LA EXPLORACIÓN
MARINA DE MALASPINA
Cádiz, 21
de septiembre de 1794. Regresa
felizmente a este puerto del que zarpó el 30-7-1.789 la expedición mandada por
el ilustre marino Alejandro Malaspina, compuesta por las corbetas Atrevida y Descubierta.
Malaspina
italiano al servicio de España y muy conocido como experimentado marino,
propuso en 1788 el ministro de Marina, Antonio Valdés, un viaje científico en
el que se hiciesen observaciones astronómicas y de coordenadas geográficas.
Levantamientos
de cartas marinas e hidrológicas, explorando costas poco conocidas, estudios de
ciencias naturales y exámenes de la situación económica social de la América
española, proponiendo en su caso las oportunas modificaciones a la legislación
y a sus aplicaciones.
Para ello
haciendo uso de la carta blanca que le dio el ministro Valdés, Malaspina
consultó y enroló en su proyecto a expertos españoles y extranjeros como Ulloa,
Jorge Juan, Cayetano Valdés, Bauza y Antonio Pineda . Dionisio Alcalá Galiano,
Louis Née etc..
Otros,
como el naturalista alemán Tadeo Haenke, se agregarían en el transcurso del
viaje. Desde Cádiz, la expedición se dirigió al Río de la Plata y, tras recorrer
la costa patagónica, las islas Malvinas y Tierra del Fuego, doblaron el cabo de
Hornos en enero de 1790, fueron subiendo por la costa americana del Pacífico
recalando en algunos puntos en los que los naturalistas se adentraban a pie
para realizar sus estudios.
Tras varias
estancias en Coquimbo, las islas de Juan Fernández, el Callao y Lima, donde hicieron
observaciones científicas y sociales de todo género la expedición marchó a
Panamá, donde midió la diferencia de nivel de los dos océanos y redactó la
posibilidad de un canal.
Al zarpar
de Panamá 15-12-1790, las dos corbetas se separaron, yendo la Atrevida por las
costas de Guatemala y Nueva España hacía San Blas, mientras la Descubierta se dirigía
directamente a Acapulco, donde volvieron a reunirse en 1791.
De allí
nuevamente juntas ambas embarcaciones, empezaron con detención a explorar el
noroeste de América del Norte, llegando en junio de 1791 a Puerto Mulgrave, en
Alaska, a más de 59ª de latitud norte. Allí comprobaron que era falsa la
existencia del supuesto estrecho de Anián que Ferrer Maldonado, pretendía haber
descubierto en 1588 y que unía el Atlántico con el Pacífico.
En agosto
de 1792 l Atrevida y la Descubierta zarparon con sus 102 hombres cada una, por
Nootka, y México hacía las islas Marianas y a Filipinas, llegando a Manila el
25 de marzo de 1792.
Allí
falleció el naturalista Pineda. Salieron el 14 de noviembre rumbo a Mindanao y,
luego recalaron en Nuevas Hébridas, Nueva Zelanda y Sídney.
Volvieron
a cruzar el Pacífico, ahora hacía el este, retornaron a El Callao el 31-7-1793,
donde ambas corbetas se separaron hasta reunirse más tarde en Montevideo y,
juntas emprender el viaje definitivo a Cádiz, tras reconocer nuevamente las
Malvinas