1º de septiembre
de 1.560 la ciudad de Toledo ha despertado hoy con un trajín inusual en torno a
la Corte. Por fin ha llegado el día del rumoreado traslado de la Corte a Madrid.
El rey
Felipe II, que tanto interés ha puesto en la renovación y ampliación del Alcázar
madrileño, se ha decidido ya fijar su residencia y la de su familia en lavilla
de Madrid.
Piensa el
monarca que el saludable clima madrileño y la amenidad paisajística de las
riberas del Manzanares resultan más adecuadas para su delicada esposa, Isabel
de Valois, que la amurallada y comprimida Toledo.
Isabel
está contenta, pues como le dice a su madre por carta, si no fuera por la buena
compañía de mi esposo, que tengo en ésta ciudad….juzgaría este lugar (Toledo), por uno de los más
desagradables del mundo.
También
sabe el rey de los problemas para alojar su multitudinaria corte, las dificultades
y el costoso abastecimiento de agua.
Ya en
Madrid, la reina goza al contemplar el Campo del Moro, que se extiende a los
pies del Alcázar, las arboledas de las orillas del río, la Casa de Campo, y los
montes del Pardo hasta donde alcanza la vista.
E

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