contra de los usos penales, que prefieren un castigo visible en el lugar del
crimen; las galeras se imponen por la grave falta de remeros.
Junto a
los penados, se utilizaban esclavos que
dejan en general su vida en el banco de remos,
Frente al
cumplimiento de las sentencias se impone el abuso de los capitanes de la galera,
que retienen contra la ley a los forzados, aunque ya hayan agotado su condena.
Este tipo
de abuso encuentra un justificación legal en la provisión aprobada, que en
cierto modo significa un avance, ya que se reduce el tiempo extra de condena al
tiempo que se tarde en encontrar sustituto.
La propulsión principal de las galeras que también emplean velas, es el remo. En cada bancada de remeros se colocan e uno a siete galeotes, sentados en unos bancos empotrados en el mamparo del corredor y en el costado de la nave. El número de bancos es por lo general de 25 a 26, aunque existan naves menores que tienen una cifra inferior, mientras otras cómo las portugueses o la que forman parte de la Armada Invencible, llegan a tener hasta 153 por banda. Lepanto es la última gran batalla de galeras, en las que se usa el abordaje como forma de combate.
or banda.
Lepanto fue
la última gran batalla de galeras, en las que se usa el abordaje cómo forma de
combate.
No hay comentarios:
Publicar un comentario