Austria-Julio-Agosto
1543.- Solimán el Magnífico avanza por Hungría y Austria hasta llegar a las
puertas de Viena. Después de obtener una sonora victoria en Rodas (1527).
Solamente
concentra el peso de sus acciones en el Valle del Danubio. Tras infringir a los
húngaros la tremenda derrota de Mohaez (29-8-1526), los turcos avanzan
libremente por Hungría
Tres años
más tarde, sitian Viena, pero como les ocurre también en la segunda intentona
de 1532 no logran apoderarse de la capital de Austria.
Sin
embargo dejan consolidada su hegemonía en la cuenca danubiana sobre todo
después de que el húngaro Jan Zapolya acepte la protección de Solimán para
oponerse a las pretensiones de Fernando de Austria, hermano del emperador Carlos
I de España y V de Alemania, a la corona de Hungría.
A la
muerte de Zapolya (1540), Solimán vuelve para comenzar una nueva serie de
campañas en Hungría y en agosto se apodera de Buda y Pest.
El
establecimiento de los turcos en Buda atemoriza a los vieneses y se envían embajadores
para intentar llegar a un acuerdo.
Al
fracasar las negociaciones, Fernando declara de nuevo la guerra al turco.
En 1542
la dieta de Spira le concede por votación un contingente doble y algunos nobles
húngaros se unen al ejército
En agosto
de ese año, sus tropas sitia Pest, pero debe retirarse sin lograr el éxito.
Este ataque es contestado en 1543 por Solimán que se apodera de Stuhl Weissenburg y otras fortalezas, extendiendo considerablemente sus
territorios.
Mientras
Fernando permanece en Presburgo con 40.000 hombres pero cuando Solimán se
retira, las tropas imperiales se niegan a perseguirlo.
Al año siguiente
la guerra continua, con victorias de los turcos casi invariablemente.
En 1566 Solimán
tenía 72 años, 46 de ellos los había pasado gobernando el imperio, sufría severos
ataques de gota que le impedían moverse y montar a caballo.
Maximiliano
II de Habsburgo había sucedido a su padre Fernando I en el trono del Sacro
Imperio Romano Germánico, dando nueva vida a las pretensiones de los Habsburgo
acerca de los países del Danubio, lo que abrió la cuestión de Transilvania que
había quedado aparcada algunos años tras las victorias otomanas de Solimán el Magnífico.






