jueves, 19 de marzo de 2026

LA REFORMA DEL CALENDARIO JULIANO Y LAS CUATRO ESTACIONE DEL AÑO

 

                            LA REFORMA DEL CALENDARIO

Primavera

Roma 1582, el Papa Gregorio XIII ordena la reforma del calendario juliano. el papa pretendía corregir con ello, sirviéndose  de los avances científicos,

Las deficiencias del calendario tradicional llamado juliano  buscaron  las coincidencias entre las duraciones del año civil y el año trópico.

                                                                       Verano

Según el cómputo de Julio Cesar, quedaban descontados 11 minutos anualmente, lo que significaba un día cada 128 años y, como consecuencia de ello, un retraso paulatino de la fecha de la Pascua.

Asimismo el equinoccio real de la primavera correspondía entonces al 11 de marzo.

Con el fin de enmendar los anteriores errores de cálculo, se resolvió una adición de diez días y se dispuso que siguiera al 4 de octubre de 1582 un viernes 15, con lo que el 21 de marzo se realizaban simultáneamente el equinoccio real y el convencional según lo decretado en el concilio de Nicea celebrado en el 325.

                                                                                   Otoño

Asimismo se convenía que en lo sucesivo todos los años múltiplo de cuatro serían bisiestos, al igual que los años seculares o aquellos que acababan en dos ceros, cuyo número de centenas fuera también múltiplo de cuatro. Con un objetivo claramente litúrgico, pues su interés radicaba en la fijación de la fecha de la Pascua de Resurrección, el calendario gregoriano sufrió algunas revisiones posteriores.

A lo largo del siglo se distribuyeron las fiestas según categorías ya existentes en la edad media, pero que se le aumentaron en la época (dobles de primera y segunda clase dobles mayores y ordinarios, semidobles y simples etc. mientras que en muchas conmemoraciones de santos prevalecían sobre los domingos considerados semidobles).

                                              Invierno.

La reforma del calendario emprendida por Gregorio XIII fue adoptada de una forma más o menos inmediata por los diferentes países católicos.

Si Francia la siguió ese mismo año, aunque en el mes de diciembre para pasar del día 9 al 20, Gran Bretaña esperó hasta 1752, en cuyo mes de septiembre pasó del día 2 al 14, Japón modificó su calendario en 1863, Rusia lo hizo en 1918, Grecia y Rumanía en 1924 y Turquía en 1927.



miércoles, 18 de marzo de 2026

JUAN DE LA CUEVA ESCRIBE EL INFAMADOR

 

DON JUAN SALE A ESCENA


Sevilla 1581.- Se presenta la obra de Juan de la Cueva, llamada El Infamador, el autor nacido en Sevilla aproximadamente en 1534, se había iniciado en el campo de la literatura con composiciones liricas de inspiración petrarquista, para adaptar el teatro, más tarde, temas clásicos y mitológicos que formarían la base de la comedia nacional de Lope de Vega.

El Infamador recreaba una leyenda supuestamente basada en un hecho real según consta en la cónica de Sevilla, sobre el prototipo de hombre mujeriego y seductor, aventurero que lo subordina todo a su propio deseo.

La obra de Juan de la Cueva establecía el principal antecedente de la figura clásica de don Juan, que aparecía configurada ya con todos sus elementos en el burlador de Sevilla y convidado de piedra, de Tirso de Molina, e ilustrada en los siglos posteriores numerosos ensayos y textos en torno al legendario personaje y su naturaleza, como se aprecia en la obra de Zorrilla Don Juan Tenorio, el poema de Don Juan de Byron, o la pieza dramática de hombre y superhombre B. Shaw.



LA IMPRENTA ARMA DE FUEGO

 

Países Bajos 1581.. Este año se publica la llamada apología, de Guillermo de Orange en la que se arremete cintra Felipe II y su política en los Países Bajos, la cual va seguido de algunas réplicas por parte española.

                                                       Antonio Pérez secretario de Felipe II

También hemos visto en otro lugar como las relaciones de Antonio Pérez inciden en este aspecto de desprestigio de lo español, revelando muchos de los secretos de estado y dando pie al desarrollo de sus rocambolescas vivencias en suelo español.

Pero estos no van a ser los únicos casos en que la imprenta sirva como arma de guerra, un arma arrojadiza para extender las ideas o aumentar las controversias.


Esta situación también se dará también con las publicaciones de unos y de otros a raíz de la guerra de Cataluña, desde 1640 con los defensores de la Generalidad o del rey Felipe IV.

Felipe IV el rey pasmado

Será fundamental para la propagación de las ideas de la Reforma, y a su vez de la Contrarreforma, con la censura que se lleva a cabo en algunos lugares contra los autores acusados de heréticos, y en muchas de cuyas obras  han llegado hasta nosotros párrafos tachados por la Inquisición.

Cipriano Valera el traductor de la Biblia. 

Casiodoro de Reina, en 1569 tendrá que recurrir a los talleres protestantes de Basilea para sacar a la luz del día du versión de la Biblia en castellano algo que está prohibido en España donde no existen traducciones en lengua vulgar del libro santo. O bien la obra de Cipriano Valera, en 1602 que realiza ediciones y correcciones de esta Biblia en castellano, siguiendo las tradición protestante iniciada con Lutero y el propio Gutenberg con sus célebres ediciones de la Biblia luterana, para dar a conocer los libros santos a la gente llana.

En unas proyecciones más pacíficas la imprenta había servido asimismo de elemento de difusión y de abaratamiento de la cultura, hasta entonces limitada a las copias delos manuscritos.

Ello hizo posible que ya en el siglo XV a través de las ediciones llamadas incunables, se aprovechara el nuevo medio para realizar tiradas de leyes, como en el caso del ordenamiento de Montalvo en Castilla, de los textos sagrados en sus diferentes lenguas originales como la Biblia poliglota complutense de principio del siglo XVI, o n general de lo que hoy llamaríamos best-selers, cual es el caso de los libros de caballerías o del mismo Cervantes son su Quijote.


 

 

CRIOLLOS Y PENINSULARES

 

                           


Santa Fe, julio de 1.580. Siete jóvenes criollos, encabezados por Lázaro Benialbo, logran que gran parte de la población blanca nativa se amotine contra las autoridades de la ciudad – todos los españoles nacidos en la península, a las que destruyen y ponen en prisión.

No tardan en surgir rencillas entre los rebeldes. Benialbo es perseguido y muerto por el propio gobernador Arévalo, nombrado por los criollos.

Los gobernantes derrocados recobran la libertad retornan a sus puestos y ordenan la ejecución de los que participaron en el motín y ordenan la ejecución de los que participaron en el motín.

Cuando en noviembre regresa Juan de Garay, gobernador y fundador de Santa Fe, ausente de pocos días antes del suceso se produce la amnistía  a los aún sometidos a proceso.

El episodio muestra el antagonismo entre peninsulares y criollos nacidos en América pero descendientes de españoles que se sentían injustamente discriminados.

Aunque llegaron a ocupar altos cargos, el poder siempre estuvo en manos de españoles nativos.



FELIPE II REY DE PORTUGAL

 

                           


Tomar abril de 1581.-El rey Felipe II de España es reconocido rey de Portugal en las cortes portuguesas reunidas en Tomar.

Por la muerte prematura del rey Sebastián de Portugal (agosto de 1.578), la corona pasa al anciano cardenal infante Enrique I de Avis. Su fallecimiento 31-1-1580 sin descendencia directa abre una crisis sucesoria.

Entonces se presentan cuatro candidatos al trono portugués: Felipe II, Antonio prior de Crato, la duquesa de Braganza y Catalina de Médicas, pero pronto se centra la pugna entre los primeros.

Felipe II y Antonio son nietos del rey Manuel I el Afortunado de Portugal, aunque el prior por línea bastarda. El español tiene a su favor la nobleza del alto clero y la burguesía comercial, que ven en Felipe II la persona adecuada para sacar a Portugal de su maltrecha situación económica y para imponer el orden público.

Tiene en su contra el fuerte sentimiento anti castellano del pueblo lusitano. El monarca español inicia contactos diplomáticos con el país vecino, desde la muerte del rey Sebastián. Como su consejero más allegado destaca el cardenal Granvela; además cuenta con Cristóbal de Moura que es un hábil negociador.

Los esfuerzos de los filipinistas se centran en atraerse al rey Enrique. Pero al morir el cardenal Infante no deja despejada la incógnita de la sucesión y un consejo de regencia asume el gobierno, mientras que las cortes expresan su apoyo a Antonio.

Estas circunstancias obligan a Felipe II a recurrir a las armas, en junio, un ejército español se dirige a Lisboa, mientras la armada bloquea la desembocadura del Tajo.

La capital se rinde en agosto, el prior de Crato huye y, cuatro meses después la anexión está completamente consumada.


 

martes, 17 de marzo de 2026

LA PRINCESA DE ÉBOLI UNA MUJER EN LAS LUCHAS DE LA CORTE.

 

                                                                La Princesa de Eboli

Madrid 1579.- Entre las personalidades femeninas de esta época sobre la que más tinta ha corrido ha sido la turbulenta Doña Ana Mendoza de la  Serna, princesa de Éboli, cuyas trapacerías y aventuras, reales o inventadas, han sido más pasto de novelistas que de historiadores.

Los contemporáneos la describen como una mujer menuda y graciosa, de rostro muy bonito, si no fuera por un ojo bizco o dañado que ella cubría con un parche.

Isabel de Valois.

Comenzó a desempeñar un importante papel en la corte cuando era sólo dama de la reina Isabel de Valois. Santa Teresa, que estuvo en la casa de los príncipes para impulsar sus fundaciones, ha dejado un vivido retrato del temperamento de doña Ana.

Fue también famosa por sus gustos y maneras plebeyas. A la muerte de su marido, pretendió entrar en religión, pero seis meses más tarde, el rey, cansado de escándalos le ordenó que se hiciese cargo de la hacienda de sus cuatro hijos.

De nuevo en la corte se convirtió en la gran aliada de Antonio Pérez, a quien manejó frecuentemente.

Para obtener beneficio de sus poderes la pareja organizó un provechoso tráfico de puestos, especialmente de obispados y secretos oficiales enredándose en intrigas con los rebeldes de Holanda y el reino de Portugal.

Convento del Carmen de Pastrana.

Aunque se ha hablado mucho de sus amores con el rey y Antonio Pérez, lo primero es poco probable, y de lo segundo no hay pruebas. Tras el asesinato de Escobedo y la caída en desgracia de Pérez fue encarcelada en la torre de Pinto y en Santorcaz

Pasó los últimos años de su vida retirada en Pastrana.



lunes, 16 de marzo de 2026

SEVILLA SIGLO XVI CAPITAL DE LA PICARESCA

 


Sevilla 1579.-La cárcel de esta ciudad alberga en estos momentos unas 1.300 personas, lo que sitúa a Sevilla entre las ciudades españolas con un número mayor de delincuentes.

El hampa sevillana presenta dos grupos bien diferenciados, Vagabundos y mendigos, por un lado y criminales profesionales, por otro.

Los primeros que deambulan por la ciudad y sus campos circundantes, se dedican a mendigar y robar, alternativamente, pueden ser peligrosos o no, y se dividen en diversos rangos según su experiencia en la mendicidad y el robo.

Los más comunes son los mendigos simuladores, que pretendiendo ser cojos, ciegos, mudos, locos o mancos, recorren las calles tratando de enternecer las almas cristianas.

En 1597, el conde de Puñorostro decide reducir el número de mendigos sevillanos y ordena que se presenten el 29 de abril en el Hospital de la Sangre.

Según las crónicas aparecen unos dos mil hombres y mujeres.

Los criminales profesionales, por su parte, son en Sevilla más numerosos que en ninguna otra ciudad española.

Rufianes o matones malhechores y asesinos a sueldo también dedican sus actividades a la alcahuetería.

El hampa es, sin embargo ladrona. Hay cortabolsas, duendes y grumetes, capeadores o mayordomos  que roban comida, devotos, que despojan las imágenes; murcios, birladores y floreros o ladrones, hurtadores y fulleros. También hay avispones y ondeadores, que avisan donde se puede trabajar; polinches que introducen a los ladrones como buenos criados en las casas previamente elegidas de sus víctimas, se les llama pulidores, que venden lo robado, y arrendadores que compran a escaso precio los objetos mal habidos.

Todos estos maleantes y muchos más, se articulan en Sevilla a través de una hermandad propia, a imitación del gremio de mercaderes sevillanos, y que siguiendo los módulos de los gremios medievales, tienen aprendices y maestros, así como reglas y registros.

Rinconete y Cortadillo

La cárcel no constituye para ellos ningún lugar temible, callan sobre sus cómplices aún bajo la ordenanza de la muerte y si han de pasar tiempo encerrados pueden disfrutar de una vida relajada, ya que no les falta de nada, siempre que cuenten con el dinero necesario