miércoles, 29 de abril de 2026

LA FASTUOSIDAD DEL PALACIO DEL BUEN RETIRO

 

Madrid 1631.- Alonso Carbonell inicia a la entrada de Madrid la construcción del Palacio del Buen Retiro a petición del conde duque de Olivares, que lo encarga para Felipe IV. El palacio se concluye en 1633. 

Tan precipitada edificación no dejó de afectar al palacio, en su línea y los materiales con que se construyó, dan una imagen tosca y pesada.

La estructura principal del palacio es realizada por Carbonell, pero parece ser que también interviene en su preparación Crescencio, que desempeña un importante papel en la preparación del vasto programa de diversiones inventadas por  el conde duque de Olivares.

La falta de un plan armónico en la construcción del palacio queda patente en su misma planta. Más que un palacio constituye una serie de edificios yuxtapuestos, donde los patios se multiplican y crecen de tamaño, a medida que se alejan de los Jerónimos.

La novedad fundamental estriba en la construcción de un palacio para ornato y recreo donde lo esencial es el jardín. Esta iniciativa que responden a una antigua tradición, entronca con el palacio vallisoletano de Felipe III, así como los típicos palacios hispanoárabes, en los que el jardín y las construcciones de recreo desempeñan una función fundamental.

Junto al edificio central merece atención especial el salón de baile conocido con el nombre de Casón del Buen Retiro, construido también por Alonso Carbonell entre 1637 y 1638.

El carácter de Carbonell como proyectista de ricas superficies y efectos polícromos, se hace patente en la norte torreada del palacio central, en la que sobresale el magnífico efecto logrado gracias al empleo de piedras blancas en los vanos, esquinas y salientes del edificio.

Esta forma de trabajar entronca con cierta actitud arquitectónica barroca española que sin incluir en el plano estructural del edificio ninguna innovación arquitectónica importante aumenta y enriquece la decoración exterior del edificio dándole una más brillante apariencia.

Las obras de Crescencio y Carbonell ponen en evidencia que ni el primero, sobre todo un cortesano, ni el segundo poseen verdaderas dotes creadoras.

Su importancia radica más en ser difusores de esta tendencia barroca preocupada por el enriquecimiento de las superficies.

Las obras de Crescencio y Carbonell con sus complicadas estructuras exteriores, divididas en compartimientos y paneles geométricos, que en realizar verdaderas innovaciones.

El interior del palacio del Buen Retiro acogía importantes colecciones de tapices y cuadros como en el llamado Salón de Reinos, cuyo proyecto decorativo parece deberse a Velázquez y que albergaba obras de él mismo y Zurbarán. Maino, Pereda, Jusepe Leonardo, Vicente Carducho, Félix Castello y Eugenio Caxés

TIRSO DE MOLINA FRAILE Y DRAMATURGO

 

       

               

Barcelona, 1630. Tirso de Molina publicó El Burlador de Sevilla y El Convidado de Piedra, una de las principales fuentes literarias del mito de don Juan Gabriel Téllez, más conocido por el seudónimo de Tirso de Molina.

 Había nacido en Madrid en el año 1579 aproximadamente. Hijo natural, probablemente de un aristócrata, se cree que del duque de Osuna, estudió teología y hacia 1600 ingresó en la orden de la Merced.

En 1616 marchó a Santo Domingo y a su regreso residió algún tiempo en Toledo y Madrid, época en que publicó sus Cigarrales de Toledo, compilación de escritos en prosa y poesía a los que se añadían unas piezas dramáticas.

Tras pasar algunos años sin publicar a causa de unas problemáticas relaciones con la iglesia fue nombrado Cronista General de la Orden en 1.632 y tres años más tarde apareció su Deleitar aprovechado colección de obras religiosas, y una Historia general de la orden de la Merced.

No obstante los cuatro volúmenes de piezas dramáticas que Tirso había publicado entre 1627 y 1636 le trajeron nuevos problemas con sus superiores y, como consecuencia de ello, fue desterrado a Soria en donde permaneció hasta su muerte. 1648.

Autor fecundo, aunque no superó a Lope de Vega, la producción de Tirso de Molina  abarca unas 300 comedias que se publicaron en cinco partes.

Situado a caballo entre la primera comedia nueva lopesca y el complicado drama calderoniano, el autor madrileño se mantendría bastante próximo a Lope; no observó las unidades de tiempo ni de lugar, empleó frecuentemente la canción tradicional como motivo lírico, adoptó la métrica a las distintas situaciones dramáticas y en sus obras no dudó en mezclar los elementos trágicos y los cómicos.

Pero a diferencia de Lope de Vega, el análisis del psicología de los personajes fue más profundo en Tirso, sobre todo que realizó en torno a personajes femeninos cuya variedad y estudio resultaban un acontecimiento nuevo en la época.


 

 

LA MARCHA DEL MIERCOLES DÍA 29 DEABRIL DE 2026

 

DESPLAZAMIENTO A CERRO MURIANO EN EL BUS DE LAS 7,45 H. A SU LLEGADA EN TORNO A LAS 8,30 H. DESAYUNO EN EL BAR EL CASINITO Y A SU FINALIZACIÓN MARCHA ANDARIEGA QUE SE INICIA EN LA CALLE DE LOS OLIVOS HASTA PENTRAR EN CAMPO ABIERTO CAMINANDO POR SENDEROS SIN SEÑALIZAR PARA REGRESAR EN EL BUS DE LAS 11,15  H.

                                                   FOTOS.









































lunes, 27 de abril de 2026

UN MEXICANO EN MADRID

 

                             

Madrid 1628. Aparece la primera parte de las comedias de Juan Ruiz de Alarcón, que incluye LAS PAREDES OYEN. Alarcón, nació en México en 1.581. 

Había estudiado en su ciudad natal y se graduó en cánones y leyes en Salamanca, después intentaría sin éxito ocupar una cátedra mexicana.


Desde 1.614, se dedicó a escribir comedias dentro de la línea lopesca, pero con una mesura contenida y unas peculiaridades que lo diferencian de los autores coetáneos y lo alejan de la sistematización de tipo calderoniano.

Entre los rasgos específicos de sus obras resaltan la intención moralista y el profundo estudio de los caracteres.


Único escritor de Indias (América), entre los dramaturgos relevantes de su época. 

Alarcón, quien poseía un físico poco agraciado y casi grotesco, fue blanco de burlas de sus contemporáneos durante toda su vida.



BLOQUEO CONTINENTAL A HOLANDA

 

                       


Provincias Unidas. 1627. La guerra que se inicia entre España y las Provincias Unidas en 1621 se libra en los campos de batalla y en los puertos comerciales europeos. Antes de empezar los enfrentamientos armados se interrumpen todos los vínculos económicos y comerciales entre ambos países.

En abril de 1621, España cierra los puertos de todos sus territorios peninsulares e italianos a los barcos holandeses. Durante la tregua, el comercio holandés en el Mediterráneo se ha extendido notablemente y la mayor parte de la lana y sal españolas son transportadas a Génova por buques de las Provincias Unidas.

En represalia estas imponen el bloqueo a los Países Bajos. Entonces España inicia la construcción de una flota en Flandes para atacar a los buques holandeses.

A pesar de esto algunos barcos de este país siguen comerciando, utilizando credenciales falsas. Al ver el rumbo que toma la guerra en 1.623 España decide imponer controles más severos en la Península y privar a las Provincias Unidas de todos sus mercados en Flandes.

Al año siguiente Madrid planea interrumpir todos los accesos a las Provincias Unidas por las rutas comerciales fluviales, pero el proyecto fracasa por la negativa de los príncipes alemanes afectados.

Aun así, los efectos de la guerra económica son muy negativos en Holanda. 

Para compensar la disminución de las ganancias comerciales algunas ciudades se ven obligadas a aumentar los impuestos, lo que provoca unos levantamientos populares (Harlen 1624). En octubre de ese año se establece en Sevilla un Almirantazgo Especial del Norte para crear un sistema  de monopolios para la navegación entre España y Flandes.

En 1625 se estrecha el bloqueo de los ríos que pasan por las Provincias Unidas provocándoles subidas de precios. Mientras la intervención de aliados Holanda ha ampliado el conflicto, que enlaza con la Guerra de los Treinta Años.