Granada 1319.- En uno de los centros que se encuentra junto a la Alhambra. Los sultanes de Granada poseían una casa de recreo, conocida por el Generalife, que en árabe significa huerto elevado. Debía ya de existir a finales del siglo XIII, pues este año renueva sus adornos Aben Walí Ismael
Más que
una vivienda, la casa constituye un auténtico mirador, y sus jardines rodeados
de altos cipreses, sus muretes de laurel, naranjo y arrayan, y los juegos
rodeados por los surtidores de agua,
forman un conjunto estudiadamente placentero.
La obra arquitectónica está integrada por algunos
edificios dispuestos en terrazas rodeados de huertas y jardines, en un tono
armónico de vegetación, agua y arquitectura.
Las
frágiles construcciones que los granadinos emplean para sus palacios y lugares
de recreo constituyen una auténtica novedad.
Los
materiales usuales son la mampostería, el ladrillo y el tapial, y sólo se emplea
la sillería para lugares estratégicos que realmente lo justifican.
Los arcos
tienen diversas formas, pero no cumplen más de una función decorativa, Con
ladrillo y yeso se disponen las arquitecturas más fantásticas.
Emplean
la cerámica para revestir el zócalo de los aposentos. La decoración de yesería
lleva decoración policromada y dorada.
Los
azulejos que en árabe significa barro vidriado, eran piezas rectangulares en
las que se trazaba con manganeso su dibujo, ya fuera de lazo, ataurique o
letras, y se renellaban de color los espacios poligonales, que quedaban
separados por una línea negra denominada cuerda seca.
El
Generalife no es más que un puro capricho,
de un lugar para estar. No para vivir, donde los sultanes se alejaban un rato
de los avatares de un reino siempre acosado.


