Corona de
Castilla 1655.- Frente a la revolución de los precios del siglo XVI, en la
centuria subsiguiente se produce una fase de acusada depredación.
Gracias a
los estudios de Hamilton, se conocen bastante bien las oscilaciones de precios
y salarios en Castilla y Andalucía.
El
movimiento de precio no depende en la segunda mitad del siglo XVII de las
guerras, sino de las inflaciones y deflaciones, que provocan el caos económico,
El
decreto deflacionista de 1628 provoca un descenso de un 9% de los precios, pero
desde marzo de 1641 hasta agosto de 1642, los precios al por mayor aumentan un
93% en Sevilla, y poco después de la deflación del 15 % de septiembre de 1642 los
precios caen un 87%.
La mayor
subida de precios ocurren en 1663-1664, el aumento del salario en 1650-1679 en Andalucía es del 30 al 35%, mientras que los precios
descienden un un 57%.
En 1665
una libra de pan cuesta en Castilla 37,6 maravedíes, un kilo de carne de vaca
52, una docena de huevos 141, una fanega de trigo 1.411 y una arroba de aceite
1.513.
En Andalucía, en 1672, un carpinteo y un albañil ganan 14 reales diarios, y un obrero de comercio no especializado 7.
Un real equivalía a 34 maravedíes.
En la
Corona de Aragón en 1651-1653 y en 1671-1674, los precios y salarios sufren un
gran descenso.
Los
salarios alcanzan su nivel más alto en 1680 descendiendo después hasta 1687.




