viernes, 27 de marzo de 2026

ANTONIO PÉREZ DEL HIERRO CASI SECRETARIO DE FELIPE II

       FUGA DE ANTONIO PÉREZ SECRETARIO DE FELIPE II

                                               

                                          Alfonso Pérez del Hierro

Calatayud, 19 de junio de 1590.- Antonio Pérez llega a la ciudad aragonesa de Calatayud y se refugia en un convento de los dominicos.

Nacido en Aragón en 1540, Pérez estudia en Alcalá, Venecia, Padua y Salamanca.

El príncipe de Éboli de quien se ha dicho que es su verdadero padre le introduce en la corte.

Príncipe de Éboli

En 1567 es nombrado secretario para los negocios de Italia, y se encarga en el llamado partido de Éboli, frente al duque de Alba, logra ganarse la confianza de Felipe II que es en realidad su valido. Pérez se instala en una lujosa mansión, donde recibe a toda clase de personas.

En asuntos de estado actúa como un verdadero espía doble, descubriendo a Felipe II los sucesos de quienes se los confían y viceversa.

En estos negocios está involucrada Ana Mendoza, princesa de Éboli, viuda desde 1573, con quien Pérez tiene estrechas relaciones, seguramente económicas y políticas, aunque no se descartan también las amorosas.


Juan Escobedo, secretario de don Juan de Austria, descubre a finales de 1577 la venta de secretos de estado y muere asesinado el 31 de marzo de 1578.

Esta muerte provoca gran revuelo, ya que los familiares de Escobedo exigen el castigo de los culpables. A pesar de quien nadie duda de la responsabilidad de Pérez y de la princesa de Éboli, sorprendentemente el secretario continúa ejerciendo su cargo hasta su detención el 28-7-1579, junto con su cómplice. 

En este periodo puede destruir tranquilamente todas las pruebas de su doble juego, en el que no faltan sospechas de ventas de secretos de estado a los rebeldes de los Países Bajos.

Pastrana

Pérez, es liberado poco después, aunque no se le permite alejarse de Madrid y vuelve a desempeñar su cargo. Ana Mendoza es encarcelada, en principio en la Torre de Pinto y después en el castillo de Santorcaz, donde puede ser visitada por sus diez hijos. Más tarde se le permite vivir en el señorío de Pastrana, donde muere en febrero de 1592.

En 1582 se inicia un proceso secreto contra Pérez y tres años más tarde es detenido de nuevo y acusado de negociar con secretos de estado y traficar con cargos. Pérez es condenado a dos años de cárcel y a pagar una cuantiosa multa, pero no se le arrancan los papeles que interesan a Felipe II.

Sometido a tormento, reconoce su implicación en el asesinato de Escobedo, se abre un segundo proceso y el 1 de julio de 1590 es condenado a muerte por asesinato.

Pérez ha intentado escapar varias veces. En una ocasión se acoge al asilo de la iglesia de San Justo, per al confesor autoriza la entrada de los alcaldes de la corte.

Poco después de su condena acude su esposa Juana Coello, a visitarle y Pérez sale disfrazado con ropas de mujer. Se dirige a Calatayud (Aragón) donde apela a los fueros que amparan a los perseguidos por el rey.

1568 — Antonio Pérez es nombrado secretario. Decae la estrella del Duque de Alba al decapitar a los cabecillas de Flandes y fracasar su política. Diciembre: Revuelta de los moriscos en Granada.

1569 — abril: Don Juan (22 años) se dirige hacia Granada para reprimir la revuelta. Junio: primera victoria sobre los moriscos. Continúan las campañas hasta finales de 1570 en que Don Juan vuelve a Madrid.

1571 — En mayo se constituye la Santa Alianza y Don Juan (24 años) es elegido capitán general. Junio: Don Juan sale de Madrid. 7 de octubre: Batalla de Lepanto.

1572–1573: Don Juan sigue al mando de la flota.

1573 — marzo: Venecia acepta un acuerdo desventajoso con los turcos y les entrega Chipre, razón de la constitución de la Santa Alianza. Julio: muere Ruy Gómez y su viuda se hace monja el mismo día. Dura 6 meses pero se queda en Pastrana. Octubre: D. Juan conquista Túnez y Goleta y luego inverna en Nápoles.

1574 — verano: los turcos reconquistan Túnez y Goleta sin que la flota de D. Juan pueda evitarlo. Don Juan regresa a Madrid a finales.

1575 — Antonio Pérez induce a Felipe II a nombrar a su amigo Juan de Escobedo secretario de Don Juan de Austria, con intención de que Escobedo espíe a Don Juan. Don Juan de Austria en principio se opone pero acaba dándole su confianza, lo que provoca que Antonio Pérez deje de confiar en él. Don Juan marcha a Nápoles.

— primavera: Ana vuelve de Pastrana a Madrid por la muerte de su madre. Muere Requesens y D. Juan (29 años) es nombrado gobernador de los Países Bajos. En agosto vuelve por unos días a Madrid y se hospeda en la casa de Antonio Pérez, llamada La Casilla y situada en la calle de Santa 1576 Isabel. Llega en octubre a los Países Bajos.

Escobedo

1577 — Juan de Escobedo viene de Flandes a Madrid. Antonio Pérez desconfía de él y de D. Juan de Austria y piensa en matarle. Convence al rey de que D. Juan de Austria y Escobedo están conjurando contra él y de que es necesario matar a Escobedo sin proceso judicial por «razón de Estado». Felipe II asiente.

1578 — Intento fallido de envenenamiento de Escobedo. 31 de marzo: asesinato de Escobedo a la salida de casa de la Princesa de Éboli, detrás de la Iglesia de Santa María, en la que hoy se llama calle de la Almudena. Insausti le da la estocada fatal, Juan Rubio y Miguel Bosque le ayudan y Diego Martínez (mayordomo de Antonio Pérez), Antonio Enríquez (escolta de Antonio Pérez) y Juan de Mesa proveen apoyo. Al poco del asesinato ya corren rumores de que Antonio Pérez está detrás del crimen y la familia de Escobedo se encargó de mantener el asunto vivo.

El rey se da cuenta de que ha sido engañado por Antonio Pérez y, gradualmente, le va retirando su confianza. 31 de septiembre: muere Don Juan en Flandes a los 31 años. Es enterrado, pero cinco meses después su cuerpo es cortado en tres para poder pasarlo por Francia y traerlo al Escorial.


1579 — 28 de julio: Detención de Antonio Pérez en su casa de la Plaza del Cordón, que es llevado a casa del alcalde, y de la Éboli, que es llevada a la Torre de Pinto por 6 meses.

1580 — Felipe rey de Portugal. Febrero: la Éboli trasladada al castillo de Santorcaz (10 km de Alcalá de Henares). Noviembre: Antonio Pérez trasladado a su casa de la Plaza del Cordón, donde sigue preso. Nace Quevedo.

1581 — febrero: la Éboli trasladada a Pastrana.

1582 — Felipe priva a la Éboli de sus derechos civiles. Nace Alonso de Contreras.

1584 — Antonio Pérez en proceso de visita, acusado de corrupción y alterar mensajes. Alquila una casa en la Plaza del Cordón, frente a la iglesia de San Justo.

1585 — 31 de enero: ante el temor de que intente huir a Aragón donde estaba el rey, los alcaldes van a detenerle antes de comunicarle la sentencia del proceso de Visita. Antonio Pérez salta por la ventana y se refugia en la iglesia de San Justo. Los alcaldes fuerzan la puerta y le detienen. Tras unas horas en casa del alcalde es enviado con grillos a Turégano.

La iglesia puso pleito al Estado por el allanamiento y reclamó la devolución de Antonio Pérez pero de nada sirvió. 2 de marzo: le comunican la sentencia: 2 años de reclusión, 10 de destierro (contados los de reclusión) y suspensión de cargos durante ese tiempo.

Desde el pueblecito de Muñoveros, cercano a Turégano, sus secuaces organizan un intento de liberar a Antonio Pérez, que fracasa principalmente por la habilidad del alcaide del castillo de Turégano que engañó a los atacantes. Antonio Pérez es condenado a tres meses de grillos y calabozo, sus bienes embargados y su mujer e hijos llevados a Madrid y encerrados.

1586 — marzo: Felipe II vuelve a Madrid y ordena se traiga a Antonio Pérez. Estuvo en prisión atenuada. No se sabe dónde se hospedó. Quizá en la casa de Cisneros.

1587 — Fin del verano: Antonio Pérez trasladado a Torrejón de Velasco. Se abre el proceso por el asesinato de Escobedo. Nace el Conde-Duque de Olivares.

1588 — marzo: Felipe II ordena que vuelva a Madrid. Se hospeda en Puerta Cerrada. Verano: Armada Invencible.

1589 — Antonio Pérez trasladado a Pinto durante dos meses. Agosto: traído a Madrid a la casa de Cisneros.

1590 — 4 de febrero: Pérez atormentado en Madrid. El juez Rodrigo Vázquez interroga a Antonio Pérez; le enseña un billete del rey ordenándole declare pero Antonio Pérez contesta vaguedades. Miedo a sentencia de muerte. 18 de marzo: Con la ayuda de su mujer, preñada de 8 meses, se fuga a las 9 p. m. Con Gil de Mesa y Gil González va por la posta hasta Aragón en condiciones precarias por su estado físico. Mayorín les siguió para cansar los caballos de la posta por segunda vez. A las 2:30 a. m. llegaron a Guadalajara. Pasada la raya de Aragón, que en aquella época estaba en Arcos de Jalón, descansaron en el Monasterio de Sta. Mª de Huerta (182 km de Madrid) que estaba cerca de Ariza y Monreal donde tenía amigos y desde donde le llevaron cabalgaduras frescas.

Bubierca

En Bubierca se les unió una escolta y siguieron hasta Calatayud. Gil de Mesa fue a Zaragoza a pedir la manifestación que fue concedida inmediatamente. El 1 de mayo se le llevó a Zaragoza en paseo triunfal. El 23 de abril se trasladó el proceso criminal contra Antonio Pérez desde Castilla a Aragón. El 1 de julio, Rodrigo Vázquez de Arce (Presidente de Hacienda y juez de Antonio Pérez) dicta en Castilla sentencia de muerte. 

En la cárcel de manifestados tenía Antonio Pérez mucha libertad. Recibía visitas y mandaba hacer copias de sus alegaciones. El marqués de la Almenara, representante del rey en Aragón, puso un guardia frente a la cárcel con gran escándalo de los fueristas. Al sospecharse que Antonio Pérez sería absuelto.

1598 — Muere Felipe II y la mujer e hijos de Pérez son puestos en libertad. Pérez da a la imprenta en París la versión definitiva de sus Relaciones, obra cumbre de la leyenda Negra contra Felipe II.

1603 — En diciembre Antonio Pérez hace su tercer viaje a Inglaterra.

1611 — Muere Antonio Pérez en París y es enterrado en el convento de los celestinos que es destruido durante la revolución francesa y se pierden sus restos. Noviembre: Doña Juana y sus hijos abren proceso de rehabilitación ante la Inquisición.

1615 — Sentencia absolutoria. Muere Doña Juana de Coello

                                                                         

jueves, 26 de marzo de 2026

LA EDAD MEDIA Y LA JUSTICIA

 


Sevilla, 1589.- El consejero real Beltrán de Guevara realiza para el Consejo de Castilla un informe secreto sobre la corrupción de los tribunales de justicia en el reino.


En todos ellos y especialmente en el de Sevilla, comprueba que el juego, los mujeres y la vida ostentosa de los miembros de los tribunales les exigen un alto nivel de ingresos, lo que los volvió proclives al soborno y las recomendaciones.

La  justicia era una de las principales actividades que hacían al súbdito entrar en contacto con la administración real o señorial.

Desde la época de los Reyes Católicos estaba organizada una serie de chancillerías o audiencias, encargadas de administrar justicia, civil y criminal en su más alta instancia.


Las jurisdicciones inferiores eran encomendadas a Castilla a corregidores y alcaldes de corte, en la  Corona de Aragón a vegueros (En la Corona de Aragón, particularmente en Cataluña, los vegueros (o veguers en catalán).

Eran funcionarios reales encargados de la administración de justicia y del gobierno, de un territorio específico conocido como veguería. Su función era de origen feudal y se consolidó con la formación de la Corona de Aragón entre los siglos XII y XIII.

En estos territorios levantinos muchos de los cargos inferiores, que se ocupaban de la mayor parte de los pleitos y delitos, eran nombrados tras una elección previa por el virrey entre los hombres de la localidad. Ya se tratara de funcionarios o de jueces locales, el primer obstáculo con el que se encontraban para desarrollar eficazmente su tarea, era la ausencia de una fuerza de policía.


En Castilla la Santa Hermandad, en Cataluña el Somaten y en otros lugares las reuniones intentaban paliar esta insuficiencia, pero eran instrumentos con escasos miembros y dependientes de voluntad de aquellos que lo integraban.

Los tribunales tan solo contaban en rigor con sus propios ayudantes (mensajeros, sayones, porteros etc.). Esto no hacía a  la justicia más ineficaz aunque sí mucho menos capacitada para imponer la autoridad del rey, y más vinculada a la interpretación que los súbditos de las leyes o el delito.

Otro grave problema eran las dotaciones económicas con que se compensaba a los miembros de los tribunales.

Siempre andando escasos en sus ingresos, y con numerosas oportunidades de obtener beneficios en el ejercicio de sus cargos, tenían a menudo asignada una parte de multas y condenas, así como el cobro de averías en pleitos  civiles.

A su alrededor se movía también una nube de leguleyos, procuradores, notarios etc. 

 


 

 

miércoles, 25 de marzo de 2026

LA OSADIA DE LOS BANDOLEROS.

 


Barcelona 1587. La cuadrilla de Bandoleros de El Minyó de Montellá se apodera cerca  de la población  de Sidemount de la moneda que Felipe II envía a Barcelona para ser reexpedida posteriormente a Génova, No es el primer robo que realizan a las caravanas de moneda.



En 1573 el virrey de Cataluña menciona ya el problema del bandolerismo y de la seguridad de los envíos de moneda y de la seguridad para ser reexpedida, posteriormente a Génova, apuntándose de avisar previamente de la llegada de estas remesas, para adoptar mayor seguridad a la ruta elegida.

Luego en el año 1583 se realiza el primer robo importante en la Creu de Santa Magdalena, cerca de Cervera (Lérida). Tiempo más tarde en 1613 la banda del italiano Barbeta se apodera de ciento once cargas de monedas del rey.

El problema de los bandoleros es patente tanto en la ruta de metales preciosos Zaragoza-Lérida-Barcelona como la que desde Castilla recorre Valencia-Tortosa-Barcelona-Cataluña y Aragón, surgen un espectacular auge del bandolerismo, que tiene origen en varias causas. Junto a la miseria económica que mueve a buscar en el delito un medio de vida.

Se encuentran factores políticos y geográficos que agravan la situación. La diversidad jurisdiccional y la abundancia de dominios de dominios señoriales favorecen el bandolerismo ya que los diversos señores emplean a los bandoleros para atacar los intereses de sus enemigos.

Además existe una oposición entre la montaña más pobre y la llanura más rica. Cuando en la montaña hay escasez de recursos los montañeses bajan en busca de trabajo. Si no se puede exceder a esta salida pacífica, entonces cabe el recurso del bandolerismo que encuentra un acicate especial en los envíos de metales preciosos

 


martes, 24 de marzo de 2026

EL DESASTRE DE LA ARMADA INVENCIBLE CONTRA LOS INGLESES DE ISABEL I.

 



Lisboa, 30 de mayo de 1588.-La Flota  española conocida por la Invencible, parte con destino a Inglaterra  para tratar de desembarcar en aquellas tierras y destronar a la reina Isabel, enemiga de la católica Corona española. La antigua política de amistad con Inglaterra herencia llevada a cabo por la Corona de Aragón, va enturbiándose poco a poco hasta que con la muerte de María Tudor, entra en un callejón sin salida.

La nueva reina Isabel I trata por todos los medios de afianzar y acrecentar las fuerzas de Inglaterra en Europa y evitar la subordinación en el mar por medio de corsarios y alianzas.

Para ello no tiene más alternativas que el enfrentamiento con España, por este motivo Isabel no duda en apoyar a los enemigos de Felipe II, allí donde se hallen, sean Los Países Bajos o Francia jugando en gran medida la baza de la religión.

Mientras Felipe II aparece como el defensor del catolicismo. Isabel se arroga el papel de protectora del protestantismo; así las cosas se suceden con diversos intentos españoles de derrocar a la monarca inglesa, mientras esta se dedica a expoliar a base de corsarios las flotas de Indias españolas y de inmiscuirse en las propias Indias.

Francisco Drake

Haciendo caso omiso del monopolio español por fin en 1585, ambos países acuerdan el embargo de las  naves contrarias que se encuentren en sus puertos, al tiempo que la reina inglesa organiza una expedición de saqueo del corsario Francis Drake, que afecta al puerto de Vigo, las islas de Cabo Verde  y la Española, y Cartagena de Indias.

Alejandro Farnesio.

Felipe II cree encontrar entonces la solución al conflicto en la organización de una poderosa armada, que tras zarpar de Lisboa, se dirija a los Países Bajos y recoja allí las tropas de Alejandro Farnesio, para invadir luego Inglaterra.

Este proyecto muestra grandes fallos desde el principio, ya que en España no cuenta con barcos del calado adecuado para los puertos neerlandeses.

Los preparativos de la campaña duran más tiempo del previsto. El material para la escuadra se trae de los países nórdicos, lo que infunde más que sospechas a los ingleses.

Además cuando en abril de 1587 Drake ataca el puerto de Cádiz y destruye varios buques demuestra cuán pública es la preparación de la escuadra.

Al frente de la expedición se nombra al marqués de Santa Cruz y almirante de la armada atlántica Álvaro de Bazán, pero cuando este fallece, el 9 de febrero de 1.588, le sustituye Alonso Pérez de Guzmán, duque de Medinasidonia.

Después de numerosos retrasos, y de una salida fallida (9-5-1588), la armada  española zarpa del Puerto de Lisboa el 30 de mayo de 1588 formada por 130 buques y 22.000 hombres entre marinos y soldados.

Estos últimos han de complementar los 26.000 que reúne Farnesio en los Países Bajos. La expedición comienza como termina mal. El Pésimo tiempo le obliga a refugiarse en la Coruña, desde donde sale de nuevo el 22 de julio hacía el canal de la Mancha.



El avistamiento entre las flotas enemigas tiene lugar en el cabo Lizard. La inglesa alcanza los 250 buques, gracias a la incorporación y pertrechado  de navíos pertrechados y de navíos particulares, que complementan los 34 únicos barcos de guerra que posee. 

Todas las ventajas son suyas. Además de conocer las aguas en que navegan sus naves más pequeñas y ligeras, se acomodan y son más maniobrables en la guerra de costas y  en mares tempestuosos y de poco fondo como los de la región.

El primer encuentro a fines de julio, es bien soportado por la flota española, que avanza hacía Calais sin  apenas pérdidas.

Entonces falla el plan en su punto básico al no disponer de buques de poco calado, las tropas de Farnesio deben llegar en barcazas hasta las naves españolas, pero esto es impedido por el bloqueo impuesto por los rebeldes de las Provincias Unidas.

En la noche del 7 al 8 de julio, los ingleses rompen la formación española, iniciando el desastre de la Invencible, que los elementos completan. Después de la batalla la armada española logra emprender la retirada por el norte, circunvalando Escocia e Irlanda, aunque pierden numerosos busques por la acción de las tormentas y de las guarniciones costeras.

A fines del mes de septiembre, la flota llega por fin a las costas españolas. De 130 naves que partieron, regresan 66 y solo 10.000 hombres de los 22.000 que marcharon.

El fracaso dela expedición tiene dos consecuencias inmediatas, de un lado, aparece una reacción derrotista, que ve en el fracaso de la operación el fin de la armada y del poderío español, tal como se apresuran a difundir los propagandistas ingleses.

De otro lado, surge una reacción regeneracionista encabezada por el mismo Felipe II que decide superar la humillación y reaccionar. Gracias a a esta actitud se realizan nuevos intentos, aunque también fallidos, de invadir Inglaterra, pero sin poner por ello las vías de comunicación con las colonias americanas, ni perjudicar a la armada, que se convierte así en un arma estatal y permanente, y que demuestra su valía ante posteriores ataques ingleses ya a intereses coloniales, ya a la misma península.

A pesar de todos los esfuerzos, los nuevos intentos de derrocar a la reina Isabel resultan infructuosos, incluso en 1596.


 



lunes, 23 de marzo de 2026

LOS MORISCOS ELIGEN REY.

 


Granada, 18 de abril de 1568.-El tintorero granadino Farax ibn Farax fracasa al intentar tomar la ciudad, falto del apoyo de sus correligionarios del Albaicín, temerosos del inquisidor Pedro de Deza.

El levantamiento morisco, que pronto se extiende a todo  el reino de Granada, es propiciado por la pragmática real del 1-1-1557, auspiciado por el inquisidor Pedro de Deza en la que se prohíbe a los moriscos el portar armas, hablar y escribir en su lengua en público y privado, usar sus propios vestidos y practicar sus costumbres, y se les obliga a entregar todos sus libros.

Además se les imponen nombres cristianos y se les obliga a tener abiertas sus casas, descubrir el rostro de sus mujeres y suprimir sus baños.

Estas medidas que buscan responder a una posible conveniencia de los moriscos con los piratas berberiscos y a su falta de cristianización, provocan fuertes protestas incluso de señores cristianos como el duque de Alba y el conde de Tendilla.

En diciembre de 1567 se produce el levantamiento de las Alpujarras. Aquí se refugia Farax ibn Farax, aunque los moriscos eligen rey a Hernando de Córdoba y Válor, caballero veinticuatro de Granada, que toma el nombre de Aben Humeya. Este nombre a Farax ibn Farax alguacil mayor, que pronto lo destruye por organizar una especie de inquisición islámica.



La rebelión se extiende por Granada, Málaga, Almería y Murcia por la que el capitán general de Granada marqués de Mondéjar, solicita la ayuda de los señores de Andalucía.

Poco después Felipe II nombra nuevo capitán  general a  su hermanastro don Juan de Austria,  quien destierra a los moriscos (junio de 1569) y logra amplios poderes para combatirles (octubre de 1569).

La rebelión prosigue  aunque con nuevo jefe Abén Humeya, que logra apoyos de los argelinos en julio de 1569, es asesinado y sustituido por Diego López (noviembre 1569) o Aben Aboo.