viernes, 6 de marzo de 2026

EGMONT Y HORN SUBEN AL CADALSO, VÍCTIMAS DE LA INFLESIBILIDAD.

 


Bruselas, 4 de, junio de 1568. Los condes católicos Egmont y Horn son condenados a muerte y decapitados al día siguiente en la Plaza del Sablon confiscados sus bienes por el estado sus cabezas se exponen al público para que sirvan de escarmiento.


En vano se enviaron peticiones de clemencia al rey y se recordaron los méritos de ambos inculpados. Felipe II se mantiene firme en el veredicto.



Lamoral, conde de Egmont, príncipe de Gavre y Señor de Artois, había sobresalido como militar al servicio del Emperador Carlos V,  quien le concedió el máximo galardón de los países Bajos, el Toisón de Oro en 1546.

Su amigo, Felipe de Montmoreney-Nivelle, conde de Horn y gobernador de Flandes. Había sido nombrado director de finanzas del país por Felipe II, y siguió la misma trayectoria política que el anterior.

Fernando Álvarez de Toledo

Los dos habían desempeñado un papel importante en la batalla de San Quintín y obrado en favor de la monarquía, La condena de ambos  nobles respondía a las severas medidas adoptadas por Fernando Álvarez de Toledo, III duque de Alba, enviado por Felipe II para acabar de forma militar con el alzamiento de la situación política, religiosa y económica que se había desencadenado en los Países Bajos.

El duque d Alba había arrestado poco después de su llegada a los dos consejeros católicos e instaurado el denominado tribunal dirigido contra la herejía y la oposición política

Príncipe de Orange

En este caso  se acusó a los duques de cometer crimen de lesa majestad, proteger a los conjurados y colaborar con el príncipe de Orange así como tratar de ultrajar el catolicismo, fomentar la sublevación del pueblo, y de practicar y divulgar la religión. Protestante.



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