viernes, 20 de marzo de 2026

LA ELEGANCIA DE FRAY LUIS

 

Salamanca 1583.- Se publican La perfecta casada y los nombres de Cristo, de fray Luis de León. Si la primera de ellas se ocupa de la descripción de forma legal y elegante de la mujer cristiana.

La segunda incluye las reflexiones de tres frailes agustinos, uno de los cuales es el mismo autor, en torno a los diferentes nombres con que las Sagradas Escrituras aluden a Cristo.

Ambos títulos, no obstante constituye una parte relevante dentro de la producción del autor, Fray Luis, que había nacido en Belmonte provincia de Cuenca en 1527 y cursó sus estudios universitarios en Madrid, Valladolid y Salamanca: en 1544 ingresó en esta última ciudad, en la orden de los Agustinos.

Acusado de herejía por la Inquisición en 1572, como consecuencia de las disputas surgidas entre agustinos y dominicos, de tendencia  más conservadora, fue sometido a un penoso juicio en el que fueron determinantes la existencia de los judíos entre sus antepasados, y la sospecha de que el inculpado poseía un mayor interés por el texto hebreo de la biblia que por el latino.

Tras cinco años de encarcelamiento, el autor volvería a su cátedra para proseguir sus clases, según cuenta una anécdota con la frase “Decíamos ayer…..pero de nuevo fue procesado entre 1582 y 1584.

Fue traductor al castellano del Cantar de los cantares, cuya sensualidad omitida por los textos latinos no dudó en que se publicaran sus poemas, algunos a imitación de Horacio y con el empleo de la métrica italiana, de lo que se encargaría Quevedo algún tiempo después.

Realizó una  notable labor filosófica y dio a conocer las obras de san Isidoro y Santa Teresa de Jesús. Su misticismo, influido en  gran parte por la escolástica, neoplatonismo y la tradición agustiniana, se impregnó de un racionalismo inusual en la época.


 

PICAS Y ARCABUCES

 



España 1583.- El monje Bernardino de Escalante, anteriormente dedicado al oficio de las armas, publica el libro Diálogos del arte militar. En él se exponen de manera sencilla las transformaciones que ha sufrido él  ejército, al tiempo que se dan indicaciones para formar una mejor milicia.

El ejército español que actúa fuera de las fronteras peninsulares está integrado por personal profesional y permanente. El reclutamiento de los soldados se hace por lo general, por capitanes nombrados por el rey, que llevan cédulas de reclutamiento para las autoridades de los lugares donde van a procurarlo.

La artillería que se encuentra en general en manos alemanas, va ganando importancia gracias a su perfeccionamiento progresivo.

La caballería de porte medieval se encuentra en retroceso, ante el progresivo desarrollo de las armas de fuego. En cambio la caballería ligera alcanza un gran desarrollo. Los jinetes van armados de lanza corta, espada y daga. Además, los arcabuceros a caballo acaban supliendo a los escopeteros, e incluso la caballería pesada cambia la lanza por los pistoletes, especie de arcabuces cortos.

Sin embargo en estos momentos la supremacía corresponde a la infantería, al combinar sabiamente las armas clásicas, como la pica, con las modernas armas de fuego.

La infantería estaba compuesta en un principio, por coronelías, hasta que en 1534 se impone como unidad los llamados tercios.

Estas unidades se dividen en compañías, de 200 a 300 hombres, mandados por capitanes,

En un principio son doce compañías, pero más adelante aumenta trece y luego a quince. Los Tercios constan de tres secciones; una de piqueros, una de mosqueteros y una de arcabuceros.



jueves, 19 de marzo de 2026

LA REFORMA DEL CALENDARIO JULIANO Y LAS CUATRO ESTACIONE DEL AÑO

 

                            LA REFORMA DEL CALENDARIO

Primavera

Roma 1582, el Papa Gregorio XIII ordena la reforma del calendario juliano. el papa pretendía corregir con ello, sirviéndose  de los avances científicos,

Las deficiencias del calendario tradicional llamado juliano  buscaron  las coincidencias entre las duraciones del año civil y el año trópico.

                                                                       Verano

Según el cómputo de Julio Cesar, quedaban descontados 11 minutos anualmente, lo que significaba un día cada 128 años y, como consecuencia de ello, un retraso paulatino de la fecha de la Pascua.

Asimismo el equinoccio real de la primavera correspondía entonces al 11 de marzo.

Con el fin de enmendar los anteriores errores de cálculo, se resolvió una adición de diez días y se dispuso que siguiera al 4 de octubre de 1582 un viernes 15, con lo que el 21 de marzo se realizaban simultáneamente el equinoccio real y el convencional según lo decretado en el concilio de Nicea celebrado en el 325.

                                                                                   Otoño

Asimismo se convenía que en lo sucesivo todos los años múltiplo de cuatro serían bisiestos, al igual que los años seculares o aquellos que acababan en dos ceros, cuyo número de centenas fuera también múltiplo de cuatro. Con un objetivo claramente litúrgico, pues su interés radicaba en la fijación de la fecha de la Pascua de Resurrección, el calendario gregoriano sufrió algunas revisiones posteriores.

A lo largo del siglo se distribuyeron las fiestas según categorías ya existentes en la edad media, pero que se le aumentaron en la época (dobles de primera y segunda clase dobles mayores y ordinarios, semidobles y simples etc. mientras que en muchas conmemoraciones de santos prevalecían sobre los domingos considerados semidobles).

                                              Invierno.

La reforma del calendario emprendida por Gregorio XIII fue adoptada de una forma más o menos inmediata por los diferentes países católicos.

Si Francia la siguió ese mismo año, aunque en el mes de diciembre para pasar del día 9 al 20, Gran Bretaña esperó hasta 1752, en cuyo mes de septiembre pasó del día 2 al 14, Japón modificó su calendario en 1863, Rusia lo hizo en 1918, Grecia y Rumanía en 1924 y Turquía en 1927.



miércoles, 18 de marzo de 2026

JUAN DE LA CUEVA ESCRIBE EL INFAMADOR

 

DON JUAN SALE A ESCENA


Sevilla 1581.- Se presenta la obra de Juan de la Cueva, llamada El Infamador, el autor nacido en Sevilla aproximadamente en 1534, se había iniciado en el campo de la literatura con composiciones liricas de inspiración petrarquista, para adaptar el teatro, más tarde, temas clásicos y mitológicos que formarían la base de la comedia nacional de Lope de Vega.

El Infamador recreaba una leyenda supuestamente basada en un hecho real según consta en la cónica de Sevilla, sobre el prototipo de hombre mujeriego y seductor, aventurero que lo subordina todo a su propio deseo.

La obra de Juan de la Cueva establecía el principal antecedente de la figura clásica de don Juan, que aparecía configurada ya con todos sus elementos en el burlador de Sevilla y convidado de piedra, de Tirso de Molina, e ilustrada en los siglos posteriores numerosos ensayos y textos en torno al legendario personaje y su naturaleza, como se aprecia en la obra de Zorrilla Don Juan Tenorio, el poema de Don Juan de Byron, o la pieza dramática de hombre y superhombre B. Shaw.



LA IMPRENTA ARMA DE FUEGO

 

Países Bajos 1581.. Este año se publica la llamada apología, de Guillermo de Orange en la que se arremete cintra Felipe II y su política en los Países Bajos, la cual va seguido de algunas réplicas por parte española.

                                                       Antonio Pérez secretario de Felipe II

También hemos visto en otro lugar como las relaciones de Antonio Pérez inciden en este aspecto de desprestigio de lo español, revelando muchos de los secretos de estado y dando pie al desarrollo de sus rocambolescas vivencias en suelo español.

Pero estos no van a ser los únicos casos en que la imprenta sirva como arma de guerra, un arma arrojadiza para extender las ideas o aumentar las controversias.


Esta situación también se dará también con las publicaciones de unos y de otros a raíz de la guerra de Cataluña, desde 1640 con los defensores de la Generalidad o del rey Felipe IV.

Felipe IV el rey pasmado

Será fundamental para la propagación de las ideas de la Reforma, y a su vez de la Contrarreforma, con la censura que se lleva a cabo en algunos lugares contra los autores acusados de heréticos, y en muchas de cuyas obras  han llegado hasta nosotros párrafos tachados por la Inquisición.

Cipriano Valera el traductor de la Biblia. 

Casiodoro de Reina, en 1569 tendrá que recurrir a los talleres protestantes de Basilea para sacar a la luz del día du versión de la Biblia en castellano algo que está prohibido en España donde no existen traducciones en lengua vulgar del libro santo. O bien la obra de Cipriano Valera, en 1602 que realiza ediciones y correcciones de esta Biblia en castellano, siguiendo las tradición protestante iniciada con Lutero y el propio Gutenberg con sus célebres ediciones de la Biblia luterana, para dar a conocer los libros santos a la gente llana.

En unas proyecciones más pacíficas la imprenta había servido asimismo de elemento de difusión y de abaratamiento de la cultura, hasta entonces limitada a las copias delos manuscritos.

Ello hizo posible que ya en el siglo XV a través de las ediciones llamadas incunables, se aprovechara el nuevo medio para realizar tiradas de leyes, como en el caso del ordenamiento de Montalvo en Castilla, de los textos sagrados en sus diferentes lenguas originales como la Biblia poliglota complutense de principio del siglo XVI, o n general de lo que hoy llamaríamos best-selers, cual es el caso de los libros de caballerías o del mismo Cervantes son su Quijote.


 

 

CRIOLLOS Y PENINSULARES

 

                           


Santa Fe, julio de 1.580. Siete jóvenes criollos, encabezados por Lázaro Benialbo, logran que gran parte de la población blanca nativa se amotine contra las autoridades de la ciudad – todos los españoles nacidos en la península, a las que destruyen y ponen en prisión.

No tardan en surgir rencillas entre los rebeldes. Benialbo es perseguido y muerto por el propio gobernador Arévalo, nombrado por los criollos.

Los gobernantes derrocados recobran la libertad retornan a sus puestos y ordenan la ejecución de los que participaron en el motín y ordenan la ejecución de los que participaron en el motín.

Cuando en noviembre regresa Juan de Garay, gobernador y fundador de Santa Fe, ausente de pocos días antes del suceso se produce la amnistía  a los aún sometidos a proceso.

El episodio muestra el antagonismo entre peninsulares y criollos nacidos en América pero descendientes de españoles que se sentían injustamente discriminados.

Aunque llegaron a ocupar altos cargos, el poder siempre estuvo en manos de españoles nativos.



FELIPE II REY DE PORTUGAL

 

                           


Tomar abril de 1581.-El rey Felipe II de España es reconocido rey de Portugal en las cortes portuguesas reunidas en Tomar.

Por la muerte prematura del rey Sebastián de Portugal (agosto de 1.578), la corona pasa al anciano cardenal infante Enrique I de Avis. Su fallecimiento 31-1-1580 sin descendencia directa abre una crisis sucesoria.

Entonces se presentan cuatro candidatos al trono portugués: Felipe II, Antonio prior de Crato, la duquesa de Braganza y Catalina de Médicas, pero pronto se centra la pugna entre los primeros.

Felipe II y Antonio son nietos del rey Manuel I el Afortunado de Portugal, aunque el prior por línea bastarda. El español tiene a su favor la nobleza del alto clero y la burguesía comercial, que ven en Felipe II la persona adecuada para sacar a Portugal de su maltrecha situación económica y para imponer el orden público.

Tiene en su contra el fuerte sentimiento anti castellano del pueblo lusitano. El monarca español inicia contactos diplomáticos con el país vecino, desde la muerte del rey Sebastián. Como su consejero más allegado destaca el cardenal Granvela; además cuenta con Cristóbal de Moura que es un hábil negociador.

Los esfuerzos de los filipinistas se centran en atraerse al rey Enrique. Pero al morir el cardenal Infante no deja despejada la incógnita de la sucesión y un consejo de regencia asume el gobierno, mientras que las cortes expresan su apoyo a Antonio.

Estas circunstancias obligan a Felipe II a recurrir a las armas, en junio, un ejército español se dirige a Lisboa, mientras la armada bloquea la desembocadura del Tajo.

La capital se rinde en agosto, el prior de Crato huye y, cuatro meses después la anexión está completamente consumada.