Valladolid,
28 de octubre de 1522.-Carlos I redacta una carta de perdón para los comuneros,
tras su triunfal entrada en la ciudad el 26 de agosto. De esta medida son excluidas 293 personas de
las cuales sólo tres son apresadas y ajusticiadas, mientras el resto se les perdona
más adelante.
La medida
regia pone fin al movimiento comunero desmantelado tras la derrota de Villalar
y la ejecución de sus principales líderes el 14 de abril de 1521.
La
primera ciudad en rendirse es Valladolid, a la que siguen Medina del Campo,
Toro, Zamora, Salamanca, Ávila y otras.
Los focos
rebeldes quedan reducidos a Madrid, algunos puntos de Murcia y a Toledo, donde
María Pacheco, viuda de Padilla puede mantenerse hasta su capitulación honrosa
el 25 de octubre de 1521. Sin embargo, Toledo vuelve a iniciar una nueva
revuelta comunera, en febrero de 1522, reprimida por las tropas reales.
Tras esta
derrota, María Pacheco ha de huir a Portugal. A la llegada de Carlos I a la
península se espera un rápido perdón pero el emperador retrasa la medida hasta
que quedan pocos líderes que puedan beneficiarse de ella.
Por el
contrario ordena la decapitación de varios destacados comuneros, antes de
conceder el perdón general. Pacificada Castilla, las tropas reales han de
enfrentarse a los franceses que han penetrado en Navarra en mayo.

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